domingo, 18 de julio de 2010

CULTIVOS PROTEGIDOS, ¿UNA BUENA OPCIÓN?


IPS.-  Cuba lleva a cabo un intenso programa de desarrollo de cultivos protegidos, al que se estinan considerables recursos. Los objetivos primordiales son dos: recuperar las capacidades existentes, deterioradas por el paso por el país, desde 2005, de varios fenómenos meteorológicos de intensidad y crear nuevas áreas, dotadas de la tecnología adecuada y sus respectivos sistemas de riego.

Hay dos modalidades: las casas de cultivos (espacios cerrados y techados), y los semiprotegidos (una malla cubre el techo y algunos laterales). La primera se estrenó en Holanda, un país de clima frío, donde las cubiertas perseguían el efecto invernadero. Con esa tecnología, en esa nación se obtuvieron cosechas en etapas en las que, con anterioridad, no podían producirse hortalizas.

Vistos los buenos resultados productivos, esa tecnología abarca hoy otras geografías. La nación caribeña, con calor la mayor parte del año y alta humedad relativa, decidió introducirla. Sin embargo, teniendo en cuenta las características del clima, a los diseños originales se les incluyeron modificaciones, buscando el llamado efecto sombrilla, de manera que pudieran producirse hortalizas, en especial tomate, durante todo el año y fundamentalmente en verano, en momentos en que resulta imposible lograrlo a cielo abierto.

Nosotros no podíamos extrapolar para Cuba las tecnologías y el manejo de las casa de cultivos de Europa, que necesitan calor. El país requiere un efecto sombrilla para refrescar. Por ello diseñamos la instalación y todo el manejo de las plantas bajo esas condiciones, señala Hortensia Cardoza, jefa de Cultivos Protegidos y Semiprotegidos en Ciudad de La Habana.

De esa forma, la isla se convirtió en el único país del Caribe que desarrolló una tecnología de siembra protegida apropiada para las condiciones climatológicas del trópico, gracias a la labor del Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova, ubicado en la provincia de La Habana. Esta adaptación se ha exportado a naciones como México, Dominicana, Venezuela y algunas islas caribeñas.

Dado el elevado costo de esta tecnología, el destino principal de sus productos es el mercado de fronteras, el turismo y la exportación, como una vía de obtención de recursos para la sostenibilidad de este sistema, de alto costo. El programa comprende el incremento en áreas y rendimientos, lo que permitiría, en determinada etapa, garantizar el abastecimiento estable para el consumo nacional. Mientras tanto, algunos volúmenes se destinan a los mercados agropecuarios estatales, junto a los obtenidos en los sembrados semiprotegidos.

En la actualidad, asevera la experta en horticultura, la producción de las hortalizas de las casas de cultivos existentes en el país cubre el mercado de turismo, con lo cual se sustituyen costosas importaciones y es posible hacer exportaciones, específicamente, hacia Canadá. El pasado año, como resultado de los daños ocasionados por los huracanes a la agricultura, fue necesario recurrir nuevamente a las compras de hortalizas en el exterior para garantizar los alimentos que necesita el turismo, fundamentalmente. En 2008, Cuba gastó 839,6 millones de dólares más en alimentos que lo invertido el año anterior, según el Ministerio de Economía.

Cardoza explica que las casas de cultivos se ubican de acuerdo con los vientos predominantes: no pueden soplar del campo a la casa para evitar las plagas y deben estar orientadas de norte a sur, en concordancia con el movimiento del sol. Se requiere, además, una adecuada atención y la aplicación de los productos que protegen los cultivos y el suelo.

Un aspecto vital de estos programas es la aplicación de los resultados científicos del país con la utilización de híbridos y variedades con mayores rendimientos y más resistentes a las principales enfermedades que atacan los cultivos, así como el manejo agrotécnico integral con biopesticidas y abonos orgánicos, muy sanos, armónico con el medio ambiente, no solo por estar enclavado en el núcleo urbano, sino también por la preocupación por brindar alimentos más saludables y contribuir a la salud de la población.

El grueso de estas hortalizas tiene muchos antioxidantes y es una meta que la población cree hábitos mayores de su consumo, teniendo en cuenta los índices de mortalidad por enfermedades como el cáncer. De acuerdo con Cardoza, de esta manera, la agricultura de la ciudad también está contribuyendo a la salud de sus habitantes.

CAPITAL AGRÍCOLA

En Las Guásimas, en el capitalino municipio de Arroyo Naranjo, existen 18 de estas casas, destinadas a híbridos de crecimiento vertical y alto potencial de rendimiento, en especies como tomate, pimiento, melón, sandía y pepino, con la idea de incorporar otros como berenjena y habichuela. Al año, su producción debe alcanzar las 120 toneladas, al obtenerse cinco toneladas en cada casa durante los diferentes ciclos.

Además de una fuente de hortalizas de hojas durante todo el año, el semiprotegido de la granja Santa Amelia, en Managua, también en Arroyo Naranjo, constituye una posibilidad de empleo, en función de la atención permanente a sus 108 canteros. Las lluvias y vientos que acompañaron a los huracanes de 2008 tuvieron un impacto negativo en la producción y para la recuperación hubo que sembrarlos varias veces. Sin embargo, en la actualidad exhiben plantas sanas y altos rendimientos.

Entre las ventajas de los semi-protegidos está la disminución, en algunos grados, de la temperatura que reina en el exterior, lo que permite el mejor desarrollo de las plantas, principalmente las hortalizas de hojas, dirigidas a sectores como educación y salud, y la comercialización directa a la población.

En total, en la ciudad hay 133 áreas de cultivos protegidos, de ellos 63 son túneles, que abarcan 5,06 hectáreas, señala Cardoza. Estas, dañadas parcialmente por huracanes desde 2005, serán recuperadas mediante una inversión dirigida a darle al país, progresivamente, seguridad y soberanía alimentarias.

En semiprotegidos hay actualmente cinco hectáreas y esta modalidad se extiende a otras 60, con el interés puesto en incrementar la producción en tierras anteriormente explotadas, como hidropónicos, con productos destinados al consumo social y la venta a los capitalinos, no solo con hortalizas de hojas, sino también con aquellas especies que dan frutos, explica Julio Rodríguez, subdirector productivo de la Empresa de Cultivos Varios Habana. En la ciudad hay, además, 28 casas de posturas para la producción por cepellón, con rendimientos mayores que los obtenidos a raíz desnuda, explica Cardoza.

En tanto, la Empresa de Cultivos Varios Horquita, en la central provincia de Cienfuegos, incorporó a sus rubros exportables los ajíes pimientos y los tomates cosechados en casas de cultivos protegidos. Directivos de la entidad de Frutas Selectas precisan que, una vez acopiados, son seleccionados por personal especializado en la planta que funciona con ese fin. En un transporte refrigerado se llevan hasta el aeropuerto Juan Gualberto Gómez, de Varadero, al norte de Cuba, y de ahí viajan en avión, una vez a la semana, hasta el país de destino. En el caso de los pimientos, se exportan de tres colores: rojo, anaranjado y verde.

En el municipio de Morón, en zonas de la Empresa de Cítricos, y en Turiguanó, provincia central de Ciego de Ávila, hay instalaciones que, por la elevada calidad de las cosechas, cumplen convenios de entrega con alojamientos turísticos de Cayo Coco.

VALORAR LAS CONDICIONES DE CADA LUGAR

En la sur-oriental provincia de Granma hay instaladas varias casas de cultivos protegidos y sus resultados son satisfactorios. En la existente en la finca La Pupa, en el municipio de Bayamo, el ingeniero José Félix Morales realizó experimentos con vistas a su trabajo de tesis doctoral, titulada Climatización de invernaderos para hortícolas en condiciones medioambientales de Cuba.

