jueves, 29 de julio de 2010

Invernaderos: El cultivo bajo los mantos de plástico

Almería alberga la mayor producción hortofrutícola del mundo gracias al uso de la agricultura en ambiente controlado.

Los invernaderos son hoy mucho más que plásticos que cubren zonas hortofrutícolas. Su mejora ha sido tal que ha evolucionado hasta su denominación. Lo que en pequeña escala se conocía como invernaderos, pasa a denominarse Agricultura en Ambiente Controlado (CEA) cuando la agricultura se convierte en una industria que ocupa miles de hectáreas. En zonas como Almería ha llegado a alcanzar tales cotas de sofisticación, que se regula el clima interior hasta extremos en los que se selecciona el grado de humedad según los datos transmitidos por fibra óptica desde sensores a un sistema computerizado.
A este procedimiento se han sumado métodos hidropónicos, es decir, se ha sustituido la tierra por algún tipo de sustrato, como grava, arenas, piedra pómez, serrines, arcillas expansivas o carbones, a los que se les añade una solución nutritiva que contiene todos los elementos esenciales necesarios para el normal crecimiento y desarrollo de las plantas. Precisamente Almería, la huerta de Europa, concentra la mayor producción hortofrutícola del mundo. La cosecha anual se acerca a los tres millones y medio de toneladas pertenecientes a 30 especies diferentes.
A la vanguardia de la tecnología

No todos los recintos son iguales, y más aún en el caso almeriense, donde las producciones se caracterizan por un marcado carácter familiar. Sin embargo, en esa provincia andaluza se encuentran las plantaciones más modernas del mundo, que en ocasiones aventajan incluso a las israelíes y holandesas, pioneras en este tipo de cultivos.
Bajo los plásticos rígidos y herméticamente cerrados se plasman los avances tecnológicos, como los que fuerzan el ciclo natural de las plantas, partiendo de semillas híbridas resistentes a los patógenos más comunes y que producen hortalizas de rápido crecimiento y larga vida, para que lleguen inmaculadas a su punto de partida hacia la distribución. Esta ciencia supone el mantenimiento de la planta en las condiciones idóneas para producir las 24 horas del día durante los 365 días del año. El salto tecnológico ha significado un avance en cuanto a calidad, puesto que ha posibilitado el control de plagas, la disminución en el consumo de fitosanitarios y el aprovechamiento al máximo del agua de riego.
Control desde las estaciones meteorológicas

Lo que en definitiva procura la agricultura bajo plásticos es un abastecimiento de alimentos más grande, menos costoso y más seguro. La posibilidad de ofrecer melón en enero es poco más que una anécdota, atractiva para algunos mercados, pero al fin y al cabo una mejora no sustancial. Lo relevante es modernizar el primer sector, una de las industrias más grandes del mundo, en la que mayor es el número de gente involucrada de una u otra manera. Habida cuenta de que algunos invernaderos son manejados por estaciones meteorológicas, se puede decir que esa modernización se ha logrado. En estos invernaderos, los sistemas computerizados de control climático mantienen en todo momento las condiciones óptimas de luz, temperatura y humedad relativa, claves para obtener la mayor productividad de un cultivo. La estación meteorológica, formada por sensores exteriores, está conectada a la estación de clima mediante fibra óptica para asegurar la fidelidad de los datos obtenidos, en función de los que, además de los sensores interiores de temperatura y humedad relativa, se controla el clima del invernadero. La estación de clima es el cerebro de la instalación. Este equipo procesa los datos recibidos de los sensores y, en consecuencia, da las órdenes precisas a los equipos de la ventilación cenital y lateral, la calefacción, el sistema de recirculación del aire y el de humidificación. Además, el programa incluye alarmas por altas o bajas temperaturas; por fallos en el cableado o en los sensores y los cambios necesarios que hay que realizar en virtud de la hora en que amanece y anochece, consecuencia de la latitud y longitud geográfica en la que se halla el invernadero.




