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martes, 4 de enero de 2011

Frutillas: La clave es el agua

Con buena agua de riego se cosechan unas frutillas sanas. En Ecuador, se cultiva la fruta bajo dos sistemas: hidroponía y en camas o mulch de tierra. Si el agua no es tratada, existe el riesgo de contagio de parásitos.
Parecen pequeños bombillos rojos. Las frutillas cuelgan de cientos de tubos de plástico. Para ser exactos, de 1 462  de dos metros de alto, plantados s en hileras en menos de un cuarto de hectárea de terreno.
El cultivo crece en Checa, una parroquia rural a la que se llega en 45 minutos desde Quito.

Es lunes de cosecha. El cielo está azul y el sol agobia a las mujeres agachadas que recogen las frutillas, en las parcelas que aparecen en el camino.

Sin ningún recelo, la agricultora  Lucila Salinas arranca una frutilla de la planta y se mete a la boca. "Es sana y no necesita lavarse". Quienes la acompañan  hacen muecas, por la mala fama de la fruta. La acusan de contagiar bacterias o la triquina, el parásito que provoca la enfermedad de la  cisticercosis.

Salinas dice que la frutilla que comió es segura, porque se cultiva bajo el sistema de hidroponía con tubos de PVC y no en la forma tradicional sobre la tierra.

La de mayor consumo es la segunda, pues el primer sistema es nuevo. Hay otra forma de hidroponía en frutillas que  se desarrollan en Azuay y Tungurahua. Se usan canales metálicos, colocados a un metro del suelo.  

La mujer muestra su cultivo en los tubos. Ramón Ibarra, un familiar suyo, cosecha con guantes y coloca las frutas sobre la espuma flex de las canastillas; así no se estropean. Las canastillas van en una carretilla que se desplaza entre los caminos de los tubos, enterrados  como postes a 30 centímetros de la tierra.

Ibarra, delgado y pequeño, arranca las frutas que brotan de las plantas sembradas en cada uno de los 30 orificios del tubo.

Dentro de los tubos solo hay cascajo, nada de tierra. Allí crecen las plantas y se riegan con el sistema de fertirrigación (a través de mangueras se envía el agua mezclada con fertilizantes químicos, abonos orgánicos y otros). El agua se trata con cloro y ácido cítrico (como gotas de limón) antes de ser usada, porque proviene de canales abiertos comunales contaminados.

Esto y el hecho de que la fruta crezca lejos de la tierra evitan que se contagie, ni siquiera de las babosas, según la agricultora -una egresada de Agronomía.

Cuando las babosas atacan a esta fruta, los campesinos usan un químico, que puede ser un riesgo para el consumidor, expresa Salinas.

Eso pasa con la frutilla que se cultiva en camas o mulch: montículos de tierra en forma rectangular, cubiertos con plástico negro. En Yaruquí, de pequeñas colinas y la cordillera azulada al fondo, cientos de camas  aparecen en el camino de las frutillas. Las mujeres las recorren con prisa arrancado las frutas y botándolas a las cajas de madera que sostienen en  sus espaldas.

Nada las perturba, ni el sol ni el viento. María Yoquilema cubre su cabeza con una gorra   blanca. No quita la mirada del suelo y sigue la fila de la fruta roja.

Ella recibe USD 8 diarios por la cosecha; trabaja para José Cepeda, un agricultor que sembró un poco más de media hectárea con su socio Boris Zurita.

Pusieron el plástico negro e hicieron los orificios, donde sembraron cada planta. Las frutillas están encima del plástico. Esta forma es propensa a contraer los parásitos, según Wilson Vásquez, experto en frutas del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap).

El fruto se contamina con  bacterias de la tierra y el riego que va por  mangueras, dentro de las camas. Cepeda riega por goteo con agua del cerro Pisque   y aunque sale limpia recorre un largo camino por  canales comunales. 
Vásquez dice que en el trayecto el agua se contamina con basura, el lavado de las bombas de fumigar las chacras o hasta el estiércol de vacas o cerdos.

Pero Boris Zurita, un técnico en el cultivo, responde que sus frutillas no tienen  riesgos. "La planta no absorbe los parásitos por la raíz. He comido la fruta sin lavar y no  ha pasado nada.
Hay personas que no  comen por temor. Mi papá, de 70 años, no lo hace por eso".

Ese tipo de agua sin tratar genera los parásitos, que  salen hasta la superficie del plástico y se alojan en la fruta, dice Vásquez. No hay por qué asustarse, porque  están sobre la piel de la fruta y no dentro. Aunque sí hay que tener cuidado con la triquina, pues, a veces,  se la ha encontrado en los análisis, dice Beatriz Brito, investigadora del Iniap. 

Según Vásquez, casi todos los cultivos se hacen bajo   el  sistema tradicional, aunque  el de Yaruquí es el más tecnificado.

FUENTE: EL COMERCIO (ECUADOR)

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cultivo de fresa en hidroponía



Sobre el cultivo de la fresa se tienen las primeras pruebas documentadas desde el año 1300. Antes de esa fecha las fresas sólo fueron frutas silvestres que se recolectaban por temporada anual. Desde esa época la fresa ha venido presentando cambios en su forma, olor, color sabor y tamaño, por las modificaciones genéticas y su adaptabilidad a un buen número de climas y terrenos donde ha sido sembrada.

Su atractiva apariencia además de su olor y características organolépticas, la han colocado como una opción para un negocio próspero y rentable. La producción comercial de fresa va desde principios de 1900 en adelante, sobre todo por la diversidad de aplicaciones que se le pueden dar, pues va desde el consumo en fresco, hasta la deshidratación o cristalización, pasando por la industrialización para dulces y mermeladas.

El valor de esta fruta depende mucho de tamaño firmeza color y sabor, características que se obtienen, tanto de la genética de la planta como de las condiciones en que se cultive.

Los países que cuentan con mayor producción a nivel mundial de esta fruta son: Estados Unidos, con casi el 28 %de la producción, otro productor mayoritario es España con el 14-15% y en México ya se llega al 6 % del total de la producción.

El cultivo de la fresa en suelo es difícil por la aplicación de pesticidas necesarios para el control de plagas y enfermedades. Sin las fumigaciones se llevaría al cultivo a una importante disminución en la producción y en la calidad, por lo que no resultaría rentable en algunos lugares.

La fresa como planta nueva y perenne: en algunos cultivares produce una alta cantidad y calidad en su primera cosecha, pero al paso del tiempo disminuye su producción y en algunos casos es remplazada después de 2-3 cosechas, resultando un alto costo,  remover la planta envejecida y replantar.

Tanto Estados Unidos como y Holanda, Australia, Nueva Zelanda, Italia y Bélgica, han complementado a sus cultivos extensivos de fresa, el cultivo hidropónico intensivo, usando diversas formas de siembra, Se ha considerado el más común el sistema NFT ( Nutrient Film Technique) o de película nutritiva.

Este sistema tiene como principal objetivo recircular el agua a mínima profundidad sobre canales ex profeso construidos en PVC grado alimenticio. Las producciones alcanzadas con este sistema han ganado adeptos y a menor escala ya se practica en otros países de Europa, aplicando recirculación, que viene a ser el sistema más común. También se cultiva con el sistema en sustrato inerte, incluyendo la lana de roca, así como los cultivos verticales.

En algunas regiones de Australia, como Queensland por ejemplo, se cuenta extensiones comerciales en el sistema NFT y con una excelente luminosidad y un invierno muy corto, por lo tanto el cultivo de la fresa hidropónica les resulta muy económico. Las producciones hidropónicas de Nueva Zelanda y Australia en NFT, se consideran las más rentables en fresa, aunque también se utiliza en algunas temporadas el enfriamiento o calentamiento de las instalaciones.

Las variedades aptas para sembrar hidropónicamente son las del tipo de día neutro, por ejemplo: “la Selva” que produce la fruta de tamaño grande (con algunas excepciones); el color de su piel es rojo brillante y la carne pálida, el sabor muy ligero, por lo que es necesario cosecharla muy madura para obtener un buen sabor. Su forma es variable, con plantas vigorosas, pero muy susceptible a la deficiencia de potasio.

También están aquellas variedades que se desarrollan en días cortos, como la “Camarosa”. El color de su fruta es medianamente rojo, su tamaño es grande y de consistencia firme, con forma cónica, de buen sabor y su planta es consistente.

La variedad Chandler, también de día corto, tiene carne de rojo mediano firme y buen sabor. Estas variedades producen una gran cantidad de coronas, pero es susceptible a la Botrytis en condiciones de alta humedad.
Asimismo, tiende a producir gran número de pequeñas frutas después de varias semanas de cosecha, las muy pequeñas se eliminan y mejora el tamaño del resto.

“La Oso Grande” generalmente es de tamaño grande, pero su forma puede variar y el color de su piel es más oscuro que en otras variedades; la carne de la fruta es ligeramente roja, moderadamente firme y de buen sabor.
La variedad “Pájaro” es de frutos muy grandes, firmes, con piel roja y brillante, de excelente sabor cuando se cosecha madura y puede tener problemas de sabor si se corta de pinta.

“Sweet Charly” es excelente para cultivarse en días cortos; esta variedad produce frutos grandes de color naranja rojizo con buen sabor y bajo contenido de ácido, es altamente productiva, también es muy resistente a la Antracnosis y pudrición de tallo. Su vida de anaquel puede ser corta en condiciones cálidas.
“EarliGlow” produce frutas de excelente calidad, sus frutas son medianas, simétricas, de buen sabor, piel satinada y resistente a la pudrición.

