Mostrando entradas con la etiqueta Noticias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noticias. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de febrero de 2011

III CONGRESO INTERNACIONAL DE HIDROPONIA EN COSTA RICA DEL 13 AL 16 DE ABRIL


Conferencistas internacionales invitados

Especialistas internacionales como el Dr. Howard Resh de Canadá, el Dr. Pedro Furlani de Brasil, el Dr Miguel Urrestarazu de España, CP Gloria Samperio de México,  el  Dr. Alfredo Rodríguez de Perú y  el Grupo Hortalizas Biológicas de Colombia  serán los conferencistas invitados a este III Congreso que organiza el Centro Nacional de Jardinería Corazón Verde dirigido por la Ing. Agr. Laura Pérez E, quién a su vez es la Presidenta de la Asociación Hidropónica Costarricense, (AHICO).

Temática
Se presentarán temas como el cultivo de lechugas, pepino, fresas, tomate, chile en sistemas como el NFT, el NFST,  la aeroponía y el sistema de sustratos.   También se abarcarán temas que preocupan a los productores como las enfermedades que atacan a este tipo de producción y el cultivo en ambiente protegidos o invernaderos.

El Congreso se realizará en el Hotel y Club  Punta Leona Ecológico  en Puntarenas. El Hotel cuenta con dos playas con bandera azul  ( una de arena blanca  y un bosque tropical donde se encuentran una gran variedad de animales, aves y flora.  Para mayor información sobre el Hotel visitewww.hotelpuntaleona.com/ .

El 13 de abril habrá un curso de hidroponía, el 14 y el 15 se realizará el Congreso y el 16 habrá una Gira Técnica en donde se visitarán productores/as hidropónicas

Cada una de estas actividades puede ser tomada por aparte. Si desea más información escriba a info@corazonverdecr.como o a lperez@corazonverdecr.com.


Saludos cordiales,

Ing. Agr. Laura Pérez E.
Gerente General
Centro Nacional de Jardinería Corazón Verde
"Organizador del I y II  Congreso Internacional de Hidroponía"
Miembro de la Asociación Internacional de Consultores en Hidroponía (AICH)
Tel (506) 2271-1919 y (506) 2271-0303
Fax (506)2271-7272      Apartado 350-2300

550 E Bomba La Galera carretera vieja a Tres Ríos a la par del Colegio de Psicólogos
Costa Rica
Horario de atención:  L a S de 7:30 a 5:00 pm.  Domingos de 9:00 a 5:00 pm
info@corazonverdecr.com
www.corazonverdecr.com

sábado, 15 de enero de 2011

El Frijolito...

¿Te acuerdas del frijolito? Creo que todos los que pasamos por primaria hicimos este experimento en biología, en el que ponías un par de frijoles en un frasco con un algodón húmedo y después veías como germinaba y crecía dentro del frasco.

Con semejante semillota, era muy fácil ver como pasaba todo. De hecho, no estaría mal que lo hicieras de nuevo… ver como crecen las plantas te puede educar mucho más que estar leyendo libros y manuales.
Una de las cosas que he visto una y otra vez desde que inicié en hidroponía, es la cara de sorpresa de la gente cuando les digo que es y como funciona. Aún después de ver las plantas creciendo en hidroponía, no dejo de ver caras de asombro e incredulidad.

¿No es irónico que todos tengamos contacto con la hidroponía desde niños y lo olvidemos tan rápido? Porque a mi se me olvidó por completo. El experimento del frijolito es el típico cultivo hidropónico: un contenedor, un sustrato (el algodón), una semilla y una solución nutritiva, en este caso agua.
Por supuesto que si lo dejas no llegará muy lejos. El agua sola no es muy buena, pero si la sustituyes por una solución nutritiva con fertilizante, el frijolito puede crecer bastante. La razón de que crezca tanto sin nada es que tiene bastante reserva para iniciar, así que, mientras solo hay agua, utiliza el almidón de la semilla (llamados cotiledones) para hacer sus tejidos.
Por cierto, no te recomiendo sembrar frijoles; la planta crece mucho, ocupa bastante espacio y es una leguminosa muy barata. Bueno, eso aplica en la ciudad, donde no hay mucho espacio para hacer cosas y hay que utilizar lo que más te rinda. Si tienes donde, mejor que te hagas los tuyos.
Así que la próxima vez que alguien te diga que no sabe de hidroponía, recuérdale que sembró el frijolito y que ya tiene experiencia; solo hay que pulirla para hacer cosas mucho más elaboradas pero que, en esencia, son lo mismo que el frijol con el algodón.

martes, 11 de enero de 2011

Plantas curando plantas

Sé de varias empresas que se han enfrentado a cuantiosas pérdidas porque usaron un determinado producto químico “solo 2 días después” del plazo correspondiente; otras, porque no tenían la información, o no creyeron lo que decía la misma sobre las normas que ahora rigen en los países a los que exportan sus cosechas — especialmente a la Unión Europea (UE), que ha emitido un reglamento muy estricto sobre regulaciones en el uso de moléculas químicas para control de los enemigos de las plantas.

Normativa Cero Residuos

Hace ya un par de años, la UE emitió la normativa Cero Residuos para todo producto agrícola que ingresara a alguno de sus países miembros. Esto ha representado una causa de pérdidas para los agricultores que exportan sin tomar en cuenta este detalle, y sus contenedores son devueltos a su país de origen o tienen que pagar una buena cantidad de dinero para que los mismos sean desechados en el puerto de desembarque.Esta presión de los consumidores en los países mercado, obliga al agricultor a plantearse seriamente el futuro al que se enfrenta al no poder aplicar productos químicos de síntesis a partir de cierta etapa del cultivo o incluso evitar el uso de ciertos productos considerados “muy tóxicos” por los legisladores de estos países que representan los mejores mercados de exportación.
Afortunadamente, las alternativas de que dispone son cada vez mayores, encontrándose actualmente en el mercado toda una gama de productos biológicos para controlar las plagas y enfermedades en sus cultivos. Por otra parte, ha habido poca permeabilidad a la adopción de estas alternativas y debemos ser conscientes de que muchas veces han fallado, lo que hace que el agricultor dude de la efectividad de las mismas.

Herramientas de control biológico

Control biológico es un método de control de plagas, enfermedades y malezas que consiste en utilizar organismos vivos con objeto de controlar las poblaciones de otro organismo.Las principales herramientas de control biológico de que dispone actualmente el agricultor pueden ser clasificadas como microorganismos, hongos, nemátodos e insectos parasíticos y depredadores y se agrupan en los siguientes ítems:

• Organismos biológicos. Se pueden distinguir diferentes grupos de organismos utilizados actualmente: hongos, virus, nemátodos, bacterias y protozoos.Los inconvenientes que se han encontrado para masificar su uso es que, normalmente son de acción lenta y dependen de ciertas condiciones ambientales de temperatura y elevada humedad relativa para que su desarrollo y acción patógena sean los adecuados.Se suelen comercializar en preparados a base de esporas que deben estar en agua unas 24 horas antes de su aplicación.Generalmente tardan una semana como mínimo en eliminar a la víctima, o al menos en que ésta deje de alimentarse; éste es un aspecto al cual el agricultor — acostumbrado al efecto knock-down de los plaguicidas químicos de síntesis — no termina de acostumbrarse, pues ve la plaga presente en el cultivo y aún cuando la misma ya no represente ningún peligro para el cultivo, es molesto verla.Comercialmente destacan los hongos entomopatógenos Beauveria bassiana (control de coleópteros), Verticillium lecanii (control de áfidos, mosca blanca y tisanópteros), y Metarrhizium anisoplinae (control de homópteros, en general).

• Parasitoides o depredadores naturales. Los parasitoides (en su gran mayoría insectos), como parte de su ciclo de vida depositan un huevo en o cerca de su hospedador o huésped (también por lo general un insecto). Luego, las larvas viven como ectoparásitos o endoparásitos, según la especie. De esta manera se desarrolla en su víctima durante su ciclo larval. El parasitoide adulto es un animal de vida libre que puede ser tanto herbívoro como depredador.Desventajas del control biológico

• En comparación con insecticidas de síntesis química, los enemigos naturales causan mortalidad lentamente, pueden ser almacenados sólo por cortos períodos de tiempo y son muy específicos. En general, plagas con umbrales bajos representan mayor grado de dificultad.

• Requiere un grado adicional de especialización o entrenamiento del personal técnico/profesional con el fin de maximizar su efectividad.

• Limita el empleo de algunos agroquímicos no selectivos para enemigos naturales.

• El efecto negativo de algunos agentes de control biológico ha sido objeto de un alto número de publicaciones en la literatura entomológica.A pesar de los éxitos obtenidos con el uso de organismos biológicos, sean estos depredadores u organismos entomopatógenos, la participación del control biológico comercial alcanza apenas el 1% en el mercado mundial de agroquímicos, correspondiendo a Bacillus thuringiensis el 80% de este consumo, ya que ha sido el único organismo de control industrializado resultando relativamente fácil su uso para el agricultor. 

