Hace algunos años se consideraba el deterioro de los suelos un grave problema pra la producción de plantas, hoy en día se aplican varias formas de producción con altos rendimientos en una gran variedad de sustratos.
De aqui surge otro problema mas “el agua” es en si un problema para los agropecuarios, lo resolveremos mas adelante sigue leyendo:
SUSTRATO: es TODO MATERIAL solido DIFERENTE al suelo, ya sea natural, residual, mineral u organico. es decir en TODO lo que sea distinto al suelo (sin tierra fertil).
este hara la función de “anclar”el sistema radicular (raiz) de la plantay sera su SOPORTE para su crecimiento, ademas de intervenir en los procesos de nutrición y de intercambio.
¿existe algun sustrato universal? La respuesta es NO, ya que cada cultivo es diferente y tienen caracteristicas distintas debemos de “adaptar” el mejor o mas conveniente para el tipo de cultivo que necesitamos ya sea solo o mezclado, algunos ejemplos:
origen productos
industria madera – corteza, virtua, aserrin
industria textil – residuos de lino, algodon, lana
industria alimentaria – residuos de frutas, fibra de coco, cascarilla de arroz, cafe
recursos naturales – turba, lignito
industria del papel – cortezas, lodos de depuración
industria siderurgica – escorias de fundición
material mineral — grava, tezontle, perlita, arcillas exp, (vermiculita), jal, arenas
industria especifica – lana de roca
como ven existen varias opciones y muchas de ellas se pueden encontrar en nustras propias casas, el siguiente punto a considerar es el AGUA y METODO DE RIEGO, dependiendo el sustrato existe una determinada velocidad de drenaje del agua, por ejemplo si el sustrato de GRAN DRENAJE se tiene que utilizar un RIEGO POR GOTEO para ahorrar en aguay fertilizantes.
los sustratos mas utilizados para el cultivo hidroponico son. la perlita, vermiculita, fibra de coco, jal, tezontle, grava, arena de rio entre otras
Las caracteristicas fisicas del sustrato deben conocerse antes de colocar la planta, en caso de presentar problemas fisicos con el sustrato, como escasa aireación (aire), baja capacidad o exceso en la retención de humedad (por citar ejemplos) sera mas dificil modificarlos cuando la planta ya esta situada en el lugar y dificlmente podriamos cambiarle las condiciones.
algunas caracteristicas que debemos buscar en los sutratos son:
Elevada capacidad de retención de humedadElevada disponibilidad de aireBuena distribución del tamaño de particulas.Baja densidad aparente.Elevada porosidad.Estructura estable
caracteristicas quimicas:
Moderada capacidad de intercambio cationico.Buen nivel de nutrientes asimilables.Baja salinidad.Excelente capacidad tapon y capacidad para retener estable el PH.Mínima capacidad de descomposición del sustrato.
buscar tambien:
libre de semillas de maleza, insectosaccesibles y disponiblescosto bajofacil de mezclarresietncia a cambios fisicos y quimicos extremos y ambientales
espero haber aportado VALOR a tus cultivos, me gustaría me dejaras tus comentarios para seguir creciendo esta pagina y que nuestros cultivos sean de mayor calidad cada vez
Gracias
Alfonso Gutierrez
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sábado, 25 de diciembre de 2010
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Sustratos y soluciones para hidroponía
Existen diversas recomendaciones de tipos de sustratos y fórmulas de soluciones para nutrir las plantas en los sistemas de producción hidropónica, según la disponibilidad. En esta nota hablamos de las ventajas y desventajas de cada uno de ellos.
Como sustratos puros se pueden utilizar la cascarilla de arroz, virutas o aserrín, carbón y arena lavada, así como combinaciones.
1- Cascarilla de arroz: con la salvedad de que el mismo tiene que estar bien lavado y fermentado, de modo que el arroz no vuelva a brotar al ser regado. Está disponible a buen precio y tiene gran capacidad de retención de agua y nutrientes, lo que lo vuelve una interesante opción.