Según Morales, pese a que se han logrado resultados favorables en cuanto a calidad y tamaño del fruto en comparación con los que se obtienen en el cultivo a cielo abierto, los rendimientos están muy distantes de las posibilidades que puede ofrecer esta tecnología; una de las causas son las altas temperaturas registradas en el interior de la instalación.

Por ello se hizo una investigación con el objetivo de evaluar el efecto del incremento de la altura y el uso de nebulización, como alternativas para lograr disminuir el calor. El trabajo describe las características de los invernaderos objeto de estudio, evalúa el comportamiento de la temperatura interior y, además, se analiza el de las variables climáticas, temperatura, humedad relativa y viento en las respectivas zonas de estudio, con el propósito de tener criterio para valorar alternativas de diseño.

Se utilizaron dos modelos para la predicción del salto térmico en los invernaderos: uno basado en la radiación solar y el otro en la velocidad del viento. Estos fueron calibrados, validados y comparados sus resultados. Además, se evaluó el efecto que provoca el incremento de la altura en ambos invernaderos y el uso de la nebulización como alternativas para lograr disminuir la temperatura interior, más un análisis económico que permitiera observar la factibilidad de su uso.

Los resultados permiten plantear que el modelo basado en la velocidad del viento se comportó con mayor exactitud que el de la radiación solar; el incremento de la altura no es una solución técnica efectiva para lograr disminuir la temperatura; y el uso de la nebulización presenta mejores perspectivas, según las condiciones climáticas de Bayamo.

Este resultado indica que cada territorio debe realizar estudios similares para alcanzar los mejores rendimientos, en correspondencia con las características climáticas de cada territorio.

jueves, 15 de julio de 2010

LOS CULTIVOS HIDROPÓNICOS DE HORTALIZAS EXTRATEMPRANAS

1.- Concepto De Hidroponía.
2.- Sistemas De Cultivo Hidropónico.
3.- Justificación De La Implantación Del Cultivo Hidropónico De Hortalizas Extratempranas.
4.- Los Cultivos Hortícolas Más Extendidos En Cultivo Hidropónico.
5.- Sustratos.
6.- El Agua De Riego En Cultivo Hidropónico.
7.- Nutrición Hídrica En Cultivo Hidropónico.
8.- Nutrición Mineral En Cultivo Hidropónico.

1. CONCEPTO DE HIDROPONÍA.

Etimológicamente el concepto hidroponía deriva del griego y significa literalmente trabajo o cultivo (ponos) en agua (hydros). El concepto hidropónico se utiliza actualmente a tres niveles distintos dependiendo del interlocutor, cada uno de los cuales engloba al anterior:

    * Cultivo hidropónico puro, sería aquel en el que, mediante un sistema adecuado de sujeción, la planta, desarrolla sus raíces en medio líquido (agua con nutrientes disueltos) sin ningún tipo de sustrato sólido.
    * Cultivo hidropónico según la tendencia mayoritaria, es utilizado para referirnos al cultivo en agua (acuicultura) o en sustratos sólidos más o menos inertes y porosos a través de los cuales se hace circular la disolución nutritiva.
    * Cultivo hidropónico en su concepción más amplia, engloba a todo sistema de cultivo en el que las plantas completan su ciclo vegetativo sin la necesidad de emplear el suelo, suministrando la nutrición hídrica y la totalidad o parte de la nutrición mineral mediante una solución en la que van disueltos los diferentes nutrientes esenciales para su desarrollo. El concepto es equivalente al de “cultivos sin suelo”, y supone el conjunto de cultivo en sustrato más el cultivo en agua.

El término cultivo semihidropónico suele utilizarse cuando se emplean sustratos no inertes (turba, fibra de coco, corteza de pino, otros sustratos orgánicos, mezclas con fertilizantes de liberación controlada, etc.) que suministran una importante parte de los nutrientes a la planta.

2. SISTEMAS DE CULTIVO HIDROPÓNICO.

Los sistemas de cultivo hidropónico se dividen en dos grandes grupos. Cerrados, que son aquéllos en los que la solución nutritiva se recircula aportando de forma más o menos continua los nutrientes que la planta va consumiendo y abiertos o a solución perdida, en los que los drenajes provenientes de la plantación son desechados.

Dentro de estos dos grupos hay tantos sistemas como diseños de las variables de cultivo empleadas: sistema de riego (goteo, subirrigación, circulación de la solución nutriente, tuberías de exudación, contenedores estancos de solución nutritiva, etc.); sustrato empleado (agua, materiales inertes, mezclas con materiales orgánicos, etc.); tipo de aplicación fertilizante (disuelto en la solución nutritiva, empleo de fertilizantes de liberación lenta aplicados al sustrato, sustratos enriquecidos, etc.); disposición del cultivo (superficial, sacos verticales o inclinados, en bandejas situadas en diferentes planos, etc.); recipientes del sustrato (contenedores individuales o múltiples, sacos plásticos preparados, etc.).

A nivel mundial los sistemas cerrados son los más extendidos, mientras que en nuestro país la práctica totalidad de las explotaciones comerciales son sistemas abiertos y que adoptan el riego por goteo (generalmente con una piqueta por planta), sin recirculación de la solución nutritiva dadas las condiciones generales de calidad de agua de riego y la exigencia de nivel técnico que tienen los sistemas cerrados.

3. JUSTIFICACIÓN DE LA IMPLANTACIÓN DEL CULTIVO HIDROPÓNICO DE HORTALIZAS EXTRATEMPRANAS.
El deterioro progresivo del suelo de los invernaderos y de las zonas de producción hortícola en general, debido a un agotamiento, una contaminación fúngica y una salinización cada vez más extendidos, obliga a los agricultores a optar por el cultivo hidropónico como solución a dichos problemas. Por otra parte, actualmente resulta imprescindible la implantación de técnicas que nos lleven a una economización de los cada vez más escasos recursos hídricos, la técnica de cultivo hidropónico, dada su elevada tecnificación, permite consumir únicamente el agua necesaria, minimizando todo tipo de pérdidas y aportando solamente la cantidad del preciado elemento que las plantas estrictamente necesitan, ello unido a la mayor productividad y calidad logradas mediante el uso de esta técnica al tener perfectamente controladas las variables de cultivo, permite la obtención de una mayor cantidad de producto con el mínimo consumo de agua y fertilizantes.

Hay que reseñar que comercialmente la totalidad de los sistemas de cultivo hidropónico en regiones templadas son protegidos para posibilitar un control de temperaturas, reducir las pérdidas de agua por evaporación, minimizar los ataques de plagas y proteger a los cultivos contra las inclemencias del tiempo como la lluvia, el granizo o el viento. La elevada tecnificación que exige la implantación de técnicas hidropónicas implica una inversión económica bastante considerable, para que exista rentabilidad, los cultivos deben mantener una producción, calidad y precio de mercado elevados. Frecuentemente la demostrada mejora de productividad y calidad de las cosechas bajo cultivo hidropónico frente al tradicional cultivo en suelo, no justifican la costosas instalaciones necesarias para esta técnica a no ser que los precios de mercado sean altos, esto ocurre con la producción de hortalizas extratempranas. El litoral del sureste español (Murcia y Almería, sobre todo), presenta las mejores condiciones climáticas (temperaturas y radiación solar) de toda Europa para un desarrollo óptimo de las hortalizas, en épocas que en el resto de Europa precisan costosas instalaciones de invernaderos con control climático, en esta zona las plantas vegetan correctamente incluso al aire libre, por tanto la proliferación de invernaderos en este área (más de 30.000 Ha) va encaminada a la producción de hortalizas tempranas, si a esto unimos unas instalaciones algo más sofisticadas para el adecuado control de cultivos sin suelo, podemos tener hortalizas extratempranas, con muy buena productividad y calidad (si se realiza un correcto manejo del cultivo), mejor aprovechamiento de los recursos (agua y fertilizantes) y buen precio que hacen perfectamente rentable la instalación.