Novedosos extractos botánicos

Los extractos botánicos son sustancias biológicas extraídas de plantas con propiedades plaguicidas.La investigación se determina mediante lo siguiente:
• Observaciones en el campo, en búsqueda de plantas que se mantienen sanas aun cuando están expuestas a presión de plagas.
• Efecto comprobado de algunas plantas que, preparadas artesanalmente en la medicina tradicional para controlar problemas de salud, son usadas por familias campesinas que han heredado las recetas de preparados a base de plantas.
• Efecto comprobado también en la agricultura tradicional de maceraciones de plantas usadas por las antiguas generaciones de agricultores para controlar plagas en sus cultivos.Una vez que se han hecho las observaciones anteriores, se procede a la exhaustiva investigación y desarrollo de muchas plantas y sus órganos hasta dar con la que mejor efecto brinda para el control de la plaga o enfermedad en cuestión, de la manera siguiente:
• Extracción de sustancias activas en el laboratorio
• Pruebas de eficacia en laboratorio y luego en campo
• Formulación y estabilización de producto para garantizar la correcta aplicación en el campo, mezclas y estabilidad del mismo nivel de un químico de síntesis.

Las principales características y ventajas de extractos botánicos son:
• Pueden alternarse con agroquímicos y otros productos biológicos.
• Son compatibles con la mayoría de enemigos naturales de plagas y enfermedades, pieza clave de la agricultura sostenible.
• Imprescindible para obtener Límite Máximo de Residuos (LMR) ya que pueden ser usados aun el día de la cosecha sin ningún riesgo de residuos.
• Plazo de seguridad de cero días.
• Productos utilizables en agricultura ecológica según el Reglamento de la Comunidad Europea nº 889/2008.
• No se han dado casos de intoxicación de operadores.
• No se ha visto desarrollo de resistencia de las plagas.
• No provocan estrés al cultivo, por ser fisiológicamente afines, y aportan nutrientes.
• No afectan a la fenología de las plantas tratadas.
• No dependen de condiciones especiales de temperatura, humedad o aireación para actuar.
• Bajo o casi nulo efecto de contaminación al ambiente, son biodegradables.
• Almacenamiento, transporte y aplicación son similares a plaguicidas químicos de síntesis.
• Son normalmente aceptados por todas las certificadoras.       

jueves, 2 de diciembre de 2010

Mejoras en la lucha contra los virus que asolan los cultivos de tomate y melón en invernaderos

La Estación Experimental del Zaidín (centro perteneciente al CSIC) ha acogido una charla sobre las estrategias más eficaces y duraderas para el control de los virus de plantas en invernaderos.  El encargado de impartir este seminario ha sido Enrique Moriones, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y responsable del Laboratorio de Virología Vegetal de la Estación Experimental "La Mayora" del CSIC en Málaga. 

Este investigador trabaja en enfermedades virales en invernaderos de importancia económica en las especies hortícolas propias de los cultivos intensivos del sur de España, tales como el tomate y el melón. que han sido producidos en ambientes protegidos Además, Enrique Moriones es el director de este centro de investigación en Málaga.

Desde finales de los años '80 se han venido produciendo graves epidemias de virus transmitidos por la mosca blanca Bemisia tabaci en cultivos de tomate de España y el resto del mundo. Este es el caso de las epidemias ocasionadas por los begomovirus (familia Geminiviridae) causantes de la enfermedad del rizado amarillo del tomate que supone un serio factor limitante para la producción, tanto en invernaderos como a campo abierto.

En España los cultivos intensivos permiten la venta de productos al extranjero, pero estos virus terminan con las cosechas lo que da lugar a grandes pérdidas económicas para la agricultura española.

En los últimos años, los estudios que ha llevado a cabo este Laboratorio de Virología Vegetal se han concentrado en virosis, enfermedades provocadas por virus, que afectan a tomate y melón en invernaderos.

Tras más de una década de estudio, el grupo de investigación de Enrique Moriones ha podido delimitar los principales factores asociados con esta emergencia, al igual que el virus de la gripe que tiende a modificarse y variar año tras año, los virus que asolan los cultivos españolas actúan de la misma manera.

Los virus también se adaptan

En general, estos investigadores han observado una alta plasticidad de las poblaciones de estos virus en parte relacionada con su rápida capacidad de evolución a través del intercambio genético por medio de la recombinación, explorando nuevos espacios de secuencia y variabilidad genética.

Según Enrique, ya cuentan con resultados que reflejan la elevada capacidad de estos virus para adaptarse a nuevas condiciones ecológicas. Esto dificulta notablemente el control de las epidemias en los cultivos  en invernaderos por lo que se han investigado estrategias que puedan combinarse en sistemas de manejo integrado que incluyen actuaciones a muy distintos niveles.

“Tenemos datos que indican que la incorporación de resistencia en la planta tanto al virus como al insecto vector, encargado de transportar a este virus, puede ser muy efectiva para el control de las epidemias aunque no suficiente. De ahí que la incorporación de medidas de manejo del cultivo puede ser básica” afirma el director de la Estación Experimental de “La Mayora”.

Entre las medidas que están aplicando está el uso de aditivos en las cubiertas plásticas de cultivos protegidos que dificultan la visión del insecto, puesto que estas cubiertas impiden el paso de la luz ultravioleta, o de la inducción de resistencia sistémica en planta, mediante la inoculación de compuestos se puede lograr cambiar las rutas bioquímicas de la planta consiguiendo que esta sea resistente a la infección por estos virus.

Fuente: Estación Experimental del Zaidín

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Macetas ecológicas de fibra de coco

Las macetas de fibra de coco protegen a las plantas de cambios bruscos de temperatura; mejoran su calidad morfológica con sistemas radicales abundantes, facilitan la entrada de oxígeno y son ecológicas.

La fibra de coco en la agricultura ha dado grandes beneficios y es principalmente utilizada en agricultura protegida. Dadas sus características y capacidad para conservar humedad, las macetas de fibra de coco son ideales para el sistema de riego por goteo; de igual forma son útiles en hidroponía.

El uso de los contenedores de fibra de coco demuestra que éstos protegen a las plantas de cambios bruscos de temperatura; permiten obtener plantas de alta calidad morfológica con sistemas radicales más abundantes y saludables; permiten la entrada del aire hacia el sustrato facilitando a las raíces la obtención de oxígeno y un fácil drenado del exceso de agua de riego. Además, al ser biodegradables no contaminan y cuando se siembran junto con las plantas evitan dañar las raíces al momento de trasplantar.

Artibifras, empresa ubicada en Uruapan, Michoacán, desde 1968 se dedica a la elaboración y comercialización de productos cuya materia prima está constituida por fibra de coco y látex natural, con un sentido ecológico de conservación y aprovechamiento de los recursos naturales, que son transformadas en acojinamientos para el mercado de reforestaciones de la industria automotriz, agroindustrial y decoración.

La firma exporta hacia Estados Unidos y Europa, 20 por ciento de sus productos en el caso del área automotriz y 80 por ciento en el rubro agroindustrial.

La fibra de coco utilizada por la empresa procede de las costas de Michoacán y Guerrero, y es extraída de la cáscara gruesa del coco por un proceso de “jimado” (que consiste en golpear manualmente el coco contra una lanza metálica hasta lograr la separación) y posteriormente pasa por una máquina desfibradora para alcanzar la separación de las fibras. Por su parte, el látex natural es importado de Sri Lanka y Guatemala, y en su composición es una sustancia lechosa extraída de la corteza del árbol de hule.
Debido al impacto ambiental que causa el uso de los plásticos, la empresa michoacana tiene proyectos para sustituir las bolsas y contenedores de plástico, por elaborados a base de fibra de coco, pero existe una gran desventaja en el precio de este producto artesanal en comparación con el plástico, lo que no permite una competencia en el mercado, asegura Carlos Martínez, director general de Artifibras.

Los resultados positivos de estudios realizados por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), avalan la calidad de los productos de fibra de coco.

El director general de Artibifras, comentó a Imagen Agropecuaria, que además de la fibra de coco, existen otros productos viables para sustituir el plástico, como el yute o las fibras de henequén, pero lamentablemente no existe el mercado en México, porque la conciencia ecológica se fomenta más en el extranjero. Por ello, la mayor parte de su producción es exportada principalmente a productores hidropónicos estadounidenses que han contactado a través de ferias y expos.
Además platicó que ante este escenario, Artifibras ha realizado alianzas estratégicas con distribuidores como Walmart, debido a que les ha sido difícil encontrar mercado en nuestro país, a pesar de que empieza a haber una conciencia ecológica, ésta no ha sido suficiente para haya niveles de producción que permitan disminuir los costos.

“Lamentablemente en México no hemos tenido una respuesta muy alta, porque todavía no tenemos arraigada en nuestra cultura el problema de la ecología y el cambio climático; no estamos consientes del problema y aún fabricamos más plástico que fibras naturales. Lo que necesitamos es fomentar la educación ecológica en las escuelas a través de planes de estudios para una cultura sobre la ecología.”

