miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cultivo de fresa en hidroponía



Sobre el cultivo de la fresa se tienen las primeras pruebas documentadas desde el año 1300. Antes de esa fecha las fresas sólo fueron frutas silvestres que se recolectaban por temporada anual. Desde esa época la fresa ha venido presentando cambios en su forma, olor, color sabor y tamaño, por las modificaciones genéticas y su adaptabilidad a un buen número de climas y terrenos donde ha sido sembrada.

Su atractiva apariencia además de su olor y características organolépticas, la han colocado como una opción para un negocio próspero y rentable. La producción comercial de fresa va desde principios de 1900 en adelante, sobre todo por la diversidad de aplicaciones que se le pueden dar, pues va desde el consumo en fresco, hasta la deshidratación o cristalización, pasando por la industrialización para dulces y mermeladas.

El valor de esta fruta depende mucho de tamaño firmeza color y sabor, características que se obtienen, tanto de la genética de la planta como de las condiciones en que se cultive.

Los países que cuentan con mayor producción a nivel mundial de esta fruta son: Estados Unidos, con casi el 28 %de la producción, otro productor mayoritario es España con el 14-15% y en México ya se llega al 6 % del total de la producción.

El cultivo de la fresa en suelo es difícil por la aplicación de pesticidas necesarios para el control de plagas y enfermedades. Sin las fumigaciones se llevaría al cultivo a una importante disminución en la producción y en la calidad, por lo que no resultaría rentable en algunos lugares.

La fresa como planta nueva y perenne: en algunos cultivares produce una alta cantidad y calidad en su primera cosecha, pero al paso del tiempo disminuye su producción y en algunos casos es remplazada después de 2-3 cosechas, resultando un alto costo,  remover la planta envejecida y replantar.

Tanto Estados Unidos como y Holanda, Australia, Nueva Zelanda, Italia y Bélgica, han complementado a sus cultivos extensivos de fresa, el cultivo hidropónico intensivo, usando diversas formas de siembra, Se ha considerado el más común el sistema NFT ( Nutrient Film Technique) o de película nutritiva.

Este sistema tiene como principal objetivo recircular el agua a mínima profundidad sobre canales ex profeso construidos en PVC grado alimenticio. Las producciones alcanzadas con este sistema han ganado adeptos y a menor escala ya se practica en otros países de Europa, aplicando recirculación, que viene a ser el sistema más común. También se cultiva con el sistema en sustrato inerte, incluyendo la lana de roca, así como los cultivos verticales.

En algunas regiones de Australia, como Queensland por ejemplo, se cuenta extensiones comerciales en el sistema NFT y con una excelente luminosidad y un invierno muy corto, por lo tanto el cultivo de la fresa hidropónica les resulta muy económico. Las producciones hidropónicas de Nueva Zelanda y Australia en NFT, se consideran las más rentables en fresa, aunque también se utiliza en algunas temporadas el enfriamiento o calentamiento de las instalaciones.

Las variedades aptas para sembrar hidropónicamente son las del tipo de día neutro, por ejemplo: “la Selva” que produce la fruta de tamaño grande (con algunas excepciones); el color de su piel es rojo brillante y la carne pálida, el sabor muy ligero, por lo que es necesario cosecharla muy madura para obtener un buen sabor. Su forma es variable, con plantas vigorosas, pero muy susceptible a la deficiencia de potasio.

También están aquellas variedades que se desarrollan en días cortos, como la “Camarosa”. El color de su fruta es medianamente rojo, su tamaño es grande y de consistencia firme, con forma cónica, de buen sabor y su planta es consistente.

La variedad Chandler, también de día corto, tiene carne de rojo mediano firme y buen sabor. Estas variedades producen una gran cantidad de coronas, pero es susceptible a la Botrytis en condiciones de alta humedad.
Asimismo, tiende a producir gran número de pequeñas frutas después de varias semanas de cosecha, las muy pequeñas se eliminan y mejora el tamaño del resto.

“La Oso Grande” generalmente es de tamaño grande, pero su forma puede variar y el color de su piel es más oscuro que en otras variedades; la carne de la fruta es ligeramente roja, moderadamente firme y de buen sabor.
La variedad “Pájaro” es de frutos muy grandes, firmes, con piel roja y brillante, de excelente sabor cuando se cosecha madura y puede tener problemas de sabor si se corta de pinta.

“Sweet Charly” es excelente para cultivarse en días cortos; esta variedad produce frutos grandes de color naranja rojizo con buen sabor y bajo contenido de ácido, es altamente productiva, también es muy resistente a la Antracnosis y pudrición de tallo. Su vida de anaquel puede ser corta en condiciones cálidas.
“EarliGlow” produce frutas de excelente calidad, sus frutas son medianas, simétricas, de buen sabor, piel satinada y resistente a la pudrición.

Cultivo de fresa en hidroponía



Sobre el cultivo de la fresa se tienen las primeras pruebas documentadas desde el año 1300. Antes de esa fecha las fresas sólo fueron frutas silvestres que se recolectaban por temporada anual. Desde esa época la fresa ha venido presentando cambios en su forma, olor, color sabor y tamaño, por las modificaciones genéticas y su adaptabilidad a un buen número de climas y terrenos donde ha sido sembrada.

Su atractiva apariencia además de su olor y características organolépticas, la han colocado como una opción para un negocio próspero y rentable. La producción comercial de fresa va desde principios de 1900 en adelante, sobre todo por la diversidad de aplicaciones que se le pueden dar, pues va desde el consumo en fresco, hasta la deshidratación o cristalización, pasando por la industrialización para dulces y mermeladas.

El valor de esta fruta depende mucho de tamaño firmeza color y sabor, características que se obtienen, tanto de la genética de la planta como de las condiciones en que se cultive.

Los países que cuentan con mayor producción a nivel mundial de esta fruta son: Estados Unidos, con casi el 28 %de la producción, otro productor mayoritario es España con el 14-15% y en México ya se llega al 6 % del total de la producción.