2- Virutas o aserrín: no se debe utilizar de maderas amarillas, ya que puede contener taninos. Es conveniente un equilibrio entre ambos materiales, ya que el aserrín posee mayor capacidad de retener agua, mientras que las virutas pueden ayudar a airear el sustrato.
3- Carbón o carbonilla: se aplica lo mismo sobre el equilibrio de materiales dicho sobre el aserrín.
4- Arena lavada: en el peor de los casos se puede utilizar, ya que la misma es pesada y posee poca capacidad de retención de agua y nutrientes.
También se pueden hacer mezclas de materiales, para aprovechar las cualidades de los mismos:
5- Cascarilla de arroz + ceniza de cascarilla: en proporción 50:50, sin olvidar que puede haber rebrote de arroz.
6- Cascarilla de arroz + arena lavada: corrige las desventajas de la arena, mientras que puede reducir el precio del sustrato en general.
7- Cascarilla de arroz + carbonilla: ayuda a retener la humedad y puede librar al cultivo de ciertas enfermedades.
8- Aserrín + carbonilla, arena +aserrín o carbonilla, etc.
SOLUCION DE HIDALGO
El mayor problema de la solución recomendada por Hidalgo consiste en la presencia de la primera sal, que aporta sodio, elemento innecesario para el sistema y perjudicial para las plantas en alta concentración. Se puede reemplazar por nitrato de potasio, con lo que se altera las cantidades de sulfato de potasio. El superfosfato normal por su parte, no es tan soluble como el superfosfato triple. Las cantidades se deberán ajustar de acuerdo a la columna de partes por millón (ppm).
SOLUCIONES DE MARULANDA
1- Cascarilla de arroz: con la salvedad de que el mismo tiene que estar bien lavado y fermentado, de modo que el arroz no vuelva a brotar al ser regado. Está disponible a buen precio y tiene gran capacidad de retención de agua y nutrientes, lo que lo vuelve una interesante opción.
2- Virutas o aserrín: no se debe utilizar de maderas amarillas, ya que puede contener taninos. Es conveniente un equilibrio entre ambos materiales, ya que el aserrín posee mayor capacidad de retener agua, mientras que las virutas pueden ayudar a airear el sustrato.
3- Carbón o carbonilla: se aplica lo mismo sobre el equilibrio de materiales dicho sobre el aserrín.
4- Arena lavada: en el peor de los casos se puede utilizar, ya que la misma es pesada y posee poca capacidad de retención de agua y nutrientes.
También se pueden hacer mezclas de materiales, para aprovechar las cualidades de los mismos:
5- Cascarilla de arroz + ceniza de cascarilla: en proporción 50:50, sin olvidar que puede haber rebrote de arroz.
6- Cascarilla de arroz + arena lavada: corrige las desventajas de la arena, mientras que puede reducir el precio del sustrato en general.
7- Cascarilla de arroz + carbonilla: ayuda a retener la humedad y puede librar al cultivo de ciertas enfermedades.
8- Aserrín + carbonilla, arena +aserrín o carbonilla, etc.
SOLUCION DE HIDALGO
El mayor problema de la solución recomendada por Hidalgo consiste en la presencia de la primera sal, que aporta sodio, elemento innecesario para el sistema y perjudicial para las plantas en alta concentración. Se puede reemplazar por nitrato de potasio, con lo que se altera las cantidades de sulfato de potasio. El superfosfato normal por su parte, no es tan soluble como el superfosfato triple. Las cantidades se deberán ajustar de acuerdo a la columna de partes por millón (ppm).
SOLUCIONES DE MARULANDA
César Marulanda divide la solución en dos grupos, solución A y B, que no se deben mezclar antes de ser utilizadas, puesto que forman compuestos insolubles, y por lo tanto inútiles para el cultivo. La solución A se diluye en un contenedor de plástico, en 10 litros de agua potable, mejor de lluvia. La solución B se diluye en otro contenedor de plástico, en 4 litros de agua potable. La mayor solubilidad se consigue a mayores temperaturas del agua (30-50º. Estas sales se deben diluir en el orden expuesto. Los mismos se encuentran en plaza en Asunción. Su precio puede variar con las cotizaciones del dólar.