Hasta el 2004 Artifibras tenía como actividad principal la fabricación de productos automotrices, siendo por más de 20 años el principal proveedor de Volkswagen, pero actualmente tiene una línea dedicada a productos agroindustriales y decorativos. Cuenta con 150 empleados y utiliza maquinaria de tecnología alemana y austriaca.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Novedades de Japón: iluminación artificial de Invernaderos con LEDs

Iluminación artificial con LEDs rojos y azules para la regulación del crecimiento de crisantemos y como repelente de insectos indeseables – Prefectura de Aichi

En la ciudad de Tahara de la prefectura de Aichi, donde proliferan los invernaderos de crisantemos cultivados mediante iluminación  artificial, aparecieron invernaderos muy particulares de colores azules y rojos. En éstos, se emplean unas fuentes de luz muy particulares, los LEDs (diodos emisores de luz) de determinados colores para regular el crecimiento de las plantas, así mismo para repeler los insectos indeseables. Además, éstos se caracterizan por el bajo impacto ambiental debido al reducido consumo de energía eléctrica.
Los mismos fueron introducidos por la asociación rural corporativa Atsumi Seaside Floral (presidente: Fusao Toyama) del distrito Hobi de la mencionada ciudad y unas 20 familias de granjeros. A un costo de contratación mensual de 100 yenes por unidad, se colocaron un total de 12 mil LEDs rojos, que inhiben la floración del crisantemo con una exposición prolongada, permitiendo la regulación del período envío de las flores incrementando de este modo el rendimiento.  Los mismos LEDs rojos aplicados en tomates, frutillas, etc., incrementa la fotosíntesis con consecuente aumento del dulzor de los mismos.
Los LEDs azules, por su parte, además del incrementar la fotosíntesis, poseen efecto desinfectante. Y los LEDs amarillos, se observó que inhiben la actividad de las mariposas nocturnas, etc., por lo que ya se los están utilizando como repelentes de estos insectos.
Según la JA (Unión Central de Cooperativas Agrícolas) Aichi, en la misma ciudad hay mil floricultores productores de crisantemo. La cantidad de crisantemos producidos por éstos, es de aproximadamente 300 millones de unidades anuales, siendo la mayor de todo el Japón. Por el momento, para el cultivo mediante iluminación artificial, se emplean principalmente las lámparas comunes (lámparas incandescentes).
Los LEDs, introducidos en esta ocasión, consumen 15 veces menos de energía eléctrica en comparación a las lámparas incandescentes y su vida útil es 20 a 30 veces superior. Si bien su costo unitario es 30 veces mayor, el presidente Aoyama confía que –“A largo plazo significará una reducción de los costos y de la emisión de CO2.”-
El Ministerio de Economía, Comercio e Industria instó a la industria suspender la producción de lámparas incandescentes para el año 2012 como contramedida en la lucha contra el calentamiento global. Asimismo, el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca estableció un  proyecto de investigación quinquenal de los LEDs en los diferentes productos agrícolas a partir del corriente año. (Asahi)

SISTEMA DE CALEFACCIÓN Y APROVECHAMIENTO DE CO2 EN INVERNADEROS MEDIANTE COMBUSTIÓN DE BIOMASA

El sector agrario en la Comunidad Autónoma de Castilla y León ha sido históricamente el motor económico de la Comunidad. En estos últimos años, mientras que en otras zonas agrícolas de España se ha reducido su importancia, en Castilla y León ha experimentado un pequeño crecimiento, siguiendo como un sector de alta importancia. Sin embargo, este sector se está planteando un giro que lleve a incorporar métodos de cultivo que hasta ahora tienen una pequeña presencia, como es el caso de los invernaderos, que en la actualidad cuentan con aproximadamente 200 ha, y que son un método eficiente para la producción agrícola.
La utilización de invernaderos como método de cultivo está extendiéndose cada vez más, ya que las demandas de la población hace que se tengan que producir diferentes alimentos en estaciones del año en las cuales no pueden ser obtenidos por los métodos tradicionales, ya que las condiciones climáticas no son las apropiadas. A través de la utilización de los invernaderos se consiguen condiciones similares a las óptimas para el crecimiento de los diferentes cultivos, para lo cual se debe aportar calor en forma de calefacción. Por este motivo la producción de cultivos en invernadero conlleva unos costes que pueden hacer que en zonas con climas continentales como es el de Castilla y León, la viabilidad económica de estas instalaciones no sea la esperada. El aporte de calor es una práctica que se está extendiendo cada vez más en los invernaderos, ya que con ello se consigue que la eficiencia de las producciones sea similar a la obtenida en condiciones de cultivo optimas.
Sin embargo, la utilización de calefacción en zonas con bajas temperaturas hace que, para evitar grandes pérdidas de calor, los invernaderos se mantengan cerrados el máximo tiempo posible y la aireación que se lleva a cabo sea la mínima imprescindible. Esto conlleva que las concentraciones de CO2 en el interior del invernadero sean muy bajas, ya que este gas es utilizado por las plantas para llevar a cabo la función fotosintética, y se disminuya el crecimiento de las mismas. Debido a esta carencia de CO2 en la atmósfera interna de los invernaderos por falta de aireación, es necesario aportar cantidades de CO2 que hagan que se igualen las concentraciones de este gas en el interior y en el exterior, incluso aumentando las concentraciones en el interior hasta niveles que sean capaces de absorber las plantas y mejoren su desarrollo. En algunos países del norte de Europa, en los cuales las condiciones climatológicas son adversas para el cultivo fuera de invernadero, ya se están utilizando sistemas de calefacción en los que se utilizan combustibles convencionales en un quemador interno, aportando CO2 con dicho quemador.También se está introduciendo CO2 con otras tecnologías como a través del uso de botellas a presión. Sin embargo, hasta el momento no se ha tenido en cuenta el desarrollo de un sistema de combustión de biomasa con recuperación de CO2 que minimice el impacto ambiental, utilice energías renovables como fuente energética y aproveche el CO2 de los gases de escape como aporte suplementario para los cultivos.
Con este proyecto, realizado en colaboración con la empresa de ingeniería BESEL, se pretende llevar a cabo un estudio de viabilidad técnica previo a desarrollo industrial sobre un sistema de valorización de biomasa residual con introducción del CO2 de los gases de escape del sistema de combustión. De esta forma se pretende abaratar costes de producción mediante la sustitución de combustibles convencionales alóctonos por otros renovables y autóctonos, y mejorar la productividad por el aporte de CO2 suplementario a las plantas.

Nortene, presenta sus novedades en cuanto a accesorios semilleros e invernaderos.

Nortene, presenta sus novedades en cuanto a accesorios semilleros e invernaderos.
Nortene presenta su mini invernadero con bandeja de turba y el mini invernadero para repisa de ventana.


Entre las ofertas de la firma se encuentra el mini invernadero con bandeja de turba, fabricado en plástico, en el que plantar semillas o esquejes. Conserva la temperatura interior, creando un microclima que facilita la germinación de las semillas antes de ser plantadas. Con las mismas propiedades pero sin bandeja de turba incorporada ofrece el mini invernadero para repisa de ventana.

Otras de las novedades que presenta Nortene este año es la amplia gama de macetas de turba. Se trata de un producto cuya composición garantiza una
consistencia suficiente en condiciones húmedas y cuya estructura porosa permite la fácil penetración de las raíces, una buena retención de agua, así como una excelente aireación del sustrato. Están confeccionadas con una turba seleccionada que recibe un tratamiento de calor garantizando al consumidor una bandeja totalmente limpia. El sistema radicular de las semillas germinadas permanece intacto en el momento del transplante, evitando que las plantas sufran un shock post transplante ya que estas son plantadas con la maceta que se acaba descomponiendo con el resto del sustrato.
Es por lo tanto un producto biodegradable.

Invernaderos de chapa

Novedades Agrícolas construye invernaderos de chapa para múltiples aplicaciones, que van desde el uso de casetas de riego para albergar los cabezales de filtrado, hasta tanques fertilizantes, etc..., así como casetas para guardar herramientas, maquinaria, productos agrícolas, o bien para la manipulación de frutas y hortalizas. Dependiendo de los materiales empleados en el cerramiento también podrían tener otras aplicaciones como por ejemplo oficinas, garaje, etc.


Los materiales empleados para su montaje son los propios de la estructura de un invernadero multitúnel y, por tanto, los estándares fabricados de los mismos, con anchos de 6, 8 o 9,6 m., pueden adosar los túneles que se consideren necesarios y con la longitud deseada. Opcionalmente y bajo demanda, se pueden fabricar otros anchos no estándar.

 

Las cubiertas y paredes se fijan a la estructura por medio de tornillería a las correas longitudinales, lo que le confiere una excelente fijación. Los materiales empleados en cubierta son chapa minionda galvanizada, y en paredes chapa prelacada, todo ello en diferentes colores a fin de reducir el impacto medioambiental en la medida de lo posible.
En el caso de la opción de 6 m. se puede suministrar con techumbre a dos aguas, pudiendo colocar chapa sandwich como aislamiento y cierre tanto en techos como en paredes.


domingo, 14 de noviembre de 2010

El 20% del agro almeriense y granadino lo ocupan los cultivos hidropónicos

La finca experimental La Nacla-Puntalón de Motril, que dirige Ignacio Escobar, sigue investigando en los campos de la fruticultura y en horticultura bajo invernadero. Unas experimentaciones que a lo largo de años ha servido como de guía formativo para los agricultores de la costa de Granada.

Según se recoge en un estudio realizado por la Estación Experimental de la Nacla-Puntalón y que ha sido editado por Caja Rural de Granada, la superficie de invernaderos estimada en el litoral oriental es de 31.878 hectáreas, de las que Almería concentra el 90 por ciento, seguida de Granada con el 9 por ciento y Málaga.

Se calcula que el 20 por ciento de la superficie se cultiva mediante la técnica del cultivo sin suelo en las provincias de Granada y Almería, lo que suponen alrededor de 6.000 hectáreas.

Esta técnica tiene como objetivo obtener una mayor rentabilidad económica, mediante la reducción de costes culturales, de mano de obra y una mejora de la calidad de los productos.

Además, también tiene como ventaja evitar con algunos sustratos el vertido al suelo de nitratos o realizar la recuperación de agua sobrante mediante recirculación, evitando la contaminación medioambiental.

Los productos que han sido estudiados en su rendimiento, calidad o productividad han sido, entre otros, el pepino, el tomate, las judías o los pimientos.