4. LOS CULTIVOS HORTÍCOLAS MÁS EXTENDIDOS EN CULTIVO HIDROPÓNICO.

Cualquier tipo de hortaliza es susceptible de ser cultivada en hidroponía en mayor o menor medida. De este modo, las condiciones agroclimáticas disponibles (calidad del agua de riego, microclima, época de cultivo, etc.) junto a los canales de comercialización hortícolas existentes en la zona, son los que determinan los cultivos a implantar.

Podemos citar por orden de aceptación entre los cultivadores de hidroponía las hortalizas siguientes: tomate, pepino holandés, melón tipo Galia, pimiento, judía de enrame, berenjena, sandía, calabacín, melón tipo español, etc. Cada uno de estos cultivos tiene unos cuidados culturales y unas exigencias medioambientales y nutricionales específicas, aunque existen formulaciones de soluciones nutritivas con las que la mayoría de los cultivos vegetan adecuadamente, el fin que se persigue (obtención de un rendimiento lo más cercano posible al potencial del cultivo), hace que para cada plantación y según las características agroclimáticas de la misma se efectúe una nutrición hídrica y mineral a medida, como después veremos.

5. SUSTRATOS.

Un sustrato es el medio material donde se desarrolla el sistema radicular del cultivo. En sistemas hidropónicos, presenta un volumen físico limitado, debe encontrarse aislado del suelo y tiene como funciones mantener la adecuada relación de aire y solución nutritiva para proporcionar a la raíz el oxígeno y los nutrientes necesarios, y en el caso de sustratos sólidos ejercer de anclaje de la planta. No existe el sustrato ideal, cada uno presenta una serie de ventajas e inconvenientes y su elección dependerá de las características del cultivo a implantar y las variables ambientales y de la instalación.

La mayoría de los sustratos empleados son de origen natural. Los podemos dividir en orgánicos (turbas, serrín, corteza de pino, fibra de coco, cáscara de arroz, compost, etc.) e inorgánicos. Dentro de estos últimos distinguimos los que se usan sin ningún proceso previo aparte de la necesaria homogeneización granulométrica (gravas, arenas, puzolana, picón, etc.) y los que sufren algún tipo de tratamiento previo, generalmente a elevada temperatura, que modifica totalmente la estructura de la materia prima (lana de roca, perlita, vermiculita, arlita, arcilla expandida, etc.). Dentro de los materiales sintéticos podemos nombrar las espumas de poliuretano y el poliestireno expandido, aunque su uso está poco difundido.

Los sustratos inertes deben presentar una elevada capacidad de retención de agua fácilmente disponible (20-30% en volumen), un tamaño de partículas que posibilite una relación aire/agua adecuada, baja densidad aparente (alta porosidad, >85%), estructura y composición estables y homogéneas, capacidad de intercambio catiónico nula o muy baja, ausencia total de elementos tóxicos, hongos o esporas, bacterias y virus fitopatógenos.

Una posibilidad en cuanto a los sustratos es la utilización de materiales de desecho de actividades e industria de la zona, como pueden ser ladrillo molido, plástico molido, residuos de la industria maderera, estériles de carbón, escorias y cenizas, residuos sólidos urbanos, lodos de depuradoras, etc., adecuándolos en cuanto a granulometría y esterilizándolos.

Dentro de las explotaciones hortícolas de nuestro país, son la arena, la perlita y la lana de roca los sustratos más extendidos. La arena, muy utilizada en la provincia de Murcia, supone cerca de la mitad de las plantaciones de hortalizas en hidroponía, por su precio y porque el agricultor lo ve como un cambio menos drástico con respecto al suelo donde ha cultivado toda su vida. La lana de roca en la actualidad se emplea casi exclusivamente en Almería, por su baja inercia térmica no se adapta bien a otras zonas y necesita condiciones de cultivo (nutrición mineral e hídrica y climáticas) muy precisas para la obtención de buenos rendimientos. La perlita tiene un uso más generalizado que la lana de roca y ofrece buenos rendimientos siempre que tenga una granulometría adecuada.

6. EL AGUA DE RIEGO EN CULTIVO HIDROPÓNICO.

La calidad del agua de riego es uno de los factores que más nos puede condicionar un cultivo hidropónico. El sistema de riego más extendido, riego por goteo, permite la utilización de aguas de mala calidad que serían inutilizables bajo otros sistemas de riego como aspersión o inundación. Ahora bien, la frecuente presencia de elementos tóxicos para las plantas como sodio, cloruros o boro en cantidades demasiado altas nos condicionan el tipo de cultivo y el manejo del mismo en cuanto a nutrición, riego y volumen de drenaje.

Cada cultivo tiene una tolerancia específica a los elementos tóxicos antes citados y a la cantidad total de sales (cuantificada por la medida de la conductividad eléctrica), que puede mantener en su entorno radicular sin merma importante de rendimientos. Estos niveles no deben sobrepasarse y esto se consigue mediante el adecuado control del volumen drenado. Con agua de buena calidad los porcentajes de drenaje serán menores (mejor aprovechamiento de los recursos hídricos) mientras que aguas salinas sólo nos permitirán cultivar especies más o menos tolerantes a la salinidad (tomate, melón) y nunca especies sensibles a la misma (judía, fresa) y además habrá que dejar un mayor volumen de drenaje para evitar excesivos aumentos de C.E. en el sustrato y acumulaciones de elementos fitotóxicos.

Esta es una de las razones por las que no se emplean los sistemas cerrados en nuestro país, la pobre calidad de las aguas haría que rápidamente se acumularan elementos indeseables en la solución recirculante con lo que habría que desecharla. Para este tipo de sistemas es necesaria una calidad de agua muy alta, con una concentración de sodio y cloruros tal que el cultivo pueda asimilarlos sin presentar síntomas de toxicidad.

7. NUTRICIÓN HÍDRICA EN CULTIVO HIDROPÓNICO.

La frecuencia y volumen de riegos debe adaptarse a los sistemas de cultivo y de riego disponibles, al tipo de sustrato usado (volumen y características físico-químicas), al cultivo (especie y estado fenológico) y a las condiciones climáticas existentes en cada momento.

Es obvio que las necesidades hídricas varían notablemente a lo largo del día y de un día para otro. En un cultivo tan tecnificado como el hidropónico no podemos permitir que las plantas sufran estrés hídrico que afecte su rendimiento final o despilfarros de solución nutritiva (agua y fertilizantes). Es necesario que las plantas reciban toda y nada más que el agua necesaria y en el momento que la precisan. La programación horaria de los riegos no es actualmente un método válido, por muy ajustados que éstos sean, un día nublado puede implicar exceso de aporte respecto a la cantidad de agua necesaria y un día excepcionalmente caluroso se traduciría en déficit hídrico temporal para la plantación. Actualmente existen en el mercado numerosos métodos capaces de solucionar este problema, son los denominados métodos de riego por demanda, sensores de radiación (solarímetros) que disparan el riego al alcanzar cierto valor de radiación acumulada, unidades evaporimétricas y tensiómetros que actúan de un modo similar, etc. El sistema más extendido y que ofrece excelentes resultados es la instalación de una bandeja de riego por demanda. Este dispositivo consta de una bandeja soporte sobre la que se sitúa el sustrato (generalmente dos unidades) con sus plantas correspondientes, el agua de drenaje se acumula en la parte más baja de la bandeja (que lleva un orificio para desalojar parte del excedente drenado) donde se sitúan uno o varios electrodos que accionan el riego cuando los procesos evaporativos y de succión directa de las raíces así lo indican. Este sistema permite la obtención del drenaje prefijado de forma uniforme lo que evita despilfarros de agua y fertilizantes o estrés salino temporal si el drenaje estimado es el idóneo, ya que el aporte hídrico se corresponderá con la evapotranspiración que en cada momento sufra la planta.