El problema ecológico: los desmontes y los residuos

El poniente más al sur de la Península Ibérica ha mudado de color en los últimos 20 años. De ser un desierto marrón ha pasado a teñirse de blanco PVC. Esta metamorfosis se puede apreciar en las imágenes aéreas que se pueden ojear en Internet, aunque no es necesario recurrir a las fotografías de la NASA. Desde cualquier monte cercano a las explanadas se aprecian los polígonos en los que se suceden las 'fábricas agrarias' y se observa la forma que ha adquirido el antaño escenario de las películas de 'spaghetti western'. En contra de lo que pudiera parecer, las críticas de las asociaciones ecologistas no han sido hasta ahora muy intensas. De hecho, reconocen como positiva la transformación socioeconómica de la zona.
No obstante, y debido a la enorme proliferación de estos sistemas de cultivo, de un tiempo a esta parte se han multiplicado las peticiones desde diversas organizaciones para que se fiscalice y limite el crecimiento incontrolado de invernaderos. Las hectáreas libres comienzan a escasear y se está procediendo al desmonte, es decir, a la ocupación de colinas con ecosistemas a menudo únicos. A este toque de atención se suma la obligación de desarrollar procedimientos de gestión de residuos, sobre todo de la combustión de los plásticos desechados.






domingo, 25 de julio de 2010

Cultivos mas resistentes a virus



Un nuevo método reduce los efectos de un virus que perjudica cultivos agrícolas como la patata, el pimiento y el tomate

Los virus provocan enormes pérdidas en los cultivos vegetales. Además de causar enfermedades a las personas, también perjudican a las plantas. Un equipo de investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas de la Universidad Politécnica (IBMCP) de Valencia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado un nuevo método para aumentar la resistencia de las plantas frente a la acción del "potyvirus", que afecta a cultivos como la patata, el pimiento y el tomate.


Los virus  entorpecen las funciones de la planta y utilizan sus recursos estructurales para fabricar más partículas víricas. En general, no provocan la muerte de los vegetales, pero reducen su valor ornamental y comercial. Las características de las enfermedades que provocan se distinguen de las asociadas a otros agentes: son persistentes e incurables y reducen el rendimiento del cultivo. Uno de estos virus es el "potyvirus", organismo responsable de importantes pérdidas en cultivos agrícolas y hortofrutícolas como la patata, el pimiento y el tomate. En él se han centrado expertos del CSIC, con el fin de reducir sus efectos.

Lograr una mayor resistencia

Los investigadores valencianos han logrado inhibir la expresión del gen infectado (el AtDBP1), cuya presencia favorece la reproducción del virus. Así se consigue una mayor resistencia de la planta. "Este hallazgo adquiere una gran relevancia en agricultura ya que ayuda a prevenir infecciones en las plantas, proteger los cultivos y, sobre todo, minimizar las pérdidas agrarias derivadas de la incidencia de los virus", afirma Pablo Vera, investigador del IBMCP.

Los "potyvirus" son una de las mayores amenazas para el sector, responsables de una notable reducción en la calidad y la productividad de los cultivos. Son causa de necrosis en hojas y raíces y provocan que el fruto no se desarrolle. Incluso pueden acabar con la vida de la planta. Al inhibir este gen, se aumenta su resistencia y se evitan estos problemas.

Hasta la fecha, nadie había concluido que la inhibición del gen podría dar lugar a plantas más resistentes. "El tiempo necesario hasta la introducción de la invención en el mercado oscila entre tres y cuatro años para poder conseguir la planta deseada, y de ocho a diez años para cumplir los requisitos legales", reconoce Vera. Este hallazgo es aplicable, sobre todo, a variedades vegetales y, en particular, resulta interesante en el mercado de la bioenergía.

Efectos

Los síntomas de un ataque por virus son diversos. Pese a que algunos son específicos de este tipo de amenaza, un aspecto que facilita su identificación (como el raquitismo, uno de los más característicos y que afecta al crecimiento), otros imitan los desórdenes nutricionales de la planta, los daños por insectos, bacterias u hongos. Las principales afectaciones, y más importantes, son las variaciones de color en forma de mosaicos, los nervios necróticos, el enanismo o la rotura de la flor.

PREVENCIÓN, LA CLAVE

La prevención contra las enfermedades producidas por virus se basan en combatir los agentes que propagan la infección, como los pulgones o los ácaros. Sin embargo, también es fundamental limpiar las malas hierbas, tanto dentro como fuera del invernadero, y evitar la transmisión mecánica, que a menudo constituye la principal vía de contaminación. Las medidas preventivas son las siguientes:

     * Eliminar las plantas enfermas y las sospechosas de que puedan estarlo.
    * Esterilizar las herramientas empleadas para el manejo de las plantas en una solución con un 2% de formaldehido y 2% de hidróxido sódico, durante seis segundos.
    * Usar dos juegos de herramientas de corte y otros dos de guantes. El juego que no se utiliza, permanece sumergido en la solución anterior para esterilizarlo.
    * No deben emplearse sustratos contaminados de raíces infectadas ni aguas de drenaje de plantas viróticas.
    * Deben realizarse test de control cada dos o tres años cuando se introduzcan nuevas variedades en el vivero.