Sobre experiencias en fruticultura se han realizado las siguientes experiencias:

1.-. Estudio de nuevas variedades de Chirimoyo en otoño y primavera. El objetivo del ensayo es la obtención de fruta de buena calidad desde finales de septiembre hasta finales de abril, sumando las producciones de otoño y primavera. Se trata de buscar nuevas variedades que mejoren el cv. Fino de Jete.

2. Ensayo nutrición Chirimoyo cv. Fino de Jete en cultivo ecológico y convencional. Se está realizando un estudio comparativo de cultivo ecológico y convencional del Chirimoyo cv. Fino de Jete. Efecto de dos aportes de “potasio” en combinación a una misma dosis de nitrógeno.
Este nuevo manejo, que incluye reducción de aportes de nitrógeno respecto a los manejos estándar utilizados, buscan una mejora en la calidad y productividad de la fruta.

3. Estudio preliminar del cultivo de nuevas variedades de Chirimoyo en invernadero
Con esta experiencia se trata de estudiar el comportamiento bajo plástico de variedades tempranas de chirimoyo al objeto de adelantar la campaña de producción a agosto- septiembre fruta de buena calidad, un mes antes del inicio de la campaña al aire libre.

4. Ensayo de portainjertos, tolerantes a hongos de suelo, en aguacate cv. Hass. Dada la gran incidencia de enfermedades de suelo (hongos que afectan al sistema radicular de la planta) y el efecto tan destructivo que ocasiona sobre el cultivo, se está llevando a cabo un “estudio comparativo de nuevos portainjertos elegidos por su alta tolerancia a hongos de suelo sobre la variedad “Hass”.

5. Colección de variedades de aguacate tipo Hass. En base a estudios de campo financiados, en parte por nuestra Entidad, en la Finca La Mayora en los últimos cinco años, se estudia en este ensayo la productividad, calidad de la fruta (tamaño), épocas de floración y recolección de variedades de “piel rugosa” que parecen ser “mutaciones” de la variedad “Hass”. Esta variedad resulta ser la única reconocida en el mercado internacional.

6. Estudio de patrones y variedades de mango al aire libre e invernadero. Esta experiencia a su vez de divide en dos partes:

6.1. Estudio de patrones y variedades al “aire libre”. El objetivo de este ensayo es determinar los patrones y las variedades más adecuadas a las condiciones de cultivo (suelo-agua-clima) de la costa de Granada.

6.2. Ensayo de patrones y variedades tempranas en invernadero
Se trata de valorar las posibilidades reales del cultivo bajo invernadero, así como el rendimiento y la calidad final.

7. También se experimenta con otras especies menores, carambola, litchi, pitaya, kaki, níspero, parral de uva y otros (lima, papaya, lúcumo, platanera, guayabo, macadamia, nogal, azufaifo,...)
Estas especies tienen un hueco menor, pero interesante en el mercado comercial de las frutas exóticas y consideramos que podrían ampliar su superficie.

El 20% del agro almeriense y granadino lo ocupan los cultivos hidropónicos

La finca experimental La Nacla-Puntalón de Motril, que dirige Ignacio Escobar, sigue investigando en los campos de la fruticultura y en horticultura bajo invernadero. Unas experimentaciones que a lo largo de años ha servido como de guía formativo para los agricultores de la costa de Granada.

Según se recoge en un estudio realizado por la Estación Experimental de la Nacla-Puntalón y que ha sido editado por Caja Rural de Granada, la superficie de invernaderos estimada en el litoral oriental es de 31.878 hectáreas, de las que Almería concentra el 90 por ciento, seguida de Granada con el 9 por ciento y Málaga.

Se calcula que el 20 por ciento de la superficie se cultiva mediante la técnica del cultivo sin suelo en las provincias de Granada y Almería, lo que suponen alrededor de 6.000 hectáreas.

Esta técnica tiene como objetivo obtener una mayor rentabilidad económica, mediante la reducción de costes culturales, de mano de obra y una mejora de la calidad de los productos.

Además, también tiene como ventaja evitar con algunos sustratos el vertido al suelo de nitratos o realizar la recuperación de agua sobrante mediante recirculación, evitando la contaminación medioambiental.

Los productos que han sido estudiados en su rendimiento, calidad o productividad han sido, entre otros, el pepino, el tomate, las judías o los pimientos.

Sobre experiencias en fruticultura se han realizado las siguientes experiencias:

1.-. Estudio de nuevas variedades de Chirimoyo en otoño y primavera. El objetivo del ensayo es la obtención de fruta de buena calidad desde finales de septiembre hasta finales de abril, sumando las producciones de otoño y primavera. Se trata de buscar nuevas variedades que mejoren el cv. Fino de Jete.

2. Ensayo nutrición Chirimoyo cv. Fino de Jete en cultivo ecológico y convencional. Se está realizando un estudio comparativo de cultivo ecológico y convencional del Chirimoyo cv. Fino de Jete. Efecto de dos aportes de “potasio” en combinación a una misma dosis de nitrógeno.
Este nuevo manejo, que incluye reducción de aportes de nitrógeno respecto a los manejos estándar utilizados, buscan una mejora en la calidad y productividad de la fruta.

3. Estudio preliminar del cultivo de nuevas variedades de Chirimoyo en invernadero
Con esta experiencia se trata de estudiar el comportamiento bajo plástico de variedades tempranas de chirimoyo al objeto de adelantar la campaña de producción a agosto- septiembre fruta de buena calidad, un mes antes del inicio de la campaña al aire libre.

4. Ensayo de portainjertos, tolerantes a hongos de suelo, en aguacate cv. Hass. Dada la gran incidencia de enfermedades de suelo (hongos que afectan al sistema radicular de la planta) y el efecto tan destructivo que ocasiona sobre el cultivo, se está llevando a cabo un “estudio comparativo de nuevos portainjertos elegidos por su alta tolerancia a hongos de suelo sobre la variedad “Hass”.

5. Colección de variedades de aguacate tipo Hass. En base a estudios de campo financiados, en parte por nuestra Entidad, en la Finca La Mayora en los últimos cinco años, se estudia en este ensayo la productividad, calidad de la fruta (tamaño), épocas de floración y recolección de variedades de “piel rugosa” que parecen ser “mutaciones” de la variedad “Hass”. Esta variedad resulta ser la única reconocida en el mercado internacional.

6. Estudio de patrones y variedades de mango al aire libre e invernadero. Esta experiencia a su vez de divide en dos partes:

6.1. Estudio de patrones y variedades al “aire libre”. El objetivo de este ensayo es determinar los patrones y las variedades más adecuadas a las condiciones de cultivo (suelo-agua-clima) de la costa de Granada.

6.2. Ensayo de patrones y variedades tempranas en invernadero
Se trata de valorar las posibilidades reales del cultivo bajo invernadero, así como el rendimiento y la calidad final.

7. También se experimenta con otras especies menores, carambola, litchi, pitaya, kaki, níspero, parral de uva y otros (lima, papaya, lúcumo, platanera, guayabo, macadamia, nogal, azufaifo,...)
Estas especies tienen un hueco menor, pero interesante en el mercado comercial de las frutas exóticas y consideramos que podrían ampliar su superficie.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Torre hidropónica para Siria



A Siria, y a otros países de Oriente Medio, le está ocurriendo que cada vez tiene menos tierras fértiles y más masa urbana. Esta idea de torre se crea como una respuesta ingeniosa a ese problema, es un oasis vertical con cultivos hidropónicos (se cultiva plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola) que también tiene un uso residencial.

Este huerto vertical es de mayor rendimiento y calidad, y además tan sólo emplea un 10% del agua que utiliza la agricultura tradicional, pero en su estructura hay sitio también para laboratorios y oficinas, así como viviendas para los trabajadores. La producción se vende en un mercado que hay en la base del rascacielos.

La estructura reticular interna y externa soporta numerosas cápsulas de cultivo, contando además el edificio con tanques de depuración de agua, turbinas de viento y paneles solares.

rascacielos-hidroponico-siria-1
Es un diseño propuesto por los arquitectos James Murray y Tobey Lloyd.

Torre hidropónica para Siria



A Siria, y a otros países de Oriente Medio, le está ocurriendo que cada vez tiene menos tierras fértiles y más masa urbana. Esta idea de torre se crea como una respuesta ingeniosa a ese problema, es un oasis vertical con cultivos hidropónicos (se cultiva plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola) que también tiene un uso residencial.

Este huerto vertical es de mayor rendimiento y calidad, y además tan sólo emplea un 10% del agua que utiliza la agricultura tradicional, pero en su estructura hay sitio también para laboratorios y oficinas, así como viviendas para los trabajadores. La producción se vende en un mercado que hay en la base del rascacielos.

La estructura reticular interna y externa soporta numerosas cápsulas de cultivo, contando además el edificio con tanques de depuración de agua, turbinas de viento y paneles solares.

rascacielos-hidroponico-siria-1
Es un diseño propuesto por los arquitectos James Murray y Tobey Lloyd.

Chiles-tech, lo último en hidroponía

El desarrollo de la hidroponía está dejando millonarios ingresos a Nicaragua. Gracias a la aplicación de tecnología se obtienen chiles dulces de alta calidad y mejor cotización. Estados Unidos es el principal mercado.

En las instalaciones de Hidropónicas de Nicaragua, localizadas en el municipio de Sébaco, a 100 kilómetros al norte de la capital, hay una intensa actividad productiva, a pesar de que es sábado. El epicentro está localizado en dos áreas: invernaderos y planta de empaque.