El cultivo de la fresa en suelo es difícil por la aplicación de pesticidas necesarios para el control de plagas y enfermedades. Sin las fumigaciones se llevaría al cultivo a una importante disminución en la producción y en la calidad, por lo que no resultaría rentable en algunos lugares.

La fresa como planta nueva y perenne: en algunos cultivares produce una alta cantidad y calidad en su primera cosecha, pero al paso del tiempo disminuye su producción y en algunos casos es remplazada después de 2-3 cosechas, resultando un alto costo,  remover la planta envejecida y replantar.

Tanto Estados Unidos como y Holanda, Australia, Nueva Zelanda, Italia y Bélgica, han complementado a sus cultivos extensivos de fresa, el cultivo hidropónico intensivo, usando diversas formas de siembra, Se ha considerado el más común el sistema NFT ( Nutrient Film Technique) o de película nutritiva.

Este sistema tiene como principal objetivo recircular el agua a mínima profundidad sobre canales ex profeso construidos en PVC grado alimenticio. Las producciones alcanzadas con este sistema han ganado adeptos y a menor escala ya se practica en otros países de Europa, aplicando recirculación, que viene a ser el sistema más común. También se cultiva con el sistema en sustrato inerte, incluyendo la lana de roca, así como los cultivos verticales.

En algunas regiones de Australia, como Queensland por ejemplo, se cuenta extensiones comerciales en el sistema NFT y con una excelente luminosidad y un invierno muy corto, por lo tanto el cultivo de la fresa hidropónica les resulta muy económico. Las producciones hidropónicas de Nueva Zelanda y Australia en NFT, se consideran las más rentables en fresa, aunque también se utiliza en algunas temporadas el enfriamiento o calentamiento de las instalaciones.

Las variedades aptas para sembrar hidropónicamente son las del tipo de día neutro, por ejemplo: “la Selva” que produce la fruta de tamaño grande (con algunas excepciones); el color de su piel es rojo brillante y la carne pálida, el sabor muy ligero, por lo que es necesario cosecharla muy madura para obtener un buen sabor. Su forma es variable, con plantas vigorosas, pero muy susceptible a la deficiencia de potasio.

También están aquellas variedades que se desarrollan en días cortos, como la “Camarosa”. El color de su fruta es medianamente rojo, su tamaño es grande y de consistencia firme, con forma cónica, de buen sabor y su planta es consistente.

La variedad Chandler, también de día corto, tiene carne de rojo mediano firme y buen sabor. Estas variedades producen una gran cantidad de coronas, pero es susceptible a la Botrytis en condiciones de alta humedad.
Asimismo, tiende a producir gran número de pequeñas frutas después de varias semanas de cosecha, las muy pequeñas se eliminan y mejora el tamaño del resto.

“La Oso Grande” generalmente es de tamaño grande, pero su forma puede variar y el color de su piel es más oscuro que en otras variedades; la carne de la fruta es ligeramente roja, moderadamente firme y de buen sabor.
La variedad “Pájaro” es de frutos muy grandes, firmes, con piel roja y brillante, de excelente sabor cuando se cosecha madura y puede tener problemas de sabor si se corta de pinta.

“Sweet Charly” es excelente para cultivarse en días cortos; esta variedad produce frutos grandes de color naranja rojizo con buen sabor y bajo contenido de ácido, es altamente productiva, también es muy resistente a la Antracnosis y pudrición de tallo. Su vida de anaquel puede ser corta en condiciones cálidas.
“EarliGlow” produce frutas de excelente calidad, sus frutas son medianas, simétricas, de buen sabor, piel satinada y resistente a la pudrición.

martes, 2 de noviembre de 2010

Influencia del color del acolchado plastico de suelo en parametros vegetativos y productivos

Introducción

El uso de acolchado plástico o mulching, se utiliza para dar mayor precocidad a los cultivos (2), al producir un aumento de la temperatura del suelo. También favorece la retención de humedad, al disminuir la evaporación y el control de malezas, al impedir la entrada de luz (1). Según sea el color del plástico, difieren los efectos (3; 5). A su vez, el uso de esta técnica esta influenciada por el sitio geográfico y la época del año en que se aplica (1; 7).

El efecto más destacado del acolchado se ha informado en especies de enraizamiento superficial con incremento de la masa radical y absorción de nutrientes (13). El acolchado ha resultado efectivo para el control de malezas ciperáceas aún con polietileno transparente (3). En tomate se ha argumentado que el color de la lámina plástica induciría modificaciones en el desarrollo de la planta al afectar el reparto de asimilados, provocado por el efecto que tendría la calidad de la luz que rodea la planta sobre el sistema fitocromo (3).

El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto de distintos colores de cobertura  plástica sobre el crecimiento vegetativo, la fenología y los rendimientos de pimiento en invernadero, en el NE de la provincia de Buenos Aires.


Materiales y Métodos


El ensayo se realizó en la Estación Experimental Agropecuaria San Pedro del INTA ubicada sobre la ruta nacional 9, km 170, en la provincia de Buenos Aires.  En un invernadero metálico, de 16 m x 25 m x 4,2 m, provisto de aberturas laterales y cenitales, con un índice de ventilación superior a 30 % de la superficie de suelo cubierta,  se trasplantó pimiento híbrido Domingo (Clause) el 31/08/02.

Los tratamientos, aplicados al cultivo, consistieron en la cobertura del suelo con film de polietileno de 50 micrones, de los siguientes colores: negro, blanco con envés negro y naranja, dejándose un testigo sin cubrir.

Las plantas se ubicaron en doble hilera con una distancia entre líneas y plantas de 0,50 m (2,6 plantas/m2). El tutorado se realizó con redes de floricultura dispuestas en forma horizontal cada 40 centímetros, sostenidas por alambres a los costados de las mismas. Se eliminó el fruto de la primera cruz. No se realizaron podas.

Se aplicó fertilización N-P-K-Ca-Mg por fertirriego y foliar y tratamientos químicos preventivos con fungicidas e insecticidas según recomendaciones elaboradas por la EEA San Pedro para la zona (6; 11).

Se observó periódicamente la presencia de plagas  y enfermedades.

