jueves, 19 de agosto de 2010

Cultivos mas resistentes a virus



Un nuevo método reduce los efectos de un virus que perjudica cultivos agrícolas como la patata, el pimiento y el tomate

Los virus provocan enormes pérdidas en los cultivos vegetales. Además de causar enfermedades a las personas, también perjudican a las plantas. Un equipo de investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas de la Universidad Politécnica (IBMCP) de Valencia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado un nuevo método para aumentar la resistencia de las plantas frente a la acción del "potyvirus", que afecta a cultivos como la patata, el pimiento y el tomate.


Los virus  entorpecen las funciones de la planta y utilizan sus recursos estructurales para fabricar más partículas víricas. En general, no provocan la muerte de los vegetales, pero reducen su valor ornamental y comercial. Las características de las enfermedades que provocan se distinguen de las asociadas a otros agentes: son persistentes e incurables y reducen el rendimiento del cultivo. Uno de estos virus es el "potyvirus", organismo responsable de importantes pérdidas en cultivos agrícolas y hortofrutícolas como la patata, el pimiento y el tomate. En él se han centrado expertos del CSIC, con el fin de reducir sus efectos.

Lograr una mayor resistencia

Los investigadores valencianos han logrado inhibir la expresión del gen infectado (el AtDBP1), cuya presencia favorece la reproducción del virus. Así se consigue una mayor resistencia de la planta. "Este hallazgo adquiere una gran relevancia en agricultura ya que ayuda a prevenir infecciones en las plantas, proteger los cultivos y, sobre todo, minimizar las pérdidas agrarias derivadas de la incidencia de los virus", afirma Pablo Vera, investigador del IBMCP.

Los "potyvirus" son una de las mayores amenazas para el sector, responsables de una notable reducción en la calidad y la productividad de los cultivos. Son causa de necrosis en hojas y raíces y provocan que el fruto no se desarrolle. Incluso pueden acabar con la vida de la planta. Al inhibir este gen, se aumenta su resistencia y se evitan estos problemas.

Hasta la fecha, nadie había concluido que la inhibición del gen podría dar lugar a plantas más resistentes. "El tiempo necesario hasta la introducción de la invención en el mercado oscila entre tres y cuatro años para poder conseguir la planta deseada, y de ocho a diez años para cumplir los requisitos legales", reconoce Vera. Este hallazgo es aplicable, sobre todo, a variedades vegetales y, en particular, resulta interesante en el mercado de la bioenergía.

Efectos

Los síntomas de un ataque por virus son diversos. Pese a que algunos son específicos de este tipo de amenaza, un aspecto que facilita su identificación (como el raquitismo, uno de los más característicos y que afecta al crecimiento), otros imitan los desórdenes nutricionales de la planta, los daños por insectos, bacterias u hongos. Las principales afectaciones, y más importantes, son las variaciones de color en forma de mosaicos, los nervios necróticos, el enanismo o la rotura de la flor.

PREVENCIÓN, LA CLAVE

La prevención contra las enfermedades producidas por virus se basan en combatir los agentes que propagan la infección, como los pulgones o los ácaros. Sin embargo, también es fundamental limpiar las malas hierbas, tanto dentro como fuera del invernadero, y evitar la transmisión mecánica, que a menudo constituye la principal vía de contaminación. Las medidas preventivas son las siguientes:

     * Eliminar las plantas enfermas y las sospechosas de que puedan estarlo.
    * Esterilizar las herramientas empleadas para el manejo de las plantas en una solución con un 2% de formaldehido y 2% de hidróxido sódico, durante seis segundos.
    * Usar dos juegos de herramientas de corte y otros dos de guantes. El juego que no se utiliza, permanece sumergido en la solución anterior para esterilizarlo.
    * No deben emplearse sustratos contaminados de raíces infectadas ni aguas de drenaje de plantas viróticas.
    * Deben realizarse test de control cada dos o tres años cuando se introduzcan nuevas variedades en el vivero.

VIRUS DEL MOSAICO DEL PEPINO

Puede afectar a los cultivos de este vegetal con la ayuda del virus del tomate. Ambos se relacionan y potencian la infección. Son un enemigo duro. Los cultivos suelen mostrar síntomas inequívocos. Cada variedad del virus provoca distintas alteraciones. Los síntomas difieren mucho: anillos necróticos concéntricos sobre las hojas, deformación de las flores, raquitismo y manchas anulares, enanismo, rayado y deformación de las hojas o de las flores, entre otros.

Este virus se transmite de manera no persistente en más de 60 especies de áfidos (insectos) a través de la savia, las semillas y mediante inoculación mecánica. Para su control, se debe proceder a la extracción de las plantas con síntomas y eliminar las malas hierbas.


