Mostrando entradas con la etiqueta Fertirrigacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fertirrigacion. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de octubre de 2010

Nitrogeno, el factor mas limitante de la agricultura organica



Dr. Javier Castellanos, del Instituto Tecnológico de Roque, México presentó la importancia del manejo apropiado de nitrógeno. Castellanos explicó resultados de pruebas conducidas en la eficiencia de uso de fertilizantes orgánicos, contribución nutricional de éstos y el valor económico y ambiental de los mismos.


Castellanos explicó en detalle, cómo el no aplicar fertilizantes a una producción, no necesariamente se traduce en ahorros. Además explicó la importancia de utilizar fertilizantes orgánicos que muestren ser eficaces en su contribución de nitrógeno. Entre otros consejos ofrecidos destacamos:

Mineralización y producción: A mayor concentración de N, mayor % de mineralización del N. Por ejemplo, a una concentración de (25) de estiércol nuevo, se obtiene un 30% de mineralización con una producción de 6.0 kg (N)/t en comparación con la utilización de una concentración de (4) de Gallinaza nueva, la cual cuenta con un porcentaje de mineralización de 75, mientras produce 30.0 kg (N)/t.
Composteo: Castellanos mencionó que éste a veces resulta en una estrategia negativa, ya que se pierde N. Esto se debe a que al perderse peso, se pierde concentración del nitrógeno en el recurso natural.
Biofumigación:. De acuerdo a Castellanos, la biofumigación es la mejor estrategia para desinfectar el suelo de cualquier enfermedad. Sin embargo, para que la biofumigación sea efectiva, se debe aplicar estiércol fresco.


 
Dr. Javier Castellanos, del Instituto Tecnológico de Roque, México explica las características de eficacia de distintos recursos orgánicos de nitrógeno.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Manejo de Nutrientes por Fertirriego en Sistemas Frutihorticolas


Resumen

El método de "fertirriego" combina la aplicación de agua de riego con los fertilizantes. Esta práctica incrementa notablemente la eficiencia de la aplicación de los nutrientes, obteniéndose mayores rendimientos y mejor calidad, con una mínima polución del medio ambiente.

El fertirriego permite aplicar los nutrientes en forma exacta y uniforme solamente al volumen radicular humedecido, donde están concentradas las raíces activas. Para programar correctamente el fertirriego se deben conocer la demanda de nutrientes en las diferentes etapas fenológicas del ciclo del cultivo. La curva óptima de consumo de nutrientes define la tasa de aplicación los nutrientes, evitando así posibles deficiencias o consumo de lujo.

Las recomendaciones del régimen de fertirriego para los diferentes cultivos están basadas en la etapa fisiológica, tipo de suelo, clima, variedades y otros factores agrotécnicos. Especial atención debe prestarse al pH, la relación NO3/NH4, la movilidad de los nutrientes en el suelo y la acumulación de sales.

La producción de hortalizas en invernaderos con sustratos artificiales requiere de  sistemas de fertirriego sofisticados y automatizados. Para cítricos, frutales y cultivos a campo abierto se aplican sistemas de fertirriego sencillos y manuales. Distintos métodos de dosificación, preparación de soluciones fertilizantes, equipos de inyección  y monitoreo son presentados, según los diferentes requisitos que presentan estos dos sistemas de cultivo.

Introducción

Israel es un pequeño país el cual más de la mitad de su superficie tiene un clima de árido a semi-árido. Cerca de la mitad del área cultivada (200,000 Has) debe ser irrigada debido a la escasez de lluvias y otros recursos hídricos. Más del 80% de la superficie irrigada en Israel usa el método de "fertirriego", que combina la aplicación de agua de riego con los fertilizantes. Esta práctica contribuye a la obtención de rendimientos más altos y de mejor calidad, al incrementar notablemente la eficiencia de la aplicación del fertilizante.

Los cultivos de invernadero en Israel son fertilizados exclusivamente a través del sistema de riego empleando las más modernas y avanzadas técnicas de fertirriego. La producción israelí de hortalizas, flores, plantas ornamentales y especias bajo invernadero abarca más de 3,000 Has. La hidroponía en Israel cubre un área de 700 Has, siendo los cultivos principales el tomate, ají, frutilla y flores, cultivados sobre sustratos artificiales como piedra volcánica, lana de roca y perlita. En estos sistemas, el equipo de fertirriego es muy sofisticado y completamente automatizado. La mayoría de los invernaderos están computarizados, con control automático del fertirriego y del clima, lo cual permite la producción fuera de estación de altos rendimientos y con calidad de exportación.

Israel es un ejemplo sin par en el uso de fertilizantes por fertirriego. En 1996, el productor israelí aplicó un promedio de 115 kg N/Ha, 46 kg P2O5/Ha y 58 kg K2O/Ha. Más del 50% del N y del P2O5, y 65% del K2O es aplicado a través del fertirriego (Tarchitzky y Magen, 1997).

Ventajas del fertirriego

Con el fertirriego, los nutrientes son aplicados en forma exacta y uniforme solamente al volumen radicular humedecido, donde están concentradas las raíces activas. El control preciso de la tasa de aplicación de los nutrientes optimiza la fertilización, reduciendo el potencial de contaminación del agua subterránea causado por el lixiviado de fertilizantes.

El fertirriego permite adecuar la cantidad y concentración de los nutrientes de acuerdo a la demanda de nutrientes durante el ciclo de crecimiendo del cultivo. El abastecimiento de nutrientes a los cultivos de acuerdo a la etapa fisiológica, considerando las características climáticas y del suelo, resulta en altos rendimientos y excelente calidad de los cultivos.

Cuando se usa métodos de riego a presión (goteo, aspersores, microaspersores), el fertirriego no es opcional, sino absolutamente necesario. Bajo riego por goteo sólo el 20%  del suelo es humedecido por los goteros, y si los fertilizantes son aplicados al suelo separadamente del agua, los beneficios del riego no se verán expresados en el cultivo. Esto se debe a que la eficiencia de la fertilización disminuye mucho ya que los nutrientes no se disuelven en las zonas secas donde el suelo no es regado. El fertirriego es el único método correcto de aplicar fertilizantes a los cultivos bajo riego (Burt et al, 1998).

Fertilizantes para fertirriego

La entrega directa de fertilizantes a través del sistema de riego exige el uso de fertilizantes solubles y sistemas de bombas e inyectores para introducir la solución nutritiva en el sistema de riego. Un pre-requisito esencial para el uso de fertilizantes sólidos en fertirriego es su completa disolución en agua. Ejemplos de fertilizantes altamente solubles apropiados para su uso en fertirriego son: nitrato de amonio, cloruro de potasio, nitrato de potasio, urea, monofosfato de amonio, monofosfato de potasio, etc.

En sistemas intensivos como invernaderos y/o sustratos artificiales, la solución nutritiva debe incluir calcio, magnesio y micronutrientes (Fe, Zn, Mn, Cu, B, Mo). El hierro debe se suministrado como quelato porque las sales de hierro, como por ej. sulfato de hierro, son muy inestables en solución y el hierro precipita facilmente. En caso de aguas duras, se debe tomar en cuenta el contenido de Ca y Mg en el agua de riego.

Fertilizantes simples:

Los agricultores pueden preparar sus soluciones madre nutritivas disolviendo y mezclando dichos fertilizantes simples, obteniendo así formulaciones "a medida" con distintas concentraciones y relaciones N:P:K, de acuerdo a las necesidades nutricionales de cada cultivo y de cada etapa fisológica.

Soluciones NK, PK y NPK cristalinas con contenido de por lo menos 9-10% de nutrientes (N, P2O5, K2O) en base a urea, ácido fosfórico y KCl pueden ser preparadas facilmente por el agricultor en el campo (Lupin et al., 1996).  Así por ej., la aplicación de 2 litros de una solución madre 1-1-1 (3.6-3.6-3.6) en 1m3 de agua de riego, dará una concentración final en el gotero de 72 ppm de N, P2O5 y K2O .