En cualquier caso interesan riegos numerosos y cortos. Si observamos el transcurso de un riego en cultivo hidropónico, al tratarse de sustratos con volumen limitado por planta y mantener siempre un estado hídrico óptimo, a los pocos segundos de comenzar a caer la solución por la piqueta de goteo, se inicia el drenaje del sustrato que lava la acumulación de sales que pueda haber tenido lugar. Llega un momento a los 1-2 minutos (si el control hídrico es bien llevado) que la solución aportada es prácticamente la misma que la de salida, el prolongar durante más tiempo el riego supone un gasto innecesario de agua y fertilizantes.

8. NUTRICIÓN MINERAL EN CULTIVO HIDROPÓNICO.

La racional conducción de la hidroponía implica el conocimiento no sólo de los procesos fisiológicos relativos a la absorción mineral e hídrica, sino también de otros aspectos como la respiración, la fotosíntesis y la transpiración que están estrechamente ligados con los primeros. La mayoría de explotaciones hortícolas comerciales que utilizan el cultivo hidropónico emplean sustratos más o menos inertes, que apenas aportan elementos minerales al cultivo, si exceptuamos la arena de origen calcáreo que suministra cantidades considerables de calcio y magnesio. La nutrición de la planta debe aportarse por completo a través de la solución nutritiva, lo que trae consigo la posibilidad de un control preciso de la nutrición mineral según especie, momento fenológico, características climáticas, etc., para obtener la mayor rentabilidad al cultivo. Ahora bien, al tratarse de sustratos inertes carecen de capacidad tampón, equivocaciones o fallos en el control de la nutrición mineral o el ajuste del pH pueden ocasionar graves perjuicios a la plantación.

La nutrición mineral de un cultivo hidropónico debe controlarse según la demanda de la planta mediante los oportunos análisis químicos, sobre todo, de la solución drenaje o la extraída del mismo sustrato. Dependiendo del análisis del agua de riego, la especie cultivada y las condiciones climáticas se elabora la solución nutritiva de partida, a partir de entonces será el propio cultivo el que dicte las siguientes soluciones nutritivas a preparar. A continuación se muestran a título orientativo las soluciones nutritivas iniciales para tomate, melón y pepino:

















































Iones (mmoles/l) NO3- NH4+ H2PO4+ K+ Ca+2 Mg+2 SO4-2 Na+ Cl-
Tomate 12 0 1.5 6 5 2.5 2 <12 <12
Melón Galia 11 0.5 1.5 6 4.5 2 2 <10 <10
Pepino 14 0.5 1.6 5.5 4.5 2.2 2 <6 <6

A partir de estos valores o los adecuados según las características de la plantación se va ajustando periódicamente la solución nutritiva. Lo más aconsejable es analizar al menos la solución de drenaje cada 15 días. En función de lo que la planta vaya tomando, de las condiciones climáticas y el estado fenológico del cultivo se vuelve a ajustar los nutrientes a aportar. En la tabla siguiente se establecen las equivalencias entre la cantidad de los fertilizantes más comúnmente usados en hidroponía y los milimoles de los distintos nutrientes que aportan:



























































































Iones (mmoles/g fertilizante) NO3- NH4+ H2PO4+ K+ Ca+2 Mg+2 SO4-2
Ácido fosfórico 75% - - 12.26 - - - -
Ácido nítrico 59% 11.86 - - - - - -
Nitrato Amónico 33.5% 11.96 11.96 - - - - -
Nitrato cálcio 15.5% N 10.29 0.78 - - 4.74 - -
Nitrato potásico (13-0-46) 9.29 - - 9.76 - - -
Sulfato potásico (0-0-52) - - - 11.04 - - 5.93
sulfato magnésico 16% MgO - - -   - 3.97 3.96
Nitrato magnésico 11% N 7.86 - - - - 3.90 -

Antes se vio la necesidad de mantener unos determinados niveles de drenaje (generalmente entre el 20 y el 50%) para evitar la acumulación de iones tóxicos y un excesivo aumento de la C.E. en la zona radicular. En sustratos inertes, cuando un determinado ion se encuentra en la misma concentración en la solución nutritiva y en la de drenaje, puede suponerse que la planta lo ha dejado “escapar” en la misma proporción que el drenaje fijado, es decir si mantenemos un drenaje del 25%, y tenemos 12 mmoles/l de nitrato en la solución de entrada y en la de salida, el 25% del nitrato aportado (3 mmoles por cada litro) se van con el agua de drenaje y el 75% restante puede suponerse como absorción bruta por parte de la planta. Por esta razón los elementos tóxicos o aportados en cantidad excesiva se acumulan en la solución de drenaje respecto a la solución nutritiva, al tomar la planta proporcionalmente más cantidad de agua que de los mismos, de la misma forma si un nutriente es absorbido proporcionalmente en más cantidad que el agua, su concentración en la solución de drenaje disminuirá respecto a la solución nutritiva. El fijarnos en las concentraciones relativas de los distintos iones en las soluciones nutritiva y de drenaje y estimar que iones se absorben en mayor o menor proporción, es un método sencillo para el ajuste periódico de la solución aportada. Claro está que para ello la solución debe estar bien equilibrada, teniendo en cuenta antagonismos y sinergismos entre los distintos iones, que algunos como el calcio se absorben de forma pasiva vía xilema hacia los órganos de mayor transpiración y apenas se retransportan vía floema, que la práctica totalidad del ion amonio aportado se absorbe pero no conviene excederse ya que es una forma fitotóxica en cantidad excesiva que fomenta en demasía el desarrollo vegetativo y que puede modificar el pH de la solución del entorno radical e interacciona negativamente con otros cationes, que con arena de origen calcáreo (mal sustrato) se producen precipitaciones de fosfatos, hierro, manganeso, etc. y se libera calcio y magnesio, y una serie larguísima de consideraciones de carácter fisiológico que inciden directamente en la correcta nutrición del cultivo.

Los microelementos no suelen ajustarse por ser un tema engorroso, se suele aportar una cantidad fija de alguna mezcla comercial de ellos, reforzando individualmente alguno cuando los análisis o la sintomatología de la plantación lo aconsejen. Entendemos por microelementos Fe, Mn, Zn, Cu, B y Mo, ya que el Cl que también es esencial se requiere en escasísima cantidad y resulta tóxico en las concentraciones que normalmente tenemos en nuestras aguas de riego.

Para la preparación de la solución nutritiva se suele concentrar 100 veces, separando los fertilizantes incompatibles entre sí, y adicionándolos al 1% al agua de riego en una cuba de mezcla donde se ajusta el pH (normalmente aportando ácido nítrico) y la C.E. Es aconsejable utilizar disoluciones nutritivas de menor concentración (manteniendo el equilibrio) en verano y más concentrada en invierno, ya que siendo similares los requerimientos nutritivos de las plantas en una u otra época, durante los meses estivales la demanda hídrica es mucho mayor.


Antonio L. Alarcón Vera.
Dpto. Producción Agraria (Área Edafología y Química Agrícola) - ETSIA. Universidad Politécnica de Cartagena.