Control de plagas y enfermedades en los cultivos



Las grandes pérdidas producidas en la agricultura por plagas y enfermedades, así como los cuantiosos gastos de los tratamientos para intentar aminorar estos daños, pueden ser reducidos notablemente.

Para conseguirlo es preciso racionalizar, y sobre todo modernizar, las técnicas de prevención, integrando en la protección de los cultivos todos aquellos factores que inciden en el desarrollo de las epidemias.
Los fundamentos de la integración se pueden resumir en los siguientes puntos:

Aprovechar al máximo el gran desarrollo conseguido por la meteorología agrícola y la informática. Gracias a ello es posible construir para una zona micro climática determinada, modelos de evolución de las diferentes epidemias.

Gracias al estudio de las relaciones existentes entre la climatología y la evolución de los parásitos, es posible fijar con una cierta precisión el desarrollo epidemiológico en cada zona. Esto requiere, también, un moderno material informático.

Si a todo esto se le añade la práctica de tratamientos racionales en función de la población de parásitos o de la intensidad de la enfermedad, interviniendo a tiempo con productos y maquinaria adecuados, el costo se reducirá y la efectividad aumentará.

La eficiencia de un tratamiento para plagas será mayor cuanto más pronto se aplique, pero también será muy interesante evitar toda intervención inútil, fuente de gastos suplementarios.

En el laboratorio Calaf, por ejemplo, se desarrolló un equipo electrónico para la prevención del “moteado” de los perales y manzanos. Dado que el riesgo de contaminación por moteado y su posterior desarrollo guardan relación con el tiempo durante el cual están mojadas las hojas, así como con la temperatura ambiente existente durante el mismo, el equipo controla estos factores y pone en evidencia los diferentes grados de peligrosidad antes y después de la contaminación, indicando, en caso de producirse ésta, el tiempo disponible para su tratamiento efectivo.
Control de plagas

Tratamientos como las feromonas aplicadas en programas de lucha integrada, representan una herramienta válida a disposición de los técnicos y agricultores para la defensa de los cultivos de frutales, también los atrayentes, trampas y el control biológico.
Plantas más resistentes a los virus

Investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, ha hallado un nuevo método para aumentar la resistencia de las plantas frente a la acción de determinados virus, en concreto, los potyvirus, responsables de grandes pérdidas en cultivos agrícolas y hortofrutícolas, como patata, pimiento y tomate.

Los investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia, han logrado inhibir la expresión de un gen cuya presencia favorece la reproducción del virus y, por tanto, la infección en la planta. Este hallazgo adquiere una gran relevancia en el ámbito de la agricultura, ya que ayuda a prevenir infecciones en las plantas, proteger los cultivos y, fundamentalmente, a minimizar así las pérdidas agrarias derivadas de la incidencia de los virus.

Control de plagas y enfermedades en los cultivos



Las grandes pérdidas producidas en la agricultura por plagas y enfermedades, así como los cuantiosos gastos de los tratamientos para intentar aminorar estos daños, pueden ser reducidos notablemente.

Para conseguirlo es preciso racionalizar, y sobre todo modernizar, las técnicas de prevención, integrando en la protección de los cultivos todos aquellos factores que inciden en el desarrollo de las epidemias.
Los fundamentos de la integración se pueden resumir en los siguientes puntos:

Aprovechar al máximo el gran desarrollo conseguido por la meteorología agrícola y la informática. Gracias a ello es posible construir para una zona micro climática determinada, modelos de evolución de las diferentes epidemias.

Gracias al estudio de las relaciones existentes entre la climatología y la evolución de los parásitos, es posible fijar con una cierta precisión el desarrollo epidemiológico en cada zona. Esto requiere, también, un moderno material informático.

Si a todo esto se le añade la práctica de tratamientos racionales en función de la población de parásitos o de la intensidad de la enfermedad, interviniendo a tiempo con productos y maquinaria adecuados, el costo se reducirá y la efectividad aumentará.

La eficiencia de un tratamiento para plagas será mayor cuanto más pronto se aplique, pero también será muy interesante evitar toda intervención inútil, fuente de gastos suplementarios.