VIRUS DEL MOSAICO DEL PEPINO

Puede afectar a los cultivos de este vegetal con la ayuda del virus del tomate. Ambos se relacionan y potencian la infección. Son un enemigo duro. Los cultivos suelen mostrar síntomas inequívocos. Cada variedad del virus provoca distintas alteraciones. Los síntomas difieren mucho: anillos necróticos concéntricos sobre las hojas, deformación de las flores, raquitismo y manchas anulares, enanismo, rayado y deformación de las hojas o de las flores, entre otros.

Este virus se transmite de manera no persistente en más de 60 especies de áfidos (insectos) a través de la savia, las semillas y mediante inoculación mecánica. Para su control, se debe proceder a la extracción de las plantas con síntomas y eliminar las malas hierbas.


Cultivos mas resistentes a virus



Un nuevo método reduce los efectos de un virus que perjudica cultivos agrícolas como la patata, el pimiento y el tomate

Los virus provocan enormes pérdidas en los cultivos vegetales. Además de causar enfermedades a las personas, también perjudican a las plantas. Un equipo de investigadores del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas de la Universidad Politécnica (IBMCP) de Valencia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado un nuevo método para aumentar la resistencia de las plantas frente a la acción del "potyvirus", que afecta a cultivos como la patata, el pimiento y el tomate.


Los virus  entorpecen las funciones de la planta y utilizan sus recursos estructurales para fabricar más partículas víricas. En general, no provocan la muerte de los vegetales, pero reducen su valor ornamental y comercial. Las características de las enfermedades que provocan se distinguen de las asociadas a otros agentes: son persistentes e incurables y reducen el rendimiento del cultivo. Uno de estos virus es el "potyvirus", organismo responsable de importantes pérdidas en cultivos agrícolas y hortofrutícolas como la patata, el pimiento y el tomate. En él se han centrado expertos del CSIC, con el fin de reducir sus efectos.

Lograr una mayor resistencia

Los investigadores valencianos han logrado inhibir la expresión del gen infectado (el AtDBP1), cuya presencia favorece la reproducción del virus. Así se consigue una mayor resistencia de la planta. "Este hallazgo adquiere una gran relevancia en agricultura ya que ayuda a prevenir infecciones en las plantas, proteger los cultivos y, sobre todo, minimizar las pérdidas agrarias derivadas de la incidencia de los virus", afirma Pablo Vera, investigador del IBMCP.

Los "potyvirus" son una de las mayores amenazas para el sector, responsables de una notable reducción en la calidad y la productividad de los cultivos. Son causa de necrosis en hojas y raíces y provocan que el fruto no se desarrolle. Incluso pueden acabar con la vida de la planta. Al inhibir este gen, se aumenta su resistencia y se evitan estos problemas.

Hasta la fecha, nadie había concluido que la inhibición del gen podría dar lugar a plantas más resistentes. "El tiempo necesario hasta la introducción de la invención en el mercado oscila entre tres y cuatro años para poder conseguir la planta deseada, y de ocho a diez años para cumplir los requisitos legales", reconoce Vera. Este hallazgo es aplicable, sobre todo, a variedades vegetales y, en particular, resulta interesante en el mercado de la bioenergía.

Efectos

Los síntomas de un ataque por virus son diversos. Pese a que algunos son específicos de este tipo de amenaza, un aspecto que facilita su identificación (como el raquitismo, uno de los más característicos y que afecta al crecimiento), otros imitan los desórdenes nutricionales de la planta, los daños por insectos, bacterias u hongos. Las principales afectaciones, y más importantes, son las variaciones de color en forma de mosaicos, los nervios necróticos, el enanismo o la rotura de la flor.

PREVENCIÓN, LA CLAVE

La prevención contra las enfermedades producidas por virus se basan en combatir los agentes que propagan la infección, como los pulgones o los ácaros. Sin embargo, también es fundamental limpiar las malas hierbas, tanto dentro como fuera del invernadero, y evitar la transmisión mecánica, que a menudo constituye la principal vía de contaminación. Las medidas preventivas son las siguientes:

     * Eliminar las plantas enfermas y las sospechosas de que puedan estarlo.
    * Esterilizar las herramientas empleadas para el manejo de las plantas en una solución con un 2% de formaldehido y 2% de hidróxido sódico, durante seis segundos.
    * Usar dos juegos de herramientas de corte y otros dos de guantes. El juego que no se utiliza, permanece sumergido en la solución anterior para esterilizarlo.
    * No deben emplearse sustratos contaminados de raíces infectadas ni aguas de drenaje de plantas viróticas.
    * Deben realizarse test de control cada dos o tres años cuando se introduzcan nuevas variedades en el vivero.