La solubilidad de los fertilizantes aumenta con  la temperatura. Por ej, a 10oC, las solubilidades de KCl, KNO3 y K2SO4 y son 31, 21 y 9 g/100 g H2O respectivamente, mientras que a 20oC las solubilidades aumentan a 34, 31 y 11 g/100 g H2O respectivamente (Elam et al, 1995). Teniendo en cuenta el contenido de K en cada fertilizante, se concluye que a 10oC el porcentaje de K2O en las soluciones saturadas de KCl, KNO3 y K2SO4 será 14.9, 8.1 y 4.6 % respectivamente  (Wolf et al, 1985).

La mayoría de los fertilizantes absorben calor al ser disueltos, reduciendo la temperatura del agua. La dilución de ácido fósforico en cambio produce una reacción exotérmica. Por esto conviene agregar primero ácido fosfórico para aprovechar el aumento de la temperatura y así facilitar la disolución de los fertilizantes agregados a continuación (Lupin et al, 1996).

Las soluciones fertilizantes preparadas en el verano y almacenadas durante el otoño forman precipitados debido a la reducción de la solubilidad con la disminución de la temperatura. Por eso se recomienda diluir las soluciones almacenadas a fines del verano.

Fertilizantes sólidos compuestos y soluciones fertilizantes líquidas compuestas:

Son mezclas multi-nutrientes ya preparadas, manufacturadas especialmente para su uso en fertirriego. Se presentan en una amplia gama de relaciones N:P:K, con o sin micronutrientes. El nitrógeno está en forma de nitrato y de amonio en una relación adecauda, y el potasio es en base a KCl o KNO3/K2SO4.

Por ej. un fertilizante sólido compuesto NPK 20-20-20 puede ser aplicado en las primeras etapas de un cultivo de tomate o melón, y luego en la etapa reproductiva  - cuando la planta necesita menos fósforo y más potasio - cambiar a un fertilizante 14-7-21.

Los fertilizantes líquidos compuestos tienen una concentración de nutrientes mucho más baja debido a limitaciones de solubilidad (5-3-8; 6-6-6; 9-2-8, etc.). Soluciones fertilizantes de menor grado son especialmente formuladas por los fabricantes para el invierno, cuando la solubidad disminuye con las temperaturas bajas.

No existe evidencia científica alguna para preferir fertilizantes líquidos o sólidos en fertirriego, los factores a tener en cuenta son el costo, la comodidad y la disponibilidad de transporte, almacenamiento y fertilizantes en el mercado (Hagin y Lowengart-Aycicegi, 1999).

Compatibilidad entre fertilizantes:

La mezcla entre fertilizantes no compatibles y la interacción de los fertilizantes con el agua de riego, especialmente si son aguas duras y/o alcalinas, puede ocasionar la formación de precipitados en el tanque de fertilización y la obturación de goteros y filtros.

Estos problemas pueden evitados por medio de una  elección correcta de los fertilizantes y un manejo adecuado. Por ej., el nitrato de calcio no puede ser mezclado con ningún fertilizante fosforado o sulfatado porque se forma un precipitado de sulfato o fosfato de calcio; cuando se mezcla sulfato de magnesio con fosfato de amonio forma un precipitado de fosfato magnésico.

El uso de dos tanques de fertilización permite separar a los fertilizantes que interactúan,  separando los fertilizantes con calcio, magnesio y microelementos, de los fertilizantes con fósforo y el sulfato y evitando así la formación de precipitados.

Se recomienda el uso de fertilizantes de reacción ácida y/o la inyección periódica de ácido en el sistema de fertirriego para disolver los precipitados y destapar los goteros. La inyección de ácido en el sistema de riego remueve también bacterias y algas. Luego de inyectar ácido, el sistema de riego y de inyección deberá ser cuidadosamente lavado (Sneh, 1995).

El principal problema es con el fósforo: aguas con altas concentraciones de calcio y magnesio y pH alcalino provoca la precipitación de fosfatos de Ca y Mg. Estos precipitados se van depositando sobre las paredes de las tuberías y en los orificios de los emisores, causando su obturación. También se ve afectado el aporte de fósforo a la planta, ya que éste se encuentra precipitado y no en la solución nutritiva. Se recomienda elegir fertilizantes fosforados ácidos (ácido fosfórico o fosfato monoamónico) cuando se riega con aguas duras y/o alcalinas.

El crecimiento de la planta y el fertirriego

Para programar correctamente el fertirriego se deben conocer el  consumo de nutrientes a lo largo del ciclo del cultivo que resulta en el máximo rendimiento y calidad (Bar-Yosef, 1991). La curva óptima de consumo de nutrientes define la tasa de aplicación de un determinado nutriente, evitando así las posibilidades de deficiencia y de consumo de lujo.

Las tasas diarias de absorción de nutrientes son específicas para cada cultivo y clima, y fueron determinadas en diferentes ensayos para los principales cultivos en Israel como tomate, ají, melón, maíz, etc. (Scaife y Bar-Yosef, 1995).

En la práctica, se divide el ciclo de crecimiento del cultivo según las etapas fenológicas y se definen las diferentes concentraciones o cantidades de nutrientes a aplicarse, con sus respectivas relaciones. Por ej. en tomate se consideran 4 etapas: establecimiento-floración, floración-cuajado de frutos, maduración-1rara cosecha-fin. En cada etapa, las concentraciones de N y K van aumentando, y la relación N:K va disminuyendo, ya que el potasio es absorbido en gran cantidad durante la etapa reproductiva del cultivo (Zaidan y Avidan, 1997). cosecha y 1

La absorción de nutrientes y por lo tanto las recomendaciones son completamente diferentes según el destino del cultivo (tomate para industria o tomate de mesa) y según el sistema de cultivo (a campo abierto o protegido). Por ej., el tomate cultivado en invernadero alcanza un rendimiento de 200-250 t/ha versus 60-80 t/ha cuando es cultivado a campo abierto; conforme a esto, la absorción de nutrientes en invernadero se duplica o triplica en comparación con el tomate cultivado a campo abierto.

Basándose en las figuras de absorción de nutrientes del cultivo, se ajustan las cantidades o concentraciones de acuerdo al tipo de suelo. En suelos pesados, las concentraciones recomendadas son menores que el suelos livianos, debido a la mayor capacidad de retención de nutrientes. Cuando se cultiva en substratos inertes, las recomendaciones son aún mayores. También debe tenerse en cuenta los nutrientes aportados mediante la fertilización de base (en suelos pesados se puede aportar hasta un 40% de los requerimientos de fósforo a través de fertilización de base con TSP o SSP). En el caso de Ca y Mg, se debe descontar su contenido en el agua de riego.

Estos datos constituyen la base de las recomendaciones dadas por el Servicio de Extensión para los agricultores en cuanto al regimen de fertirriego para los diferentes cultivos. Estas recomendaciones proporcionan la formulación de fertilizantes más adecuada - incluyendo los nutrientes básicos NPK y los micronutrientes – de acuerdo al tipo de suelo, a la etapa fisiológica, clima, variedades y otros factores agrotécnicos. Especial atención debe prestarse al pH, la relación NO3/NH4, la movilidad de los nutrientes en el suelo y la acumulación de sales.

Fertirriego en cultivos intensivos, invernaderos y con sustratos artificiales

El cultivo de hortalizas y flores en invernaderos sobre dunas de arena y/o en sustratos inertes requiere un especial y preciso control de el fertirriego. Esto se debe a que por un lado, se trata de cultivos delicados, con corto e intenso período de crecimiento, muy sensibles al manejo nutricional y con un sistema radicular poco desarrollado. Por otro lado, la CIC de estos medios de cultivo es muy baja y no contribuyen nutrientes, siendo la única fuente de nutrientes a través del sistema de fertirriego. Esta situación se potencia aún más cuando se cultiva en contenedores o macetas donde las raíces están confinadas en un volumen muy limitado (Bunt, 1988).