En ambas, durante el periodo de cosecha, que comprende de octubre a abril, se labora con un “sentido de urgencia”, para garantizar al consumidor final en Estados Unidos, un chile dulce (pepper) fresco, madurado al 80%, sin golpe alguno, totalmente inocuo, con una textura idónea y un sabor dulzón, exquisito.

La primera etapa de la “ruta crítica” está en los invernaderos. Funcionan diez, con una hectárea de extensión cada uno, instalados con tecnología israelí provista por la compañía Rizkalla (Riesgo de Dios, en hebreo). La firma ha montado también proyectos similares en El Salvador, Guatemala y México.
En cada invernadero se siembran y cosechan un total de 30.000 plantas. Mediante el sistema de riego (por goteo), le hacen llegar a cada una –en forma automatizada– todos los nutrientes que necesita para crecer y lograr mayores rendimientos productivos, como nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, boro, calcio y otros. La fórmula, así como las dosis, se programan a diario, con base en un sistema computarizado.

“En las diversas etapas de su crecimiento, varía la fórmula del alimento, de acuerdo con las necesidades de las plantas. Además, se realizan prácticas agronómicas para contribuir a su desarrollo, hasta alcanzar un chile dulce en óptimas condiciones”, comentó Manolo Porro, gerente general de Hidropónicas de Nicaragua.

Cada invernadero está bajo el cuidado de un equipo humano, compuesto por un agrónomo y siete trabajadores, que monitorean a tiempo completo el comportamiento de cada una de las 30.000 plantas bajo su cuidado. Además, vigilan y cumplen con los llamados “diez mandamientos del invernadero”, que consisten en ejecutar todos los protocolos relacionados con inocuidad, monitoreo fitosanitario, y buscan mantener en excelentes condiciones físicas los invernaderos.

“Fomentamos entre nuestro personal una filosofía laboral, de que cada invernadero es una sala de cuidados intensivos (emergency room), donde hay 30.000 pacientes (las plantas) y siete médicos (equipo de trabajadores). Ellos deben saber cuál es el estado de salud de cada uno de esos pacientes y brindarles el tratamiento adecuado. Ese sentido de urgencia lo descubrimos en el camino y hemos venido poniéndolo en práctica”, dijo Porro.

En el periodo de cosecha, en cada uno de los diez invernaderos el personal asignado vigila a diario una serie de indicadores, que determinan la salud de las plantas. Entre estos datos están: temperatura, humedad relativa, riego y composición de la fórmula.

Además, se encargan de cumplir con las labores agronómicas, entre ellas, mantener las plantas a tres metros de altura, vigilar la maduración de cada chile dulce, observar que no tenga ninguna rajadura o golpe y cortarlo en el momento adecuado.

“El rey sol es el que dicta la madurez en la fruta, así como cuándo y cuánto cortamos”, explicó Porro, “al alcanzar el 80% de maduración, nosotros cortamos, para brindar a nuestros clientes un chile dulce fresco, atractivo y con un gran sabor”. Ese protocolo se cumple, incluso, en fin de semana y feriado.
En reconocimiento, al final del ciclo productivo cada equipo de invernadero recibe un bono extra, basado en los resultados alcanzados, indicó Porro.

Fiesta de colores
La segunda etapa de la “ruta crítica” se lleva a cabo en el área de selección y empaque, donde llegan los chiles dulces que salen de cada uno de los diez invernaderos. Es una zona amplia, industrial, cerrada herméticamente. Aquí se labora cumpliendo con los protocolos establecidos por las certificaciones Buenas Prácticas de Manufactura y Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control (Haccp, por sus siglas en inglés).

El chile dulce que procede de los invernaderos, pasa primero por un proceso de lavado en frío y en calor, para eliminar cualquier vestigio de insectos o de plaga. Inmediatamente se transporta por una banda automatizada, que pesa, selecciona y distribuye cada uno, en la línea de empaque correspondiente.

Este proceso de selección y empaque es una fiesta de colores. Hay tres variedades de chile dulce, que se distinguen por colores tan vivos, que parecen pinturas o fotografías: rojo (variedad conocida como aifos), anaranjado (magno) y amarillo (sunny).

Además de agruparlos por color, los seleccionan por tamaños. Hay cuatro: small (pequeño), medium (mediano), large (grande) y extra large (extragrande). Porro explicó que los favoritos del mercado internacional son los dos últimos (L y XL), los cuales a su vez, son los que contribuyen a alcanzar la rentabilidad del proyecto hidropónico.

“En el ciclo productivo anterior, para estas fechas el 64% de nuestras exportaciones alcanzaron esos tamaños (L y XL), mientras que en el ciclo actual va por el 82%, lo que evidencia una mejoría notable en la curva de aprendizaje. Esos tamaños se logran mediante buenas prácticas agronómicas, eso es algo que hemos venido aprendiendo y experimentando con el tiempo”, aseveró Porro.

Una vez que se completa una caja, por color y tamaño, se procede a etiquetar cada chile dulce con el código correspondiente y la caja pasa a la báscula automatizada, donde debe registrar cinco kilogramos de peso (11 libras).

En ese proceso de empaque final, el inspector de la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria (Dgpsa), del Ministerio Agropecuario y Forestal, puede escoger cualquier chile dulce en forma aleatoria, para inspeccionarlo y corroborar que no hay vestigio de presencia de “mosca mediterránea”, insecto que se hospeda en vegetales y cítricos y que es objeto de alertas fitosanitarias en países como Estados Unidos. Si no encuentra nada, la caja sigue su curso, al cuarto frío.

“El inspector de Dgpsa está a tiempo completo en nuestra planta, todo el año. Tenemos un convenio con las autoridades agropecuarias y su participación ha sido muy proactiva en este proceso de revisión. Inspecciona alrededor del 2% de los productos que exportamos”, explicó Porro.

El gerente general expresó, además, que un representante del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos visita las instalaciones al inicio de la cosecha y, posteriormente, realiza inspecciones no anunciadas, durante el periodo de cosecha. Hasta la fecha, Porro aseguró que no les han devuelto ningún embarque.

Hito empresarial
El presente ciclo productivo, 2007-2008, es el tercero en la corta vida empresarial de Hidropónicas de Nicaragua. En el primero, lograron un rendimiento de 70 toneladas métricas por hectárea cultivada; en el segundo, mejoraron a 90 toneladas métricas. En el actual, la tendencia indica que obtendrán un rendimiento de entre 117 y 120 toneladas métricas por hectárea. Una verdadera hazaña.

“En Israel, si llegamos a 80 toneladas métricas por hectárea, lo consideramos un éxito. Aquí estamos llegando a las 120 toneladas métricas, así que es un gran logro”, afirmó en perfecto español Haim Livne, asesor israelita de la firma desarrolladora Rizkalla.

“Conozco experiencias en El Salvador, México y Guatemala, y puedo decir con todo respeto que la experiencia en Hidropónicas de Nicaragua es un gran éxito. Allá no pasan de las 80 o 90 toneladas métricas por hectárea”, añadió Livne.

Con casi dos décadas de experiencia profesional, Livne identifica tres factores que son las claves del éxito del modelo agroexportador nicaragüense. El primero, la ubicación extraordinaria del Valle de Sébaco, que favorece el cultivo; segundo, el liderazgo y la disciplina de los socios y del equipo de dirección y, finalmente, la asesoría permanente israelí.

Rol y visión de los socios
Para Porro ha sido esencial en el éxito empresarial la perseverancia y visión de los dos socios principales: Agricorp, inversión agroindustrial liderada por Amílcar Ybarra, y Mario Sebastián Rappacciolli, empresario de origen nicaragüense, con otras inversiones en café, banca, comercio e industria.

“Este proyecto, en sus inicios, fue presentado a varios grupos inversionistas, pero solo ellos tuvieron la visión de la importancia y el impacto que tendrá esta tecnología (la hidroponía), para mitigar los riesgos inherentes a la agricultura tradicional. En ese sentido, ellos demostraron tener visión, juicio y perseverancia para asumir el riesgo e impulsar este proyecto pionero”, manifestó Porro.
En los próximos años, los planes son ampliar en trece hectáreas el área de cultivos, para totalizar 23 invernaderos en operación, de una hectárea cada uno.

Además, una vez que Hidropónicas de Nicaragua complete la curva de aprendizaje, estimada entre tres y cinco años, los socios tienen la visión de involucrar a trabajadores, familiares y pequeños productores locales para desarrollar un cluster de vegetales hidropónicos cultivados en invernaderos más pequeños, de 1.000 metros cuadrados.

“La visión de los socios es transmitirles conocimientos y tecnología, para que puedan desarrollar vegetales hidropónicos, como chile dulce o tomates, que serían comercializados a través de Hidropónicas de Nicaragua. Eso podría dejarles una ganancia de US$10.000 anuales, para mejorar sus niveles de vida. Ese es un concepto de responsabilidad social corporativa, de compartir riquezas”, concluyó Porro.

Chiles-tech, lo último en hidroponía

El desarrollo de la hidroponía está dejando millonarios ingresos a Nicaragua. Gracias a la aplicación de tecnología se obtienen chiles dulces de alta calidad y mejor cotización. Estados Unidos es el principal mercado.

En las instalaciones de Hidropónicas de Nicaragua, localizadas en el municipio de Sébaco, a 100 kilómetros al norte de la capital, hay una intensa actividad productiva, a pesar de que es sábado. El epicentro está localizado en dos áreas: invernaderos y planta de empaque.