Cultivo de fresa en hidroponía



Sobre el cultivo de la fresa se tienen las primeras pruebas documentadas desde el año 1300. Antes de esa fecha las fresas sólo fueron frutas silvestres que se recolectaban por temporada anual. Desde esa época la fresa ha venido presentando cambios en su forma, olor, color sabor y tamaño, por las modificaciones genéticas y su adaptabilidad a un buen número de climas y terrenos donde ha sido sembrada.

Su atractiva apariencia además de su olor y características organolépticas, la han colocado como una opción para un negocio próspero y rentable. La producción comercial de fresa va desde principios de 1900 en adelante, sobre todo por la diversidad de aplicaciones que se le pueden dar, pues va desde el consumo en fresco, hasta la deshidratación o cristalización, pasando por la industrialización para dulces y mermeladas.

El valor de esta fruta depende mucho de tamaño firmeza color y sabor, características que se obtienen, tanto de la genética de la planta como de las condiciones en que se cultive.

Los países que cuentan con mayor producción a nivel mundial de esta fruta son: Estados Unidos, con casi el 28 %de la producción, otro productor mayoritario es España con el 14-15% y en México ya se llega al 6 % del total de la producción.

El cultivo de la fresa en suelo es difícil por la aplicación de pesticidas necesarios para el control de plagas y enfermedades. Sin las fumigaciones se llevaría al cultivo a una importante disminución en la producción y en la calidad, por lo que no resultaría rentable en algunos lugares.

La fresa como planta nueva y perenne: en algunos cultivares produce una alta cantidad y calidad en su primera cosecha, pero al paso del tiempo disminuye su producción y en algunos casos es remplazada después de 2-3 cosechas, resultando un alto costo,  remover la planta envejecida y replantar.

Tanto Estados Unidos como y Holanda, Australia, Nueva Zelanda, Italia y Bélgica, han complementado a sus cultivos extensivos de fresa, el cultivo hidropónico intensivo, usando diversas formas de siembra, Se ha considerado el más común el sistema NFT ( Nutrient Film Technique) o de película nutritiva.

Este sistema tiene como principal objetivo recircular el agua a mínima profundidad sobre canales ex profeso construidos en PVC grado alimenticio. Las producciones alcanzadas con este sistema han ganado adeptos y a menor escala ya se practica en otros países de Europa, aplicando recirculación, que viene a ser el sistema más común. También se cultiva con el sistema en sustrato inerte, incluyendo la lana de roca, así como los cultivos verticales.

En algunas regiones de Australia, como Queensland por ejemplo, se cuenta extensiones comerciales en el sistema NFT y con una excelente luminosidad y un invierno muy corto, por lo tanto el cultivo de la fresa hidropónica les resulta muy económico. Las producciones hidropónicas de Nueva Zelanda y Australia en NFT, se consideran las más rentables en fresa, aunque también se utiliza en algunas temporadas el enfriamiento o calentamiento de las instalaciones.

Las variedades aptas para sembrar hidropónicamente son las del tipo de día neutro, por ejemplo: “la Selva” que produce la fruta de tamaño grande (con algunas excepciones); el color de su piel es rojo brillante y la carne pálida, el sabor muy ligero, por lo que es necesario cosecharla muy madura para obtener un buen sabor. Su forma es variable, con plantas vigorosas, pero muy susceptible a la deficiencia de potasio.

También están aquellas variedades que se desarrollan en días cortos, como la “Camarosa”. El color de su fruta es medianamente rojo, su tamaño es grande y de consistencia firme, con forma cónica, de buen sabor y su planta es consistente.

La variedad Chandler, también de día corto, tiene carne de rojo mediano firme y buen sabor. Estas variedades producen una gran cantidad de coronas, pero es susceptible a la Botrytis en condiciones de alta humedad.
Asimismo, tiende a producir gran número de pequeñas frutas después de varias semanas de cosecha, las muy pequeñas se eliminan y mejora el tamaño del resto.

“La Oso Grande” generalmente es de tamaño grande, pero su forma puede variar y el color de su piel es más oscuro que en otras variedades; la carne de la fruta es ligeramente roja, moderadamente firme y de buen sabor.
La variedad “Pájaro” es de frutos muy grandes, firmes, con piel roja y brillante, de excelente sabor cuando se cosecha madura y puede tener problemas de sabor si se corta de pinta.

“Sweet Charly” es excelente para cultivarse en días cortos; esta variedad produce frutos grandes de color naranja rojizo con buen sabor y bajo contenido de ácido, es altamente productiva, también es muy resistente a la Antracnosis y pudrición de tallo. Su vida de anaquel puede ser corta en condiciones cálidas.
“EarliGlow” produce frutas de excelente calidad, sus frutas son medianas, simétricas, de buen sabor, piel satinada y resistente a la pudrición.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Frutillas: La clave es el agua

Con buena agua de riego se cosechan unas frutillas sanas. En Ecuador, se cultiva la fruta bajo dos sistemas: hidroponía y en camas o mulch de tierra. Si el agua no es tratada, existe el riesgo de contagio de parásitos.
Parecen pequeños bombillos rojos. Las frutillas cuelgan de cientos de tubos de plástico. Para ser exactos, de 1 462  de dos metros de alto, plantados s en hileras en menos de un cuarto de hectárea de terreno.
El cultivo crece en Checa, una parroquia rural a la que se llega en 45 minutos desde Quito.

Es lunes de cosecha. El cielo está azul y el sol agobia a las mujeres agachadas que recogen las frutillas, en las parcelas que aparecen en el camino.

Sin ningún recelo, la agricultora  Lucila Salinas arranca una frutilla de la planta y se mete a la boca. "Es sana y no necesita lavarse". Quienes la acompañan  hacen muecas, por la mala fama de la fruta. La acusan de contagiar bacterias o la triquina, el parásito que provoca la enfermedad de la  cisticercosis.

Salinas dice que la frutilla que comió es segura, porque se cultiva bajo el sistema de hidroponía con tubos de PVC y no en la forma tradicional sobre la tierra.

La de mayor consumo es la segunda, pues el primer sistema es nuevo. Hay otra forma de hidroponía en frutillas que  se desarrollan en Azuay y Tungurahua. Se usan canales metálicos, colocados a un metro del suelo.  

La mujer muestra su cultivo en los tubos. Ramón Ibarra, un familiar suyo, cosecha con guantes y coloca las frutas sobre la espuma flex de las canastillas; así no se estropean. Las canastillas van en una carretilla que se desplaza entre los caminos de los tubos, enterrados  como postes a 30 centímetros de la tierra.

Ibarra, delgado y pequeño, arranca las frutas que brotan de las plantas sembradas en cada uno de los 30 orificios del tubo.

Dentro de los tubos solo hay cascajo, nada de tierra. Allí crecen las plantas y se riegan con el sistema de fertirrigación (a través de mangueras se envía el agua mezclada con fertilizantes químicos, abonos orgánicos y otros). El agua se trata con cloro y ácido cítrico (como gotas de limón) antes de ser usada, porque proviene de canales abiertos comunales contaminados.

Esto y el hecho de que la fruta crezca lejos de la tierra evitan que se contagie, ni siquiera de las babosas, según la agricultora -una egresada de Agronomía.

Cuando las babosas atacan a esta fruta, los campesinos usan un químico, que puede ser un riesgo para el consumidor, expresa Salinas.

Eso pasa con la frutilla que se cultiva en camas o mulch: montículos de tierra en forma rectangular, cubiertos con plástico negro. En Yaruquí, de pequeñas colinas y la cordillera azulada al fondo, cientos de camas  aparecen en el camino de las frutillas. Las mujeres las recorren con prisa arrancado las frutas y botándolas a las cajas de madera que sostienen en  sus espaldas.

Nada las perturba, ni el sol ni el viento. María Yoquilema cubre su cabeza con una gorra   blanca. No quita la mirada del suelo y sigue la fila de la fruta roja.

Ella recibe USD 8 diarios por la cosecha; trabaja para José Cepeda, un agricultor que sembró un poco más de media hectárea con su socio Boris Zurita.

Pusieron el plástico negro e hicieron los orificios, donde sembraron cada planta. Las frutillas están encima del plástico. Esta forma es propensa a contraer los parásitos, según Wilson Vásquez, experto en frutas del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap).

El fruto se contamina con  bacterias de la tierra y el riego que va por  mangueras, dentro de las camas. Cepeda riega por goteo con agua del cerro Pisque   y aunque sale limpia recorre un largo camino por  canales comunales. 
Vásquez dice que en el trayecto el agua se contamina con basura, el lavado de las bombas de fumigar las chacras o hasta el estiércol de vacas o cerdos.

Pero Boris Zurita, un técnico en el cultivo, responde que sus frutillas no tienen  riesgos. "La planta no absorbe los parásitos por la raíz. He comido la fruta sin lavar y no  ha pasado nada.
Hay personas que no  comen por temor. Mi papá, de 70 años, no lo hace por eso".

Ese tipo de agua sin tratar genera los parásitos, que  salen hasta la superficie del plástico y se alojan en la fruta, dice Vásquez. No hay por qué asustarse, porque  están sobre la piel de la fruta y no dentro. Aunque sí hay que tener cuidado con la triquina, pues, a veces,  se la ha encontrado en los análisis, dice Beatriz Brito, investigadora del Iniap. 

Según Vásquez, casi todos los cultivos se hacen bajo   el  sistema tradicional, aunque  el de Yaruquí es el más tecnificado.

FUENTE: EL COMERCIO (ECUADOR)

miércoles, 20 de octubre de 2010

Cultivan fresa organica en invernadero con agua de lluvia




La producción de fresa orgánica en invernadero, regada con agua de lluvia y el empleo de prácticas sustentables, pero sobre todo una filosofía emprendedora, abrió la puertas del éxito, de centros comerciales y de Bimbo, a los socios de Invernaderos Tepexomulco. La empresa, ubicada en el Distrito Federal, obtuvo el primer lugar, entre 64 de todo el país, en la 13ª Reunión Nacional de Intercambio de Experiencias Exitosas en Desarrollo Rural Sustentable (Rendrus).