LOS CULTIVOS HIDROPÓNICOS DE HORTALIZAS EXTRATEMPRANAS

1.- Concepto De Hidroponía.
2.- Sistemas De Cultivo Hidropónico.
3.- Justificación De La Implantación Del Cultivo Hidropónico De Hortalizas Extratempranas.
4.- Los Cultivos Hortícolas Más Extendidos En Cultivo Hidropónico.
5.- Sustratos.
6.- El Agua De Riego En Cultivo Hidropónico.
7.- Nutrición Hídrica En Cultivo Hidropónico.
8.- Nutrición Mineral En Cultivo Hidropónico.

1. CONCEPTO DE HIDROPONÍA.

Etimológicamente el concepto hidroponía deriva del griego y significa literalmente trabajo o cultivo (ponos) en agua (hydros). El concepto hidropónico se utiliza actualmente a tres niveles distintos dependiendo del interlocutor, cada uno de los cuales engloba al anterior:

    * Cultivo hidropónico puro, sería aquel en el que, mediante un sistema adecuado de sujeción, la planta, desarrolla sus raíces en medio líquido (agua con nutrientes disueltos) sin ningún tipo de sustrato sólido.
    * Cultivo hidropónico según la tendencia mayoritaria, es utilizado para referirnos al cultivo en agua (acuicultura) o en sustratos sólidos más o menos inertes y porosos a través de los cuales se hace circular la disolución nutritiva.
    * Cultivo hidropónico en su concepción más amplia, engloba a todo sistema de cultivo en el que las plantas completan su ciclo vegetativo sin la necesidad de emplear el suelo, suministrando la nutrición hídrica y la totalidad o parte de la nutrición mineral mediante una solución en la que van disueltos los diferentes nutrientes esenciales para su desarrollo. El concepto es equivalente al de “cultivos sin suelo”, y supone el conjunto de cultivo en sustrato más el cultivo en agua.

El término cultivo semihidropónico suele utilizarse cuando se emplean sustratos no inertes (turba, fibra de coco, corteza de pino, otros sustratos orgánicos, mezclas con fertilizantes de liberación controlada, etc.) que suministran una importante parte de los nutrientes a la planta.

2. SISTEMAS DE CULTIVO HIDROPÓNICO.

Los sistemas de cultivo hidropónico se dividen en dos grandes grupos. Cerrados, que son aquéllos en los que la solución nutritiva se recircula aportando de forma más o menos continua los nutrientes que la planta va consumiendo y abiertos o a solución perdida, en los que los drenajes provenientes de la plantación son desechados.

Dentro de estos dos grupos hay tantos sistemas como diseños de las variables de cultivo empleadas: sistema de riego (goteo, subirrigación, circulación de la solución nutriente, tuberías de exudación, contenedores estancos de solución nutritiva, etc.); sustrato empleado (agua, materiales inertes, mezclas con materiales orgánicos, etc.); tipo de aplicación fertilizante (disuelto en la solución nutritiva, empleo de fertilizantes de liberación lenta aplicados al sustrato, sustratos enriquecidos, etc.); disposición del cultivo (superficial, sacos verticales o inclinados, en bandejas situadas en diferentes planos, etc.); recipientes del sustrato (contenedores individuales o múltiples, sacos plásticos preparados, etc.).

A nivel mundial los sistemas cerrados son los más extendidos, mientras que en nuestro país la práctica totalidad de las explotaciones comerciales son sistemas abiertos y que adoptan el riego por goteo (generalmente con una piqueta por planta), sin recirculación de la solución nutritiva dadas las condiciones generales de calidad de agua de riego y la exigencia de nivel técnico que tienen los sistemas cerrados.

3. JUSTIFICACIÓN DE LA IMPLANTACIÓN DEL CULTIVO HIDROPÓNICO DE HORTALIZAS EXTRATEMPRANAS.
El deterioro progresivo del suelo de los invernaderos y de las zonas de producción hortícola en general, debido a un agotamiento, una contaminación fúngica y una salinización cada vez más extendidos, obliga a los agricultores a optar por el cultivo hidropónico como solución a dichos problemas. Por otra parte, actualmente resulta imprescindible la implantación de técnicas que nos lleven a una economización de los cada vez más escasos recursos hídricos, la técnica de cultivo hidropónico, dada su elevada tecnificación, permite consumir únicamente el agua necesaria, minimizando todo tipo de pérdidas y aportando solamente la cantidad del preciado elemento que las plantas estrictamente necesitan, ello unido a la mayor productividad y calidad logradas mediante el uso de esta técnica al tener perfectamente controladas las variables de cultivo, permite la obtención de una mayor cantidad de producto con el mínimo consumo de agua y fertilizantes.

Hay que reseñar que comercialmente la totalidad de los sistemas de cultivo hidropónico en regiones templadas son protegidos para posibilitar un control de temperaturas, reducir las pérdidas de agua por evaporación, minimizar los ataques de plagas y proteger a los cultivos contra las inclemencias del tiempo como la lluvia, el granizo o el viento. La elevada tecnificación que exige la implantación de técnicas hidropónicas implica una inversión económica bastante considerable, para que exista rentabilidad, los cultivos deben mantener una producción, calidad y precio de mercado elevados. Frecuentemente la demostrada mejora de productividad y calidad de las cosechas bajo cultivo hidropónico frente al tradicional cultivo en suelo, no justifican la costosas instalaciones necesarias para esta técnica a no ser que los precios de mercado sean altos, esto ocurre con la producción de hortalizas extratempranas. El litoral del sureste español (Murcia y Almería, sobre todo), presenta las mejores condiciones climáticas (temperaturas y radiación solar) de toda Europa para un desarrollo óptimo de las hortalizas, en épocas que en el resto de Europa precisan costosas instalaciones de invernaderos con control climático, en esta zona las plantas vegetan correctamente incluso al aire libre, por tanto la proliferación de invernaderos en este área (más de 30.000 Ha) va encaminada a la producción de hortalizas tempranas, si a esto unimos unas instalaciones algo más sofisticadas para el adecuado control de cultivos sin suelo, podemos tener hortalizas extratempranas, con muy buena productividad y calidad (si se realiza un correcto manejo del cultivo), mejor aprovechamiento de los recursos (agua y fertilizantes) y buen precio que hacen perfectamente rentable la instalación.

4. LOS CULTIVOS HORTÍCOLAS MÁS EXTENDIDOS EN CULTIVO HIDROPÓNICO.

Cualquier tipo de hortaliza es susceptible de ser cultivada en hidroponía en mayor o menor medida. De este modo, las condiciones agroclimáticas disponibles (calidad del agua de riego, microclima, época de cultivo, etc.) junto a los canales de comercialización hortícolas existentes en la zona, son los que determinan los cultivos a implantar.

Podemos citar por orden de aceptación entre los cultivadores de hidroponía las hortalizas siguientes: tomate, pepino holandés, melón tipo Galia, pimiento, judía de enrame, berenjena, sandía, calabacín, melón tipo español, etc. Cada uno de estos cultivos tiene unos cuidados culturales y unas exigencias medioambientales y nutricionales específicas, aunque existen formulaciones de soluciones nutritivas con las que la mayoría de los cultivos vegetan adecuadamente, el fin que se persigue (obtención de un rendimiento lo más cercano posible al potencial del cultivo), hace que para cada plantación y según las características agroclimáticas de la misma se efectúe una nutrición hídrica y mineral a medida, como después veremos.

5. SUSTRATOS.

Un sustrato es el medio material donde se desarrolla el sistema radicular del cultivo. En sistemas hidropónicos, presenta un volumen físico limitado, debe encontrarse aislado del suelo y tiene como funciones mantener la adecuada relación de aire y solución nutritiva para proporcionar a la raíz el oxígeno y los nutrientes necesarios, y en el caso de sustratos sólidos ejercer de anclaje de la planta. No existe el sustrato ideal, cada uno presenta una serie de ventajas e inconvenientes y su elección dependerá de las características del cultivo a implantar y las variables ambientales y de la instalación.