En ambas, durante el periodo de cosecha, que comprende de octubre a abril, se labora con un “sentido de urgencia”, para garantizar al consumidor final en Estados Unidos, un chile dulce (pepper) fresco, madurado al 80%, sin golpe alguno, totalmente inocuo, con una textura idónea y un sabor dulzón, exquisito.

La primera etapa de la “ruta crítica” está en los invernaderos. Funcionan diez, con una hectárea de extensión cada uno, instalados con tecnología israelí provista por la compañía Rizkalla (Riesgo de Dios, en hebreo). La firma ha montado también proyectos similares en El Salvador, Guatemala y México.
En cada invernadero se siembran y cosechan un total de 30.000 plantas. Mediante el sistema de riego (por goteo), le hacen llegar a cada una –en forma automatizada– todos los nutrientes que necesita para crecer y lograr mayores rendimientos productivos, como nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, boro, calcio y otros. La fórmula, así como las dosis, se programan a diario, con base en un sistema computarizado.

“En las diversas etapas de su crecimiento, varía la fórmula del alimento, de acuerdo con las necesidades de las plantas. Además, se realizan prácticas agronómicas para contribuir a su desarrollo, hasta alcanzar un chile dulce en óptimas condiciones”, comentó Manolo Porro, gerente general de Hidropónicas de Nicaragua.

Cada invernadero está bajo el cuidado de un equipo humano, compuesto por un agrónomo y siete trabajadores, que monitorean a tiempo completo el comportamiento de cada una de las 30.000 plantas bajo su cuidado. Además, vigilan y cumplen con los llamados “diez mandamientos del invernadero”, que consisten en ejecutar todos los protocolos relacionados con inocuidad, monitoreo fitosanitario, y buscan mantener en excelentes condiciones físicas los invernaderos.

“Fomentamos entre nuestro personal una filosofía laboral, de que cada invernadero es una sala de cuidados intensivos (emergency room), donde hay 30.000 pacientes (las plantas) y siete médicos (equipo de trabajadores). Ellos deben saber cuál es el estado de salud de cada uno de esos pacientes y brindarles el tratamiento adecuado. Ese sentido de urgencia lo descubrimos en el camino y hemos venido poniéndolo en práctica”, dijo Porro.

En el periodo de cosecha, en cada uno de los diez invernaderos el personal asignado vigila a diario una serie de indicadores, que determinan la salud de las plantas. Entre estos datos están: temperatura, humedad relativa, riego y composición de la fórmula.

Además, se encargan de cumplir con las labores agronómicas, entre ellas, mantener las plantas a tres metros de altura, vigilar la maduración de cada chile dulce, observar que no tenga ninguna rajadura o golpe y cortarlo en el momento adecuado.

“El rey sol es el que dicta la madurez en la fruta, así como cuándo y cuánto cortamos”, explicó Porro, “al alcanzar el 80% de maduración, nosotros cortamos, para brindar a nuestros clientes un chile dulce fresco, atractivo y con un gran sabor”. Ese protocolo se cumple, incluso, en fin de semana y feriado.
En reconocimiento, al final del ciclo productivo cada equipo de invernadero recibe un bono extra, basado en los resultados alcanzados, indicó Porro.

Fiesta de colores
La segunda etapa de la “ruta crítica” se lleva a cabo en el área de selección y empaque, donde llegan los chiles dulces que salen de cada uno de los diez invernaderos. Es una zona amplia, industrial, cerrada herméticamente. Aquí se labora cumpliendo con los protocolos establecidos por las certificaciones Buenas Prácticas de Manufactura y Análisis de Riesgos y Puntos Críticos de Control (Haccp, por sus siglas en inglés).

El chile dulce que procede de los invernaderos, pasa primero por un proceso de lavado en frío y en calor, para eliminar cualquier vestigio de insectos o de plaga. Inmediatamente se transporta por una banda automatizada, que pesa, selecciona y distribuye cada uno, en la línea de empaque correspondiente.

Este proceso de selección y empaque es una fiesta de colores. Hay tres variedades de chile dulce, que se distinguen por colores tan vivos, que parecen pinturas o fotografías: rojo (variedad conocida como aifos), anaranjado (magno) y amarillo (sunny).

Además de agruparlos por color, los seleccionan por tamaños. Hay cuatro: small (pequeño), medium (mediano), large (grande) y extra large (extragrande). Porro explicó que los favoritos del mercado internacional son los dos últimos (L y XL), los cuales a su vez, son los que contribuyen a alcanzar la rentabilidad del proyecto hidropónico.

“En el ciclo productivo anterior, para estas fechas el 64% de nuestras exportaciones alcanzaron esos tamaños (L y XL), mientras que en el ciclo actual va por el 82%, lo que evidencia una mejoría notable en la curva de aprendizaje. Esos tamaños se logran mediante buenas prácticas agronómicas, eso es algo que hemos venido aprendiendo y experimentando con el tiempo”, aseveró Porro.

Una vez que se completa una caja, por color y tamaño, se procede a etiquetar cada chile dulce con el código correspondiente y la caja pasa a la báscula automatizada, donde debe registrar cinco kilogramos de peso (11 libras).

En ese proceso de empaque final, el inspector de la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria (Dgpsa), del Ministerio Agropecuario y Forestal, puede escoger cualquier chile dulce en forma aleatoria, para inspeccionarlo y corroborar que no hay vestigio de presencia de “mosca mediterránea”, insecto que se hospeda en vegetales y cítricos y que es objeto de alertas fitosanitarias en países como Estados Unidos. Si no encuentra nada, la caja sigue su curso, al cuarto frío.

“El inspector de Dgpsa está a tiempo completo en nuestra planta, todo el año. Tenemos un convenio con las autoridades agropecuarias y su participación ha sido muy proactiva en este proceso de revisión. Inspecciona alrededor del 2% de los productos que exportamos”, explicó Porro.

El gerente general expresó, además, que un representante del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Estados Unidos visita las instalaciones al inicio de la cosecha y, posteriormente, realiza inspecciones no anunciadas, durante el periodo de cosecha. Hasta la fecha, Porro aseguró que no les han devuelto ningún embarque.

Hito empresarial
El presente ciclo productivo, 2007-2008, es el tercero en la corta vida empresarial de Hidropónicas de Nicaragua. En el primero, lograron un rendimiento de 70 toneladas métricas por hectárea cultivada; en el segundo, mejoraron a 90 toneladas métricas. En el actual, la tendencia indica que obtendrán un rendimiento de entre 117 y 120 toneladas métricas por hectárea. Una verdadera hazaña.

“En Israel, si llegamos a 80 toneladas métricas por hectárea, lo consideramos un éxito. Aquí estamos llegando a las 120 toneladas métricas, así que es un gran logro”, afirmó en perfecto español Haim Livne, asesor israelita de la firma desarrolladora Rizkalla.

“Conozco experiencias en El Salvador, México y Guatemala, y puedo decir con todo respeto que la experiencia en Hidropónicas de Nicaragua es un gran éxito. Allá no pasan de las 80 o 90 toneladas métricas por hectárea”, añadió Livne.

Con casi dos décadas de experiencia profesional, Livne identifica tres factores que son las claves del éxito del modelo agroexportador nicaragüense. El primero, la ubicación extraordinaria del Valle de Sébaco, que favorece el cultivo; segundo, el liderazgo y la disciplina de los socios y del equipo de dirección y, finalmente, la asesoría permanente israelí.

Rol y visión de los socios
Para Porro ha sido esencial en el éxito empresarial la perseverancia y visión de los dos socios principales: Agricorp, inversión agroindustrial liderada por Amílcar Ybarra, y Mario Sebastián Rappacciolli, empresario de origen nicaragüense, con otras inversiones en café, banca, comercio e industria.

“Este proyecto, en sus inicios, fue presentado a varios grupos inversionistas, pero solo ellos tuvieron la visión de la importancia y el impacto que tendrá esta tecnología (la hidroponía), para mitigar los riesgos inherentes a la agricultura tradicional. En ese sentido, ellos demostraron tener visión, juicio y perseverancia para asumir el riesgo e impulsar este proyecto pionero”, manifestó Porro.
En los próximos años, los planes son ampliar en trece hectáreas el área de cultivos, para totalizar 23 invernaderos en operación, de una hectárea cada uno.

Además, una vez que Hidropónicas de Nicaragua complete la curva de aprendizaje, estimada entre tres y cinco años, los socios tienen la visión de involucrar a trabajadores, familiares y pequeños productores locales para desarrollar un cluster de vegetales hidropónicos cultivados en invernaderos más pequeños, de 1.000 metros cuadrados.

“La visión de los socios es transmitirles conocimientos y tecnología, para que puedan desarrollar vegetales hidropónicos, como chile dulce o tomates, que serían comercializados a través de Hidropónicas de Nicaragua. Eso podría dejarles una ganancia de US$10.000 anuales, para mejorar sus niveles de vida. Ese es un concepto de responsabilidad social corporativa, de compartir riquezas”, concluyó Porro.

domingo, 31 de octubre de 2010

Plántulas manejadas en invernaderos


Uno de los obstáculos que enfrentan los productores nicaragüenses es el acceso al uso de nuevas tecnologías para mejorar sus sistemas de manejo de cultivo, situación que ocasiona reducción en los rendimientos de producción y, por tanto, baja en las ganancias económicas.

En busca de reducir esa brecha tecnológica agropecuaria, la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario y Forestal (Funica) desarrolla en Jinotega y Matagalpa un programa de producción y comercialización de plántulas de hortalizas en invernaderos.