Desde la zona de la montaña de Xochimilco del pueblo de Santiago Tepalcatlalpan en la capital del país, que desde tiempos prehispánicos ha sido productor de hortalizas, descendió a esta costa Raúl Dehesa Sánchez, represente de la empresa a exponer su proyecto Producción de fresas orgánicas bajo invernadero, que fue electo como ganador por los demás participantes del encuentro.

Aquí, el productor explicó que la empresa es una Sociedad Cooperativa de Responsabilidad Limitada y Capital Variable, que cuenta con 12 integrantes, hijos de campesinos de la zona lacustre, quienes bajo el compromiso de cuidar el medio ambiente desarrollaron tecnología para aprovechar agua de lluvia, hoyas de captación con capacidad para 400 mil litros, y tecnologías para el cuidado de suelo, como compostas. Los pozos de absorción pluvial, a su vez fungen como estanques naturales con criadero de peces.

En la zona no hay red municipal y se trabaja en construcción de baños secos que no requieren agua, no huelen mal y los subproductos pueden emplearse en cultivos.

La etapa más difícil—anotó-- fue la comercialización de sus productos, pero ya no representa un problema, ya que gracias a la calidad de éstos ha penetrado en centros comerciales a través de Aires del Campo, y al consorcio Bimbo, por medio de El Globo.

En la empresa nada se desperdicia, ya que la merma existente por sobre maduración de la fresa se transforma en deshidratados, cristalizados, néctares y mermeladas, proceso que planean consolidar.

Las claves del éxito
 
Una de las claves del éxito de la empresa es que todos los integrantes tienen acciones concretas dentro de la organización, no contratan ningún servicio, los invernaderos y riego han sido diseñados y construidos por ellos, incluso el desarrollo de los proyectos lo realiza el hijo de Raúl Dehesa.

Este año, luego de que hicieron estudios de factibilidad, están por iniciar la producción de energía eléctrica a partir de panales solares y tecnología eólica.

La empresa inició con capital propio por 300 mil pesos y después de crear confianza, hemos hecho una simbiosis con la Secretaría de Agricultura, autoridades del Distrito Federal y el Fondo Regional, ahora los activos suman más de seis millones de pesos a tres años en que arrancó el proyecto, esto ha sido clave, comenta Raúl Dehesa.

En su exposición, anotó que otro de los principales factores de éxito de la organización gira en torno a la buena administración de los recursos económicos y humanos, “de ello deriva el poder haber hecho reinversiones en la zona de producción, ya que a tres años de la creación de la empresa y de haber iniciado con 2 mil 400 m2 de invernadero en la actualidad contamos ya con cerca de 9 mil m2, a todo esto hay que añadirle que al ser un producto orgánico por consecuencia propia tiene ya en el mercado un precio de garantía en la venta”.

En los factores adversos esta la falta de volumen en la producción de orgánicos, ya que hay demasiada demanda de producto, pero poca oferta por parte de los productores.

Las metas de la empresa a corto y mediano plazos es terminar de equipar los invernaderos con un área cercana a los 3 mil 392 m2 para el inicio del nuevo ciclo y llegar en el futuro a 20 mil m2 de producción bajo este sistema; consolidar el área de transformado para dar un valor agregado al producto; exportar; ser autosuficiente en la producción de compostas y lombricompostas para toda el área de siembra.

Adicionalmente, invernaderos Tepexomulco brinda capacitación a pequeña escala en su zona de influencia, atendiendo requerimientos básicos de agricultores interesados en producción orgánica, dándoles capacitación en sus zonas de producción y cursos teórico práctico en las instalaciones de la organización.

sábado, 14 de agosto de 2010

Invernadero permitirá producción de flores y frutas en la UTO

Viveros de la UTO
El invernadero entregado el pasado viernes en la Facultad de Ciencias Agrícolas y Veterinarias de la Universidad Técnica de Oruro (UTO) permitirá a los estudiantes producir flores y árboles frutales que serán comercializados en el mercado local.

En un acto efectuado en la Ciudadela Universitaria, se efectuó la entrega del invernadero que consta de tres naves, cuya superficie total es de 1.800 metros cuadrados, donde se efectuarán estudios para la producción de semillas certificadas de papa, entre otros, informó la directora del Departamento de Fitotecnia, Carmen Rosa Marca Cáceres.

“Estos invernaderos nos permitirán tener cultivos atemperados; por la situación del clima en el Altiplano no siempre es posible el cultivo de varias especies, pero en esta infraestructura sí lo tendremos y en cualquier época, sabemos que el invierno es bastante largo en Oruro, entonces este lugar nos dará la oportunidad de una mejor producción”, expresó Marca.

La obra consta de tres naves atemperadas, invernaderos que fueron techados con calamina plástica en los pórticos metálicos que ya existían, previo cierre de los cordones metálicos, cuya inversión fue de 528.872 bolivianos.

“De aquí a poco la Facultad de Agronomía comenzará a producir plantines que beneficiarán a la universidad y al pueblo de Oruro, tenemos un reto, el de demostrar que en Oruro se producen árboles frutales, y el reto está en plantar 300 árboles frutales en Condoriri y aquí produciremos los plantines”, dijo el rector de la universidad, David Ismael Rojas.

Asimismo, dijo que la fruta que se produzca en Condoriri será procesada en las carreras de Ingeniería Química e Industrial, para ofrecer al pueblo de Oruro alimentos de alta calidad.

El ejecutivo del Centro de Estudiantes, Fidel Chacolla manifestó que con la infraestructura que se entregó se les da un beneficio más, que deben aprovechar y cuidar.

“Hoy en día existe el déficit o escasez de alimentos a nivel mundial y como estudiantes tenemos el deber de producir e investigar y poder implementar nuevas tecnologías en lo que es el mundo de la alimentación, debemos tener una visión de fortalecer todo lo que es la producción”, dijo.

Invernadero permitirá producción de flores y frutas en la UTO

Viveros de la UTO
El invernadero entregado el pasado viernes en la Facultad de Ciencias Agrícolas y Veterinarias de la Universidad Técnica de Oruro (UTO) permitirá a los estudiantes producir flores y árboles frutales que serán comercializados en el mercado local.

En un acto efectuado en la Ciudadela Universitaria, se efectuó la entrega del invernadero que consta de tres naves, cuya superficie total es de 1.800 metros cuadrados, donde se efectuarán estudios para la producción de semillas certificadas de papa, entre otros, informó la directora del Departamento de Fitotecnia, Carmen Rosa Marca Cáceres.

“Estos invernaderos nos permitirán tener cultivos atemperados; por la situación del clima en el Altiplano no siempre es posible el cultivo de varias especies, pero en esta infraestructura sí lo tendremos y en cualquier época, sabemos que el invierno es bastante largo en Oruro, entonces este lugar nos dará la oportunidad de una mejor producción”, expresó Marca.

La obra consta de tres naves atemperadas, invernaderos que fueron techados con calamina plástica en los pórticos metálicos que ya existían, previo cierre de los cordones metálicos, cuya inversión fue de 528.872 bolivianos.

“De aquí a poco la Facultad de Agronomía comenzará a producir plantines que beneficiarán a la universidad y al pueblo de Oruro, tenemos un reto, el de demostrar que en Oruro se producen árboles frutales, y el reto está en plantar 300 árboles frutales en Condoriri y aquí produciremos los plantines”, dijo el rector de la universidad, David Ismael Rojas.

Asimismo, dijo que la fruta que se produzca en Condoriri será procesada en las carreras de Ingeniería Química e Industrial, para ofrecer al pueblo de Oruro alimentos de alta calidad.

El ejecutivo del Centro de Estudiantes, Fidel Chacolla manifestó que con la infraestructura que se entregó se les da un beneficio más, que deben aprovechar y cuidar.

“Hoy en día existe el déficit o escasez de alimentos a nivel mundial y como estudiantes tenemos el deber de producir e investigar y poder implementar nuevas tecnologías en lo que es el mundo de la alimentación, debemos tener una visión de fortalecer todo lo que es la producción”, dijo.

Invernadero permitirá producción de flores y frutas en la UTO

Viveros de la UTO
El invernadero entregado el pasado viernes en la Facultad de Ciencias Agrícolas y Veterinarias de la Universidad Técnica de Oruro (UTO) permitirá a los estudiantes producir flores y árboles frutales que serán comercializados en el mercado local.

En un acto efectuado en la Ciudadela Universitaria, se efectuó la entrega del invernadero que consta de tres naves, cuya superficie total es de 1.800 metros cuadrados, donde se efectuarán estudios para la producción de semillas certificadas de papa, entre otros, informó la directora del Departamento de Fitotecnia, Carmen Rosa Marca Cáceres.

“Estos invernaderos nos permitirán tener cultivos atemperados; por la situación del clima en el Altiplano no siempre es posible el cultivo de varias especies, pero en esta infraestructura sí lo tendremos y en cualquier época, sabemos que el invierno es bastante largo en Oruro, entonces este lugar nos dará la oportunidad de una mejor producción”, expresó Marca.

La obra consta de tres naves atemperadas, invernaderos que fueron techados con calamina plástica en los pórticos metálicos que ya existían, previo cierre de los cordones metálicos, cuya inversión fue de 528.872 bolivianos.