La mayoría de los sustratos empleados son de origen natural. Los podemos dividir en orgánicos (turbas, serrín, corteza de pino, fibra de coco, cáscara de arroz, compost, etc.) e inorgánicos. Dentro de estos últimos distinguimos los que se usan sin ningún proceso previo aparte de la necesaria homogeneización granulométrica (gravas, arenas, puzolana, picón, etc.) y los que sufren algún tipo de tratamiento previo, generalmente a elevada temperatura, que modifica totalmente la estructura de la materia prima (lana de roca, perlita, vermiculita, arlita, arcilla expandida, etc.). Dentro de los materiales sintéticos podemos nombrar las espumas de poliuretano y el poliestireno expandido, aunque su uso está poco difundido.

Los sustratos inertes deben presentar una elevada capacidad de retención de agua fácilmente disponible (20-30% en volumen), un tamaño de partículas que posibilite una relación aire/agua adecuada, baja densidad aparente (alta porosidad, >85%), estructura y composición estables y homogéneas, capacidad de intercambio catiónico nula o muy baja, ausencia total de elementos tóxicos, hongos o esporas, bacterias y virus fitopatógenos.

Una posibilidad en cuanto a los sustratos es la utilización de materiales de desecho de actividades e industria de la zona, como pueden ser ladrillo molido, plástico molido, residuos de la industria maderera, estériles de carbón, escorias y cenizas, residuos sólidos urbanos, lodos de depuradoras, etc., adecuándolos en cuanto a granulometría y esterilizándolos.

Dentro de las explotaciones hortícolas de nuestro país, son la arena, la perlita y la lana de roca los sustratos más extendidos. La arena, muy utilizada en la provincia de Murcia, supone cerca de la mitad de las plantaciones de hortalizas en hidroponía, por su precio y porque el agricultor lo ve como un cambio menos drástico con respecto al suelo donde ha cultivado toda su vida. La lana de roca en la actualidad se emplea casi exclusivamente en Almería, por su baja inercia térmica no se adapta bien a otras zonas y necesita condiciones de cultivo (nutrición mineral e hídrica y climáticas) muy precisas para la obtención de buenos rendimientos. La perlita tiene un uso más generalizado que la lana de roca y ofrece buenos rendimientos siempre que tenga una granulometría adecuada.

6. EL AGUA DE RIEGO EN CULTIVO HIDROPÓNICO.

La calidad del agua de riego es uno de los factores que más nos puede condicionar un cultivo hidropónico. El sistema de riego más extendido, riego por goteo, permite la utilización de aguas de mala calidad que serían inutilizables bajo otros sistemas de riego como aspersión o inundación. Ahora bien, la frecuente presencia de elementos tóxicos para las plantas como sodio, cloruros o boro en cantidades demasiado altas nos condicionan el tipo de cultivo y el manejo del mismo en cuanto a nutrición, riego y volumen de drenaje.

Cada cultivo tiene una tolerancia específica a los elementos tóxicos antes citados y a la cantidad total de sales (cuantificada por la medida de la conductividad eléctrica), que puede mantener en su entorno radicular sin merma importante de rendimientos. Estos niveles no deben sobrepasarse y esto se consigue mediante el adecuado control del volumen drenado. Con agua de buena calidad los porcentajes de drenaje serán menores (mejor aprovechamiento de los recursos hídricos) mientras que aguas salinas sólo nos permitirán cultivar especies más o menos tolerantes a la salinidad (tomate, melón) y nunca especies sensibles a la misma (judía, fresa) y además habrá que dejar un mayor volumen de drenaje para evitar excesivos aumentos de C.E. en el sustrato y acumulaciones de elementos fitotóxicos.

Esta es una de las razones por las que no se emplean los sistemas cerrados en nuestro país, la pobre calidad de las aguas haría que rápidamente se acumularan elementos indeseables en la solución recirculante con lo que habría que desecharla. Para este tipo de sistemas es necesaria una calidad de agua muy alta, con una concentración de sodio y cloruros tal que el cultivo pueda asimilarlos sin presentar síntomas de toxicidad.

7. NUTRICIÓN HÍDRICA EN CULTIVO HIDROPÓNICO.

La frecuencia y volumen de riegos debe adaptarse a los sistemas de cultivo y de riego disponibles, al tipo de sustrato usado (volumen y características físico-químicas), al cultivo (especie y estado fenológico) y a las condiciones climáticas existentes en cada momento.

Es obvio que las necesidades hídricas varían notablemente a lo largo del día y de un día para otro. En un cultivo tan tecnificado como el hidropónico no podemos permitir que las plantas sufran estrés hídrico que afecte su rendimiento final o despilfarros de solución nutritiva (agua y fertilizantes). Es necesario que las plantas reciban toda y nada más que el agua necesaria y en el momento que la precisan. La programación horaria de los riegos no es actualmente un método válido, por muy ajustados que éstos sean, un día nublado puede implicar exceso de aporte respecto a la cantidad de agua necesaria y un día excepcionalmente caluroso se traduciría en déficit hídrico temporal para la plantación. Actualmente existen en el mercado numerosos métodos capaces de solucionar este problema, son los denominados métodos de riego por demanda, sensores de radiación (solarímetros) que disparan el riego al alcanzar cierto valor de radiación acumulada, unidades evaporimétricas y tensiómetros que actúan de un modo similar, etc. El sistema más extendido y que ofrece excelentes resultados es la instalación de una bandeja de riego por demanda. Este dispositivo consta de una bandeja soporte sobre la que se sitúa el sustrato (generalmente dos unidades) con sus plantas correspondientes, el agua de drenaje se acumula en la parte más baja de la bandeja (que lleva un orificio para desalojar parte del excedente drenado) donde se sitúan uno o varios electrodos que accionan el riego cuando los procesos evaporativos y de succión directa de las raíces así lo indican. Este sistema permite la obtención del drenaje prefijado de forma uniforme lo que evita despilfarros de agua y fertilizantes o estrés salino temporal si el drenaje estimado es el idóneo, ya que el aporte hídrico se corresponderá con la evapotranspiración que en cada momento sufra la planta.

En cualquier caso interesan riegos numerosos y cortos. Si observamos el transcurso de un riego en cultivo hidropónico, al tratarse de sustratos con volumen limitado por planta y mantener siempre un estado hídrico óptimo, a los pocos segundos de comenzar a caer la solución por la piqueta de goteo, se inicia el drenaje del sustrato que lava la acumulación de sales que pueda haber tenido lugar. Llega un momento a los 1-2 minutos (si el control hídrico es bien llevado) que la solución aportada es prácticamente la misma que la de salida, el prolongar durante más tiempo el riego supone un gasto innecesario de agua y fertilizantes.

8. NUTRICIÓN MINERAL EN CULTIVO HIDROPÓNICO.

La racional conducción de la hidroponía implica el conocimiento no sólo de los procesos fisiológicos relativos a la absorción mineral e hídrica, sino también de otros aspectos como la respiración, la fotosíntesis y la transpiración que están estrechamente ligados con los primeros. La mayoría de explotaciones hortícolas comerciales que utilizan el cultivo hidropónico emplean sustratos más o menos inertes, que apenas aportan elementos minerales al cultivo, si exceptuamos la arena de origen calcáreo que suministra cantidades considerables de calcio y magnesio. La nutrición de la planta debe aportarse por completo a través de la solución nutritiva, lo que trae consigo la posibilidad de un control preciso de la nutrición mineral según especie, momento fenológico, características climáticas, etc., para obtener la mayor rentabilidad al cultivo. Ahora bien, al tratarse de sustratos inertes carecen de capacidad tampón, equivocaciones o fallos en el control de la nutrición mineral o el ajuste del pH pueden ocasionar graves perjuicios a la plantación.