Marulanda, en el manual de la FAO, recomienda quelatos de hierro, sin embargo, el sulfato ferroso es una sal presente en plaza.
Posteriormente se prepara la solución para riego. Para ello, en un litro de agua se agregan 1,25 ml o centímetros cúbicos, de la solución A y 0,5 mL de la solución B nuevamente en este orden. Si se debe preparar mayor cantidad de solución, se multiplica por la cantidad a preparar. Entonces, para diez litros se agregan 12,5 mL de sol. A y 5 mL de sol. B.
El agua se debe analizar para evitar sorpresas, ya que un agua muy dura, más de 2 a 2,5 mS/cm, puede afectar nuestra solución nutritiva. La solución para riego se suministra a las plantas en aproximadamente 3,5L/m2, durante seis días. El sétimo día se riega con agua pura en la misma cantidad.
RECOMENDACIONES
El cultivo hidropónico requiere de todas las especificaciones de un cultivo geopónico. El manejo apropiado del agua se puede realizar manualmente, en el caso de pequeños cultivos caseros, o bien con sistemas modernos de irrigación. Se puede hacer en invernadero, bajo caseta con media sombra, etc. El riesgo de plagas y enfermedades es el mismo existente en un cultivo geopónico y las medidas de control para este último también se aplican.
RECOMENDACIONES
El cultivo hidropónico requiere de todas las especificaciones de un cultivo geopónico. El manejo apropiado del agua se puede realizar manualmente, en el caso de pequeños cultivos caseros, o bien con sistemas modernos de irrigación. Se puede hacer en invernadero, bajo caseta con media sombra, etc. El riesgo de plagas y enfermedades es el mismo existente en un cultivo geopónico y las medidas de control para este último también se aplican.
La desventaja principal que se encuentra en el sistema hidropónico es la alta cantidad de sales que requiere. Esto implica un elevado impacto en los ambientes donde estas sales son producidas. Por ejemplo, la manufacturación de sales de nitrógeno requiere una gran cantidad de energía y posee gran cantidad de desechos. La energía es normalmente extraída del petróleo, del cual se sintetizan también muchas otras sustancias, lo que redunda en el calentamiento global. Además, los nitratos son causantes de enfermedades, entre las que se cuenta la del Niño Azul. El metabolismo de estas sales en nuestro cuerpo, tras ingerir las verduras hidropónicas también puede causar problemas en nuestro organismo. Las sales son también responsables del sabor peculiar del cultivo convencional, no orgánico. Considerando estos problemas, podemos exponer una segunda opción.
LA OPCION ORGANICA
LA OPCION ORGANICA
La agricultura orgánica es un sistema de manejo productivo que promueve y mejora la biodiversidad, los ciclos biológicos y la actividad biológica del suelo. Se basa en el uso mínimo de aportes de fuera de la finca y en prácticas de manejo que restauran, mantienen y aumentan la armonía ecológica. Es mucho más que simplemente evitar agrotóxicos y fertilizantes. Un sistema orgánico hace más productivo el suelo mediante el suministro adecuado de mejoradores de suelo y nutrientes para los microorganismos. Esto implica escaso uso de energía externa al ecosistema, a la vez que se mantienen altos rendimientos. También en este sistema se aplica el hecho de que se requiere gran cantidad de energía, especialmente en el caso de los compuestos nitrogenados, pero la misma proviene del sol, que a través de las plantas verdes se transforma en azúcares.
La agricultura orgánica no implica volver a los métodos antiguos. En la misma se aplica tecnología de punta, con la ventaja de que el sistema será productivo por siempre. No olvidemos que al obligar a los productores a utilizar insumos químicos, se los obliga a depender de economías extranjeras y se los somete a una espiral de pobreza, enfermedad y destrucción de su sistema productivo, del que nuestros actuales gobiernos no han podido sacarlos hasta ahora.