VIRUS DEL MOSAICO DEL PEPINO

Puede afectar a los cultivos de este vegetal con la ayuda del virus del tomate. Ambos se relacionan y potencian la infección. Son un enemigo duro. Los cultivos suelen mostrar síntomas inequívocos. Cada variedad del virus provoca distintas alteraciones. Los síntomas difieren mucho: anillos necróticos concéntricos sobre las hojas, deformación de las flores, raquitismo y manchas anulares, enanismo, rayado y deformación de las hojas o de las flores, entre otros.

Este virus se transmite de manera no persistente en más de 60 especies de áfidos (insectos) a través de la savia, las semillas y mediante inoculación mecánica. Para su control, se debe proceder a la extracción de las plantas con síntomas y eliminar las malas hierbas.


martes, 20 de julio de 2010

ESPEC IES DE SIEMBRA DIRECTA EN HHP: DISTANCIAS DE SIEMBRA RECOMENDADAS

ESPECIE                                                     DISTANCIA                             POBLACION

(cm)

Entre                                                                  Entre

Plantas

surcos                        plantas                       por m2

Ajo *

Arveja

Cebolla de rama * Cilantro

Fresa o frutilla * 13

10 12 30 10

7 10 30 5

25

115 67 11 162

25

Haba

20

15

27

Habichuela o frijol o Poroto verde

15

15

36

Frijol o poroto seco

15

15

36

Melón

30

30

11

Nabo de cuello morado **

10

10

81

Pepino de ensalada

30

30

11

Rabanito rojo

8

5

202

Remolacha o betarraga **

15

10

54

Sandía o patilla

40

40

5

Zanahoria

8

10

102

Zapallo italiano

50

40

4

Zapallo común

50

40

4

 

*           Estas especies se reproducen vegetativamente.

**                            Estas especies se pueden sembrar directamente en el sitio definitivo, pero también por el

sistema de trasplante.

Nota:                     En algunas especies es posible hacer siembras en triángulo, lo cual permite tener algunas

plantas más en el mismo espacio sin que se afecte su desarrollo, porque en esta forma hay una mejor distribución del espacio para el desarrollo de las raíces.

 

ESPEC IES DE SIEMBRA DIRECTA EN HHP: DISTANCIAS DE SIEMBRA RECOMENDADAS

ESPECIE                                                     DISTANCIA                             POBLACION

(cm)

Entre                                                                  Entre

Plantas

surcos                        plantas                       por m2

Ajo *

Arveja

Cebolla de rama * Cilantro

Fresa o frutilla * 13

10 12 30 10

7 10 30 5

25

115 67 11 162

25

Haba

20

15

27

Habichuela o frijol o Poroto verde

15

15

36

Frijol o poroto seco

15

15

36

Melón

30

30

11

Nabo de cuello morado **

10

10

81

Pepino de ensalada

30

30

11

Rabanito rojo

8

5

202

Remolacha o betarraga **

15

10

54

Sandía o patilla

40

40

5

Zanahoria

8

10

102

Zapallo italiano

50

40

4

Zapallo común

50

40

4

 

*           Estas especies se reproducen vegetativamente.

**                            Estas especies se pueden sembrar directamente en el sitio definitivo, pero también por el

sistema de trasplante.

Nota:                     En algunas especies es posible hacer siembras en triángulo, lo cual permite tener algunas

plantas más en el mismo espacio sin que se afecte su desarrollo, porque en esta forma hay una mejor distribución del espacio para el desarrollo de las raíces.

 

domingo, 18 de julio de 2010

CULTIVOS PROTEGIDOS, ¿UNA BUENA OPCIÓN?


IPS.-  Cuba lleva a cabo un intenso programa de desarrollo de cultivos protegidos, al que se estinan considerables recursos. Los objetivos primordiales son dos: recuperar las capacidades existentes, deterioradas por el paso por el país, desde 2005, de varios fenómenos meteorológicos de intensidad y crear nuevas áreas, dotadas de la tecnología adecuada y sus respectivos sistemas de riego.