La nutrición mineral de un cultivo hidropónico debe controlarse según la demanda de la planta mediante los oportunos análisis químicos, sobre todo, de la solución drenaje o la extraída del mismo sustrato. Dependiendo del análisis del agua de riego, la especie cultivada y las condiciones climáticas se elabora la solución nutritiva de partida, a partir de entonces será el propio cultivo el que dicte las siguientes soluciones nutritivas a preparar. A continuación se muestran a título orientativo las soluciones nutritivas iniciales para tomate, melón y pepino:

















































Iones (mmoles/l) NO3- NH4+ H2PO4+ K+ Ca+2 Mg+2 SO4-2 Na+ Cl-
Tomate 12 0 1.5 6 5 2.5 2 <12 <12
Melón Galia 11 0.5 1.5 6 4.5 2 2 <10 <10
Pepino 14 0.5 1.6 5.5 4.5 2.2 2 <6 <6

A partir de estos valores o los adecuados según las características de la plantación se va ajustando periódicamente la solución nutritiva. Lo más aconsejable es analizar al menos la solución de drenaje cada 15 días. En función de lo que la planta vaya tomando, de las condiciones climáticas y el estado fenológico del cultivo se vuelve a ajustar los nutrientes a aportar. En la tabla siguiente se establecen las equivalencias entre la cantidad de los fertilizantes más comúnmente usados en hidroponía y los milimoles de los distintos nutrientes que aportan:



























































































Iones (mmoles/g fertilizante) NO3- NH4+ H2PO4+ K+ Ca+2 Mg+2 SO4-2
Ácido fosfórico 75% - - 12.26 - - - -
Ácido nítrico 59% 11.86 - - - - - -
Nitrato Amónico 33.5% 11.96 11.96 - - - - -
Nitrato cálcio 15.5% N 10.29 0.78 - - 4.74 - -
Nitrato potásico (13-0-46) 9.29 - - 9.76 - - -
Sulfato potásico (0-0-52) - - - 11.04 - - 5.93
sulfato magnésico 16% MgO - - -   - 3.97 3.96
Nitrato magnésico 11% N 7.86 - - - - 3.90 -

Antes se vio la necesidad de mantener unos determinados niveles de drenaje (generalmente entre el 20 y el 50%) para evitar la acumulación de iones tóxicos y un excesivo aumento de la C.E. en la zona radicular. En sustratos inertes, cuando un determinado ion se encuentra en la misma concentración en la solución nutritiva y en la de drenaje, puede suponerse que la planta lo ha dejado “escapar” en la misma proporción que el drenaje fijado, es decir si mantenemos un drenaje del 25%, y tenemos 12 mmoles/l de nitrato en la solución de entrada y en la de salida, el 25% del nitrato aportado (3 mmoles por cada litro) se van con el agua de drenaje y el 75% restante puede suponerse como absorción bruta por parte de la planta. Por esta razón los elementos tóxicos o aportados en cantidad excesiva se acumulan en la solución de drenaje respecto a la solución nutritiva, al tomar la planta proporcionalmente más cantidad de agua que de los mismos, de la misma forma si un nutriente es absorbido proporcionalmente en más cantidad que el agua, su concentración en la solución de drenaje disminuirá respecto a la solución nutritiva. El fijarnos en las concentraciones relativas de los distintos iones en las soluciones nutritiva y de drenaje y estimar que iones se absorben en mayor o menor proporción, es un método sencillo para el ajuste periódico de la solución aportada. Claro está que para ello la solución debe estar bien equilibrada, teniendo en cuenta antagonismos y sinergismos entre los distintos iones, que algunos como el calcio se absorben de forma pasiva vía xilema hacia los órganos de mayor transpiración y apenas se retransportan vía floema, que la práctica totalidad del ion amonio aportado se absorbe pero no conviene excederse ya que es una forma fitotóxica en cantidad excesiva que fomenta en demasía el desarrollo vegetativo y que puede modificar el pH de la solución del entorno radical e interacciona negativamente con otros cationes, que con arena de origen calcáreo (mal sustrato) se producen precipitaciones de fosfatos, hierro, manganeso, etc. y se libera calcio y magnesio, y una serie larguísima de consideraciones de carácter fisiológico que inciden directamente en la correcta nutrición del cultivo.

Los microelementos no suelen ajustarse por ser un tema engorroso, se suele aportar una cantidad fija de alguna mezcla comercial de ellos, reforzando individualmente alguno cuando los análisis o la sintomatología de la plantación lo aconsejen. Entendemos por microelementos Fe, Mn, Zn, Cu, B y Mo, ya que el Cl que también es esencial se requiere en escasísima cantidad y resulta tóxico en las concentraciones que normalmente tenemos en nuestras aguas de riego.

Para la preparación de la solución nutritiva se suele concentrar 100 veces, separando los fertilizantes incompatibles entre sí, y adicionándolos al 1% al agua de riego en una cuba de mezcla donde se ajusta el pH (normalmente aportando ácido nítrico) y la C.E. Es aconsejable utilizar disoluciones nutritivas de menor concentración (manteniendo el equilibrio) en verano y más concentrada en invierno, ya que siendo similares los requerimientos nutritivos de las plantas en una u otra época, durante los meses estivales la demanda hídrica es mucho mayor.


Antonio L. Alarcón Vera.
Dpto. Producción Agraria (Área Edafología y Química Agrícola) - ETSIA. Universidad Politécnica de Cartagena.

domingo, 11 de julio de 2010

Evaluación económica y agronómica del efecto de la radiación y temperatura sobre la concentración de nitratos para el cultivo hidropónico (NFT) de lechuga (Lactuca sativa L.)

Autor: Martín Harvey Basso

Profesor Guía: Pedro García Elizalde

Resumen

Este ensayo se enmarca dentro de la creciente tendencia mundial hacia alimentos saludables, explorando un tema hoy casi desconocido para la realidad agrícola nacional, como es la acumulación de nitratos (NO3--) en lechugas hidropónicas (NFT) bajo distintas condiciones ambientales, y su potencial impacto sobre los hábitos y tendencias de consumo, los factores agro-económicos de la empresa y su nivel tecno-productivo. Actualmente, los conceptos de alimentación saludable y funcional han cobrado gran importancia en el ámbito agro-productivo mundial, estableciéndose parámetros de información al consumidor y normas que lo protegen de cualquier exceso de compuestos dañinos para su salud. Es así, como los objetivos del presente ensayo fueron evaluar la relación entre los parámetros radiación solar y concentración de nitratos en lechuga hidropónica. Además, correlacionar las variables temperatura y radiación en la acumulación de dichos compuestos. Finalmente, evaluar mediante el uso de herramientas descriptivas (Encuesta) y la aplicación de conceptos de alimentación inocua, si un producto con un menor contenido de nitratos es diferenciado y preferido por el mercado consumidor. Para responder a los primeros objetivos, se realizaron ensayos de campo durante un período de tres meses en dos zonas agro-climatológicas distintas,  una ubicada en la localidad Polpaico, comuna de Til-til, provincia de Chacabuco, Región Metropolitana, y otra en la localidad de Lo Gamboa, comuna de Limache, Provincia de Quillota, Región de Valparaíso. Se registraron las variables radiación solar y temperatura mediante el uso de sensores electrónicos, extrayendo muestras de lechugas en distintas etapas del ciclo de cultivo, y enviándolas a laboratorio para análisis del contenido de nitratos. Los resultados obtenidos sugieren que bajo las condiciones de ensayo, existe una correlación positiva entre las variables evaluadas y el contenido de nitratos en lechuga N.F.T. La encuesta de opinión arrojo que un 96% de los consumidores prefiere una lechuga con menor contenido de nitratos, y un 62% estaría dispuesto a pagar un precio diferenciado por el producto.