En el laboratorio Calaf, por ejemplo, se desarrolló un equipo electrónico para la prevención del “moteado” de los perales y manzanos. Dado que el riesgo de contaminación por moteado y su posterior desarrollo guardan relación con el tiempo durante el cual están mojadas las hojas, así como con la temperatura ambiente existente durante el mismo, el equipo controla estos factores y pone en evidencia los diferentes grados de peligrosidad antes y después de la contaminación, indicando, en caso de producirse ésta, el tiempo disponible para su tratamiento efectivo.
Control de plagas

Tratamientos como las feromonas aplicadas en programas de lucha integrada, representan una herramienta válida a disposición de los técnicos y agricultores para la defensa de los cultivos de frutales, también los atrayentes, trampas y el control biológico.
Plantas más resistentes a los virus

Investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas, ha hallado un nuevo método para aumentar la resistencia de las plantas frente a la acción de determinados virus, en concreto, los potyvirus, responsables de grandes pérdidas en cultivos agrícolas y hortofrutícolas, como patata, pimiento y tomate.

Los investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia, han logrado inhibir la expresión de un gen cuya presencia favorece la reproducción del virus y, por tanto, la infección en la planta. Este hallazgo adquiere una gran relevancia en el ámbito de la agricultura, ya que ayuda a prevenir infecciones en las plantas, proteger los cultivos y, fundamentalmente, a minimizar así las pérdidas agrarias derivadas de la incidencia de los virus.

Plantines de tabaco en hidroponia

Para los pequeños productores, constituye un problema la disponibilidad de agua para regar los almácigos con regadera o cisterna. La tecnología aquí propuesta soluciona el problema de la disponibilidad de agua y proporciona una serie de beneficios adicionales ya que permite ahorrar tiempo, evita la rotura de las raíces de las plántulas y no requiere el uso de bromuro de metilo para desinfectar el suelo.

La técnica consiste en la construcción de una pileta, para lo cual previamente se nivela el suelo y se arma un marco de alambre, ladrillo o bloques superpuestos, al que se forra con plástico y se llena con agua. Sobre el agua se colocan bandejas de telgopor con sustrato y en cada celda se siembra una semilla. Para realizar el trasplante se llevan las bandejas al campo. La notable uniformidad del tamaño de las plantas y su sistema radicular hace innecesaria la selección de plantines. Las plantas obtenidas por este método se pueden plantar en forma manual o mecánica.
Contexto de uso

Debido a que se trata de una tecnología de reciente difusión, en la actualidad son pocos los pequeños productores que están produciendo plantines de tabaco hidropónicos. En la localidad de Marapa el Grupo La Colorada empleó la tecnología en el año 1998. La misma técnica tuvo mayor difusión entre los grandes productores, quienes implantaron almácigos hidropónicos para plantar 100 ha de tabaco en la zona tabacalera de Tucumán.

Las explotaciones dominantes del sector son pequeñas (no superan las 3 ha). La tenencia de la tierra varía en cada caso, existiendo propietarios, arrendatarios, y tenentes precarios. En estos sistemas productivos, el rubro principal es el tabaco y la mano de obra es familiar, ya que resulta difícil conseguir obreros experimentados que quieran trabajar en las pequeñas explotaciones. Los sistemas productivos se encuentran ubicados en el Sur de la provincia de Tucumán, en las zonas fitogeograficas del Pedemonte y la Llanura Chaco Pampeana. Las precipitaciones no superan los 700 mm anuales en régimen monzónico. Existen problemas de erosión por mal manejo del agua de riego y canales de desagüe.
Desempeño

Se destaca la mayor eficiencia de la mano de obra ya que no es necesario realizar riegos todos los días. Se logra además, un excelente sistema radicular en los plantines y se elimina el uso de bromuro de metilo.

La producción de plantines en hidroponía coexiste con la producción de plantines en almácigos convencionales, con el uso de agrotextiles, plástico perforado y riego por goteo. Además de las ventajas arriba mencionadas, el uso de esta tecnología brinda una mayor seguridad debido a la menor manipulación de productos químicos (los productos se aplican en el agua de la pileta).
Costo

Para incorporar la tecnología descripta se deben comprar bloques, ladrillos o alambre, plástico negro de 200 micrones, bandejas de telgopor, sustrato para el llenado de bandejas, semilla peleteada y plástico transparente para cobertura móvil de 70 micrones. La mayor parte de los insumos que demanda esta tecnología proviene del mercado. El valor de estos materiales es de aproximadamente 400 $/ha. El sustrato y la semilla se deben comprar anualmente y su precio es de 130 $/ha. Los plásticos de la pileta y la cobertura se deben cambiar cada 3 años, mientras que las bandejas pueden durar hasta 6 años (depende del cuidado en la manipulación). La construcción de las instalaciones para el cultivo hidropónico requiere 5 jornales/año. Una vez que los plantines han nacido, se necesita aproximadamente 1 jornal/semana para tapar y destapar los almácigos.
Resultados esperados

Los principales resultados productivos que se esperan lograr a partir de su uso son: el ahorro de jornales por eliminación de riegos diarios; un mejor uso de la superficie disponible, ya que se necesita menor extensión de almácigos por hectárea de cultivo a plantar; la calidad de los platines es mucho mayor; no se observan roturas radiculares tan comunes en los almácigos tradicionales; y se evita el uso del bromuro de metilo.