La baja capacidad de retención de agua y la pequeña reserva de nutrientes existente en estos sistemas, hacen que éstos sean muy sensibles y con poca capacidad de recuperación frente a cualquier error o desajuste en el fertirriego. Esto implica que los ciclos de fertirriego deben ser frecuentes, homogéneos y precisos. El aporte de nutrientes debe ser completo (N, P, K, Ca, Mg y micronutrientes) y el pH debe ser mantenido constantemente dentro de los valores adecuados. El monitoreo del agua de riego y de drenaje debe ser exhaustivo (Asaf, 1990).

Los fertilizantes están disueltos en una solución nutritiva la cual es inyectada a la línea de agua de riego a través de bombas de fertilizantes hidraúlicas o electrónicas. Estas bombas son muy exactas y sofisticadas, y se adaptan a la automatización, lo cual es necesario ya que los cultivos son fertirrigados en pulsos muy cortos varias veces por día.

La dosificación cualitativa o proporcional es la única manera de lograr un control preciso de la concentración y del momento de inyección, tal como se requieren en invernaderos y/o sustratos artificiales.

Instalación del fertirriego:

En invernaderos, donde se usa el método de dosificación cualitativo o proporcional, se prepara una solución madre o stock concentrada en el cabezal de riego. Generalmente se usan dos disoluciones concentradas de fertilizantes: el tanque "A" con NPK, y el tanque "B" con N, K, Ca, SO4 y micronutrientes. También hay un tercer tanque "C" con una disolución de ácido (generalmente nítrico), cuya función es ajustar el pH de la solución nutritiva, desobturar los goteros cuando sea necesario y lavar todo el equipo al final de cada aplicación. Cada tanque tiene un inyector para incorporar la solución concentrada a la red de riego, formándose así la solución de riego final en la tubería principal.

El fertirriego se programa para diluir la solución madre con el agua de riego, y así lograr una solución nutritiva con las concentraciones finales de nutrientes según las recomendaciones. Generalmente las diluciones se realizan en las proporciones de 1:100 o 1:1000, controlando el pH y CE. Así se obtiene la disolución fertilizante final que luego de filtrada llega a la red de goteros. Esta disolución reacciona con el sustrato y da lugar a la solución nutritiva final que es absorbida por las raíces.

Cambios del pH en la rizosfera y la relación NH4/NO3 en la solución nutritiva:

La disponibilidad óptima de todos los nutrientes es en el rango de pH 6-6.5. El pH de la rizosfera determina la disponibilidad de fósforo ya que afecta los procesos de precipitación/solubilización y de adsoción/desorción de los fosfatos. El pH tambien influye sobre la disponibilidad de micronutrientes (Fe, Zn, Mn) y la toxicidad  de algunos de ellos (Al, Mn). El principal factor que afecta el pH en la rizosfera es la relación NH4/NO3 en el agua de riego, especialmente en hidroponía, substratos inertes y en medios con bajo poder buffer, como suelos muy arenosos (Feigin et al, 1980).

La forma de nitrógeno (NH4+ y NO3-) absorbida por la planta determina el balance cationes-aniones en la planta (Barber, 1984). La nutrición amoniacal produce un patrón de absorción catiónica basado principalmente en NH4+, disminuyendo así la absorción de otros cationes como Ca2+, Mg2+ y K++ al medio para mantener la electroneutralidad en la planta (Imas et al., 1997). La disminución de pH en la rizosfera puede causar toxicidad de Al y Mn, y tiene en general un efecto adverso sobre el crecimiento radicular y sobre el desarrollo vegetal (Ganmore-Neumann y Kafkafi, 1980; 1983). (Marschner, 1995). Asimismo induce la excreción radicular de H

Cuando el nitrógeno es proporcionado bajo la forma de nitratos, el anión NO3- es absorbido, y la planta absorbe más aniones que cationes. Para mantener el balance cationes-aniones, las raíces excretan OH- al medio, aumentando así el pH de la rizosfera (Marschner, 1995).

Las plantas bajo nutrición con NO3 presentan un mejor crecimiento y mayores rendimientos (Ganmore-Neumann y Kafkafi, 1980; 1983; Imas et al, 1997). Sin embargo, una nutrición con 100% del N como nitratos puede aumentar el pH de la rizosfera a valores de más de 8 (Marschner, 1995). A esos valores de pH, el fósforo y microelementos precipitan, disminuyendo la disponibilidad de estos nutrientes.

Por lo tanto, en la práctica se recomienda aplicar el N en una relación de 80-90 % de nitratos y 10-20% de amonio, para mantener el pH de la rizosfera en valores óptimos (Avidan, 1998;  Zaidan y Avidan, 1997).

Monitoreo:

El uso de contenedores para el cultivo en invernaderos permite la recolección de la solución nutritiva lixiviada y su comparación con la solución nutritiva entrante. El monitoreo del volumen lixiviado, pH, CE y concentración de los nutrientes en la solución lixiviada permite determinar si se está aplicando los fertilizantes y el agua en exceso o en deficiencia, y por lo tanto permite ir corregiendo el régimen de fertirriego.

Se recomienda recolectar y analizar la solución lixiviada y la solución que sale por los goteros y compararlas diariamente (Avidan, 1998). Los kits portátiles permiten un diagnóstico in situ del pH, CE y del contenido aproximado de nitratos en las soluciones. En la actualidad existen sistemas automáticos que miden el pH y la CE de ambas soluciones y corrigen automática y continuamente la solución de acuerdo a los valores óptimos que se entran a la computadora de antemano.

Volúmenes de lixiviación muy pequeños indican que la planta absorbe casi toda el agua que se le proporciona, por lo tanto se deberá incrementar la lámina de agua aplicada. Concentraciones de nitratos muy bajas en la solución lixiviada indican que la planta absorbe casi todo el nitrógeno que se le proporciona, por lo tanto se deberá incrementar la concentración de fertilizante en la solución nutritiva.

Un valor de CE y/o de cloro más alto en la solución lixiviada que en la solución aplicada indica indica una acumulación de sales en la zona radicular. La presencia de sales en el bulbo de suelo humedecido por el gotero es contraproducente para las raíces, por eso se aplica siempre un exceso de agua para drenar el cloro y las sales. Este exceso varía de 10-50% según la conductividad hidráulica del sustrato la cual determina el potencial de drenaje del mismo (Rhoades y Loveday, 1990).

El regimen de fertirriego (lámina de agua e intervalo de riego) deberá ajustarse de acuerdo al gradiente de CE y cloro entre la solución de riego y la de drenaje, para mantener así las sales por debajo de la zona radicular activa. Si la diferencia entre la CE de la solución lixiviada y de la solución entrante es más de 0.4-0.5 dS/m, y/o si la concentración de cloro en la solución lixiviada es más alta que la solución entrante y supera los 50 mg/L, se recomienda aplicar un riego sin fertilizantes para lixiviar las sales (Avidan, 1998).

El valor óptimo del pH de la solución de riego es de 6-6.5 y el pH de la solución de lixiviación no más de 8.5. El pH del agua de riego se ajusta mediante la inyección de ácido. Cuando el pH del agua de lixiviación es más alcalino que 8.5, esto indica que el pH en la zona radicular alcanza valores que provocan la precipitación de fósforo y menor disponibilidad de micronutrientes. El ajuste es por medio de la relación NH4/NO3 de la solución de riego: si el pH se hace demasiado alcalino, se debe aumentar la proporción de NH4 con respecto al NO3 en la solución nutritiva y viceversa. El porcentaje de amonio no debe superar el 20% del total del nitrógeno aportado (Zaidan y Avidan, 1997).