En el testigo sin acolchado, se realizaron tres limpiezas manuales de malezas.

El período de  cosecha se extendió entre el 19/12/01 y el 22/01/02. Se efectuaron cinco cosechas sobre frutos rojos maduros.

Se aplicó un diseño en cuadrado latino, de 4 tratamientos (color de acolchado) x 4 repeticiones.
La unidad experimental fue de 5 m2 (13 plantas). Los datos fueron sometidos al análisis de la variancia y a la prueba de Duncan (a=0,05), mediante el paquete estadístico SAS. (SAS Inst, 1989).


Registros efectuados sobre el cultivo:

A los 45, 60 y 75 días del transplante se midió la altura a la primera cruz y máxima en cinco plantas por parcela.

Al inicio de cosecha se registró el largo y ancho de 10 hojas por parcela, tomadas al azar del estrato medio y del estrato superior del follaje.

En cada una de las cinco cosechas, sobre 3 plantas/tratamiento, elegidas al azar, se evaluaron los siguientes parámetros productivos:


  • - Nº Total de Frutos/m2
  • - Nº de Frutos comerciales/m2 
  • - Rendimiento comercial kg/m2
  • - Largo y ancho de frutos (se midió el 100 % de los frutos cosechados)
  • - Espesor de pared (se midió un fruto por cosecha para cada tratamiento y repetición).

Resultados


- No se registraron daños sobre el cultivo debido a plagas o enfermedades.

- No se detectaron efectos de los tratamientos sobre la altura de las plantas a la primera cruz en ningún momento del ciclo (en promedio: 26,9 cm), ni sobre las dimensiones de las hojas de los dos estratos medidos al inicio de cosecha (en promedio, en las hojas del estrato medio se registró un largo de 28,7 cm y un ancho de 14,7 cm; y en las del estrato superior se registró un largo de 13,7 cm y un ancho de 7,8 cm) .

- La altura a la primera cruz no se modificó desde los 45 días en ninguno de los tratamientos.

- La altura máxima tuvo un crecimiento sostenido de 30 cm en promedio entre los 45-60 y 60-75 días desde el transplante para todas las situaciones. La altura máxima de plantas con  acolchado naranja fue mayor a los 45 días desde el transplante, a los 60, todos los tratamientos con mulching se habían igualado y a los 75 no hubo diferencias entre ellos ni con el testigo para este parámetro (Tabla 1).

- No se determinaron diferencias significativas en la precocidad de la floración a 45 y 52 días desde el transplante. A 59 días desde el transplante, en la situación de acolchado blanco se registró el 100% de plantas en fructificación, diferenciándose del negro y del testigo (85%). Con el acolchado naranja, las plantas mostraron una situación intermedia (Tabla 2).

- En todos los casos, los rendimientos comerciales estuvieron por encima de los promedios registrados en la zona de 6-8 kg/m2 (11) No hubo diferencias entre los tratamientos de color del acolchado en el rendimiento y en las características de los frutos.

- En un ensayo previo similar desarrollado por los autores (8) sobre pimiento tardío (implantación en octubre), se encontró que la cobertura naranja afectó los rendimientos comerciales (número y peso de frutos) debido al mayor calentamiento medido en ese tratamiento tanto en suelo como en aire: los valores térmicos registrados en el suelo con la cobertura naranja estuvieron en el rango 34/21ºC (día / noche), temperaturas que superaron los valores considerados aceptables para maximizar la productividad de la especie (23/19ºC) (9); mientras que en el aire las temperaturas diurnas en el entorno de las plantas que crecieron con cobertura naranja superaron en 3º C en promedio los valores de los otros tratamientos (36ºC vs 33ºC).

- Aunque no se contó con instrumental para monitorear temperaturas en la campaña 2001/02, posiblemente, debido a la fecha de implantación temprana (agosto), las temperaturas a las que estuvo expuesto el cultivo no resultaron excesivas en ninguno de los tratamientos, explicando así la falta de diferencias entre ellos.

Por lo tanto, del presente trabajo surge que para transplantes tempranos de pimiento en invernadero, en el NE de la provincia de Buenos Aires, la aplicación de cobertura plástica no tiene efectos sobre los rendimientos comerciales. Faltaría confirmar en futuros trabajos la relación entre el color de la cobertura plástica del suelo y las temperaturas para encontrar las causas de esta falta de diferencias entre los tratamientos evaluados.


Bibliografía
1. Castillo, M.H.; Alvarado Valenzuela, P; Tapia, M.L. 2000. Efecto del uso de acolchados de polietileno sobre la estacionalidad de algunos parámetros agrometeorológicos, el crecimiento de malezas y la precocidad de los cultivos.  En: Horticultura Argentina, Vol. 19. Nº 46. Resumen 091.
2. De Castro, J.I.; Parera, C.A. 1996. Efecto de distintas coberturas plásticas de suelo en la producción anticipada de melón. En: Resúmenes Congreso Argentino de Horticultura, San Juan, p. 87.
3. Gabriel, E.I.; Lotti, H.; Benito, R.M. 1994. Efecto del color de la cobertura plástica de suelo sobre la producción de tomate (Lycopersicon esculentum). Acta Horticulturae 357: 243-250.
4. Gosselin, A; Trudel, M.J. 1986. Root-zone temperature effects on pepper. Journal of the American Society of Horticultural Science 111: 220-224.
5. Grimaldi, M.C.; Garbi, M.; Martinez, S.; Raggio, M. ex aequo 2000. Influencia del color del mulching sobre el régimen térmico horario del suelo. En: Horticultura Argentina, Vol. 19. Nº 46. Resumen 066.
6. INTA. EEA San Pedro. 1996. Curso de capacitación Produccion de hortalizas en   invernáculo. Modulo 2: Manejo de suelo, riego y nutrición mineral. San Pedro,   1/10/96. 71 p.
7. Martínez, S.; Garbi, M.; Etchevers, P.; Asborno, M. 1998. Efecto del color de la cobertura plástica sobre el régimen térmico del suelo para el cultivo de tomate en invernadero plástico. Revista Brasileira de Agrometeorología, Vol. 6 Nº2:147-150.
8. Paunero,I.; Francescangeli,N. y Biscia,S. 2002. Mulch de color para pimiento. Informe Frutihortícola, Año XVII, Nº 199: 18.
9. Rylski, I and Spigelman, M. 1982. Effects of different diurnal temperature combinations on fruit set of swweet peppers. Scientia Horticulturae 17: 101-106.
10. SAS Institute Inc. 1989.  SAS/STAT User's Guide, Version 6, Fourth Edition, Volume 2, Cary, NC:SAS Institute Inc., 846 pp.
11. Stoppani, M.I.; Arias, A. 1994. Sección II: Manejo del cultivo. En: Curso a distancia. Producción de hortalizas en invernáculo. Proyecto Capacitación a Distancia INTA.  Módulo 5, Cultivo de pimiento:15-21.
12. Wien, H.C., P.L. Minotti, and V.P. Grubinger. 1993. Polyethylene mulch stimulates early root growth and nutrient uptake of transplanted tomatoes. J. Am. Soc. Hortic. Sci. 118:207-211.
13. Gabriel, E.L., H. Lotti, R.M. Benito, and O.R. Larroque. 1994. Effect of mulch color on yield of fresh-market tomatoes (Lycopersicon esculentum). Acta Hortic. 357:243-250.