El tiempo que el productor emplea en el manejo de los almácigos tradicionales puede ser destinado a la realización de otras tareas que le pueden generar otros ingresos y/o un mayor bienestar. No obstante, no es fácil estimar esta mejora en términos cuantitativos. Resulta oportuno señalar que este sistema de producción puede servir para la producción de otro tipo de plantines. Esto permitiría realizar un mejor aprovechamiento del espacio disponible. Esta tecnología mejora la calidad de vida de la familia rural ya que disminuye el uso de energía en la producción de plantines y disminuye el riesgo al que se ven expuestos los productores debido a la forma en que se usan los productos químicos.

Esta tecnología no produce desechos indeseables ni contaminación. Al contrario, permite eliminar el uso de bromuro de metilo.
Adaptación

Es una tecnología sencilla de buena adaptación y adopción. Si bien la producción de plantines hidropónicos demanda una mayor inversión, ésta se compensa si se analizan los beneficios que proporciona.
Institución

Esta tecnología es ofrecida por la Estación Experimental Agroindustrial "Obispo Colombres".

La difusión se realiza a través de reuniones con productores, visitas prediales y cartillas especialmente elaboradas con Instituciones y Empresas como INTA, Representantes de Productores Tabacaleros, Massalin Particulares, Nobleza Piccardo y Secretaria de Agricultura y Ganadería de Tucumán. La capacitación en el manejo del almácigo es importante, ya que presenta particularidades que los distinguen de los almácigos tradicionales. En especial, en el uso de los agroquímicos preventivos que se incorporan en el agua.

Para mayor información sobre las características de esta tecnología contactar a la EEA "Obispo Colombres".


Plantines de tabaco en hidroponia

Para los pequeños productores, constituye un problema la disponibilidad de agua para regar los almácigos con regadera o cisterna. La tecnología aquí propuesta soluciona el problema de la disponibilidad de agua y proporciona una serie de beneficios adicionales ya que permite ahorrar tiempo, evita la rotura de las raíces de las plántulas y no requiere el uso de bromuro de metilo para desinfectar el suelo.

La técnica consiste en la construcción de una pileta, para lo cual previamente se nivela el suelo y se arma un marco de alambre, ladrillo o bloques superpuestos, al que se forra con plástico y se llena con agua. Sobre el agua se colocan bandejas de telgopor con sustrato y en cada celda se siembra una semilla. Para realizar el trasplante se llevan las bandejas al campo. La notable uniformidad del tamaño de las plantas y su sistema radicular hace innecesaria la selección de plantines. Las plantas obtenidas por este método se pueden plantar en forma manual o mecánica.
Contexto de uso

Debido a que se trata de una tecnología de reciente difusión, en la actualidad son pocos los pequeños productores que están produciendo plantines de tabaco hidropónicos. En la localidad de Marapa el Grupo La Colorada empleó la tecnología en el año 1998. La misma técnica tuvo mayor difusión entre los grandes productores, quienes implantaron almácigos hidropónicos para plantar 100 ha de tabaco en la zona tabacalera de Tucumán.

Las explotaciones dominantes del sector son pequeñas (no superan las 3 ha). La tenencia de la tierra varía en cada caso, existiendo propietarios, arrendatarios, y tenentes precarios. En estos sistemas productivos, el rubro principal es el tabaco y la mano de obra es familiar, ya que resulta difícil conseguir obreros experimentados que quieran trabajar en las pequeñas explotaciones. Los sistemas productivos se encuentran ubicados en el Sur de la provincia de Tucumán, en las zonas fitogeograficas del Pedemonte y la Llanura Chaco Pampeana. Las precipitaciones no superan los 700 mm anuales en régimen monzónico. Existen problemas de erosión por mal manejo del agua de riego y canales de desagüe.
Desempeño

Se destaca la mayor eficiencia de la mano de obra ya que no es necesario realizar riegos todos los días. Se logra además, un excelente sistema radicular en los plantines y se elimina el uso de bromuro de metilo.