Fertirriego en plantaciones frutales y otros cultivos a campo abierto

Las condiciones de cultivo de las plantaciones frutales y otros cultivos a campo abierto difieren mucho de las de los cultivos en invernaderos, lo cual determina grandes diferencias en cuanto al manejo del riego y a los equipos de fertirriego. Estos cultivos no requieren el control exhaustivo y cuidadoso del fertirriego como en los cultivos bajo cubierta. Esto se debe a que las plantas crecen sobre el suelo, y las raíces no están confinadas a un volumen reducido de agua y nutrientes. Los suelos naturales poseen una considerable CIC, lo que implica una reserva de nutrientes y una apreciable capacidad de reacción química y poder buffer.

 En cuanto al régimen hídrico, los suelos naturales tienen una mayor capacidad de retención hídrica y mayor disponibilidad de agua, lo que permite a intervalos entre riegos mucho más largos. En cítricos por ej., se fertirriega una o dos veces por semana.

Todo lo anterior, sumado al hecho de tratarse de cultivos con ciclos más prolongado o de cultivos perennes, hace que sean menos sensibles al manejo hídrico y nutricional. Por lo tanto, es suficiente el  uso de sistemas de fertirriego sencillos, manuales y económicos; los cuales presentan una gran eficiencia y resultados satisfactorios en este tipo de cultivos.

El cultivo a campo abierto, plantaciones frutales y/o en suelos arcillosos permite utilizar un método de dosificación de fertilizantes más simple y económico. En estos casos se aplica el método de dosificación "cuantitativa", en el cual la concentración del fertilizante va variando durante su aplicación, pero esto no es crítico ya que no se requiere una dosificación exacta y pareja. Generalmente se usan fertilizantes simples y económicos, las dosis aplicadas deben tener en cuenta el contenido de nutrientes en el suelo y la cantidad de nutrientes aportados mediante la fertilización de base.

El factor controlado por el agricultor es la cantidad total de fertilizante aplicado y no su concentración, por eso las recomendaciones se expresan en unidades de kg/ha. Los tanques no pueden ser automatizados, pero tampoco esto es imprescindible ya que los intervalos de fertirriego son mucho más espaciados.

Instalación del fertirriego:

El cultivo a campo abierto, plantaciones frutales y/o en suelos arcillosos, permite utilizar un sistema de aplicación de fertilizantes más simple y económico. En plantaciones frutales, generalmente se utiliza un tanque de fertilización "by-pass" donde se vuelca directamente el fertilizante sólido. Al operar el sistema de riego, el agua entra al tanque debido al gradiente de presión, disolviendo el fertilizante. El agua de riego sale del tanque a la tubería principal conteniendo los nutrientes disueltos. El tanque by-pass se adapta también al uso de fertilizantes líquidos y soluciones fertilizantes.

El método de dosificación cuantitativa está muy difundido en Israel en cítricos. En el caso del potasio, la dosis varía entre 100-300 kg K2O/ha de acuerdo al diagnóstico foliar. 30% de la dosis se aplica al suelo en bandas, generalmente como KCl en Febrero. El restante 70% se aplica a través del fertirriego, dividiendo la dosis en 6-12 aplicaciones, entre Abril y Agosto (Tarchitzky y Magen, 1997). En cuanto al fósforo, se suele aplicar como abonado de fondo, y si se debe aplicar micronutrientes, se hace por medio de pulverizaciones foliares.

El control y monitoreo del fertirriego se hace por medio de tensiómetros y extractores de la solución del suelo, colocados a distintas profundidades.

Fertirriego bajo condiciones salinas

La tolerancia a la salinidad varía según las especies y existen tablas de referencia que definen la tolerancia de los diferentes cultivos a la salinidad, expresada como el total de sales solubles (CE) y como iones tóxicos individuales (Maas y Hoffman, 1977). Cuando se usan aguas salinas para riego, se debe tomar en cuenta que los fertilizantes son también sales y por lo tanto contribuyen a la CE de la solución de riego. Sin embargo, la contribución de cloro proveniente del KCl en relación a la cantidad total de cloro presente en el agua de riego, es relativamente pequeña (Tarchitzky y Magen, 1997).

Cuando se usan aguas con CE > 2 dS/m en cultivos sensibles a la salinidad, como por ej. el palto, se prefiere usar KNO3 para evitar niveles de cloro altos que causan quemado de las hojas (Bar el al, 1997; Kafkafi, 1987). Asimismo en invernaderos con cultivos intensivos y/o en contenedores se eligen fertilizantes con bajo índice salino.

En condiciones salinas se debe prestar especial cuidado en aplicar agua en exceso para lavar las sales por debajo de la zona radicular, siendo el requerimiento de lixiviación mucho más alto que en condiciones no salinas (Rhoades y Loveday, 1990).

El riego de tomate, melón y otras hortalizas con aguas salinas reduce el tamaño del fruto y el rendimiento total, pero por otro lado mejora la calidad del fruto al incrementar la concentración de azúcares reducidos, la acidez titrable y el total de sólidos solubles, mejorando así el sabor del fruto (Mizrahi etl al, 1988).

Basándose en este principio, se ha desarrollado en Israel la agrotécnica de fertirriego de tomates con aguas salinas para producir tomates de alta calidad y con sabor especial, como por ej. la línea de exportación  "Desert Sweet". Esta agrotécnica se basa en el riego con agua no salina, y a continuación proporcionar a la planta un stress salino mediante el riego con agua  muy salina (CE ~ 7 dS/m), lo cual aumenta el contenido de glucosa en el fruto obteniéndose así tomates de alta calidad (Siton et al, 1996).

Referencias

Asaf, A. 1990. Fertigation in greenhouses on sand dunes. Proceedings 5th International Conference on Irrigation, 26-27 March 1990, Tel Aviv, Israel. pp 79-87.
Avidan, A. 1998. Fertigation in vegetables. Gan, Sade ve –Meshek June 1998: 25-48. (in hebrew).
Bar, Y., Apelbaum, A., Kafkafi, U. and Goren, R. 1997. Relationship between chloride and nitrate and its effect on growth and mineral composition of avocado and citrus plants. J. Plant Nutr. 20: 715-731.
Barber, S.A. 1984. Soil Nutrient Availability: A Mechanistic Approach. John Wiley and Sons, Inc., NY.
Bar-Yosef, B. 1991. Fertilization under drip irrigation. In: Fluid Fertilizer Science and Technology. Palgrave, D.A.  (Ed). Marcel Dekker, Inc., New York. pp 285-329.
Bunt, A.C. 1988. Media and mixes for container-grown plants. Unwin Hyman Ltd, London.
Burt, C., K. O'Connor and T. Ruehr. 1998. Fertigation. The Irrigation Training and Research Center, California Polytechnic State University, San Luis Obispo, CA.
Elam, M., S. Ben-Ari and H. Magen. 1995. The dissolution of different types of potassium fertilizers suitable for fertigation. In: Proc. Dhalia Greidinger Int. Symp. on Fertigation. Technion, Haifa, Israel, 26 March - 1 April 1995. pp 165-174.
Feigin A., M. Zwibel, I. Rilski, N. Zamir and N. Levav. 1980. The effect of ammonium/nitrate ratio in the nutrient solution on tomato yield and quantity. Acta Hortic. 98: 149-160.
Ganmore-Neumann, R. and U. Kafkafi. 1980. Root temperature and percentage NO3-/NH4+ effect on tomato plants. I Morphology and growth. Agron. J. 72:758-761.
Ganmore-Neumann, R. and U. Kafkafi. 1983. Root temperature and percentage NO3-/NH4+ effect on strawberry plants. I Growth, flowering and root development. Agron. J. 75: 941-947.
Hagin, J. and A. Lowengart-Aycicegi. 1999. Fertigation – State of the art. The International Fertiliser Society Proceedings No. 429.
Imas, P., B. Bar-Yosef, U. Kafkafi and R. Ganmore-Neumann. 1997. Release of carboxylic anions and protons by tomato roots in response to ammonium nitrate ratio and pH in nutrient solution. Plant and Soil 191: 27-34.
Kafkafi, U. 1987. Plant nutrition under saline condition. Fert. Agric. 95: 3-17.
Lupin, M., H. Magen and Z. Gambash. 1996. Preparation of solid fertilizer based solution fertilizers under "grass root" field conditions. Fertiliser News, The Fertilizer Association of India (FAI), 41:69-72.
Maas, E.V. and G.J. Hoffman. 1977. Crop salt tolerance - current assessment. J. Irrig. Drainage Div. ASEC 103: 115-134.
Marschner, H. (1995). Mineral Nutrition of Higher Plants. 2nd ed. Academic Press, San Diego, New York.
Mizrahi, Y., E. Taleisnik, V. Kagan-Zur, Y. Zohar, R. Offenbach, E. Matan and R. Golan. 1988. A saline irrigation regime for improving tomato quality without reducing yield. J. Am. Soc. Hort. Sci. 113: 202-205.
Rhoades, J.D. and J. Loveday. 1990. Salinity in irrigated agriculture. In: Irrigation of Agricultural Crops. B.A. Stewars and D.R.Nielsen (Eds.). ASA-CSAA-SSSA, Madison, WI. pp 1089-1142.
Scaife, A. and B. Bar-Yosef. 1995. Nutrient and fertilizer management in field grown vegetables. IPI Bulletin No. 13. International Potash Institute, Basel, Switzerland.
Siton, D., S. Kravtzik, Z. Plaut, A. Grava and H. Yehezkel. 1996. High quality tomato production with saline water. BGUN-ARI-9-96. Institutes for Applied Research, Ben Gurion University, Beer Sheva, Israel. (In Hebrew).
Sneh, M. 1995. The history of fertigation in Israel. In: Proc. Dhalia Greidinger Int. Symp. on Fertigation. Technion, Haifa, Israel, 26 March - 1 April 1995. pp 1-10.
Tarchitzky, J. and H. Magen. 1997. Status of potassium in soils and crops in Israel, present K use indicating the need for further research and improved recommendations. Presented at the IPI Regional Workshop on Food Security in the WANA Region, May 1997, Bornova, Turkey.
Wolf, B., J. Fleming and J. Batchelor. 1985. Fluid Fertilizer Manual. Vol. 1. National Fertilizer Solutions Association, Peoria, Il.
Zaidan, O and A. Avidan. 1997. Greenhouses tomatoes in soilless culture. Ministry of Agriculture, Extension Service, Vegetables and Field Service Departments (in Hebrew).