Tomate: Manejo Integrado de Enfermedades en Cultivos Bajo Cubierta

Desde hace años investigadores de diversas instituciones en nuestro país formulan proyectos y realizan experimentos con el objetivo de obtener información que contribuya a lograr un manejo racional de plagas y enfermedades en cultivos hortícolas. 

A su vez, numerosos asesores privados se han interesado por poner en práctica el Manejo Integrado de Plagas (MIP) o alguno de sus componentes como el monitoreo de plagas o el control biológico. No son pocos los que han encontrado serias dificultades en el camino al querer aplicar estas técnicas.

La EEA del INTA San Pedro, junto con las Agencias de Extensión Gran Buenos Aires y Escobar vienen realizando esfuerzos, junto con otras instituciones, asesores privados y productores que han prestado sus instalaciones, para validar en quintas comerciales un Protocolo de Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades en cultivos de tomate bajo cubierta; durante la realización de esas actividades se han relevado las limitantes que existen aún para adoptar este tipo de manejo.

Según las numerosas definiciones que se ha dado al Manejo Integrado de Plagas y Enfermedades éste debe abordarse desde un punto de vista ecológico. El tamaño de la población de un patógeno y el daño que éste ocasiona es un reflejo del diseño y manejo de un agro ecosistema particular. Si el diseño del agro ecosistema facilita el desarrollo y expansión de la población de este patógeno o dificulta la acción de organismos antagonistas se deberán utilizar excesivos recursos para controlarlo.

Por lo tanto el primer paso a dar para lograr un manejo sostenible y efectivo de enfermedades es analizar el sistema en particular, considerar qué conceptos ecológicos pueden aplicarse para el diseño del mismo y poder así mejorar el manejo de los patógenos que las ocasionan y sus antagonistas. Los sistemas en que se desarrollan los cultivos hortícolas en la actualidad deben ser analizados desde esta lógica.

Intentar implementar el MIP en grandes monocultivos reemplazando insumos químicos por biológicos puede resultar en grandes fracasos ya que lo que se requiere es comprender las interacciones existentes entre los patógenos, sus antagonistas y el ambiente.

El manejo integrado de enfermedades debe utilizar el conocimiento de las bases ecológicas de las infecciones de los patógenos que desea controlar y formular las preguntas básicas para lograr un manejo de plagas basado en conceptos agro ecológicos: ¿Por qué está presente esta enfermedad? ¿Cómo llegó el patógeno al cultivo? ¿Por qué no funcionaron los mecanismos naturales de control?

El abordaje del manejo integrado debe ser proactivo e incorporar factores ecológicos y económicos en la toma de decisión y diseño del sistema y temas de interés público como la calidad ambiental y la seguridad alimentaria.

Entre los pasos para implementar un sistema de manejo integrado de enfermedades exitoso la planificación debe ser el eje central de la iniciativa, se debe dedicar todo el tiempo necesario para decidir las rotaciones dentro del establecimiento, la elección de cultivares, el rediseño del sistema para evitar generar fuentes de inóculo y condiciones predisponentes al desarrollo de enfermedades, así como también permitir el aumento de la población de organismos antagonistas, obtener la información técnica necesaria para cumplir con estos objetivos, organizar el monitoreo, cuadernos de campo, mantenimiento de equipos, etc.

Estrategias proactivas para el manejo integrado de enfermedades en cultivos bajo cubierta

Dentro de estas estrategias se puede citar:

2.1. Biodiversidad en los suelos y en el ambiente aéreo. La finalidad de esta estrategia es permitir el desarrollo de antagonistas y organismos benéficos; para lograr este objetivo se requiere de una planificación a largo plazo de las rotaciones y un conocimiento amplio del efecto de la permanencia de determinadas especies en los cultivos.
 
2.2. Elección de cultivares adaptados a la zona y resistentes o tolerantes a enfermedades. Este objetivo no siempre se logra ya que la mayoría de los materiales genéticos no son seleccionados en nuestro país y los genes de resistencia que portan corresponden a patógenos y cepas frecuentes en los países de origen.

2.3. Prevención. El objetivo de esta estrategia será evitar el ingreso del patógeno en el cultivo .

2.3.1. Operaciones previas a la finalización del cultivo. Se debe planificar el levantamiento del cultivo. Según el protocolo de Manejo Integrado de Plagas de INTA San Pedro: todos los cultivos de tomate y pimiento del establecimiento, deberán ser conducidos bajo un estricto control de plagas y enfermedades, desde 30 días antes del transplante del módulo donde se aplicará MIP. Se deben retirar y eliminar restos de los cultivos de tomate y pimiento, dentro de los 10 días desde la última cosecha, 14 días desde el último monitoreo ó 7 días del último control.