La producción de plantines en hidroponía coexiste con la producción de plantines en almácigos convencionales, con el uso de agrotextiles, plástico perforado y riego por goteo. Además de las ventajas arriba mencionadas, el uso de esta tecnología brinda una mayor seguridad debido a la menor manipulación de productos químicos (los productos se aplican en el agua de la pileta).
Costo

Para incorporar la tecnología descripta se deben comprar bloques, ladrillos o alambre, plástico negro de 200 micrones, bandejas de telgopor, sustrato para el llenado de bandejas, semilla peleteada y plástico transparente para cobertura móvil de 70 micrones. La mayor parte de los insumos que demanda esta tecnología proviene del mercado. El valor de estos materiales es de aproximadamente 400 $/ha. El sustrato y la semilla se deben comprar anualmente y su precio es de 130 $/ha. Los plásticos de la pileta y la cobertura se deben cambiar cada 3 años, mientras que las bandejas pueden durar hasta 6 años (depende del cuidado en la manipulación). La construcción de las instalaciones para el cultivo hidropónico requiere 5 jornales/año. Una vez que los plantines han nacido, se necesita aproximadamente 1 jornal/semana para tapar y destapar los almácigos.
Resultados esperados

Los principales resultados productivos que se esperan lograr a partir de su uso son: el ahorro de jornales por eliminación de riegos diarios; un mejor uso de la superficie disponible, ya que se necesita menor extensión de almácigos por hectárea de cultivo a plantar; la calidad de los platines es mucho mayor; no se observan roturas radiculares tan comunes en los almácigos tradicionales; y se evita el uso del bromuro de metilo.

El tiempo que el productor emplea en el manejo de los almácigos tradicionales puede ser destinado a la realización de otras tareas que le pueden generar otros ingresos y/o un mayor bienestar. No obstante, no es fácil estimar esta mejora en términos cuantitativos. Resulta oportuno señalar que este sistema de producción puede servir para la producción de otro tipo de plantines. Esto permitiría realizar un mejor aprovechamiento del espacio disponible. Esta tecnología mejora la calidad de vida de la familia rural ya que disminuye el uso de energía en la producción de plantines y disminuye el riesgo al que se ven expuestos los productores debido a la forma en que se usan los productos químicos.

Esta tecnología no produce desechos indeseables ni contaminación. Al contrario, permite eliminar el uso de bromuro de metilo.
Adaptación

Es una tecnología sencilla de buena adaptación y adopción. Si bien la producción de plantines hidropónicos demanda una mayor inversión, ésta se compensa si se analizan los beneficios que proporciona.
Institución

Esta tecnología es ofrecida por la Estación Experimental Agroindustrial "Obispo Colombres".

La difusión se realiza a través de reuniones con productores, visitas prediales y cartillas especialmente elaboradas con Instituciones y Empresas como INTA, Representantes de Productores Tabacaleros, Massalin Particulares, Nobleza Piccardo y Secretaria de Agricultura y Ganadería de Tucumán. La capacitación en el manejo del almácigo es importante, ya que presenta particularidades que los distinguen de los almácigos tradicionales. En especial, en el uso de los agroquímicos preventivos que se incorporan en el agua.

Para mayor información sobre las características de esta tecnología contactar a la EEA "Obispo Colombres".


COSTOS Y RENTABILIDAD DE LA HUERTA HIDROPONICA POPULAR

Además de ser una actividad muy productiva, la Huerta
Hidropónica Popular (HHP) es
compatible con las tareas del hogar, el estudio y los oficios normales
de cada uno de los miembros de una familia. El sistema no exige
exclusividad, pero sí constancia y dedicación de una pequeña cantidad de
tiempo diario. Es una actividad complementaria, que puede ser
desempeñada en conjunto por todos los miembros de la familia

de acuerdo con el tiempo libre que cada uno esté
dispuesto a dedicar a la huerta. Los beneficios que se pueden derivar de
la Hidroponía Popular se pueden dividir en dos grupos: los de tipo
social y los de tipo económico, que se expresan como rentabilidad o
ingresos netos.




Beneficio Social


El beneficio social se obtiene como producto del cambio de las condiciones de
vida de las familias, considerando una mejor calidad de la alimentación, la
protección de la salud y la obtención de ingresos. Los nuevos ingresos
permitirían autofinanciar el funcionamiento y la expansión de la huerta, además
de cubrir pequeñas necesidades diarias que antes estaban insatisfechas.


El beneficio también se refleja en el cambio de actitud de
las familias y de las comunidades, que dejan de ser miembros pasivos para
convertirse en miembros activos en el proceso de su propio desarrollo. Es
importante resaltar cómo los niños asumen actitudes muy positivas a través de
estas actividades productivas, que aparte de permitirles cosechar productos
comestibles, les da la posibilidad de adquirir tempranamente conocimientos
prácticos que les hacen menos abstractas algunas áreas del saber, como sucede
con la química, la biología y otras.