“De aquí a poco la Facultad de Agronomía comenzará a producir plantines que beneficiarán a la universidad y al pueblo de Oruro, tenemos un reto, el de demostrar que en Oruro se producen árboles frutales, y el reto está en plantar 300 árboles frutales en Condoriri y aquí produciremos los plantines”, dijo el rector de la universidad, David Ismael Rojas.

Asimismo, dijo que la fruta que se produzca en Condoriri será procesada en las carreras de Ingeniería Química e Industrial, para ofrecer al pueblo de Oruro alimentos de alta calidad.

El ejecutivo del Centro de Estudiantes, Fidel Chacolla manifestó que con la infraestructura que se entregó se les da un beneficio más, que deben aprovechar y cuidar.

“Hoy en día existe el déficit o escasez de alimentos a nivel mundial y como estudiantes tenemos el deber de producir e investigar y poder implementar nuevas tecnologías en lo que es el mundo de la alimentación, debemos tener una visión de fortalecer todo lo que es la producción”, dijo.

martes, 12 de enero de 2010

Polinizacion con abejas en Invernaderos



La apicultura aporta un gran beneficio para la agricultura mediante la polinización, la cual puede hacer incrementar la producción hasta en un 60%. por ello, es que tuvimos la oportunidad de charlar con el apicultor Silvestre Portales quien nos comenta como trabaja en su region y rompe con un mito de no utilizar colmenas en polinización de cultivos en invernadero.

La creciente importancia de los productos apícolas, ha motivado el interés de diversos grupos de la sociedad, ya sean productores, investigadores o instituciones oficiales, por conocer mejor los recursos apibotánicos con la finalidad de reunir elementos que permitan su aprovechamiento con un criterio sustentable.

En Mexico como en muchos países compran los servicios de las abejas con la finalidad de polinización. La industria alimentaria está poniendo sus ojos en la apicultura y sus abejas para polinizar los cultivos ya que las abejas salvajes y otros insectos (que lo hacían de manera natural) han sido y están siendo destruidos por el desarrollo de la urbanización, la polución industrial, el envenenamiento por pesticidas, la agricultura intensiva, la destrucción de setos de arbustos, etc.

Silvestre Portales presta servicio de polinización y cobra alrededor de 30 a 40 dolares por mes por colmena y con el sistema de polinizar en invernadero lleva a que su trabajo sea de 4 a 5 meses.

El empleo de abejas para la polinización en invernadero se ha convertido. Para Silvestre como para sus colegas la apicultura para ellos pasa por el prestar servicio de polinización y los productos obtenidos de la colmena los utilizan para cubrir los gastos de traslado y mantenimiento de las colmenas.

Durante la charla que tuvo con NoticiasApicolas.com ( ver video ) comento los lugares para poner las colmenas dentro de un invernadero. Tambien aprovecho para mencionar que la perdida de abejas no es grande y que no prestar este servicio porque las abejas se mueren al tratar de salir del invernadero es un mito, ya que con una buena fuente de agua, alimento y un buen manejo las abejas se adaptan bien para trabajar dentro de los invernaderos.

Ubicación de las colmenas


En el caso de cultivos forzados las colmenas deben colocarse en el lugar más fresco del invernadero o nave, sobre una mesa o repisa a 0,8- 1,0 mt de altura desde el suelo. Esta ubicación tiene que determinarla el apicultor en conjunto con el personal de campo. Las patas de la mesa deben estar protegidas para evitar la subida de hormigas.


Se pueden colocar las colmenas en los extremos de los invernaderos o tambien en la parte alta del invernadero


La primera forma se utiliza con doble entrada piquera. La segunda se realiza para que tengan un mejor vuelo tanto al salir como al volver las abejas a la colmena.


Una vez instalada la colmena, se recomienda mantenerla cerrada por un par de horas, hasta que las abejas se tranquilicen (evitar picaduras) y luego abrirla. Durante los dos primeros días éstas efectuarán sus vuelos de reconocimiento, y podrán memorizar sus rutas de acceso a las flores y de regreso a la colmena. Esta es la parte mas conflictiva para el apicultor ya que las pecoreadotas viejas son las que les cuesta adaptarse al invernadero y muchas pueden morir al tratar de salir del mismo.

Respecto a la orientación de los orificios de salida de las colmenas, no se ha observado diferencias en los resultados de polinización, por lo que este parámetro no es estricto. Sin embargo, para facilitar el vuelo de las abejas es conveniente orientar los orificios de salida paralelos a las hileras del cultivo.


Manejo sanitario e incompatibilidades

El manejo de las colmenas respecto de las aplicaciones de productos químicos en el cultivo, dependerá del grado de compatibilidad de éstos con nuestra abejas. Existe información de gran cantidad de productos y su grado de compatibilidad, por lo que en general el manejo sanitario puede basarse en estas recomendaciones.

Las categorías de compatibilidad con los productos químicos los podemos dividir básicamente en tres grupos:


Productos compatibles: con los cuales las colmenas deben cerrarse antes de aplicar el producto y ser abiertas nuevamente pasadas un par de horas.

Productos de compatibilidad intermedia: es necesario retirar las colmenas desde el sector donde se está aplicando al menos durante un día.

Productos incompatibles: no pueden ser utilizados ya que producen la muerte de las abejas.


CULTIVOS DE INVERNADERO

Melón (Cucumis melo L.)

La flor del melón solo permanece abierta un día, pero resulta muy atractiva para los insectos por su cantidad de polen y de néctar. A pesar de ser autógama, la flor del melón se beneficiará con la polinización de insectos obteniendo un fruto mayor y con más semillas. Las variedades "Galia" y "Futuro" son las que mejor resultado han dado con polinización de abejas melíferas.

Carga de abejas: alrededor de 3 colmenas/ha

Sandía

Las abejas son imprescindibles en su polinización, sobre todo cuando las temperaturas son bajas. Sus flores resultan atractivas para las abejas, pero pueden dejarlas a un lado si existen flores más atractivas, como la del melón. En cualquier caso, el uso de colmenas en invernadero ha demostrado aumentar la productividad, sobre todo en las especies "Sugar baby" y "Resisten". Existe unanimidad entre los investigadores en que el papel que representa Apis mellifera es esencial en su polinización, junto con otros insectos que, en menor medida, llevan a cabo esta tarea.

Carga de abejas: como en el melón, introducir unas 3 colmenas/ha. Algunos autores opinan que bastan 0,5 -1 colmenas/ha, aunque una medida relativamente válida para cualquier ambiente es la de una abeja por cada 100 flores, según investigaciones de The Arizona Agricultural Experiment Station and Cooperative Extension Service (1970) y de McGregor (1976).

Pepino (Cucumis sativus L.)

Las abejas pueden utilizarse como polinizadoras en las variedades corrientes, pero no en las partenocárpicas. Se trata de un cultivo no muy apreciado, debido a la escasa cantidad de polen que producen sus flores. No obstante, el uso de abejas se refleja positivamente en el aumento del número de semillas y su peso

Carga de abejas: se recomienda de una a dos colmenas/ha

Calabacín (Cucurbita pepo)

A pesar de que posee polinizadores específicos, se pueden usar abejas para este fin. La flor del calabacín solo permanece abierta un día, siendo la femenina la preferida por las abejas, debido a su mayor cantidad de polen y sus facilidades para la recolección.

Carga de abejas: entre 2,5 y 3 colmenas/ha. Algunos autores atribuyen a las abejas aumentos del 25 % en la producción

Tomate (Lycopersicon esculentum Mill.)

Los tomates se autofecundan, por lo general. En estado silvestre, el polen se desprende mediante la acción del viento. El uso de abejas está indicado para incrementar el peso y la talla de los frutos, y resulta casi imprescindible en aquellas variedades autoestériles. Se han utilizado abejas en combinación con otras técnicas, como la agitación de las ramas para distribuir el polen, o el tratamiento con hormonas, demostrando buenos resultados. Algunos autores, como Bailey y Lodeman (1895), llegaron a la conclusión de que las abejas no eran polinizadores efectivas de los tomates cultivados en invernadero; no obstante, otros estudios posteriores, como los de Neiswander (1954a, b, 1966), demostraron que las abejas sí influían positivamente en la producción de fruta, aun cuando se hubiera utilizado la técnica del agitado de ramas. Por otro lado, Marr and Hillyer (1968) también pusieron en evidencia que las frutas polinizadas por insectos tenían menos piezas defectuosas.

Fresa y fresón (Fragaria sp.)

Uno de los cultivos que pueden verse más beneficiados por la polinización con abejas. Su uso contribuye, en buena medida, a la obtención de frutos regulares y con pocos defectos, haciendo que su precio en el mercado sea mucho mayor. El porcentaje de flores polinizadas por insectos puede alcanzar hasta el 90 % del total, siendo Apis mellifera la principal responsable de ello

Carga de abejas: varía enormemente en función de la variedad. Se ha llegado a considerar hasta un total de 25 colmenas por hectárea

Frambuesa (Rubus idaeus L.)

Presentan un fuerte incremento en la fertilidad cuando son polinizados por insectos, a pesar de que se trata de flores autofértiles, en un porcentaje que oscila entre el 16 y el 70 %. Son flores muy atractivas para los insectos, debido a su alto contenido en azúcares.

Berenjena (Solanum melongena)

Posee flores hermafroditas. El polen no se transporta con el viento, por lo que la presencia de insectos es muy relevante. Las dos terceras partes de la polinización son achacables a los insectos

sábado, 9 de enero de 2010

Canarias quiere que sus invernaderos además de frutas produzcan electricidad



Los invernaderos canarios dedicados a la producción de frutas, hortalizas y plantas ocupan unas 7.500 hectáreas, es decir 75 millones de metros cuadrados en los que también se podría cultivar electricidad producida mediante energía solar fotovoltaica.