martes, 7 de septiembre de 2010

NECESIDADES DE RIEGO EN INVERNADERO



AUTOR: Félix Crespo Álvarez


1. Factores que influyen en el riego en un invernadero
1.1 Tipo de invernadero: Las necesidades del riego variarán según la superficie y la altura del invernadero.
1.2 Tipo de suelo: Habrá que tener en cuenta la profundidad de laboreo que mejora el drenaje y si hay capas compactas en el suelo que alteren el buen drenaje. La textura determina la capacidad del agua para drenar, así un suelo arenoso se encharcará con mas dificultad que un suelo arcilloso. La estructura facilitará una buena retención y circulación del agua.
1.3 Laboreo: Con el laboreo se puede favorecer la estructura y mejorar la capacidad del suelo para ser cultivado pero habrá que tener cuidado de no formar una suela de labor que haga impermeable a ese suelo y provoque encharcamientos además de dificultar el desarrollo de raíces profundas.
1.4 Climatología: La necesidad del riego en invernadero cambia según sean las condiciones meteorológicas, se necesitará mas agua en Julio que en Enero.
1.5 Tipo de cultivo y estado de desarrollo: Hay cultivos que son mas sensibles a excesos de agua que otros y pueden contraer enfermedades. También son distintas las necesidades hídricas en la nascencia que justo antes de la recolección.
1.6 Comportamiento del agua en el suelo: En esto tiene que ver el tipo de riego que se utilice, así si se usa riego por aspersión el agua tenderá a moverse hacia abajo mientras que si se usa el riego localizado tiende a moverse de forma mas horizontal.
2. Calculo de necesidades de riego en un invernadero:
Hay que tener en cuenta que en los invernaderos no se aprovecha el agua de las precipitaciones, sobre todo si el cultivo se hace en sacos.
También hay que tener en cuenta que el agua que se evapora no se perderá totalmente ya que éste contribuirá a aumentar la humedad relativa dentro del invernadero y cabe la posibilidad de que se vuelva a incorporar al suelo.
Una forma posible de calcular las necesidades de riego sería mediante el uso de un tanque evaporimétrico dentro del invernadero mediante el cual se calcula a ET0 y multiplicando por la Kc del cultivo se obtiene la ETc del cultivo. Si el riego se realiza por goteo las necesidades serán menores ya que las pérdidas por evaporación y pérdidas por escorrentía son casi nulas.
En la mayoría de los invernaderos un poco tecnificados este método no sería totalmente válido así que lo desecharíamos aunque podría ser combinado con el siguiente que vamos a proponer.
2.1 Calculo de las necesidades de riego con el uso de tensiómetros:
Los tensiómetros son unos aparatos en forma de varilla de distintas longitudes según modelos que se usan para conocer el estado de humedad del suelo.
La humedad se mide según con la fuerza a la que se adhiere el agua a las partículas del suelo. Cuanto mas agua haya con menos fuerza se pegará a las partículas del suelo. Esta medida se suele dar en bares o centibares que es equivalente a los kilopascales.
Entonces cuando el suelo llegue a la capacidad de campo el agua se perderá por gravedad ya que no está adherida al suelo y las lecturas de los tensiómetros serán cero.
La instalación de los tensiómetros es muy importante.
Deben colocarse en un lugar representativo del cultivo, es decir, donde las condiciones de vegetación, riego, humedad, insolación, etc. sean representativas del cultivo.
En invernaderos de gran superficie es necesario muchas veces colocar varias “estaciones de tensiómetros”. A veces también es conveniente colocar los tensiómetros en una zona con mayor insolación para asegurarnos el no quedarnos cortos a la hora de regar.
Los tensiómetros deben quedar colocados dentro de la zona regada ya que sino la humedad que detecten no es representativa de lo que reciben las plantas y se corre el riesgo de aportar mas agua de la necesaria.
En cada estación de tensiómetros se instalan dos tensiómetros, uno colocado en la zona alta de las raíces y otro en la zona radicular mas profunda. El primer tensiómetros nos dirá cuando hay que regar y el segundo (el mas profundo) nos ayuda a determinar la cantidad de agua que hay que echar, así no nos excederemos.

Hay que hacer un control de las medidas de los tensiómetros con regularidad, sino se podría dejar de regar lo suficiente y someter a las plantas a estrés hídrico.
Además es necesario realizar un buen manejo del riego en el invernadero, es decir que el riego sea uniforme para que las medidas tomadas de los tensiómetros sea representativas de toda la superficie regada. Así se evitará que algunas zonas queden regadas en exceso y otras en defecto.
Las medidas que marcan los tensiómetros a las que es necesario comenzar a regar dependen del tipo de cultivo, estado de desarrollo, textura y demás factores vistos en el punto uno.
Se podría usar de referencia la tabla siguiente:
Tabla 1: Niveles recomendados para empezar a regar.
Cultivo
cbar
Alfalfa
70-80
Aguacate
40-50
Brocoli
25
Cítricos
50-70
Maíz
50-80
Árboles frutales
20-40
Uvas
30-60
Lechuga
34-50
Fresa
10-30
Tomate
45-70

Tabla recogida de la página: www.earthsystemssolutions.com
Estos valores dependerán de otros factores tales como el estado de desarrollo la textura...
Así si un suelo es arenoso se deberá comenzar a regar con medidas más bajas que si el suelo es arcilloso ya que la capacidad de almacenaje de un suelo arenoso es muy baja.
Es importante hacer un seguimiento de las medidas de los tensiómetros y si es posible apuntar los datos, guardar los datos y hacer gráficos del agua requerida, lo que servirá en un futuro para comparar y establecer el agua necesaria. Con esto se conseguirá un uso eficiente del agua proporcionando al cultivo el agua necesaria para su perfecto desarrollo.
Para este proceso será necesario mano de obra encargada de realizar las observaciones de los tensiómetros lo que supondrá un coste, sin embargo el ahorro en agua y el buen rendimiento de los cultivos lo pueden compensar.
El uso de tensiómetros es un buen método para la fertirrigación ya que se ahorrará agua y nutrientes al no tener que aportar ninguno de estos dos en exceso.