Rentabilidad Económica

El beneficio económico o rentabilidad es la que se espera obtener mediante la
explotación continuada y sistemática de Huerta Hidropónica Popular (HHP) en superficies superiores a 30
metros cuadrados de cultivos, buscando obtener un rendimiento económico por los
gastos incurridos y el trabajo realizado. A modo de ejemplo:

Un adecuado manejo de las Huerta Hidropónica Popular (HHP) ha demostrado en distintas experiencias y ensayos
que el costo total de la producción por metro cuadrado se paga con la venta de
13 lechugas, estimándose además una pérdida de tres lechugas por metro cuadrado
y por cosecha. Es imprescindible para ello establecer una programación que
incluya todas las etapas por las que atraviesan los cultivos seleccionados como
más promisorios, considerando condiciones ambientales, posibilidades técnicas de
manejo y mercados disponibles para la venta. Lo importante es tener algún tipo
de producto disponible para la venta en todas las épocas del año.

Para determinar la rentabilidad económica es necesario definir los costos de
producción, el precio de venta y la diferencia entre éstos dos o la utilidad.
Los costos de producción son de dos tipos:

- costos de instalación de la huerta, y

- los costos necesarios para que funcione en cada período productivo.

Los costos de instalación incluyen el valor de los contenedores, los plásticos,
los sustratos, las mangueras, las herramientas y toda la inversión necesaria
para empezar. Esta será amortizada a lo largo de varias cosechas. También se
consideran aquí los equipos necesarios para la preparación, almacenamiento y
aplicación de los nutrientes y los insecticidas naturales, tales como bidones,
baldes, atomizadores y otros.

Los costos de funcionamiento comprenden el agua, los nutrientes, el aceite y los
productos para el control de las plagas cuando hay que comprarlos (ajos, ajíes),
un cuaderno para anotaciones técnicas y contables, y la mano de obra.

Para comprender mejor el tema de la rentabilidad presentaremos un ejemplo con
una de las especies más aceptadas, tanto por los cultivadores como por los
consumidores, como es el caso de la lechuga.


Determinaremos el costo de producción en el sistema de Raíz
Flotante que es el preferido por quienes tienen el propósito de establecerse
como empresa rentable, ya que la producción se logra en menos tiempo y con menor
esfuerzo físico, pero con mayor dedicación y constancia: Sabemos por las clases
anteriores que en el sistema flotante podemos obtener 31 lechugas adultas por
metro cuadrado, de tal forma que determinamos el costo de producción por metro
cuadrado de cultivo.

 


Cuadro 1. Costos fijos de instalación

























































Insumo imputable
  • Costo total/m2
  • US $


  • Amortización número de cosechas
  • US $

Valor por

m2

Contenedor de madera 4,70 20 0,23
Plástico negro 0,36 5 0,07
“Plumavit” 1,29 5 0,25
Herramientas 1,03 10 0,10
Equipo 1,51 10 0,15
Mano de obra 2,05 10 0,20
Sub total 1,00
Imprevistos 0,50
Total costos fijos m2 1,50

(Cambio aplicado: CH$ 385 por US$ 1.00, febrero 12 de 1993)

En algunos países deberá considerarse además el costo de las coberturas para
proteger los cultivos del exceso de sol, de las heladas o de las lluvias ácidas,
lo que aumenta el valor de los costos por metro cuadrado en aproximadamente US$
1,5 - 2,0


Cuadro 2. Costos variables de producción (para una cosecha)












































Insumo Costo total/m2 US$ Valor imputable  por

m2/cosecha US$

31 Plántulas de almácigo de 35 días 0,48 0,48
Solución nutritiva 0,63 0,63
Insecticidas naturales 0,05 0,05
Mano de obra 1,80 1,80
Sub total 2,96
Imprevistos 5%  0,15
Total costos variables  3,11
Costo Total (costos fijos más
costos variables)
4,61



Ingresos

Estimando pérdidas del 9 por ciento sobre 31 lechugas, obtenemos

28 unidades, cuyo precio de venta fue estimado en US$ 0,31. Lo anterior

nos permite un ingreso bruto de US$ 8,68/m2.