El programa está siendo impulsado con la Cooperativa de Servicios de Tomayo-Chagüite Grande de Jinotega, cuyos socios son los pioneros en las zona y tienen cuatro años de usar esta tecnología con excelentes resultados.

Participan más de 90 productores aglutinados en cuatro cooperativas del norte del país, y el proyecto se ejecuta a través de la iniciativa de Desarrollo de Mercados de Tecnología de Funica.

DE QUÉ SE TRATA

Se denomina plántula a la planta en sus primeros estadios de desarrollo, desde que germina hasta que se desarrollan las primeras hojas verdaderas.

En esta ocasión las plántulas son cultivadas en invernaderos, lo cual permite una mayor germinación de la semilla y por ende elevar el volumen de siembra de plantas en el campo.

Mario Efrén Rizo, presidente de la cooperativa y productor hortalicero, explicó que “cuando uno siembra en bancos o bancales se pierde casi el 50 por ciento de la semilla”, porque las semillas son manejadas al aire libre.

Por ejemplo, mencionó que cuando se tira al banco cinco mil semillas de coliflor, al final sólo se trasplantan dos mil quinientas o dos mil plantas.

Además, añadió que “en un semillero la planta dura treinta días, en bandeja 20 (días), esto le reduce mano de obra, agua e insumos”.

La producción de plántulas en bandeja o invernaderos tiene la ventaja de que las plantas son sanas, porque se producen en ambientes controlados, precisó.

Indicó que las plantas son más vigorosas y uniformes. También se puede trasplantar a cualquier hora del día. “Todo esto conlleva a una mayor rentabilidad al reducirse los costos de producción”, acotó.

Dentro de los planes a mediano plazo de la empresa está aumentar el número de túneles para producir mayor cantidad de plantas en bandeja y abastecer a mayor número de pequeños y medianos productores de hortalizas.

domingo, 24 de octubre de 2010

Aumenta la superficie de pepino, berenjena y calabacín, cultivos rentables y baratos

España es el país europeo con mayor proliferación de invernaderos. Durante la pasada campaña agrícola los cultivos protegidos en todo el país superaron las 76.000 hectáreas. Sin lugar a dudas, el tomate es actualmente el cultivo estrella de los invernaderos españoles, aunque la pérdida de renta agraria empuja al productor a apostar por cultivos muy rentables y baratos de mantener, lo que explica el crecimiento en el número de hectáreas dedicadas a producciones como el pepino, el calabacín o la berenjena. Otra tendencia importante que marca el devenir de la agricultura de invernadero en toda España es la adaptación de los métodos de cultivo a las técnicas de producción integrada y a las técnicas de control biológico basadas en el uso de insectos beneficiosos.

Algo tan sencillo como proteger los cultivos con una estructura para defenderlos de las inclemencias climatológicas y al mismo tiempo forzar el crecimiento de las plantas para adelantar y aumentar la productividad puede llevar haciéndose de forma rudimentaria desde hace siglos en todo el mundo. Sin embargo, la aparición de los plásticos, la mejora sustancial en la obtención de nuevas semillas hortícolas y la modernización de las técnicas de fertirrigación han sido factores que se han conjugado en las últimas décadas para provocar la generalización de la agricultura de invernadero en algunas zonas de producción muy localizadas. La superficie de invernadero aumenta en todo el planeta, aunque lo hace de forma más apreciable en países en vías de desarrollo que necesitan garantizar su autosuficiencia alimentaria a consecuencia del rápido crecimiento demográfico a que se ven sometidos.

En todo el mundo, actualmente se cultivan unas 265.000 hectáreas de invernaderos. Asia, con más de 138.000, representa en estos momentos la primera potencia mundial en la producción intensiva bajo plástico. En segundo lugar, con unas 95.000 ha, se encuentra la cuenca mediterránea. Europa del norte (16.000 ha) y el continente americano (15.600 ha) se reparten el resto. Holanda sigue siendo el máximo exponente en la agricultura bajo cubierta altamente tecnificada, especialmente en lo que se refiere a invernaderos de cristal. Los agricultores de los Países Bajos tampoco han podido escapar de la crisis económica y ya se ha constatado oficialmente que el número de hectáreas de invernadero tiende a descender en Holanda, debido a que la inmensa mayoría de los productores no pueden soportar los elevados costos de producción, a pesar de los intentos por mantener las rentas agrarias vendiendo una parte de la energía que generan para sus sistemas de calefacción.
En el otro extremo, el invernadero de tubo y plástico tan extendido por la cuenca mediterránea y que no depende de los costosos sistemas de calefacción para mantenerse productivo casi durante todo el año. España ocupa el primer lugar en superficie de cultivo y en avances tecnológicos desarrollados con la producción bajo plástico, gracias al empuje que ejercen zonas de producción tan importantes como Andalucía, Murcia y Valencia.

El invernadero en España

España es el país europeo con mayor proliferación de invernaderos. Durante la pasada campaña agrícola, los cultivos protegidos en todo el país superaron las 76.000 hectáreas. Andalucía, Murcia, Canarias y Valencia son las comunidades autónomas que encabezan la superficie cultivada bajo plástico, aunque el fenómeno del invernadero está presente en casi todas las regiones españolas. De las estadísticas del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino se desprende que el uso del invernadero está directamente relacionado con la producción hortícola, salvo en el caso de Murcia y Canarias, donde los plásticos protegen otro tipo de cultivos tan conocidos como el plátano.

Actualmente, los invernaderos están presentes en Aragón, Baleares (más de 300 hectáreas de hortalizas), Valencia (aproximadamente 2.000 hectáreas dedicadas al cultivo de hortícolas), Castilla-La Mancha y Castilla y León, Cataluña (con unas 600 hectáreas de cultivos protegidos), Galicia (algo más de 2.000 hectáreas), y Madrid (con casi 300 hectáreas de invernaderos, sobre todo concentradas en la producción de pepino). También hay invernaderos, con superficies de cultivo que rondan en cada caso las 250 hectáreas, en regiones como Navarra, Asturias y País Vasco (con una especial dedicación al cultivo de ciertas especialidades de tomate) (cuadro I).

Cabe destacar la producción testimonial de algunas frutas en invernadero (sin incluir las plataneras de Canarias), como pueden ser el níspero, el mango, la piña y la uva de mesa. Las cifras del invernadero en España se completan con casi un millar de hectáreas dedicadas a viveros, en los que se obtienen y multiplican las variedades comercialmente interesantes.

En el caso de Andalucía, los cultivos en invernadero suman más de 56.000 hectáreas y representan casi el 90% de las que se obtienen en todo el país (cuadro I). Destacan principalmente Almería (frutas y hortalizas), Granada (hortalizas y subtropicales en la franja costera) y Huelva (fresa-fresón) como las zonas de producción más importantes. En los últimos años se han consolidado zonas de producción en algunas comarcas del interior de la provincia de Granada, en las que el invernadero con malla o con plástico permite completar el calendario de los cultivos obtenidos cerca de la costa y en lugares más templados.
En Canarias, unas 3.000 hectáreas de invernadero se dedican en su mayor parte a la producción de hortícolas (cuadro I). Destaca el tomate como producto líder, seguido por el calabacín a gran distancia. Además de las hortícolas, en Canarias se registra una importante presencia de cultivos protegidos de plataneras, que constituyen uno de los pilares básicos de la producción intensiva de la región, tanto para el consumo en el mercado español como para la exportación.

Productos y tendencias

Las producciones de invernadero en España se concentran en el cultivo de hortalizas y planta ornamental, aunque la diversificación es una consolidada tendencia de futuro. Por todo el país, no dejan de realizarse ensayos en campo para determinar la viabilidad del uso del invernadero con cultivos que hasta ahora se han sembrado tradicionalmente al aire libre. Sucede de este modo con diferentes especialidades de verdura de hoja y también con frutas y bayas, así como con el maíz dulce. Los investigadores tratan de satisfacer la demanda de los agricultores y de los comercializadores en origen, que no es otra que conseguir producciones mayores y más tempranas que les garanticen un mejor posicionamiento en el mercado.
Sin lugar a dudas, el tomate es actualmente el cultivo estrella de los invernaderos españoles (cuadro II). Como producto más representativo, su importancia queda fuera de dudas con un simple vistazo a las estadísticas oficiales que confirman un aumento en la producción y también un aumento en las exportaciones. Alemania, Reino Unido y Francia siguen siendo los principales clientes del tomate español, mientras que Portugal y Holanda son proveedores de tomate para nuestro país en momentos puntuales de la campaña (cuadro III).
En el caso de la producción de hortícolas bajo plástico, lo que sucede en Almería puede ser bastante representativo. La pérdida de renta agraria empuja al productor a apostar por cultivos muy rentables y baratos de mantener, lo que explica el crecimiento en el número de hectáreas dedicadas a producciones como pepino, calabacín y berenjena. Por el contrario, productos más costosos como el pimiento ven limitada su superficie debido a los bajos precios medios conseguidos en las últimas campañas y también debido a que se mantienen algunos problemas de sanidad vegetal que aún no han podido ser resueltos satisfactoriamente con las técnicas de control biológico de plagas (cuadros II y IV).
Otra tendencia importante que marca el devenir de la agricultura de invernadero en toda España es la adaptación de los métodos de cultivo a las técnicas de producción integrada. A la hora de luchar contra las plagas, cada vez hay menos productos fitosanitarios autorizados. Esto ha propiciado el crecimiento exponencial de las técnicas de control biológico basadas en el uso de insectos beneficiosos. Almería ya se ha consolidado como la primera región europea de producción agrícola en la que se han generalizado las sueltas selectivas de insectos en cultivos de invernadero, aunque Murcia ocupa el primer lugar por número total de hectáreas (cultivos al aire libre y bajo plástico) en las que intervienen organismos de control biológico (OCB).