Se deberá pulverizar el cultivo por levantar con DDVP 100%, 160 cc/hl . Se deberán controlar las malezas que sean hospedantes de virus y vectores y los insectos vectores de virosis de importancia.

2.3.2. Remoción del cultivo anterior y limpieza de estructuras, elementos de tutorado, herramientas, etc. Se deberán eliminar los restos del cultivo anterior: nunca deben quedar cerca del cultivo nuevo , éstos deben ser enterrados, compostados, etc. Mantener el invernadero cerrado por varios días. Limpiar con agua a alta presión las estructuras para eliminar restos orgánicos. Repetir con una solución detergente y enjuagar. Limpiar con hipoclorito al 10 %. ATENCION : no mezclar detergente e hipoclorito. Los operarios deben tener equipo de seguridad al realizar estas tareas. Lavar y desinfectar todo el equipamiento Dejar los elementos de tutorado una noche en hipoclorito al 10 % y enjuagarlos.

Estas recomendaciones si bien parecen sencillas de entender, no son tan fáciles de ejecutar. Son frecuentes las altas pérdidas debidas al virus de la “peste negra” en cultivos de tomate y pimiento, debido a mantener al mismo tiempo en el establecimiento cultivos hortícolas o florícolas con alta infestación de vectores y/o plantas infectadas por tospovirus.

Cuando se aplica la técnica del “interplanting” que consiste en implantar un cultivo nuevo debajo de los restos del cultivo anterior, los plantines sanos son instalados en un ambiente donde la población de vectores, plagas y patógenos es alta. Estos dos casos son incompatibles con estrategias proactivas del MIP. Las ganancias que proporciona el cultivo viejo en el momento de transplantar el cultivo nuevo deberían compararse con el ahorro en plaguicidas que se lograría cumpliendo con medidas adecuadas de saneamiento.

2.3.3. Establecimiento de un nuevo cultivo . Los plantines deben provenir de semilla libre de patógenos . Muchas enfermedades se transmiten por semilla Ej: Xanthomonas campestris pv vesicatoria y Clavibacter michiganensis pv michiganensis . La población de C. michiganensis debe ser reducida por debajo de 10 7 CFU/g de tejido al momento del transplante para que no haya pérdidas de rendimiento. Los tratamientos con hipoclorito de sodio solamente esterilizan la superficie de la semilla.

Antes de ingresar los plantines al invernadero se debe comprobar que estén libres de plagas y enfermedades y que las bandejas hayan sido desinfectadas. En algunos países los plantines hortícolas no pueden ser vendidos si no poseen un pasaporte fitosanitario que se entrega después de someterse la plantinera a un sistema de certificación que incluye inspecciones y muestreos para realizar análisis de detección de enfermedades.

Otras prácticas que ayudan a evitar el ingreso de patógenos al cultivo son: colocar pediluvios en los ingresos, restringir el ingreso de operarios y otras personas a los invernaderos, utilizar guardapolvos, limpiar las herramientas todos los días y no colocar ornamentales cerca de los invernaderos con cultivos hortícolas.

2.4. Monitoreo de enfermedades y condiciones ambientales. ¿Cómo contribuir a reducir el progreso y dispersión de la enfermedad? El monitoreo de enfermedades para decidir el momento de aplicación de un determinado fungicida, así como el desarrollo de sistemas de alarma son herramientas del manejo integrado que recién están empezando a desarrollarse en nuestro país.

El concepto de umbral de daño económico puede aplicarse al manejo de enfermedades y puede definirse como: el valor de intensidad de la enfermedad que causa pérdidas económicas en el cultivo equivalentes al costo de aplicación del fungicida. Todavía no existen umbrales de daño para enfermedades que afectan a cultivos hortícolas en nuestro país.
 
2.4.1 Sistemas de alarma. Son modelos matemáticos que usan las condiciones climáticas locales y el conocimiento del ciclo de la interacción hospedante patógeno para predecir el desarrollo de enfermedades. El modelo TOMCAST (tomato + forecast) utilizado actualmente en USA, se basa en la temperatura y horas en que la superficie de la hoja se mantiene húmeda y genera valores de severidad de enfermedad. Cada 24 horas los datos son convertidos a unidades de desarrollo de la enfermedad. Estos valores son sumados día a día hasta que exceden un umbral determinado a partir del cual se recomienda realizar una aplicación.

Se utiliza para controlar, en cultivos de tomate a campo Alternaria solani , Septoria sp. y Antracnosis . NO SE USA para enfermedades de origen bacteriano o viral. En la costa Este de Virginia en USA se realizó un estudio durante el cual se realizaron tratamientos de Clorotalonil (6%, 1.68 kg pa/ha) y Azoxystrobina (2 %, 0.1 kg pa/ha) en un cultivo de tomate a campo y se observó que el uso de TOMCAST pudo reducir el número de aplicaciones entre 40-70 % para control de enfermedades causadas por Septoria sp . y Alternaria sp . (Graves, A. 2001 . MSc Thesis. Virginia State University, 2001) .

Estrategias reactivas para el manejo integrado de enfermedades en cultivos bajo cubierta

El control químico y biológico son parte del manejo racional de enfermedades si están incluidos dentro de una planificación que contemple tratamientos preventivos para aquellos patógenos de los cuales se tiene certeza de la presencia de inóculo y ante condiciones predisponentes para el desarrollo de la infección.

Es importante conocer las características de los productos a utilizar su movilidad dentro del hospedante, el rango de patógenos que controlan, el riesgo de generar cepas resistentes que implica el uso de cada uno de ellos. A mayor especificidad en el sitio de acción mayor es la probabilidad de que aparezcan en el patógeno cepas resistentes.
 
3.1 Control químico

3.1.1. Estrategia para el control químico racional. El INTA San Pedro ha desarrollado un protocolo preliminar de manejo integrado de plagas y enfermedades para cultivos de tomate bajo cubierta, en él se plantean algunas estrategias para el control de las principales enfermedades que afectan a estos cultivos en el Cinturón Hortícola Metropolitano y producciones hortícolas de las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fé.