Esta es la idea que intentan impulsar la Universidad de La Laguna (ULL) y la Fundación para el Desarrollo y la Cultura Ambiental de La Palma (Fundesculp) con el apoyo del Instituto Tecnológico de Energías Renovables (ITER) del cabildo tinerfeño, la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) y el grupo Unisolar. Representantes de todas estas instituciones y empresas se han reunido para iniciar un proyecto cuyo objetivo final es generar energía eléctrica mediante sistemas fotovoltaicos semitransparentes que se instalarían en los invernaderos dedicados al cultivo de plátano y tomate.

No se trata de cambiar la actividad productiva de los invernaderos, sino de unir los sectores agrícola y energético. Las plantas y los paneles solares fotovoltaicos necesitan luz para desarrollarse y para producir electricidad, respectivamente. Ahora bien, este hecho no implica que no se pueda aprovechar la misma luz en beneficio de ambos. La idea es utilizar las diferentes frecuencias de los fotones que inciden en un mismo invernadero para dos fines diferentes.

Compatibilizar las producciones agrícola y energética
La palabra clave es “compatibilidad”, ha afirmado a Energías Renovables Juan Avellaner, director de I+D+i de Unisolar. Y en ayuda de esa compatibilidad, de producir frutas y electricidad al mismo tiempo, acude la tecnología. “La investigación y el avance tecnológico” -explica Juan Avellaner- “ha permitido crear películas fotovoltaicas muy finas, de 3 micras de grosor. También se pueden hacer de 1,5 micras, perderemos producción eléctrica pero permitimos un mayor paso de la luz”.

Está claro que la instalación de tecnología fotovoltaica no debe alterar negativamente la producción agrícola. Por ello se ha decidido crear un invernadero de pruebas de 1.000 m2 para buscar la compatibilidad más óptima. Por el momento no se ha concretado el lugar donde se ubicará, pero ya se puede ir avanzando en cálculos mecánicos y espectrales, asuntos sobre los que Unisolar ya dispone datos y que han despertado el interés de los investigadores de la Universidad de La Laguna.

La instalación de energía solar fotovoltaica en los actuales invernaderos (túneles plásticos) cambiaría su fisonomía. Se necesitarían construcciones más sólidas y estables sobre el terreno. Estructuras más complejas en las que soportes, vuelos y tirantes evitarían los efectos destructivos del viento.

Uno de las dificultades que evitaría este tipo de instalaciones, ha argumentado a Energías Renovables Mauro Fernández, presidente de Fundesculp, “es el consumo masivo de suelo, una de las principales trabas para el desarrollo de plantas fotovoltaicas”.

Septiembre, un mes clave
El próximo mes de septiembre se pretende crear un consorcio público-privado para avanzar en el proyecto. Se trata, explica Mauro Fernández, de desarrollar un convenio “que permita focalizar esfuerzos hacia diversos campos de investigación en materia de renovables que son de interés estratégico para impulsar la actividad económica de las islas y fomentar la creación de empresas especializadas en el energía solar en el Archipiélago”. A la creación de ese consorcio le sigue solicitar financiación al Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI).

En opinión de Ricardo Melchior, presidente del Cabildo de Tenerife, “este proyecto puede convertirse en un auténtico revulsivo para el campo canario, en una oportunidad de oro para unir el mundo rural y el energético y para dar una vía de ingresos a los agricultores de las Islas”.

Más información:
www.camaratenerife.com

Una finca experimental cultivará frutas tropicales en invernadero



La finca experimental La Nacla-Puntalón, en Motril, comenzará en abril el cultivo de mango y chirimoya en invernaderos para estudiar la viabilidad de esta modalidad de producción, que exige menos mano de obra.


E.P. La finca experimental La Nacla- Puntalón, situada en Motril, prevé finalizar en abril el trámite necesario para comenzar una nueva investigación que evaluará la viabilidad de plantar en invernaderos frutas tropicales como la chirimoya y el mango, que en la actualidad se cultivan al aire libre. Se trata de una experiencia piloto con la que los expertos adelantarán en un mes la maduración de los frutos y evaluarán si la calidad del producto cultivado bajo plásticos se equipara al del exterior, según explicó el ingeniero agrónomo y responsable de la finca experimental, Ignacio Escobar.


Así, se habilitará un invernadero con tierra –cuya autorización ya ha sido solicitada al Ayuntamiento de la localidad– y otra zona para plantar chirimoya y mango al aire libre, controlando de forma pormenorizada las diferencias entre ambos cultivos. Se prevé obtener mayor producción en el invernadero, si bien esta modalidad conlleva algunas desventajas como una falta de coloración, que el consumidor asocia a la calidad del producto, y un cambio en el nivel de azúcares.


Los expertos centrarán su labor en corregir estas deficiencias, detectadas en otras fincas experimentales que ya desarrollan este estudio, como ‘La Mayora’ de Málaga. Escobar explicó que el fin último de la investigación es mitigar la proliferación de invernaderos en desuso en la costa granadina, donde “la edad media del agricultor es alta y muchos de ellos abandonan las instalaciones porque no saben qué hacer con ellas”.


“Si comprobamos que el cultivo de chirimoya bajo plásticos es rentable, puede ser una alternativa para los agricultores que no quieren mantener una actividad tan intensiva, ya que esta producción requiere menos mano de obra y así sus infraestructuras no caerían en desuso”, comentó Escobar. Ventajas. Algunas ventajas de cultivar chirimoya y mango bajo plásticos son el adelanto de la plantación en un mes, el aumento de la producción y su llegada temprana al mercado.


En el caso del mango, un fruto delicado, también “se avanzaría mucho” en lo que al control de enfermedades se refiere, añadió el responsable de La Nacla-Puntalón. No obstante, destacó la necesidad de conseguir calidad en los frutos, que se plantarán en un perfil de suelo sin sales minerales y con un estricto control de la temperatura mediante distintas técnicas, especialmente cuando llegue el verano.


También se estudiará qué especies de mango y chirimoya se adaptan mejor al cultivo en invernadero, todo ello encaminado a encontrar la fórmula mas viable para que la pongan en práctica los agricultores de la comarca costera.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Mas acerca de las Fresas en invernadero


De acuerdo a estudios realizados en Japón, el cultivo de fresas en invernadero se está expandiendo rápidamente tomando en cuenta que cuando se obtienen frutos de calidad, el consumidor esta dispuesto a pagar un alto precio. Otra palanca que está transformando al sector de invernaderos en México, es que mientras los grandes consorcios se ocupan de grandes superficies de cultivos de tomate, pepino y pimiento, los pequeños productores están encontrando un nicho en el cultivo de fresas, calabacitas, berenjenas, pepinillos, mini-pimientos y tomates rosas. También se están enfocando en los cultivos orgánicos.

Sin embargo, debido a las pequeñas superficies de dos y cuatro mil metros cuadrados, cada cultivo requiere de métodos especialmente diseñados para obtener un alto rendimiento.

Hasta ahora la clave para obtener frutos suaves, rojos y dulces parece descansar en el uso de sustratos orgánicos y también en el control de la nutrición. En el primer caso, se observa una tendencia generalizada para utilizar sustratos de fibra de coco y perlita, que ayudan a mantener una humedad adecuada.


Los especialistas de agua y nutrientes, al igual que los flujos de aplicación, determinan en gran medida la turgencia, dulzura y coloración del fruto.

Para garantizar una nutrición balanceada, los mismos especialistas indican que deben considerarse varios métodos para determinar el volumen y el flujo de agua y nutrientes, y para ello recomiendan sensores que miden el déficit de presión de vapor (VPD), el contenido de agua en el sustrato, o bien el método que mide el grosor y la temperatura de las hojas para saber en que momento la planta esta trabajando de manera adecuada.

Solución nutritiva

Los productores de fresa en Japón, han encontrado que al mantener el drenaje de la solución dentro de la canaleta que soporta la planta, se obtiene un amortiguamiento (buffer) que ayuda a mantener un mayor equilibrio nutricional que se traduce en frutos de mayor calidad.

Otra de las técnicas utilizadas es disponer de dos canaletas, para combinar dos ciclos de cultivo y aumentar la densidad. Para ello, disponen las plantas maduras en la canaleta inferior y las plantas jóvenes en la superior. Conforme se va terminando la cosecha de la canaleta inferior, se va iniciando la cosecha en la superior, con lo cual se logra alargar la cosecha y obtener una mayor producción.

Cambiando paradigmas

Un aspecto muy importante que debe ser evaluado en México, es que los productores japoneses de invernadero, ante los elevados niveles de luz natural, en vez de utilizar luz artificial o bióxido de carbono (CO2), como sucede en los Países Bajos o Estados Unidos, para aumentar la producción de fresas o tomates, utilizan técnicas que aumentan la densidad de plantación y tratan de reducir el desperdicio de nutrientes para generar mejores resultados.

Acido sílico: elemento olvidado

Otra de las investigaciones relevantes en relación con la fresa y los tomates, es el empleo de Acido sílico para obtener plantas más sanas, resistentes a la salinidad, con mayor firmeza y vida de anaquel. Estos estudios han sido realizados en la Universidad de Bergamo, en Italia.

Todas estas ventajas se podrían encontrar en un solo producto, que como se menciona al inicio, es uno de los elementos más abundantes entre los minerales, pero su empleo y beneficios son poco conocidos. Los estudios que se realizan actualmente se enfocan en varios puntos que se pueden resumir en reproducción celular, crecimiento, relaciones calcio-silicio, etileno-silicio, desintoxicación de metales pesados, tolerancia a la salinidad y firmeza de los frutos. Cualquiera de estos factores, podría llamar la atención de los productores y por ello, se considera que aunque el silicio puede ser un factor clave, la forma de aplicación, el tipo de suelo y sustrato, así como su interrelación con otros elementos, son la base de su eficiencia.