El invernadero español del futuro

La importancia de dotar al sector agrícola con modelos de invernadero especialmente eficientes en el uso de la energía y que además se adapten perfectamente a las condiciones particulares de cada zona de producción es un objetivo estratégico del Gobierno español. Dicho objetivo se refleja en la puesta en marcha del proyecto Cenit Mediodía, un ambicioso trabajo de investigación en el que participan varias universidades y organismos públicos y privados de investigación y que actualmente se encuentra en ejecución.
El proyecto Cenit de Multiplicación de Esfuerzos para el Desarrollo, Innovación, Optimización y Diseño de Invernaderos Avanzados (Mediodía) pretende obtener nuevos conocimientos multidisciplinares que permitan el desarrollo de un nuevo concepto de invernadero avanzado para la próxima década. Este invernadero avanzado será altamente automatizado, eficiente en el consumo de energía y agua y permitirá cultivos diversificados y rentables en cualquier época del año en distintos climas españoles, mediante una producción integrada. El suministro de energía y agua se efectuará de forma renovable y se optimizará la gestión de productos y la valorización de co-productos y residuos. Los resultados de este proyecto de investigación, que deberán conocerse en 2010, permitirán el diseño de al menos tres prototipos de invernadero especialmente adaptados a la producción de hortícolas en el Mediterráneo, el cultivo de ornamentales en la zona central del país y el de hortícolas en el Valle del Ebro.
Para conseguir los objetivos propuestos, el proyecto se divide en varias áreas de trabajo.

De entre éstas, destaca especialmente la investigación que lleva a cabo Repsol YPF sobre nuevos materiales de cubierta. Se trabaja en el desarrollo de un sistema de ventilación por apertura total gracias a un mecanismo de enrollamiento motorizado del film plástico. También se estudia la combinación de plástico y malla para garantizar al mismo tiempo luminosidad y protección contra las plagas.

El descubrimiento de nuevos aditivos abre expectativas completamente revolucionarias en el campo de los plásticos agrícolas. Repsol YPF se ha propuesto desarrollar productos que hasta hace sólo unos años hubieran sido más propios de la ciencia-ficción. Los invernaderos españoles de la próxima década utilizarán plásticos supertérmicos antiplagas, filmes luminiscentes para plantas ornamentales o filmes autolimpiables con baja acumulación de polvo ideales para los cultivos mediterráneos. El área de trabajo relacionada con las energías renovables incluye el estudio de nuevos materiales para la fabricación de células fotovoltaicas orgánicas. Ya se han estudiado diferentes compuestos y estructuras para eventualmente desarrollar células fotovoltaicas orgánicas para su uso en la cubierta plástica de los invernaderos y se trabajará para buscar un escalado a tamaños más acordes con la demanda energética necesaria en los invernaderos.

Otro de los apartados importantes en el proyecto Mediodía es el que se dedica a la investigación en lucha integrada, un capítulo que ha recaído sobre la empresa almeriense Agrobío. Se ha seleccionado el ácaro fitoseido depredador Amblyseius swirskii para el control de la araña blanca y otras plagas. Se ha puesto a punto su cría en masa y se ha examinado su establecimiento y efectividad en varios cultivos hortícolas con resultados muy satisfactorios. También se han seleccionado especies vegetales autóctonas como plantas refugio de los depredadores Nesidiocoris tenuis y Orius laevigatus. El objetivo ha sido mejorar la instalación temprana de éstos en los invernaderos. También se ha puesto a punto la producción a gran escala de Chelonus oculator, parasitoide de Spodoptera exigua. También se ha establecido el grado de complementariedad de los parasitoides y los baculovirus como agentes de control con resultados positivos.

Por otra parte, la Fundación Cajamar trabaja dentro del mismo proyecto de investigación sobre un revolucionario sistema de gestión de la recogida, tratamiento y valorización de residuos. Se pretende desarrollar un ciclo productivo de carácter cerrado en el que los residuos generados por la actividad de la agricultura intensiva se conviertan en recursos utilizables por el propio sector agrícola o por otros sectores.
Para organizar esta tarea, los investigadores de la Estación Experimental de Cajamar han desarrollado un sistema de trabajo y recogida de datos mediante la monitorización de 50 hectáreas de invernadero para evaluar todos los parámetros de la producción de residuos procedentes del invernadero (orgánicos e inorgánicos).

El proyecto Cenit Mediodía es uno de los máximos exponentes en la investigación de vanguardia sobre el diseño de nuevos modelos de invernadero, pero no el único. Desde Almería, la Fundación Tecnova ha iniciado un proyecto para construir un nuevo prototipo de invernadero dedicado al cultivo intensivo de peces. Si los resultados son satisfactorios, Tecnova ofrecerá un trabajo pionero a un sector (el de la acuicultura) con grandes posibilidades de futuro. Las investigaciones de la mencionada fundación también aprovecharán para probar el valor constructivo de materiales distintos al hierro y que sean más resistentes y menos corrompibles por la humedad.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Guatemalteca gana un premio nacional por sus técnicas de cultivo de plantas en Invernaderos


Una guatemalteca de Carolina del Sur ha sido reconocida como la "mejor cultivadora" del país por sus innovadoras técnicas para prevenir enfermedades y plagas que atacan a las plantas de invernaderos.

Oriunda de Ciudad de Guatemala, Regina Coronado, de 48 años, se ha convertido en la primera sembradora en ganar el prestigioso premio, otorgado por la revista especialista de la industria "Greenhouse".

"Me tomó por sorpresa", afirmó a Efe Coronado, quien es la cultivadora principal de Stacy's Greenhouses, considerada la productora de plantas perenne más grande de la nación, localizada en el condado York, en el norte de Carolina del Sur.

El vivero es una granja de 300 acres de terreno (120 hectáreas), con más de 450 empleados, la mayoría latinos, que producen anualmente 15 millones de diferentes tipos de flores y plantas a distribuirse en tiendas como Lowe's, The Home Depot y Walmart.

"Mi éxito en parte se lo debo al equipo de trabajo de hispanos. Son un gran apoyo. Mi pasión es cultivar flores y plantas. Es un gusto ver cómo salen de la granja a otros lugares. Eso me motiva a seguir superándome", apuntó la guatemalteca.

Según Tim Brindley, presidente de Stacy's Greenhouses, Coronado es "una gran líder", que toma el tiempo para enseñar a otros cómo mejorar sus labores y un ejemplo de que si se trabaja duro se puede alcanzar el éxito.

"Nos ha ayudado a mejorar la calidad, producción, el número de flores por planta, el tiempo de sembrado que nos ahora tiempo y dinero. Ella encuentra el problema antes que suceda. Es una cultivadora por naturaleza", señaló Brindley.

Coronado no proviene de una familia de agricultores y aunque su abuelo tenía una finca cafetera en Guatemala, se crió en la ciudad y en ocasiones ayudaba a su abuela a regar violetas africanas y donde cree desarrolló su pasión por la naturaleza.

"Estaba supuesta a estudiar abogacía pero la violencia hacia los abogados no lo permitió. Luego me decidí por ingeniería de sistemas y la estudié durante tres años hasta que un día le dije a mi padre que no me gustaba el encierro y me cambié a agronomía", apuntó.

Concluyó la carrera en cuatro años y recibió el reconocimiento como la mejor estudiante, a pesar de que trabajaba durante la semana en los laboratorios de su universidad y los fines de semana dando clases particulares a niños de familias pudientes.

En 1991 llegó su primera oportunidad de emigrar a Estados Unidos a trabajar en un invernadero de rosas cerca de Tampa (Florida), donde aprendió sobre finanzas, a regar, sembrar, y todo lo relacionado con el negocio.

Luego salieron otras ofertas de trabajo en invernaderos más grandes para supervisar más casas de cultivos además del manejo de pesticidas.

Dos años después se trasladó a México, en un rancho de cultivo de especies de comida como cilantro, tomatillos, yerba buena, entre otros. La experiencia duró tres años de arduo trabajo y aprendizaje.

"Casi me asaltan cuando llevaba el dinero de la nómina para pagar a los empleados. Tuve suficiente y regresé a Guatemala", explicó.

Otra nueva oferta se presentó en Texas, en un invernadero de vegetales y aunque aprendió mucho, en 1998 tuvo la oferta de trabajo en un invernadero en el estado de Georgia, uno muy moderno donde era la única hispana.

Tres años después conoció al dueño de Stacey's, quien quedó impresionado con su trabajo.

Aunque no tenía experiencia en cultivo de plantas perennes, aceptó el reto y comenzó su labor en Stacy's, que la ha llevado a ser la mejor cultivadora que la empresa ha tenido.

"Tengo una libreta desde que comencé aquí con anotaciones de todo lo que pasa con las plantas. Todos los días salgo a recorrer el campo y conversar con los empleados. Poco a poco fueron asignándome más casas y responsabilidades", añadió.

En el futuro, Coronado dice que le gustaría regresar a Guatemala para devolver a su país los conocimientos adquiridos y aunque le gustaría retirarse de los campos, su objetivo es enseñar a las siguientes generaciones el cultivo y amor por las plantas.