Hay dos modalidades: las casas de cultivos (espacios cerrados y techados), y los semiprotegidos (una malla cubre el techo y algunos laterales). La primera se estrenó en Holanda, un país de clima frío, donde las cubiertas perseguían el efecto invernadero. Con esa tecnología, en esa nación se obtuvieron cosechas en etapas en las que, con anterioridad, no podían producirse hortalizas.

Vistos los buenos resultados productivos, esa tecnología abarca hoy otras geografías. La nación caribeña, con calor la mayor parte del año y alta humedad relativa, decidió introducirla. Sin embargo, teniendo en cuenta las características del clima, a los diseños originales se les incluyeron modificaciones, buscando el llamado efecto sombrilla, de manera que pudieran producirse hortalizas, en especial tomate, durante todo el año y fundamentalmente en verano, en momentos en que resulta imposible lograrlo a cielo abierto.

Nosotros no podíamos extrapolar para Cuba las tecnologías y el manejo de las casa de cultivos de Europa, que necesitan calor. El país requiere un efecto sombrilla para refrescar. Por ello diseñamos la instalación y todo el manejo de las plantas bajo esas condiciones, señala Hortensia Cardoza, jefa de Cultivos Protegidos y Semiprotegidos en Ciudad de La Habana.

De esa forma, la isla se convirtió en el único país del Caribe que desarrolló una tecnología de siembra protegida apropiada para las condiciones climatológicas del trópico, gracias a la labor del Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova, ubicado en la provincia de La Habana. Esta adaptación se ha exportado a naciones como México, Dominicana, Venezuela y algunas islas caribeñas.

Dado el elevado costo de esta tecnología, el destino principal de sus productos es el mercado de fronteras, el turismo y la exportación, como una vía de obtención de recursos para la sostenibilidad de este sistema, de alto costo. El programa comprende el incremento en áreas y rendimientos, lo que permitiría, en determinada etapa, garantizar el abastecimiento estable para el consumo nacional. Mientras tanto, algunos volúmenes se destinan a los mercados agropecuarios estatales, junto a los obtenidos en los sembrados semiprotegidos.

En la actualidad, asevera la experta en horticultura, la producción de las hortalizas de las casas de cultivos existentes en el país cubre el mercado de turismo, con lo cual se sustituyen costosas importaciones y es posible hacer exportaciones, específicamente, hacia Canadá. El pasado año, como resultado de los daños ocasionados por los huracanes a la agricultura, fue necesario recurrir nuevamente a las compras de hortalizas en el exterior para garantizar los alimentos que necesita el turismo, fundamentalmente. En 2008, Cuba gastó 839,6 millones de dólares más en alimentos que lo invertido el año anterior, según el Ministerio de Economía.

Cardoza explica que las casas de cultivos se ubican de acuerdo con los vientos predominantes: no pueden soplar del campo a la casa para evitar las plagas y deben estar orientadas de norte a sur, en concordancia con el movimiento del sol. Se requiere, además, una adecuada atención y la aplicación de los productos que protegen los cultivos y el suelo.

Un aspecto vital de estos programas es la aplicación de los resultados científicos del país con la utilización de híbridos y variedades con mayores rendimientos y más resistentes a las principales enfermedades que atacan los cultivos, así como el manejo agrotécnico integral con biopesticidas y abonos orgánicos, muy sanos, armónico con el medio ambiente, no solo por estar enclavado en el núcleo urbano, sino también por la preocupación por brindar alimentos más saludables y contribuir a la salud de la población.

El grueso de estas hortalizas tiene muchos antioxidantes y es una meta que la población cree hábitos mayores de su consumo, teniendo en cuenta los índices de mortalidad por enfermedades como el cáncer. De acuerdo con Cardoza, de esta manera, la agricultura de la ciudad también está contribuyendo a la salud de sus habitantes.

CAPITAL AGRÍCOLA

En Las Guásimas, en el capitalino municipio de Arroyo Naranjo, existen 18 de estas casas, destinadas a híbridos de crecimiento vertical y alto potencial de rendimiento, en especies como tomate, pimiento, melón, sandía y pepino, con la idea de incorporar otros como berenjena y habichuela. Al año, su producción debe alcanzar las 120 toneladas, al obtenerse cinco toneladas en cada casa durante los diferentes ciclos.