Reproducción

En este proceso, el silicio resulta un elemento importante para proteger el embrión, aumentando la disponibilidad de humedad e incrementando la tolerancia a las altas temperaturas. Las deficiencias de este elemento en tomates repercuten en una floración irregular, mientras que en fresas y pepinos se observa una reducción en la fertilidad del polen. Esto se relaciona con la tolerancia a las elevadas temperaturas, con lo cual se podría utilizar el silicio para realizar plantaciones cuando las temperaturas son elevadas.

Transplantes

En este punto el silicio se ha venido aplicando en forma de extracto de plantas acuáticas, que ayudan al desarrollo de los transplantes, aunque debido a la diversidad de sustratos y tipos de suelo, es difícil hacer un dictamen de su eficiencia.

Tolerancia a la salinidad

En aplicaciones de silicio, se ha observado que al aumentar la turgencia de las células, se reduce la permeabilidad de las membranas que absorben el sodio, con lo cual se incrementa la tolerancia a la salinidad. Igualmente, se ha observado que al disminuir la presencia de sodio, aumenta la de potasio en el tejido celular.

Turgencia

Finalmente, los datos del incremento de la turgencia de las hojas y los frutos, provienen de estudios realizados mediante aplicaciones de gel de Licinio en las hojas, ya que al parecer es la única forma en que este elemento puede traslocarse y formar polímeros o formas quilatadas que ayudan a disminuir la transpiración de los tejidos. Al hacer más lento el proceso de la transpiración, los frutos mantiene la turgencia por más tiempo, incrementando su calidad y vida de anaquel.




Ya esta disponible el MEGACURSO DE INVERNADEROS
http://invernaderos-agricolas.blogspot.com/2009/12/megacurso-de-invernaderos.html

viernes, 4 de diciembre de 2009

MANEJO DE NUTRIENTES POR FERTIRRIEGO EN SISTEMAS FRUTIHORTICOLAS



Resumen

El método de "fertirriego" combina la aplicación de agua de riego con los fertilizantes. Esta práctica incrementa notablemente la eficiencia de la aplicación de los nutrientes, obteniéndose mayores rendimientos y mejor calidad, con una mínima polución del medio ambiente.

El fertirriego permite aplicar los nutrientes en forma exacta y uniforme solamente al volumen radicular humedecido, donde están concentradas las raíces activas. Para programar correctamente el fertirriego se deben conocer la demanda de nutrientes en las diferentes etapas fenológicas del ciclo del cultivo. La curva óptima de consumo de nutrientes define la tasa de aplicación los nutrientes, evitando así posibles deficiencias o consumo de lujo.

Las recomendaciones del régimen de fertirriego para los diferentes cultivos están basadas en la etapa fisiológica, tipo de suelo, clima, variedades y otros factores agrotécnicos. Especial atención debe prestarse al pH, la relación NO3/NH4, la movilidad de los nutrientes en el suelo y la acumulación de sales.

La producción de hortalizas en invernaderos con sustratos artificiales requiere de sistemas de fertirriego sofisticados y automatizados. Para cítricos, frutales y cultivos a campo abierto se aplican sistemas de fertirriego sencillos y manuales. Distintos métodos de dosificación, preparación de soluciones fertilizantes, equipos de inyección y monitoreo son presentados, según los diferentes requisitos que presentan estos dos sistemas de cultivo.



Introducción

Israel es un pequeño país el cual más de la mitad de su superficie tiene un clima de árido a semi-árido. Cerca de la mitad del área cultivada (200,000 Has) debe ser irrigada debido a la escasez de lluvias y otros recursos hídricos. Más del 80% de la superficie irrigada en Israel usa el método de "fertirriego", que combina la aplicación de agua de riego con los fertilizantes. Esta práctica contribuye a la obtención de rendimientos más altos y de mejor calidad, al incrementar notablemente la eficiencia de la aplicación del fertilizante.

Los cultivos de invernadero en Israel son fertilizados exclusivamente a través del sistema de riego empleando las más modernas y avanzadas técnicas de fertirriego. La producción israelí de hortalizas, flores, plantas ornamentales y especias bajo invernadero abarca más de 3,000 Has. La hidroponía en Israel cubre un área de 700 Has, siendo los cultivos principales el tomate, ají, frutilla y flores, cultivados sobre sustratos artificiales como piedra volcánica, lana de roca y perlita. En estos sistemas, el equipo de fertirriego es muy sofisticado y completamente automatizado. La mayoría de los invernaderos están computarizados, con control automático del fertirriego y del clima, lo cual permite la producción fuera de estación de altos rendimientos y con calidad de exportación.

Israel es un ejemplo sin par en el uso de fertilizantes por fertirriego. En 1996, el productor israelí aplicó un promedio de 115 kg N/Ha, 46 kg P2O5/Ha y 58 kg K2O/Ha. Más del 50% del N y del P2O5, y 65% del K2O es aplicado a través del fertirriego (Tarchitzky y Magen, 1997).
Ventajas del fertirriego

Con el fertirriego, los nutrientes son aplicados en forma exacta y uniforme solamente al volumen radicular humedecido, donde están concentradas las raíces activas. El control preciso de la tasa de aplicación de los nutrientes optimiza la fertilización, reduciendo el potencial de contaminación del agua subterránea causado por el lixiviado de fertilizantes.

El fertirriego permite adecuar la cantidad y concentración de los nutrientes de acuerdo a la demanda de nutrientes durante el ciclo de crecimiendo del cultivo. El abastecimiento de nutrientes a los cultivos de acuerdo a la etapa fisiológica, considerando las características climáticas y del suelo, resulta en altos rendimientos y excelente calidad de los cultivos.

Cuando se usa métodos de riego a presión (goteo, aspersores, microaspersores), el fertirriego no es opcional, sino absolutamente necesario. Bajo riego por goteo sólo el 20% del suelo es humedecido por los goteros, y si los fertilizantes son aplicados al suelo separadamente del agua, los beneficios del riego no se verán expresados en el cultivo. Esto se debe a que la eficiencia de la fertilización disminuye mucho ya que los nutrientes no se disuelven en las zonas secas donde el suelo no es regado. El fertirriego es el único método correcto de aplicar fertilizantes a los cultivos bajo riego (Burt et al, 1998).
Fertilizantes para fertirriego

La entrega directa de fertilizantes a través del sistema de riego exige el uso de fertilizantes solubles y sistemas de bombas e inyectores para introducir la solución nutritiva en el sistema de riego. Un pre-requisito esencial para el uso de fertilizantes sólidos en fertirriego es su completa disolución en agua. Ejemplos de fertilizantes altamente solubles apropiados para su uso en fertirriego son: nitrato de amonio, cloruro de potasio, nitrato de potasio, urea, monofosfato de amonio, monofosfato de potasio, etc.

En sistemas intensivos como invernaderos y/o sustratos artificiales, la solución nutritiva debe incluir calcio, magnesio y micronutrientes (Fe, Zn, Mn, Cu, B, Mo). El hierro debe se suministrado como quelato porque las sales de hierro, como por ej. sulfato de hierro, son muy inestables en solución y el hierro precipita facilmente. En caso de aguas duras, se debe tomar en cuenta el contenido de Ca y Mg en el agua de riego.

Fertilizantes simples:

Los agricultores pueden preparar sus soluciones madre nutritivas disolviendo y mezclando dichos fertilizantes simples, obteniendo así formulaciones "a medida" con distintas concentraciones y relaciones N:P:K, de acuerdo a las necesidades nutricionales de cada cultivo y de cada etapa fisológica.

Soluciones NK, PK y NPK cristalinas con contenido de por lo menos 9-10% de nutrientes (N, P2O5, K2O) en base a urea, ácido fosfórico y KCl pueden ser preparadas facilmente por el agricultor en el campo (Lupin et al., 1996). Así por ej., la aplicación de 2 litros de una solución madre 1-1-1 (3.6-3.6-3.6) en 1m3 de agua de riego, dará una concentración final en el gotero de 72 ppm de N, P2O5 y K2O .

La solubilidad de los fertilizantes aumenta con la temperatura. Por ej, a 10oC, las solubilidades de KCl, KNO3 y K2SO4 y son 31, 21 y 9 g/100 g H2O respectivamente, mientras que a 20oC las solubilidades aumentan a 34, 31 y 11 g/100 g H2O respectivamente (Elam et al, 1995). Teniendo en cuenta el contenido de K en cada fertilizante, se concluye que a 10oC el porcentaje de K2O en las soluciones saturadas de KCl, KNO3 y K2SO4 será 14.9, 8.1 y 4.6 % respectivamente (Wolf et al, 1985).

La mayoría de los fertilizantes absorben calor al ser disueltos, reduciendo la temperatura del agua. La dilución de ácido fósforico en cambio produce una reacción exotérmica. Por esto conviene agregar primero ácido fosfórico para aprovechar el aumento de la temperatura y así facilitar la disolución de los fertilizantes agregados a continuación (Lupin et al, 1996).

Las soluciones fertilizantes preparadas en el verano y almacenadas durante el otoño forman precipitados debido a la reducción de la solubilidad con la disminución de la temperatura. Por eso se recomienda diluir las soluciones almacenadas a fines del verano.

Fertilizantes sólidos compuestos y soluciones fertilizantes líquidas compuestas:

Son mezclas multi-nutrientes ya preparadas, manufacturadas especialmente para su uso en fertirriego. Se presentan en una amplia gama de relaciones N:P:K, con o sin micronutrientes. El nitrógeno está en forma de nitrato y de amonio en una relación adecauda, y el potasio es en base a KCl o KNO3/K2SO4.