Utilidad = Ingreso Total - Costo Total

Utilidad = 8,68 - 4,61 = 4,07 US$ por m2/cosecha de

lechugas

Utilidad 4,07

I.R.= ------------------- x 100 = ----- x 100 = 88,28 %

Inversión Total 4,61

I.R. (Indice de Rentabilidad) = 88,28 %

 


Se debe enfatizar que dentro de los costos está considerado
el valor de la mano de obra aportada por la familia, con lo que se tiene el
doble beneficio del empleo más la rentabilidad del cultivo. Los costos fijos
calculados en el ejemplo podrían ser menores si se utilizaran maderas de segunda
mano o usadas. En muchos países es posible conseguir "palets" o tarimas para
estibar carga en los puertos marítimos o aéreos, que al desarmarlos dan tablas
de buena calidad y de dimensiones muy uniformes. El anterior ejemplo puede ser
considerado como una base para determinar la rentabilidad de otros cultivos, que
puede ser diferente dependiendo de las ventajas comparativas o de factores
adversos que existan para el cultivo y la comercialización de algunas especies.
Hay especies más convenientes en unos países que en otros pero, en general, en
la mayoría de ellas la rentabilidad económica es alta, especialmente en el
cultivo de la lechuga, que en todos los países ha demostrado ser el mejor
cultivo tanto del punto de vista técnico como económico. Como hemos visto en
este Curso Audiovisual (video y manual) las Huertas Hidropónicas Populares
permiten obtener beneficios sociales y económicos. Depende de la dedicación y
constancia el que estos beneficios se transformen en una realidad que ayudará a
mejorar la calidad de vida de las familias. Planifique su tiempo y empiece a
instalar una Huerta Hidropónica Popular (HHP) y si sigue con esmero las
recomendaciones ofrecidas antes de 90 días tendrá la primera cosecha de
distintas hortalizas, y plantas medicinales o aromáticas.


COSTOS Y RENTABILIDAD DE LA HUERTA HIDROPONICA POPULAR

Además de ser una actividad muy productiva, la Huerta
Hidropónica Popular (HHP) es
compatible con las tareas del hogar, el estudio y los oficios normales
de cada uno de los miembros de una familia. El sistema no exige
exclusividad, pero sí constancia y dedicación de una pequeña cantidad de
tiempo diario. Es una actividad complementaria, que puede ser
desempeñada en conjunto por todos los miembros de la familia

de acuerdo con el tiempo libre que cada uno esté
dispuesto a dedicar a la huerta. Los beneficios que se pueden derivar de
la Hidroponía Popular se pueden dividir en dos grupos: los de tipo
social y los de tipo económico, que se expresan como rentabilidad o
ingresos netos.




Beneficio Social


El beneficio social se obtiene como producto del cambio de las condiciones de
vida de las familias, considerando una mejor calidad de la alimentación, la
protección de la salud y la obtención de ingresos. Los nuevos ingresos
permitirían autofinanciar el funcionamiento y la expansión de la huerta, además
de cubrir pequeñas necesidades diarias que antes estaban insatisfechas.


El beneficio también se refleja en el cambio de actitud de
las familias y de las comunidades, que dejan de ser miembros pasivos para
convertirse en miembros activos en el proceso de su propio desarrollo. Es
importante resaltar cómo los niños asumen actitudes muy positivas a través de
estas actividades productivas, que aparte de permitirles cosechar productos
comestibles, les da la posibilidad de adquirir tempranamente conocimientos
prácticos que les hacen menos abstractas algunas áreas del saber, como sucede
con la química, la biología y otras.

Rentabilidad Económica

El beneficio económico o rentabilidad es la que se espera obtener mediante la
explotación continuada y sistemática de Huerta Hidropónica Popular (HHP) en superficies superiores a 30
metros cuadrados de cultivos, buscando obtener un rendimiento económico por los
gastos incurridos y el trabajo realizado. A modo de ejemplo:

Un adecuado manejo de las Huerta Hidropónica Popular (HHP) ha demostrado en distintas experiencias y ensayos
que el costo total de la producción por metro cuadrado se paga con la venta de
13 lechugas, estimándose además una pérdida de tres lechugas por metro cuadrado
y por cosecha. Es imprescindible para ello establecer una programación que
incluya todas las etapas por las que atraviesan los cultivos seleccionados como
más promisorios, considerando condiciones ambientales, posibilidades técnicas de
manejo y mercados disponibles para la venta. Lo importante es tener algún tipo
de producto disponible para la venta en todas las épocas del año.

Para determinar la rentabilidad económica es necesario definir los costos de
producción, el precio de venta y la diferencia entre éstos dos o la utilidad.
Los costos de producción son de dos tipos:

- costos de instalación de la huerta, y

- los costos necesarios para que funcione en cada período productivo.