Este protocolo propone medidas preventivas y entre ellas realizar algunos tratamientos con insecticidas para el control de trips para evitar las infecciones tempranas del virus de la “peste negra del tomate” y con productos cúpricos para evitar las infecciones de cancro bacteriano en las primeras etapas del cultivo.

Se proponen tratamientos preventivos para reducir la presión de inóculo y retrasar el desarrollo de las enfermedades más comunes como oidiosis (causada por Leveillula taurica ) y moho de la hoja (causada por Cladosporium fulvum ) cuyos síntomas son más evidentes a inicio de cosecha. En esta primera etapa se propone utilizar fungicidas de contacto y de amplio espectro y dejar los productos específicos para cuando se hayan observado síntomas.

De esta manera se intenta evitar la aparición de cepas resistentes. Las estrobilurinas son la excepción ya que por su modo de acción, al impedir la germinación de los conidios son más eficaces si son utilizadas en tratamientos preventivos. A continuación se brinda una mínima información sobre los fungicidas que se debería conocer a la hora de decidir las rotaciones de principios activos en el cultivo.

3.1.2. ¿Cómo actúan los fungicidas que utilizamos para controlar las enfermedades en el cultivo? Los fungicidas pueden tener acción preventiva, curativa o erradicante. Preventivos : actúan en etapas tempranas de la infección fúngica, desde la germinación de las esporas hasta el principio de la penetración de los tejidos del hospedante. Curativos : actúan después de la infección, pero antes de que se observen los síntomas de la enfermedad. Erradicantes : actúan una vez que se observan síntomas de la enfermedad.

Movilidad de los fungicidas

- Fungicidas sistémicos: se mueven dentro de los espacios extracelulares, paredes celulares y elementos del xilema gobernados por difusión y tasa de transpiración (apoplasto) y dentro de las células vía floema (simplasto). Actúan sobre funciones bioquímicas específicas.

- Fungicidas no sistémicos: no penetran en la planta, quedan depositados sobre la superficie de hojas y frutos. Pueden redistribuirse dentro del follaje y del cultivo en fase gaseosa o por la lluvia. Requieren una cobertura completa del follaje. Generalmente actúan inhibiendo múltiples funciones celulares ya que se unen a grupos químicos de las enzimas.

¿Cómo actúan los fungicidas sobre los hongos?

- Fungicidas que producen la disrupción general de las funciones celulares: No son sistémicos. Forman una superficie protectora sobre el hospedante. Actúan sobre un amplio espectro de patógenos. Inorgánicos : Cobre, Azufre. Orgánicos: .Ditiocarbamatos: ziram, zineb, ferbam, thiram, maneb, mancozeb; Talimidas: captan, captafol, folpet; Clorofenoles: clorotalonil.

- Fungicidas que alteran las funciones de la membrana celular: Durante la síntesis de ergosterol, se extrae un grupo C14-metilo al 24-metilenedihidrolanosterol. Estos fungicidas inhiben este paso e interrumpen la síntesis de este compuesto que forma parte de la membrana celular de los hongos. Tienen acción sobre un amplio espectro de patógenos, incluye el grupo de los triazoles (miclobutanil, tebuconazole), imidazoles (imazalalil, fenarimol), piperazinas (triforine). Estos fungicidas se denominan inhibidores de la biosíntesis de esteroles o inhibidores de la demetilación (DMI).

- Fungicidas que inhibición la división celular : Un ejemplo de esta familia es el fungicida carbendazim perteneciente al grupo de los benzimidazoles. Otros fungicidas son benomil, metil tiofanato y tiabendazol. Actúan sobre un amplio espectro de patógenos. El cambio en un solo aminoácido en la constitución de la molécula de tubulina, confirió resistencia a este fungicida.

- Fungicidas que inhiben la respiración: dentro de esta familia se encuentran las carboximidas y estrobilurinas. Este último grupo se caracteriza por ser activo a muy bajas dosis. Las estrobilurinas inhiben la germinación de las esporas y tienen un amplio espectro de acción. Son poco sistémicos dentro de la planta, se van reabsorbiendo a partir de los residuos que quedan en la pared celular.
 
- Activadores de resistencia: son moléculas que activan los sistemas de defensa de las plantas. Existen numerosos ejemplos de aplicaciones de activadores como el ácido salicílico o compuestos de síntesis química como el acibenzolar methyl, que activan las mismas vías metabólicas.

En la EEA INTA San Pedro se han realizado ensayos donde se logró reducir la incidencia del virus de la “peste negra del tomate” con aplicaciones semanales de ácido salicílico a plantas de tomate sometidas a infecciones naturales.

El conocimiento previo del efecto de las aplicaciones de un determinado principio activo sobre la sanidad del cultivo puede contribuir a disminuir el número de aplicaciones. En un ensayo realizado en la zona de San Pedro, en un cultivo del híbrido Tauro transplantado en enero se observó control de oidiosis logrado por aplicaciones de aceite y fungicidas (procimidone, cyprodinil + fludioxonil) aplicados para prevenir ataques de Botrytis cinerea; los tratamientos preventivos lograron reducir la presencia de enfermedades durante la cosecha donde se recomienda no realizar tratamientos. (Mitidieri, M. et al, Actas del XXVI Congreso ASAHO, 2003).

En otro ensayo realizado en la EEA San Pedro durante la campaña 2005, en un cultivo bajo cubierta de tomate híbrido Tauro, transplantado en enero se obtuvo control de fumagina y oidiosis con la aplicación de Trifloxistrobina + Tolyfluanid (6.3 % + 62.5 %, 150 g/hl y 200 g/hl).

Así como las aplicaciones de aceite tienen acción sobre ciertos patógenos otros compuestos como los bicarbonatos han demostrado tener acción sobre los mismos. Por ejemplo en un ensayo donde se compararon 5 aplicaciones semanales de un triazol (penconazole= 20 g/hl) y bicarbonatos de sodio y potasio (Bicarbonato 0.5 % + 0.03 % Tween 20) en un cultivo de pimiento éstos redujeron el ataque de Leveillula taurica y las podredumbres de postcosecha causadas por Alternaria alternata, a niveles comparables a los del triazol. (Fallik et a l, Phytoparasitica 25(1):41-43, 1997).