 

Economic and agronomic assessment of the effect of radiation and temperature on nitrate concentration for lettuce (Lactuca sativa L.) hydroponics (NFT)

 
Author: Martín Harvey Basso

Advisor: Pedro García Elizalde

Abstract

This test is focused on the increasing worldwide tendency towards healthy foods, exploring, nowadays, an almost unknown subject for the national agricultural situation as the nitrate (NO3-) accumulation in hydroponic lettuces (NFT) under different environmental conditions, and their potential impact on the consumption habits and tendencies, agro-economical factors of companies, and the techno-production level. Nowadays, the concepts of healthy and functional feeding have gained great importance in the worldwide agro-production field, establishing information parameters for consumers and norms that protect them against any excess of harmful compounds for their health. The objectives of the present study were to evaluate the relation between solar radiation and nitrate concentration parameters in hydroponic lettuces, as well as correlate temperature and radiation variables with the accumulation of these compounds; finally, to evaluate using a descriptive tool (survey) the application of concepts of innocuous food, if a product with lower nitrate content is differentiated and preferred by the consuming market. In order to achieve the primary objectives, field trials were carried out during a period of three months in two different agro-climatological zones; one located in the locality of Polpaico, commune of Til-til, province of Chacabuco, Metropolitan Region, and another in the locality of the Gamboa, commune of Limache, Province of Quillota , Region of Valparaiso. Solar radiation and temperature variables were recorded using electronic sensors, periodically collecting lettuce samples in different stages of their growing cycle, and sending them to laboratory for nitrate content analysis. The obtained results suggest that under the trial conditions a correlation between the evaluated variables and the nitrate content in lettuce N.F.T exists.  The opinion survey showed that 96% of the consumers preferred a lettuce with lower nitrate concentration, and 62% would be willing to pay a differentiated price for the product.

Evaluación económica y agronómica del efecto de la radiación y temperatura sobre la concentración de nitratos para el cultivo hidropónico (NFT) de lechuga (Lactuca sativa L.)

Autor: Martín Harvey Basso

Profesor Guía: Pedro García Elizalde

Resumen

Este ensayo se enmarca dentro de la creciente tendencia mundial hacia alimentos saludables, explorando un tema hoy casi desconocido para la realidad agrícola nacional, como es la acumulación de nitratos (NO3--) en lechugas hidropónicas (NFT) bajo distintas condiciones ambientales, y su potencial impacto sobre los hábitos y tendencias de consumo, los factores agro-económicos de la empresa y su nivel tecno-productivo. Actualmente, los conceptos de alimentación saludable y funcional han cobrado gran importancia en el ámbito agro-productivo mundial, estableciéndose parámetros de información al consumidor y normas que lo protegen de cualquier exceso de compuestos dañinos para su salud. Es así, como los objetivos del presente ensayo fueron evaluar la relación entre los parámetros radiación solar y concentración de nitratos en lechuga hidropónica. Además, correlacionar las variables temperatura y radiación en la acumulación de dichos compuestos. Finalmente, evaluar mediante el uso de herramientas descriptivas (Encuesta) y la aplicación de conceptos de alimentación inocua, si un producto con un menor contenido de nitratos es diferenciado y preferido por el mercado consumidor. Para responder a los primeros objetivos, se realizaron ensayos de campo durante un período de tres meses en dos zonas agro-climatológicas distintas,  una ubicada en la localidad Polpaico, comuna de Til-til, provincia de Chacabuco, Región Metropolitana, y otra en la localidad de Lo Gamboa, comuna de Limache, Provincia de Quillota, Región de Valparaíso. Se registraron las variables radiación solar y temperatura mediante el uso de sensores electrónicos, extrayendo muestras de lechugas en distintas etapas del ciclo de cultivo, y enviándolas a laboratorio para análisis del contenido de nitratos. Los resultados obtenidos sugieren que bajo las condiciones de ensayo, existe una correlación positiva entre las variables evaluadas y el contenido de nitratos en lechuga N.F.T. La encuesta de opinión arrojo que un 96% de los consumidores prefiere una lechuga con menor contenido de nitratos, y un 62% estaría dispuesto a pagar un precio diferenciado por el producto.

 

Economic and agronomic assessment of the effect of radiation and temperature on nitrate concentration for lettuce (Lactuca sativa L.) hydroponics (NFT)

 
Author: Martín Harvey Basso

Advisor: Pedro García Elizalde

Abstract

This test is focused on the increasing worldwide tendency towards healthy foods, exploring, nowadays, an almost unknown subject for the national agricultural situation as the nitrate (NO3-) accumulation in hydroponic lettuces (NFT) under different environmental conditions, and their potential impact on the consumption habits and tendencies, agro-economical factors of companies, and the techno-production level. Nowadays, the concepts of healthy and functional feeding have gained great importance in the worldwide agro-production field, establishing information parameters for consumers and norms that protect them against any excess of harmful compounds for their health. The objectives of the present study were to evaluate the relation between solar radiation and nitrate concentration parameters in hydroponic lettuces, as well as correlate temperature and radiation variables with the accumulation of these compounds; finally, to evaluate using a descriptive tool (survey) the application of concepts of innocuous food, if a product with lower nitrate content is differentiated and preferred by the consuming market. In order to achieve the primary objectives, field trials were carried out during a period of three months in two different agro-climatological zones; one located in the locality of Polpaico, commune of Til-til, province of Chacabuco, Metropolitan Region, and another in the locality of the Gamboa, commune of Limache, Province of Quillota , Region of Valparaiso. Solar radiation and temperature variables were recorded using electronic sensors, periodically collecting lettuce samples in different stages of their growing cycle, and sending them to laboratory for nitrate content analysis. The obtained results suggest that under the trial conditions a correlation between the evaluated variables and the nitrate content in lettuce N.F.T exists.  The opinion survey showed that 96% of the consumers preferred a lettuce with lower nitrate concentration, and 62% would be willing to pay a differentiated price for the product.

jueves, 8 de julio de 2010

ESPECIES QUE SE SIEMBRAN POR EL SISTEMA DE TRASPLANTE EN HHP: DISTANCIAS RECOMENDADAS

ESPECIE                                                    DISTANCIAS                                                POBLACION

(cm)

Entre                                                               Entre

  Plantas

surcos

plantas

por m2

Acelga

20

20

21

Apio

20

20

21

Berenjena

40

40

5

Betarraga o remolacha *

15

10

54

Brócoli

30

25

11

Cebolla

12

10

67

Cebollín

10

8

101

Ciboullet

15

10

54

Col China

25

25

13

Coliflor

30

30

9

Espinaca

17

17

28

Lechuga flotante

17

17

28

Lechuga en sustrato

20

17

23

Lulo o naranjilla

50

40

4

Nabo blanco *

10

8

101

Perejil liso

15

12

45

Perejil rizado

15

12

45

Pimentón

35

30

8

Puerro

10

10

81

Repollo

30

25

11

Tomate

35

30

8

Tomillo

17

17

28

 

*                   Estas especies se pueden sembrar directamente en el sitio definitivo, pero también por el

sistema de trasplante.

Nota:                     En algunas especies es posible hacer siembras en triángulo, lo cual permite tener algunas

plantas más en el mismo espacio sin que se afecte su desarrollo, porque en esta forma hay una mejor distribución del espacio para el desarrollo de las raíces.