Los costos de instalación incluyen el valor de los contenedores, los plásticos,
los sustratos, las mangueras, las herramientas y toda la inversión necesaria
para empezar. Esta será amortizada a lo largo de varias cosechas. También se
consideran aquí los equipos necesarios para la preparación, almacenamiento y
aplicación de los nutrientes y los insecticidas naturales, tales como bidones,
baldes, atomizadores y otros.

Los costos de funcionamiento comprenden el agua, los nutrientes, el aceite y los
productos para el control de las plagas cuando hay que comprarlos (ajos, ajíes),
un cuaderno para anotaciones técnicas y contables, y la mano de obra.

Para comprender mejor el tema de la rentabilidad presentaremos un ejemplo con
una de las especies más aceptadas, tanto por los cultivadores como por los
consumidores, como es el caso de la lechuga.


Determinaremos el costo de producción en el sistema de Raíz
Flotante que es el preferido por quienes tienen el propósito de establecerse
como empresa rentable, ya que la producción se logra en menos tiempo y con menor
esfuerzo físico, pero con mayor dedicación y constancia: Sabemos por las clases
anteriores que en el sistema flotante podemos obtener 31 lechugas adultas por
metro cuadrado, de tal forma que determinamos el costo de producción por metro
cuadrado de cultivo.

 


Cuadro 1. Costos fijos de instalación

























































Insumo imputable
  • Costo total/m2
  • US $


  • Amortización número de cosechas
  • US $

Valor por

m2

Contenedor de madera 4,70 20 0,23
Plástico negro 0,36 5 0,07
“Plumavit” 1,29 5 0,25
Herramientas 1,03 10 0,10
Equipo 1,51 10 0,15
Mano de obra 2,05 10 0,20
Sub total 1,00
Imprevistos 0,50
Total costos fijos m2 1,50

(Cambio aplicado: CH$ 385 por US$ 1.00, febrero 12 de 1993)

En algunos países deberá considerarse además el costo de las coberturas para
proteger los cultivos del exceso de sol, de las heladas o de las lluvias ácidas,
lo que aumenta el valor de los costos por metro cuadrado en aproximadamente US$
1,5 - 2,0


Cuadro 2. Costos variables de producción (para una cosecha)












































Insumo Costo total/m2 US$ Valor imputable  por

m2/cosecha US$

31 Plántulas de almácigo de 35 días 0,48 0,48
Solución nutritiva 0,63 0,63
Insecticidas naturales 0,05 0,05
Mano de obra 1,80 1,80
Sub total 2,96
Imprevistos 5%  0,15
Total costos variables  3,11
Costo Total (costos fijos más
costos variables)
4,61



Ingresos

Estimando pérdidas del 9 por ciento sobre 31 lechugas, obtenemos

28 unidades, cuyo precio de venta fue estimado en US$ 0,31. Lo anterior

nos permite un ingreso bruto de US$ 8,68/m2.

Utilidad = Ingreso Total - Costo Total

Utilidad = 8,68 - 4,61 = 4,07 US$ por m2/cosecha de

lechugas

Utilidad 4,07

I.R.= ------------------- x 100 = ----- x 100 = 88,28 %

Inversión Total 4,61

I.R. (Indice de Rentabilidad) = 88,28 %

 


Se debe enfatizar que dentro de los costos está considerado
el valor de la mano de obra aportada por la familia, con lo que se tiene el
doble beneficio del empleo más la rentabilidad del cultivo. Los costos fijos
calculados en el ejemplo podrían ser menores si se utilizaran maderas de segunda
mano o usadas. En muchos países es posible conseguir "palets" o tarimas para
estibar carga en los puertos marítimos o aéreos, que al desarmarlos dan tablas
de buena calidad y de dimensiones muy uniformes. El anterior ejemplo puede ser
considerado como una base para determinar la rentabilidad de otros cultivos, que
puede ser diferente dependiendo de las ventajas comparativas o de factores
adversos que existan para el cultivo y la comercialización de algunas especies.
Hay especies más convenientes en unos países que en otros pero, en general, en
la mayoría de ellas la rentabilidad económica es alta, especialmente en el
cultivo de la lechuga, que en todos los países ha demostrado ser el mejor
cultivo tanto del punto de vista técnico como económico. Como hemos visto en
este Curso Audiovisual (video y manual) las Huertas Hidropónicas Populares
permiten obtener beneficios sociales y económicos. Depende de la dedicación y
constancia el que estos beneficios se transformen en una realidad que ayudará a
mejorar la calidad de vida de las familias. Planifique su tiempo y empiece a
instalar una Huerta Hidropónica Popular (HHP) y si sigue con esmero las
recomendaciones ofrecidas antes de 90 días tendrá la primera cosecha de
distintas hortalizas, y plantas medicinales o aromáticas.