3.2. Control biológico. Existen numerosos antecedentes en el mundo de control biológico de las enfermedades comunes en los cultivos hortícolas de nuestro país. Se presentan dos ejemplos para ilustrar: en un ensayo donde se compararon tratamientos quincenales para el control de Leveillula taurica, un producto a base de Bacillus subtilis demostró ser tan efectivo como el azufre y la trifloxistrobina.

También un producto a base de Streptomices griseovirides aplicado en 2 tratamientos antes del cuaje controló Botrytis cinerea en tomate y aumentó el rendimiento en kg/planta.

Puntos críticos en la aplicación del Manejo Integrado de Enfermedades

De las estrategias analizadas en este trabajo las más difíciles de aplicar son las que más efecto tendrían para reducir la población de patógenos. El saneamiento y manejo del rastrojo parecen técnicas sencillas de ejecutar pero a la hora de realizarlos a menudo no se cuenta con la mano de obra necesaria y el levantamiento de los cultivos viejos que son fuente de inóculo y plagas se realiza después que fueron transplantados los cultivos nuevos.

Prácticas como el “interplanting” merecen ser analizadas en detalle para decidir si deben seguir siendo aplicadas, la reciente aparición de Bemisia tabaci en la zona, y su potencial como transmisora de virosis le dan más relevancia a esta decisión. La aplicación de estrategias proactivas debería ser acompañada de análisis económicos por parte de los asesores privados ya que son parte de la gestión de la empresa hortícola.

La calidad del plantín también es un eje central del manejo integrado de plagas en la medida que en nuestro país se avance en sistemas de control de la sanidad de los mismos y de las semillas que se utilizan para producirlos, se podrá aplicar esta estrategia central del manejo integrado que actualmente queda sujeta a la buena voluntad y profesionalismo de las empresas productoras de plantines.

Un nivel mayor de complicación implican la planificación de rotaciones ya que muchos productores se han especializado en producir tomate y/o pimiento y la diversificación de cultivos que demandaría la ejecución de un plan de rotaciones no es compatible con la demanda que reciben de sus compradores.

Dentro de las medidas reactivas la escasez de fungicidas registrados con pocos días de carencia y de productos biológicos dificulta la rotación de principios activos y el cumplimiento de las reglamentaciones vigentes. El Manejo Integrado de Enfermedades es un desafío para los profesionales y productores que desean mejorar la calidad de los productos hortícolas, el análisis de las ventajas y dificultades que representa en los actuales sistemas productivos permitirá lograr avances en su implementación.

La botritis

La botritis es un hongo que produce podredumbres en la base de los tallos, en brotes, en hojas, en flores y en frutos. Puede atacar a cualquier planta, aunque prefiere las de hojas blandas, tallos tiernos y carnosos. 

Síntomas.- El síntoma típico es un micelio esponjoso gris oscuro característico de la zona afectada. Las partes afectadas se pudren. Esta enfermedad infecta entrando por heridas que causan los insectos, el granizo o las rozaduras. Un ejemplo: en las plantaciones de fresa, es común tratar al día siguiente de una granizada.

Las enfermedades - La botritis
Las enfermedades - La botritis
Las enfermedades - La botritis
Las condiciones óptimas para su desarrollo son temperaturas suaves y humedades altas. Así, el moho gris se extiende con rapidez por todo el ejemplar. Una primavera húmeda y lluviosa es muy propicia para que aparezca botritis en el jardín.

Cómo controlar su aparición.- Ahora le ofrecemos un listado de consejos para que sus plantas no cojan botritis.

-Evite las heridas, ya que son focos importantes por donde entran las bacterias.

-Tenga especial cuidado en la poda y cuando entresaque hojas.

-Proteja las plantas delicadas de las lluvias persistentes.

-Disminuya los riegos y la humedad ambiental ya que el suelo debe drenar bien.

-Las plantas de interior sensibles a la botritis (ciclamen, cineraria, kalanchoe) deben regarse por abajo, poniéndolas sobre un plato con agua un rato.

-Coloque la maceta en un lugar más ventilado. En invernaderos ventile e impida el exceso de humedad.

-Corte las partes que estén afectadas por botritis o elimine la planta entera para que no infecte a otras cercanas.

-Si el ataque no es tan grave como para arrancar el ejemplar, se puede tratar con fungicidas sistémicos con capacidad para llegar a las raíces y al cuello como Fosetil-Al, Oxadixil, Benomilo o Vinclozolina (éste último sobre todo).

-No plante la misma especie en la tierra donde ha habido una planta afectada por botritis; el hongo puede quedar en el suelo e infectar a la nueva.

-Como productos fitosanitarios puede encontrar en el mercado los siguientes (hay otros muchos más):

- Euparen, de Bayer.

- Fungicida Polivalente, de Massó.

- Fungicida Total Polivalente, de Flower.

- Compo Fungicida Polivalente.
Las enfermedades - La botritis

Remedios ecológicos.- Hay que decir que si ya es complicado el control con fungicidas químicos, que son mucho más fuertes que los preparados naturales, menos eficaz aún son los caldos hechos con hierbas. De todas formas, tienen un cierto efecto y merece la pena probarlos. Tiene el caldo de ajenjo y el de ortigas.

Para preparar caldo de ajenjo sumerja tallos y hojas en una proporción de 150 gr/litro de agua si el material es fresco (15 gramos por litro si ha sido secado). Deje 12 días antes de pulverizar sobre la planta afectada.

Para preparar el caldo de ortigas se emplea la planta entera, excepto la raíz. Se usa una proporción de 100 gramos por litro de agua si es fresca y 20 gramos por litro si ha sido secada. Después de 2 semanas de fermentación estará listo para ser aplicado.

Ambos se pueden utilizar una vez que la planta ya ha sido contagiada por la enfermedad o, mejor, como medida preventiva.
Las enfermedades - La botritis

Las plagas - La mosca blanca

Síntomas y daños.- Son pequeñas moscas blancas de 3 milímetros que, al igual que pulgones y cochinillas, clavan un pico en las hojas y chupan la savia. 