¿HIDROPONIA ORGANICA?
Una opción interesante es la que actualmente se utiliza en las huertas de los hospitales de Cuba: la “Organoponia”.
La misma reemplaza las sales por sustancias obtenidas por medios orgánicos, o bien por sustancias que son permitidas por los organismos reguladores de las leyes orgánicas.
La opción más sencilla es la de reemplazar el sustrato inerte por humus de lombriz o compost o humus de lombriz en mezcla con carbonilla o cascarilla de arroz.
La ventaja principal es la reducción de gastos en químicos, el aporte de los nutrientes del compost, el cierre de ciclos, al utilizarse desechos de en este caso- la producción animal, y la crema del pastel: los microorganismos benéficos, naturales en un suelo de alta fertilidad.
El riego se realiza con agua potable común. El manejo de las plagas y enfermedades se realiza por medios naturales.
La misma reemplaza las sales por sustancias obtenidas por medios orgánicos, o bien por sustancias que son permitidas por los organismos reguladores de las leyes orgánicas.
La opción más sencilla es la de reemplazar el sustrato inerte por humus de lombriz o compost o humus de lombriz en mezcla con carbonilla o cascarilla de arroz.
La ventaja principal es la reducción de gastos en químicos, el aporte de los nutrientes del compost, el cierre de ciclos, al utilizarse desechos de en este caso- la producción animal, y la crema del pastel: los microorganismos benéficos, naturales en un suelo de alta fertilidad.
El riego se realiza con agua potable común. El manejo de las plagas y enfermedades se realiza por medios naturales.
SOLUCION ORGANICA
Se puede elaborar una solución nutritiva orgánica a partir de gallinaza, la cual es muy parecida en concentraciones a una solución hidropónica convencional. Para obtenerla, se sumerge una bolsa de plastillera con 15 Kg de gallinaza en un barril con 200 L de agua. Si se realiza este proceso en un tanque abierto, se producirá un olor nauseabundo, fruto de la descomposición de las sustancias nitrogenadas. La instalación de un sistema anaeróbico puede ser la solución, especialmente si se piensa hacer producción a gran escala.
Tras un mes, se obtiene una solución nutritiva. Comparación con la concentración de una solución hidropónica convencional.
Con los agregados correspondientes de cal dolomítica al sustrato, además del mismo humus de lombriz, se puede balancear adecuadamente el sistema, de modo que el cultivo no sufra carencias nutritivas y que a la vez nos entregue frutos sanos y deliciosos, en un ecosistema rico y sostenible.
Sustratos y soluciones para hidroponía
Existen diversas recomendaciones de tipos de sustratos y fórmulas de soluciones para nutrir las plantas en los sistemas de producción hidropónica, según la disponibilidad. En esta nota hablamos de las ventajas y desventajas de cada uno de ellos.
Como sustratos puros se pueden utilizar la cascarilla de arroz, virutas o aserrín, carbón y arena lavada, así como combinaciones.
1- Cascarilla de arroz: con la salvedad de que el mismo tiene que estar bien lavado y fermentado, de modo que el arroz no vuelva a brotar al ser regado. Está disponible a buen precio y tiene gran capacidad de retención de agua y nutrientes, lo que lo vuelve una interesante opción.
2- Virutas o aserrín: no se debe utilizar de maderas amarillas, ya que puede contener taninos. Es conveniente un equilibrio entre ambos materiales, ya que el aserrín posee mayor capacidad de retener agua, mientras que las virutas pueden ayudar a airear el sustrato.
3- Carbón o carbonilla: se aplica lo mismo sobre el equilibrio de materiales dicho sobre el aserrín.
4- Arena lavada: en el peor de los casos se puede utilizar, ya que la misma es pesada y posee poca capacidad de retención de agua y nutrientes.
También se pueden hacer mezclas de materiales, para aprovechar las cualidades de los mismos:
5- Cascarilla de arroz + ceniza de cascarilla: en proporción 50:50, sin olvidar que puede haber rebrote de arroz.