Con este método se podrá elegir con más exactitud cuando es necesario regar: podremos elegir si realizar muchos riegos cortos manteniendo el estado de humedad de una forma casi constante o realizar riegos mas espaciados y abundantes, todo esto sin someter a la planta a estrés siempre que no se deje que los tensiómetros marquen tensiones demasiado altas para el cultivo.
Es posible combinar el uso de los tensiómetros con el del tanque evaporimétrico comparando las necesidades que daba el tanque y los aportes de agua que hemos realizado según las necesidades que marcan los tensiómetros. El objetivo mas importante del uso de los tensiómetros es hacer un uso eficiente ahorrando agua sin poner en peligro el cultivo.
En resumen:
1)    Colocar los tensiómetros necesarios para el invernadero. Hacerlo dentro de la zona regada y representativa del cultivo.
2)     Tener en cuenta todos los parámetros a la hora de decidir exactamente a que tensión empezar a regar tomando como base los datos de la tabla.
3)     Hacer un buen manejo del riego ya sea localizado o por aspersión, o incluso a manta, consiguiendo la máxima uniformidad.
4)     Almacenar los datos para analizar su evolución y hacer comparaciones con campañas sucesivas. Con esto se conseguirá estandarizar las necesidades de riego dentro de ese invernadero, sin olvidarnos de las condiciones climáticas.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Fertilizacion de Lechugas




Las lechugas, tal como otros cultivos se desarrollan, mejor donde las concentraciones de los nutrientes son los optimos:

Para preparar 1000 litros de solución nutritiva para Lechugas se emplea los siguientes fertilizantes:

Fertilizante--------------------- Cantidad
Acido fósforico .......................................175 ml
Nitrato de Potasio.............................. ....650 g
Sulfato de magnecio............................... 950 g
Nitrato de Calcio............................... ....1230 g
Solución madre de Microelementos ..100 ml
Cantidad de fertilizante para preparar 1 litro de solución madre:
Fertilizante----------- Cantidad
Sulfato ferroso .........................249 g
Sulfato de manganeso ...............41 g
Acido bórico .............................29 ml
Sulfato de cobre .........................20 g
Sulfato de Zinc ............................22 g

El orden en el que se mezclan los fertilizantes es el mismo en el que son enlistados.
Previamente, se tiene que medir el pH del agua y llevarlo a 6.0 y 6.5. Sí es muy acido se puede agregar hidroxido de potasio y si es muy alcalino, se agrega ácido sulfurico, no es recomendable agragar ácido fosfórico ya que es mucho más caro.

La concentración de los nutrientes depende del estado de la planta, así para los almacigos se utiliza la solución steiner al 50 % de la concentración. Tambien se recomienda monitorear midiendo el pH y la conductividad por lo menos una vez a la semana, ya que las lechugas todo el tiempo estan consumiendo nutrimentos, por lo que se desbalancea el pH.

sábado, 14 de agosto de 2010

Fertilización con CO2: Las plantas en los invernaderos demandan sistemas de cogeneración


El calor, la luz y el dióxido de carbono fomentan el crecimiento de las plantas en los invernaderos. Al enriquecer la atmósfera de los invernaderos con dióxido de carbono es posible incrementar el crecimiento de la planta hasta en un 40 por ciento de una forma natural y ecológica. Este proceso de enriquecimiento, denominado fertilización carbónica, utiliza el dióxido de carbono contenido en los gases de escape de un motor de combustión una vez depurado en un convertidor catalítico.

Los sistemas de cogeneración en los invernaderos pueden alcanzar los requisitos de energía (iluminación) y calor de una forma económica, así como aprovechar el CO2 del gas de escape del motor







Diagrama de fertilización con CO2


El diagrama anterior ilustra el funcionamiento de un motor GE Jenbacher que produce dióxido de carbono para un invernadero. Mientras que el módulo GE Jenbacher genera electricidad para la red eléctrica pública, el calor va desde el módulo a través de un sistema de recuperación hasta el invernadero. Una unidad de control monitoriza las emisiones de óxido de nitrógeno desde el convertidor catalítico y la cantidad de dióxido de carbono del invernadero y envía una señal al regulador de gases, al tanque de urea y al módulo GE Jenbacher.

viernes, 13 de agosto de 2010

Cultivo del tomate

Plagas, enfermedades y fisiopatías en cultivo de tomates

El tomate puede verse afectado por un buen grupo de plagas, enfermedades y otras alteraciones, especialmente en el cultivo intensivo de invernadero; ya que en el huerto al aire libre suele haber muchos menos problemas de plagas y enfermedades. Aquí tienes la lista y descripción de todas (al menos para España).
Plagas
- Araña roja
- Vasate
- Mosca blanca
- Pulgón
- Trips
- Minadores de hoja
- Orugas de lepidópteros
- Gusanos de suelo
- Nematodos
Enfermedades
- Ceniza u Oidio
- Podredumbre gris Botritis
- Podredumbre blanca
- Mildiu
- Alternariosis del tomate
- Fusarium
- Verticilium
- Damping-off
- Bacterias
- Virus
Fisiopatías o alteraciones
- Podredumbre apical fruto
- Golpe de sol
- Rajado de frutos
- Carencias de nutrientes

Consejos generales sobre plagas y enfermedades

Usa los pesticidas con moderación, sólo cuando se rebasan niveles mínimos de insectos dañinos (no hay que intentar aniquilar totalmente una "plaga", sino mantenerla en niveles asumibles).

Los productos químicos matan no sólo a las plagas sino también a sus enemigos naturales, o sea los depredadores que destruyen las plagas dañinas para nuestros cultivos.

El empleo de variedades resistentes a ciertas enfermedades es el mejor método preventivo.

Elimina las partes infectadas de las matas de tomate y las malezas para reducir las fuentes de inóculos.

Rotación de cultivos: el cultivo de tomate se debe alternar con otros cultivos que no sean afectados por las mismas plagas.

Inspección constante de los campos para determinar regularmente el nivel de las plagas y de sus enemigos naturales, como base para recomendar los tratamientos.