Además de una fuente de hortalizas de hojas durante todo el año, el semiprotegido de la granja Santa Amelia, en Managua, también en Arroyo Naranjo, constituye una posibilidad de empleo, en función de la atención permanente a sus 108 canteros. Las lluvias y vientos que acompañaron a los huracanes de 2008 tuvieron un impacto negativo en la producción y para la recuperación hubo que sembrarlos varias veces. Sin embargo, en la actualidad exhiben plantas sanas y altos rendimientos.

Entre las ventajas de los semi-protegidos está la disminución, en algunos grados, de la temperatura que reina en el exterior, lo que permite el mejor desarrollo de las plantas, principalmente las hortalizas de hojas, dirigidas a sectores como educación y salud, y la comercialización directa a la población.

En total, en la ciudad hay 133 áreas de cultivos protegidos, de ellos 63 son túneles, que abarcan 5,06 hectáreas, señala Cardoza. Estas, dañadas parcialmente por huracanes desde 2005, serán recuperadas mediante una inversión dirigida a darle al país, progresivamente, seguridad y soberanía alimentarias.

En semiprotegidos hay actualmente cinco hectáreas y esta modalidad se extiende a otras 60, con el interés puesto en incrementar la producción en tierras anteriormente explotadas, como hidropónicos, con productos destinados al consumo social y la venta a los capitalinos, no solo con hortalizas de hojas, sino también con aquellas especies que dan frutos, explica Julio Rodríguez, subdirector productivo de la Empresa de Cultivos Varios Habana. En la ciudad hay, además, 28 casas de posturas para la producción por cepellón, con rendimientos mayores que los obtenidos a raíz desnuda, explica Cardoza.

En tanto, la Empresa de Cultivos Varios Horquita, en la central provincia de Cienfuegos, incorporó a sus rubros exportables los ajíes pimientos y los tomates cosechados en casas de cultivos protegidos. Directivos de la entidad de Frutas Selectas precisan que, una vez acopiados, son seleccionados por personal especializado en la planta que funciona con ese fin. En un transporte refrigerado se llevan hasta el aeropuerto Juan Gualberto Gómez, de Varadero, al norte de Cuba, y de ahí viajan en avión, una vez a la semana, hasta el país de destino. En el caso de los pimientos, se exportan de tres colores: rojo, anaranjado y verde.

En el municipio de Morón, en zonas de la Empresa de Cítricos, y en Turiguanó, provincia central de Ciego de Ávila, hay instalaciones que, por la elevada calidad de las cosechas, cumplen convenios de entrega con alojamientos turísticos de Cayo Coco.

VALORAR LAS CONDICIONES DE CADA LUGAR

En la sur-oriental provincia de Granma hay instaladas varias casas de cultivos protegidos y sus resultados son satisfactorios. En la existente en la finca La Pupa, en el municipio de Bayamo, el ingeniero José Félix Morales realizó experimentos con vistas a su trabajo de tesis doctoral, titulada Climatización de invernaderos para hortícolas en condiciones medioambientales de Cuba.

Según Morales, pese a que se han logrado resultados favorables en cuanto a calidad y tamaño del fruto en comparación con los que se obtienen en el cultivo a cielo abierto, los rendimientos están muy distantes de las posibilidades que puede ofrecer esta tecnología; una de las causas son las altas temperaturas registradas en el interior de la instalación.

Por ello se hizo una investigación con el objetivo de evaluar el efecto del incremento de la altura y el uso de nebulización, como alternativas para lograr disminuir el calor. El trabajo describe las características de los invernaderos objeto de estudio, evalúa el comportamiento de la temperatura interior y, además, se analiza el de las variables climáticas, temperatura, humedad relativa y viento en las respectivas zonas de estudio, con el propósito de tener criterio para valorar alternativas de diseño.

Se utilizaron dos modelos para la predicción del salto térmico en los invernaderos: uno basado en la radiación solar y el otro en la velocidad del viento. Estos fueron calibrados, validados y comparados sus resultados. Además, se evaluó el efecto que provoca el incremento de la altura en ambos invernaderos y el uso de la nebulización como alternativas para lograr disminuir la temperatura interior, más un análisis económico que permitiera observar la factibilidad de su uso.

Los resultados permiten plantear que el modelo basado en la velocidad del viento se comportó con mayor exactitud que el de la radiación solar; el incremento de la altura no es una solución técnica efectiva para lograr disminuir la temperatura; y el uso de la nebulización presenta mejores perspectivas, según las condiciones climáticas de Bayamo.

Este resultado indica que cada territorio debe realizar estudios similares para alcanzar los mejores rendimientos, en correspondencia con las características climáticas de cada territorio.