Por ej. un fertilizante sólido compuesto NPK 20-20-20 puede ser aplicado en las primeras etapas de un cultivo de tomate o melón, y luego en la etapa reproductiva - cuando la planta necesita menos fósforo y más potasio - cambiar a un fertilizante 14-7-21.

Los fertilizantes líquidos compuestos tienen una concentración de nutrientes mucho más baja debido a limitaciones de solubilidad (5-3-8; 6-6-6; 9-2-8, etc.). Soluciones fertilizantes de menor grado son especialmente formuladas por los fabricantes para el invierno, cuando la solubidad disminuye con las temperaturas bajas.

No existe evidencia científica alguna para preferir fertilizantes líquidos o sólidos en fertirriego, los factores a tener en cuenta son el costo, la comodidad y la disponibilidad de transporte, almacenamiento y fertilizantes en el mercado (Hagin y Lowengart-Aycicegi, 1999).

Compatibilidad entre fertilizantes:

La mezcla entre fertilizantes no compatibles y la interacción de los fertilizantes con el agua de riego, especialmente si son aguas duras y/o alcalinas, puede ocasionar la formación de precipitados en el tanque de fertilización y la obturación de goteros y filtros.

Estos problemas pueden evitados por medio de una elección correcta de los fertilizantes y un manejo adecuado. Por ej., el nitrato de calcio no puede ser mezclado con ningún fertilizante fosforado o sulfatado porque se forma un precipitado de sulfato o fosfato de calcio; cuando se mezcla sulfato de magnesio con fosfato de amonio forma un precipitado de fosfato magnésico.

El uso de dos tanques de fertilización permite separar a los fertilizantes que interactúan, separando los fertilizantes con calcio, magnesio y microelementos, de los fertilizantes con fósforo y el sulfato y evitando así la formación de precipitados.

Se recomienda el uso de fertilizantes de reacción ácida y/o la inyección periódica de ácido en el sistema de fertirriego para disolver los precipitados y destapar los goteros. La inyección de ácido en el sistema de riego remueve también bacterias y algas. Luego de inyectar ácido, el sistema de riego y de inyección deberá ser cuidadosamente lavado (Sneh, 1995).

El principal problema es con el fósforo: aguas con altas concentraciones de calcio y magnesio y pH alcalino provoca la precipitación de fosfatos de Ca y Mg. Estos precipitados se van depositando sobre las paredes de las tuberías y en los orificios de los emisores, causando su obturación. También se ve afectado el aporte de fósforo a la planta, ya que éste se encuentra precipitado y no en la solución nutritiva. Se recomienda elegir fertilizantes fosforados ácidos (ácido fosfórico o fosfato monoamónico) cuando se riega con aguas duras y/o alcalinas.
El crecimiento de la planta y el fertirriego

Para programar correctamente el fertirriego se deben conocer el consumo de nutrientes a lo largo del ciclo del cultivo que resulta en el máximo rendimiento y calidad (Bar-Yosef, 1991). La curva óptima de consumo de nutrientes define la tasa de aplicación de un determinado nutriente, evitando así las posibilidades de deficiencia y de consumo de lujo.

Las tasas diarias de absorción de nutrientes son específicas para cada cultivo y clima, y fueron determinadas en diferentes ensayos para los principales cultivos en Israel como tomate, ají, melón, maíz, etc. (Scaife y Bar-Yosef, 1995).

En la práctica, se divide el ciclo de crecimiento del cultivo según las etapas fenológicas y se definen las diferentes concentraciones o cantidades de nutrientes a aplicarse, con sus respectivas relaciones. Por ej. en tomate se consideran 4 etapas: establecimiento-floración, floración-cuajado de frutos, maduración-1ra cosecha y 1ra cosecha-fin. En cada etapa, las concentraciones de N y K van aumentando, y la relación N:K va disminuyendo, ya que el potasio es absorbido en gran cantidad durante la etapa reproductiva del cultivo (Zaidan y Avidan, 1997).

La absorción de nutrientes y por lo tanto las recomendaciones son completamente diferentes según el destino del cultivo (tomate para industria o tomate de mesa) y según el sistema de cultivo (a campo abierto o protegido). Por ej., el tomate cultivado en invernadero alcanza un rendimiento de 200-250 t/ha versus 60-80 t/ha cuando es cultivado a campo abierto; conforme a esto, la absorción de nutrientes en invernadero se duplica o triplica en comparación con el tomate cultivado a campo abierto.

Basándose en las figuras de absorción de nutrientes del cultivo, se ajustan las cantidades o concentraciones de acuerdo al tipo de suelo. En suelos pesados, las concentraciones recomendadas son menores que el suelos livianos, debido a la mayor capacidad de retención de nutrientes. Cuando se cultiva en substratos inertes, las recomendaciones son aún mayores. También debe tenerse en cuenta los nutrientes aportados mediante la fertilización de base (en suelos pesados se puede aportar hasta un 40% de los requerimientos de fósforo a través de fertilización de base con TSP o SSP). En el caso de Ca y Mg, se debe descontar su contenido en el agua de riego.

Estos datos constituyen la base de las recomendaciones dadas por el Servicio de Extensión para los agricultores en cuanto al regimen de fertirriego para los diferentes cultivos. Estas recomendaciones proporcionan la formulación de fertilizantes más adecuada - incluyendo los nutrientes básicos NPK y los micronutrientes – de acuerdo al tipo de suelo, a la etapa fisiológica, clima, variedades y otros factores agrotécnicos. Especial atención debe prestarse al pH, la relación NO3/NH4, la movilidad de los nutrientes en el suelo y la acumulación de sales.
Fertirriego en cultivos intensivos, invernaderos y con sustratos artificiales

El cultivo de hortalizas y flores en invernaderos sobre dunas de arena y/o en sustratos inertes requiere un especial y preciso control de el fertirriego. Esto se debe a que por un lado, se trata de cultivos delicados, con corto e intenso período de crecimiento, muy sensibles al manejo nutricional y con un sistema radicular poco desarrollado. Por otro lado, la CIC de estos medios de cultivo es muy baja y no contribuyen nutrientes, siendo la única fuente de nutrientes a través del sistema de fertirriego. Esta situación se potencia aún más cuando se cultiva en contenedores o macetas donde las raíces están confinadas en un volumen muy limitado (Bunt, 1988).

La baja capacidad de retención de agua y la pequeña reserva de nutrientes existente en estos sistemas, hacen que éstos sean muy sensibles y con poca capacidad de recuperación frente a cualquier error o desajuste en el fertirriego. Esto implica que los ciclos de fertirriego deben ser frecuentes, homogéneos y precisos. El aporte de nutrientes debe ser completo (N, P, K, Ca, Mg y micronutrientes) y el pH debe ser mantenido constantemente dentro de los valores adecuados. El monitoreo del agua de riego y de drenaje debe ser exhaustivo (Asaf, 1990).

Los fertilizantes están disueltos en una solución nutritiva la cual es inyectada a la línea de agua de riego a través de bombas de fertilizantes hidraúlicas o electrónicas. Estas bombas son muy exactas y sofisticadas, y se adaptan a la automatización, lo cual es necesario ya que los cultivos son fertirrigados en pulsos muy cortos varias veces por día.

La dosificación cualitativa o proporcional es la única manera de lograr un control preciso de la concentración y del momento de inyección, tal como se requieren en invernaderos y/o sustratos artificiales.

Instalación del fertirriego:

En invernaderos, donde se usa el método de dosificación cualitativo o proporcional, se prepara una solución madre o stock concentrada en el cabezal de riego. Generalmente se usan dos disoluciones concentradas de fertilizantes: el tanque "A" con NPK, y el tanque "B" con N, K, Ca, SO4 y micronutrientes. También hay un tercer tanque "C" con una disolución de ácido (generalmente nítrico), cuya función es ajustar el pH de la solución nutritiva, desobturar los goteros cuando sea necesario y lavar todo el equipo al final de cada aplicación. Cada tanque tiene un inyector para incorporar la solución concentrada a la red de riego, formándose así la solución de riego final en la tubería principal.

El fertirriego se programa para diluir la solución madre con el agua de riego, y así lograr una solución nutritiva con las concentraciones finales de nutrientes según las recomendaciones. Generalmente las diluciones se realizan en las proporciones de 1:100 o 1:1000, controlando el pH y CE. Así se obtiene la disolución fertilizante final que luego de filtrada llega a la red de goteros. Esta disolución reacciona con el sustrato y da lugar a la solución nutritiva final que es absorbida por las raíces.

Cambios del pH en la rizosfera y la relación NH4/NO3 en la solución nutritiva:

La disponibilidad óptima de todos los nutrientes es en el rango de pH 6-6.5. El pH de la rizosfera determina la disponibilidad de fósforo ya que afecta los procesos de precipitación/solubilización y de adsoción/desorción de los fosfatos. El pH tambien influye sobre la disponibilidad de micronutrientes (Fe, Zn, Mn) y la toxicidad de algunos de ellos (Al, Mn). El principal factor que afecta el pH en la rizosfera es la relación NH4/NO3 en el agua de riego, especialmente en hidroponía, substratos inertes y en medios con bajo poder buffer, como suelos muy arenosos (Feigin et al, 1980).

La forma de nitrógeno (NH4+ y NO3-) absorbida por la planta determina el balance cationes-aniones en la planta (Barber, 1984). La nutrición amoniacal produce un patrón de absorción catiónica basado principalmente en NH4+, disminuyendo así la absorción de otros cationes como Ca2+, Mg2+ y K+ (Marschner, 1995). Asimismo induce la excreción radicular de H+ al medio para mantener la electroneutralidad en la planta (Imas et al., 1997). La disminución de pH en la rizosfera puede causar toxicidad de Al y Mn, y tiene en general un efecto adverso sobre el crecimiento radicular y sobre el desarrollo vegetal (Ganmore-Neumann y Kafkafi, 1980; 1983).