PLAGAS DE LOS TOMATES

Pulgón (Aphis gossypii, Myzus persicae, etc.)
Forman colonias y se alimentan chupando la savia de los tejidos. Los síntomas son deformaciones y abolladuras en las hojas de la zona de crecimiento. Debido a la melaza que excretan prolifera el hongo Negrilla. También transmiten virus.
Araña roja
(Tetranychus urticae)
Es un ácaro que se puede ver con lupa o fijándose muy cerca con buena vista. Se desarrolla en el envés de las hojas causando decoloraciones, punteaduras o manchas amarillentas que pueden apreciarse en el haz como primeros síntomas. Con mayores poblaciones se produce desecación o incluso defoliación. El calor y la baja humedad relativa favorecen el desarrollo de esta plaga.
Vasate
(Aculops lycopersici)
Es otro tipo de ácaro mucho menos frecuente que la Araña roja que se da en el cultivo de invernaderos. Síntomas: bronceado o herrumbre primero en el tallo y posteriormente en las hojas e incluso frutos. Evoluciona de forma ascendente desde la parte basal de la planta. Aparece por focos. Le favorece el calor y la baja humedad ambiental. Control igual que Araña roja.
Mosca blanca
(Trialeurodes vaporariorum y Bemisia tabaci)
Los daños directos (amarilleamientos y debilitamiento de las plantas) son ocasionados por larvas y adultos al alimentarse, absorbiendo la savia de las hojas. Los daños indirectos se deben a la proliferación de Negrilla sobre la melaza que excreta la Mosca blanca, manchando y depreciando los frutos y dificultando el normal desarrollo de las plantas. Otro daños indirectos se producen por la transmisión de virus.
Trips
(Frankliniella occidentalis)
Los daños directos se producen por la alimentación de larvas y adultos, sobre todo en el envés de las hojas, dejando un aspecto plateado en los órganos afectados que luego se necrosan. El daño indirecto es el que acusa mayor importancia y se debe a la transmisión del Virus del bronceado del tomate (TSWV). Sacude alguna flor en la palma de la mano para ver si hay, se localizan mucho en flores. [Más datos y control]
Plusia Orugas de lepidópteros
- Spodoptera exigua
- Spodoptera litoralis
- Heliothis armigera
- Chrysodeisis chalcites
- Autographa gamma (Plusia)
Los daños son causados por las larvas al alimentarse de hojas y frutos. Los adultos son polillas nocturnas que no hacen nada.
- Elimina malas hierbas y restos de cultivo para que no refugien ahí.
- En fuertes ataques, elimina y destruye las hojas bajas de la planta.
- Colocación de trampas de feromonas y trampas de luz.
- Vigila los primeros estados de desarrollo de los cultivos, en los que se pueden producir daños irreversibles.
- Productos: Bacillus thuringiensis (es ecológico) e insecticidas para orugas autorizados para su aplicación en tomate. Cuando las larvas son más pequeñitas tienen más eficacia.
Minadores de hoja o "Submarino"
(Liriomyza trifolii)
Sobre todo en invernaderos. Las hembras realizan las puestas dentro del tejido de las hojas jóvenes, donde comienza a desarrollarse una larva que se alimenta del parénquima, dibujando unas galerías características. Su control es difícil por lo protegida que están.
Elimina malas hierbas, coloca trampas amarillas adhesivas o usa productos químicos.
- Gusanos grises (Agrotis spp.)
- Gusanos blancos (Melolontha spp.)
- Gusanos de alambre (Agriotes spp)
- Moscas y mosquitos de la humedad (Sciara sp.)
Se alimentan de la zona del cuello y raíces de las plantas. Provocan corte de tallos en plántulas y plantas jóvenes y decaimiento. Distribución típica por rodales. Son frecuentes en turbas y sustratos a granel y en estiércol poco hecho.
Las placas amarillas engomadas realizan capturas de adultos. Existen distintos productos biológicos comercializados y químicos tipo cebos para gusanos del suelo.
Nematodos
(Meloidogyne spp.)
Penetran en las raíces desde el suelo produciendo los típicos nódulos en las raíces que le dan el nombre común de "batatillas" o "porrillas". Estos daños producen la obstrucción de vasos e impiden la absorción por las raíces, traduciéndose en un menor desarrollo de la planta y la aparición de síntomas de marchitez en verde en las horas de más calor, clorosis y enanismo.
Se distribuyen por rodales o líneas y se transmiten con facilidad por el agua de riego, con el calzado, con los aperos y con cualquier medio de transporte de tierra.
En campo abierto: solarización del suelo previo a la plantación y rotación de cultivos con diferentes especies.

ENFERMEDADES DE LOS TOMATES

- Ceniza u Oidio
- Podredumbre gris Botritis
- Podredumbre blanca
- Mildiu
- Alternariosis del tomate
- Fusarium
- Verticilium
- Damping-off
- Bacterias
- Virus
Otras alteraciones
- Podredumbre apical fruto
- Golpe de sol
- Rajado de frutos
- Carencias de nutrientes

Oidio, Ceniza u Oidiopsis (Leveillula taurica)
Manchas amarillas en el haz que se necrosan por el centro, observándose un polvillo blanquecino por el envés. En caso de fuerte ataque la hoja se seca y se desprende pudiendo llegar a provocar importantes defoliaciones.
Elimina malas hierbas y restos de cultivo porque supone reservorio de esporas. Control químico, por ejemplo, con azufre.
Podredumbre gris o Botritis (Botrytis cinerea)
En hojas y flores se producen lesiones pardas. En frutos se produce una podredumbre blanda (más o menos acuosa, según el tejido), en los que se observa el micelio gris del hongo.
- Eliminación de malas hierbas, restos de cultivo y plantas infectadas.

- Tener especial cuidado en la poda, realizando cortes limpios a ras del tallo.

- Control químico a los primeros síntomas o preventivamente (es difícil).

Podredumbre blanca (Sclerotinia sclerotiorum)
En planta produce una podredumbre blanda (no desprende mal olor) acuosa al principio que posteriormente se seca más o menos según la suculencia de los tejidos afectados, cubriéndose de un abundante micelio algodonoso blanco, observándose la presencia de numerosos esclerocios, blancos al principio y negros más tarde. Control y prevención igual que Botritis.

Mildiu (Phytophthora infestans)
En hojas aparecen manchas irregulares de aspecto aceitoso al principio que rápidamente se necrosan e invaden casi todo el foliolo. Alrededor de la zona afectada se observa un pequeño margen que en presencia de humedad y en el envés aparece un fieltro blancuzco poco patente.
En tallo, aparecen manchas pardas que se van agrandando y que suelen circundarlo.
Afecta a frutos inmaduros, manifestándose como grandes manchas pardas, vítreas y superficie y contorno irregular. Las infecciones suelen producirse a partir del cáliz, por lo que los síntomas cubren la mitad superior del fruto.
Métodos de control:
- Eliminar partes enfermas.
- No mojar el follaje, sino regar solo los pies de las plantas.
- Medios curativos son un preparado de cobre, como oxicloruro de cobre o caldo bordelés. Se puede tratar con decocción de cola de caballo. El caldo de equiseto actúa como preventivo contra enfermedades fúngicas.
- Puedes aplicar caldo bordelés (lleva sulfato de cobre) cuando empiezan a crecer las matas, en primavera. Después, cuando hace mas calor se les hecha azufre en polvo por encima. Todo mejor antes de que aparezca la enfermedad. Cuando humedece y hace calor son condiciones que desencadenan el mildiu.
- El uso de azufre y de cobre es ecológico y controla diversos hongos habituales.
Alternariosis del tomate (Alternaria solani)
En hoja se producen manchas pequeñas circulares o angulares, con marcados anillos concéntricos. En tallo y peciolo se producen lesiones negras alargadas, en las que se pueden observar a veces anillos concéntricos. Los frutos son atacados a partir de las cicatrices del cáliz, provocando lesiones pardo-oscuras ligeramente deprimidas y recubiertas de numerosas esporas del hongo.
Eliminación de malas hierbas, plantas y frutos enfermos. En agricultura comercial se pueden usar productos químicos.
Fusarium (Fusarium oxysporum f.sp. lycopersici)
Comienza con la caída de peciolos de hojas superiores. Las hojas inferiores amarillean avanzando hacia el ápice y mueren.
También puede ocurrir que se produzca un amarilleo que comienza en las hojas más bajas y que termina por secar la planta. Si se realiza un corte transversal al tallo se observa un oscurecimiento de los vasos. El hongo puede permanecer en el suelo durante años y penetra a través de las raíces hasta el sistema vascular. Síntomas similares a los producidos por Verticilum sp.
- La rotación de cultivos reduce paulatinamente el patógeno en suelos infectados.
- Eliminar las plantas enfermas y los restos del cultivo.
- Utilizar semillas certificadas y plántulas sanas.
- Utilización de variedades resistentes.
- Solarización.
- Los tratamientos químicos durante el cultivo son ineficaces.
Verticilium (Verticilium dahliae)
Produce los mismos síntomas que Fusarium y es necesario su estudio en laboratorio para confirmar que se trata de Verticillium dahliae. La penetración se realiza en el suelo, favorecida por heridas en las raíces.
Disminución importante de los rendimientos y disminución del tamaño de los frutos, en ataques severos. Si las condiciones favorables a la enfermedad remiten, puede obtenerse una cosecha normal. Métodos de control igual que Fusarium.
Caída de plántulas o Damping-off
En semilleros, los hongos de las raíces causan gran mortandad en plántulas recién germinadas. Es lo que se conoce por 'caída de plántulas' o 'damping-off'. A nivel del cuello quedan ennegrecidos y se doblan cayendo sobre el sustrato. Los causantes son Fusarium, Phytophthora y Rhizoctonia. La infección se expande con rapidez por todo el semillero.
Para evitar que aparezcan sigue estos consejos:
- Usa sustratos limpios y frescos. No uses para semilleros tierra del jardín que seguro que lleva hongos nocivos.
- Un buen sustrato es muy poroso, tanto que cuando hace calor debes regar dos veces al día.
- Evita el exceso de agua porque despierta el inóculo.
- Bandejas, herramientas y estructuras limpias (por ej. con lejía).
- Si utilizas estiércol que esté bien fermentado.
- No pongas una elevada densidad de plantas.
- Ventila en forma adecuada para evitar el aire enrarecido.
- Tratamiento químico según el hongo que esté actuando, aplicando alrededor del cuello de las plantas un producto que contenga Benomilo, por ejemplo. No es muy eficaz.