Hay varias especies de mosca blanca, las más frecuentes son:

Las plagas - La mosca blanca
Las plagas - La mosca blanca

-Aleurothrixus floccosus: mosca blanca de los agrios (naranjo).

-Trialeurodes vaporiorum: mosca blanca de los invernaderos (también se da al aire libre en climas cálidos).

-Aleyrodes proletella: mosca blanca de las coles (Crucíferas).

- Bemisia tabaci: la de los demás cultivos herbáceos.

Tienen como mínimo cuatro generaciones al año según el clima y en invernadero pueden tener más de diez (una generación por mes) de ahí su mayor peligrosidad bajo cubierto. Una generación es el tiempo que dura todo el ciclo vital del insecto, es decir, desde que se pone un huevo hasta que muere el adulto.

Los adultos hacen la puesta de huevos en el envés de las hojas; de ellos salen las larvas y se quedan a vivir allí, en el envés. Cuando se agitan las plantas se puede ver volar una nubecilla de pequeñas mosquitas blancas. Les favorecen las temperaturas altas y el ambiente húmedo, por eso se da más en verano.

Los primeros síntomas consisten en el amarillamiento de las hojas, se decoloran y más adelante, se secan y se caen. Al mismo tiempo, se recubren con una sustancia pegajosa y brillante que es la melaza que excretan los propios insectos. Además sobre esta melaza se asienta el hongo llamado negrilla (Fumaginas sp.).

Daños que provoca.- El daño lo producen tanto las larvas como los adultos chupando savia. Esto origina una pérdida de vigor de la planta, puesto que está sufriendo daños en sus hojas.

Las plagas - La mosca blanca

El otro daño, consiste en el hongo negrilla o mangla. La melaza que segregan (un jugo azucarado) es asiento para este hongo, dando mal aspecto estético a las hojas que quedan ennegrecidas por la disminución de su función fotosintética. Por último, la mosca blanca puede trasmitir virus de una planta a otra.

Cómo controlar su aparición.- Limpie de malas hierbas el jardín para que las moscas blancas no se refugien en ellas.

Realice tratamientos químicos en cuanto observe los primeros individuos y pulverice bien el envés de las hojas, que es donde se asientan. Las materias activas que debe incluir el producto en su composición debe ser alguna de estas: Diazinon, Fenitrotion, Metil- pirimifos, Butocarboxin, Fention. Suele ser necesario dar varios tratamientos, espaciados 10 ó 12 días, hasta eliminarla.

Es bueno dar al menos un pase con cobre (por ejemplo con Oxicloruro de cobre) para evitar el progreso de la negrilla.

Los productos fitosanitarios a la venta, que contienen alguna de las materias activas anteriores en su composición pueden ser los siguientes (aunque hay muchos otros):

- Confidor, de Bayer.
- Insecticida Polivalente, de Algoflash.
- Torque 50,de Massó.
- Asocoa Insecticida Total, de Maghisa.
- Talcord, de Compo.
- KB Insecticida Polivalente, de Krafft.
- Triplex, de Flower.

Las plagas - La mosca blanca

Remedios ecológicos.- Siga esta serie de remedios si sus plantas han sido invadidas por la mosca blanca.

-Tratamiento con una infusión de tanaceto o, si es muy grave, con rotenona o piretrina (productos usados en agricultura ecológica alternativos a los químicos de síntesis).

-Puede pulverizar la planta con jabón blando. Lave la planta con agua jabonosa para ayudar a controlar la proliferación. Este es un buen remedio.

-Planta junto a las especies más sensibles, algunas aromáticas, claveles chinos, caléndulas o tabaco ornamental. Estas plantas tienen un cierto efecto repelente sobre la mosca blanca.

-En invernaderos se colocan trampas amarillas con pegamento. El color las atrae y se quedan pegadas. Esto ayuda a disminuir las poblaciones de adultos. En el interior de la casa también se puede hacer, pero estéticamente queda feo.
Las plagas - La mosca blanca
Las plagas - La mosca blanca

-Los enemigos naturales funcionan muy bien y es casi más eficaz que los tratamientos químicos. Dos insectos muy buenos son:

1.Cales noacki: es una pequeña avispita que parasita larvas de mosca blanca. Se usa contra la mosca blanca de los cítricos. No se comercializa, pero pueden recogerse en árboles y soltar en el jardín.

2.Encarsia formosa: ésta sí se comercializa en forma de productos biológicos preparado para el control de la mosca blanca. Introducida a tiempo, proporciona un control biológico eficaz en invernaderos.

Tanto en cales como en encarsia, el adulto pone un huevo en el interior de las larvas de la mosca blanca; las larvas que salen de esos huevos parasitan a la larva de la mosca blanca y se la van comiendo por dentro sin tocar órganos vitales. Hasta que llega un momento que termina saliendo el adulto perfecto de cales o encarsia al exterior y la larva de la mosca blanca muere.
Las plagas - La mosca blanca
Las plagas - La mosca blanca
Las plagas - La mosca blanca

domingo, 31 de octubre de 2010

Cuáles son las enfermedades más comunes en los invernaderos

Para quiénes adoramos la jardinería, la posibilidad de tener un invernadero es una especie de sueño hecho realidad. Por esta razón debemos prestar especial atención e informarnos acerca de las posibles plagas y enfermedades que pueden visitar nuestro invernadero.

La enfermedad más habitual es la botritis o moho gris, que ataca las hojas, tallos y flores. Con una buena higiene se controla a este destructivo hongo, con lo cual resulta básico eliminar cualquier hoja o parte de ella que tenga síntomas de la enfermedad (mohos velludos).


También conviene ventilar el invernadero, pero teniendo la precaución de cerrar las puertas y ventanas a media tarde, antes de que el frío se intensifique. Siempre que se disponga de suficiente espacio hay que poner las plantas separadas para que el aire pueda circular libremente.

La mosca blanca y la araña roja son las plagas más temidas dentro de los invernaderos, insectos que pueden controlarse con facilidad si tenemos la precaución de aplicar insecticidas periódicamente.