Cuando el nitrógeno es proporcionado bajo la forma de nitratos, el anión NO3- es absorbido, y la planta absorbe más aniones que cationes. Para mantener el balance cationes-aniones, las raíces excretan OH- al medio, aumentando así el pH de la rizosfera (Marschner, 1995).

Las plantas bajo nutrición con NO3 presentan un mejor crecimiento y mayores rendimientos (Ganmore-Neumann y Kafkafi, 1980; 1983; Imas et al, 1997). Sin embargo, una nutrición con 100% del N como nitratos puede aumentar el pH de la rizosfera a valores de más de 8 (Marschner, 1995). A esos valores de pH, el fósforo y microelementos precipitan, disminuyendo la disponibilidad de estos nutrientes.

Por lo tanto, en la práctica se recomienda aplicar el N en una relación de 80-90 % de nitratos y 10-20% de amonio, para mantener el pH de la rizosfera en valores óptimos (Avidan, 1998; Zaidan y Avidan, 1997).

Monitoreo:

El uso de contenedores para el cultivo en invernaderos permite la recolección de la solución nutritiva lixiviada y su comparación con la solución nutritiva entrante. El monitoreo del volumen lixiviado, pH, CE y concentración de los nutrientes en la solución lixiviada permite determinar si se está aplicando los fertilizantes y el agua en exceso o en deficiencia, y por lo tanto permite ir corregiendo el régimen de fertirriego.

Se recomienda recolectar y analizar la solución lixiviada y la solución que sale por los goteros y compararlas diariamente (Avidan, 1998). Los kits portátiles permiten un diagnóstico in situ del pH, CE y del contenido aproximado de nitratos en las soluciones. En la actualidad existen sistemas automáticos que miden el pH y la CE de ambas soluciones y corrigen automática y continuamente la solución de acuerdo a los valores óptimos que se entran a la computadora de antemano.

Volúmenes de lixiviación muy pequeños indican que la planta absorbe casi toda el agua que se le proporciona, por lo tanto se deberá incrementar la lámina de agua aplicada. Concentraciones de nitratos muy bajas en la solución lixiviada indican que la planta absorbe casi todo el nitrógeno que se le proporciona, por lo tanto se deberá incrementar la concentración de fertilizante en la solución nutritiva.

Un valor de CE y/o de cloro más alto en la solución lixiviada que en la solución aplicada indica indica una acumulación de sales en la zona radicular. La presencia de sales en el bulbo de suelo humedecido por el gotero es contraproducente para las raíces, por eso se aplica siempre un exceso de agua para drenar el cloro y las sales. Este exceso varía de 10-50% según la conductividad hidráulica del sustrato la cual determina el potencial de drenaje del mismo (Rhoades y Loveday, 1990).

El regimen de fertirriego (lámina de agua e intervalo de riego) deberá ajustarse de acuerdo al gradiente de CE y cloro entre la solución de riego y la de drenaje, para mantener así las sales por debajo de la zona radicular activa. Si la diferencia entre la CE de la solución lixiviada y de la solución entrante es más de 0.4-0.5 dS/m, y/o si la concentración de cloro en la solución lixiviada es más alta que la solución entrante y supera los 50 mg/L, se recomienda aplicar un riego sin fertilizantes para lixiviar las sales (Avidan, 1998).

El valor óptimo del pH de la solución de riego es de 6-6.5 y el pH de la solución de lixiviación no más de 8.5. El pH del agua de riego se ajusta mediante la inyección de ácido. Cuando el pH del agua de lixiviación es más alcalino que 8.5, esto indica que el pH en la zona radicular alcanza valores que provocan la precipitación de fósforo y menor disponibilidad de micronutrientes. El ajuste es por medio de la relación NH4/NO3 de la solución de riego: si el pH se hace demasiado alcalino, se debe aumentar la proporción de NH4 con respecto al NO3 en la solución nutritiva y viceversa. El porcentaje de amonio no debe superar el 20% del total del nitrógeno aportado (Zaidan y Avidan, 1997).

Fertirriego en plantaciones frutales y otros cultivos a campo abierto

Las condiciones de cultivo de las plantaciones frutales y otros cultivos a campo abierto difieren mucho de las de los cultivos en invernaderos, lo cual determina grandes diferencias en cuanto al manejo del riego y a los equipos de fertirriego. Estos cultivos no requieren el control exhaustivo y cuidadoso del fertirriego como en los cultivos bajo cubierta. Esto se debe a que las plantas crecen sobre el suelo, y las raíces no están confinadas a un volumen reducido de agua y nutrientes. Los suelos naturales poseen una considerable CIC, lo que implica una reserva de nutrientes y una apreciable capacidad de reacción química y poder buffer.

En cuanto al régimen hídrico, los suelos naturales tienen una mayor capacidad de retención hídrica y mayor disponibilidad de agua, lo que permite a intervalos entre riegos mucho más largos. En cítricos por ej., se fertirriega una o dos veces por semana.

Todo lo anterior, sumado al hecho de tratarse de cultivos con ciclos más prolongado o de cultivos perennes, hace que sean menos sensibles al manejo hídrico y nutricional. Por lo tanto, es suficiente el uso de sistemas de fertirriego sencillos, manuales y económicos; los cuales presentan una gran eficiencia y resultados satisfactorios en este tipo de cultivos.

El cultivo a campo abierto, plantaciones frutales y/o en suelos arcillosos permite utilizar un método de dosificación de fertilizantes más simple y económico. En estos casos se aplica el método de dosificación "cuantitativa", en el cual la concentración del fertilizante va variando durante su aplicación, pero esto no es crítico ya que no se requiere una dosificación exacta y pareja. Generalmente se usan fertilizantes simples y económicos, las dosis aplicadas deben tener en cuenta el contenido de nutrientes en el suelo y la cantidad de nutrientes aportados mediante la fertilización de base.

El factor controlado por el agricultor es la cantidad total de fertilizante aplicado y no su concentración, por eso las recomendaciones se expresan en unidades de kg/ha. Los tanques no pueden ser automatizados, pero tampoco esto es imprescindible ya que los intervalos de fertirriego son mucho más espaciados.

Instalación del fertirriego:

El cultivo a campo abierto, plantaciones frutales y/o en suelos arcillosos, permite utilizar un sistema de aplicación de fertilizantes más simple y económico. En plantaciones frutales, generalmente se utiliza un tanque de fertilización "by-pass" donde se vuelca directamente el fertilizante sólido. Al operar el sistema de riego, el agua entra al tanque debido al gradiente de presión, disolviendo el fertilizante. El agua de riego sale del tanque a la tubería principal conteniendo los nutrientes disueltos. El tanque by-pass se adapta también al uso de fertilizantes líquidos y soluciones fertilizantes.

El método de dosificación cuantitativa está muy difundido en Israel en cítricos. En el caso del potasio, la dosis varía entre 100-300 kg K2O/ha de acuerdo al diagnóstico foliar. 30% de la dosis se aplica al suelo en bandas, generalmente como KCl en Febrero. El restante 70% se aplica a través del fertirriego, dividiendo la dosis en 6-12 aplicaciones, entre Abril y Agosto (Tarchitzky y Magen, 1997). En cuanto al fósforo, se suele aplicar como abonado de fondo, y si se debe aplicar micronutrientes, se hace por medio de pulverizaciones foliares.

El control y monitoreo del fertirriego se hace por medio de tensiómetros y extractores de la solución del suelo, colocados a distintas profundidades.

Fertirriego bajo condiciones salinas

La tolerancia a la salinidad varía según las especies y existen tablas de referencia que definen la tolerancia de los diferentes cultivos a la salinidad, expresada como el total de sales solubles (CE) y como iones tóxicos individuales (Maas y Hoffman, 1977). Cuando se usan aguas salinas para riego, se debe tomar en cuenta que los fertilizantes son también sales y por lo tanto contribuyen a la CE de la solución de riego. Sin embargo, la contribución de cloro proveniente del KCl en relación a la cantidad total de cloro presente en el agua de riego, es relativamente pequeña (Tarchitzky y Magen, 1997).

Cuando se usan aguas con CE > 2 dS/m en cultivos sensibles a la salinidad, como por ej. el palto, se prefiere usar KNO3 para evitar niveles de cloro altos que causan quemado de las hojas (Bar el al, 1997; Kafkafi, 1987). Asimismo en invernaderos con cultivos intensivos y/o en contenedores se eligen fertilizantes con bajo índice salino.

En condiciones salinas se debe prestar especial cuidado en aplicar agua en exceso para lavar las sales por debajo de la zona radicular, siendo el requerimiento de lixiviación mucho más alto que en condiciones no salinas (Rhoades y Loveday, 1990).

El riego de tomate, melón y otras hortalizas con aguas salinas reduce el tamaño del fruto y el rendimiento total, pero por otro lado mejora la calidad del fruto al incrementar la concentración de azúcares reducidos, la acidez titrable y el total de sólidos solubles, mejorando así el sabor del fruto (Mizrahi etl al, 1988).

Basándose en este principio, se ha desarrollado en Israel la agrotécnica de fertirriego de tomates con aguas salinas para producir tomates de alta calidad y con sabor especial, como por ej. la línea de exportación "Desert Sweet". Esta agrotécnica se basa en el riego con agua no salina, y a continuación proporcionar a la planta un stress salino mediante el riego con agua muy salina (CE ~ 7 dS/m), lo cual aumenta el contenido de glucosa en el fruto obteniéndose así tomates de alta calidad (Siton et al, 1996).