Enfermedades producidas por bacterias (bacteriosis)
- Chancro bacteriano del tomate (Clavibacter michiganensis)
- Mancha negra del tomate (Pseudomonas syringae p.v. tomato)
- Roña o sarna bacteriana (Xanthomonas campestris p.v. vesicatoria)
- Podredumbres blandas (Erwinia carotovora subsp. carotovora)
- Chancro bacteriano del tomate (Clavibacter michiganensis subsp. michiganensis)
Puede afectar a plántulas que presentan síntomas de marchitez y muerte.

En plantas adultas se marchitan las hojas inferiores. En tallo, en ocasiones se observan chancros oscuros, longitudinales y abiertos que pueden exudar un líquido amarillo al realizar un corte longitudinal al tallo. En fruto, aparecen manchas en forma de "ojo de pájaro" de 3 a 6 mm de diámetro, con el centro oscuro y halo amarillo.
Mancha negra del tomate (Pseudomonas syringae p.v. tomato)
En hojas, se forman manchas negra de 1-2 mm de diámetro y rodeadas de halo amarillo que pueden confluir. En tallo, peciolos y bordes de los sépalos también aparecen manchas negras de borde. Solo son atacados los frutos verdes en los que se observan pequeñas manchas (de 1 mm) deprimidas. El viento, lluvia, gotas de agua y riegos por aspersión diseminan la enfermedad.
Roña o sarna bacteriana (Xanthomonas campestris p.v. vesicatoria)
Provoca manchas negras en todas las partes aéreas de la planta igual que Ps. tomato pero en general, más grandes y regulares. El diagnóstico en campo se distingue de Ps tomato por el tamaño de las manchas y si es ataque avanzado en fruto, por los grandes chancros pustulosos característicos.
Podredumbres blandas (Erwinia carotovora subsp. carotovora)
Penetra por heridas, provocando generalmente podredumbres acuosas, blandas que suelen desprender olor nauseabundo. En tomate se observa exteriormente en el tallo manchas negruzcas y húmedas. En general, la planta suele morir.
Control de bacterias:
- Utilizar semilla sana o desinfectada
- Marco de plantación que permita buena ventilació.
- Evitar heridas de poda
- Evitar humedad ambiental elevada
- Destruir plantas y frutos enfermos.
- Tratamientos con productos cúpricos: oxicloruro de cobre, sulfato cúprico, óxido cuproso, etc. o Kasugamicina.

Virosis en tomate
- Virus del bronceado del tomate (TSWV)
- Virus del mosaico del pepino (CMV)
- Virus Y de la patata (PVY)
- Virus del rizado amarillo del tomate (TYLV)
- Virus del mosaico del tomate
- Virus del enanismo ramificado del tomate (TBSV)
- Virus del bronceado del tomate (TSWV)
Produce enanismo y producción nula o escasa; a veces las plantas mueren.
Generalmente se producen en hojas bronceado con puntos y manchas
necróticas que a veces afectan a los peciolos y tallos; en frutos
aparecen manchas, maduración irregular, deformaciones y necrosis.
La transmisión se produce mediante varias especies de trips.
- Virus del mosaico del pepino (CMV)
Debido a la gran variabilidad genética, los síntomas producidos por diferentes cepas de virus pueden ser distintos. En tomate, las cepas comunes de CMV producen síntomas de mosaicos foliares en forma de manchas de color verde claro-verde oscuro. La transmisión se realiza por pulgones.
- Virus del rizado amarillo del tomate (TYLV)
En plantas pequeñas se produce parada del crecimiento; en planta desarrollada, los foliolos son de tamaño reducido. En los frutos no se observan síntomas, solo una reducción de tamaño.
- Virus del mosaico del tomate
En las hojas de tomate se observa un mosaico verde claro-verde oscuro.

Los frutos aparecen con deformaciones, manchas generalmente amarillas y a veces maduración irregular. La transmisión se realiza por semillas y mecánicamente por contacto de manos, herramientas, etc. No se conocen vectores específicos naturales.
- Virus Y de la patata (PVY)
En tomate se producen suaves mosaicos foliares en forma de manchas de
color verde claro-verde oscuro; en ocasiones las plantas presentan manchas necróticas foliares visibles por el haz y por el envés que a
veces se extiende a peciolos y tallos. Se transmite por varias especies de pulgones.
- Virus del enanismo ramificado del tomate (TBSV)
En las hojas apicales de tomate se observa un fuerte amarilleo a veces con necrosis que pueden llegar hasta el peciolo y tallo; otras veces las hojas aparecen de un fuerte color morado y en los frutos se observa fuertes necrosis con zonas hundidas, manchas y deformaciones. No se conocen vectores naturales. Se transmite por suelo y agua.
Control de los virus del tomate:
- Eliminación de plantas afectadas y malas hierbas de dentro y fuera del invernadero.
- Control de insectos vectores: pulgones, mosca blanca y trips.
- Utilizar variedades resistentes

FISIOPATÍAS EN CULTIVO DE TOMATES
Cultivo del tomate: Plagas, enfermedades y fisiopatías en cultivo de tomates
* Podredumbre apical del fruto (Blossom-end rot)
La aparición de esta fisiopatía está relacionada con niveles deficientes de calcio en el fruto. El estrés hídrico y la salinidad influyen también directamente en su aparición. Comienza por la zona de la cicatriz pistilar como una mancha circular necrótica que puede alcanzar hasta el diámetro de todo el fruto.
Aplica quelatos de calcio foliarmente, le pasa por necesitar más calcio del que puede asimilar por la raíz.
* Rajado de frutos
Las principales causas de esta alteración son: desequilibrios en los riegos y fertilización, bajada brusca de las temperaturas nocturnas después de un período de calor.
* Golpe de sol
Se produce como una pequeña depresión en los frutos acompañada de manchas blanquecinas.
* Carencias de nutrientes
- Nitrógeno: presenta hojas débiles y de colores verde-amarillentas.
- Magnesio: presenta hojas de colores entre blancos y amarillos con manchas marrones, y puede ser corregido pulverizando sulfato de magnesio.
- Fósforo: se manifiesta sobre todo en las flores, las cuales se secan prematuramente, además de que tardan en formarse y abrirse; se corrige abonando después de la floración con superfosfato de cal.
- Potasio: se manifiesta en la forma y color de las hojas, las cuales se doblan por su borde, se quedan pequeñas y amarillean hasta tornarse grises. Si la falta de potasio persiste, estos síntomas progresan hasta que alcanzan la parte superior de la planta.
- Manganeso: imagen de síntomas de su carencia.