6- Cascarilla de arroz + arena lavada: corrige las desventajas de la arena, mientras que puede reducir el precio del sustrato en general.
7- Cascarilla de arroz + carbonilla: ayuda a retener la humedad y puede librar al cultivo de ciertas enfermedades.
8- Aserrín + carbonilla, arena +aserrín o carbonilla, etc.
SOLUCION DE HIDALGO
El mayor problema de la solución recomendada por Hidalgo consiste en la presencia de la primera sal, que aporta sodio, elemento innecesario para el sistema y perjudicial para las plantas en alta concentración. Se puede reemplazar por nitrato de potasio, con lo que se altera las cantidades de sulfato de potasio. El superfosfato normal por su parte, no es tan soluble como el superfosfato triple. Las cantidades se deberán ajustar de acuerdo a la columna de partes por millón (ppm).
SOLUCIONES DE MARULANDA
1- Cascarilla de arroz: con la salvedad de que el mismo tiene que estar bien lavado y fermentado, de modo que el arroz no vuelva a brotar al ser regado. Está disponible a buen precio y tiene gran capacidad de retención de agua y nutrientes, lo que lo vuelve una interesante opción.
2- Virutas o aserrín: no se debe utilizar de maderas amarillas, ya que puede contener taninos. Es conveniente un equilibrio entre ambos materiales, ya que el aserrín posee mayor capacidad de retener agua, mientras que las virutas pueden ayudar a airear el sustrato.
3- Carbón o carbonilla: se aplica lo mismo sobre el equilibrio de materiales dicho sobre el aserrín.
4- Arena lavada: en el peor de los casos se puede utilizar, ya que la misma es pesada y posee poca capacidad de retención de agua y nutrientes.
También se pueden hacer mezclas de materiales, para aprovechar las cualidades de los mismos:
5- Cascarilla de arroz + ceniza de cascarilla: en proporción 50:50, sin olvidar que puede haber rebrote de arroz.
6- Cascarilla de arroz + arena lavada: corrige las desventajas de la arena, mientras que puede reducir el precio del sustrato en general.
7- Cascarilla de arroz + carbonilla: ayuda a retener la humedad y puede librar al cultivo de ciertas enfermedades.
8- Aserrín + carbonilla, arena +aserrín o carbonilla, etc.
SOLUCION DE HIDALGO
El mayor problema de la solución recomendada por Hidalgo consiste en la presencia de la primera sal, que aporta sodio, elemento innecesario para el sistema y perjudicial para las plantas en alta concentración. Se puede reemplazar por nitrato de potasio, con lo que se altera las cantidades de sulfato de potasio. El superfosfato normal por su parte, no es tan soluble como el superfosfato triple. Las cantidades se deberán ajustar de acuerdo a la columna de partes por millón (ppm).
SOLUCIONES DE MARULANDA
César Marulanda divide la solución en dos grupos, solución A y B, que no se deben mezclar antes de ser utilizadas, puesto que forman compuestos insolubles, y por lo tanto inútiles para el cultivo. La solución A se diluye en un contenedor de plástico, en 10 litros de agua potable, mejor de lluvia. La solución B se diluye en otro contenedor de plástico, en 4 litros de agua potable. La mayor solubilidad se consigue a mayores temperaturas del agua (30-50º. Estas sales se deben diluir en el orden expuesto. Los mismos se encuentran en plaza en Asunción. Su precio puede variar con las cotizaciones del dólar.
Marulanda, en el manual de la FAO, recomienda quelatos de hierro, sin embargo, el sulfato ferroso es una sal presente en plaza.
Posteriormente se prepara la solución para riego. Para ello, en un litro de agua se agregan 1,25 ml o centímetros cúbicos, de la solución A y 0,5 mL de la solución B nuevamente en este orden. Si se debe preparar mayor cantidad de solución, se multiplica por la cantidad a preparar. Entonces, para diez litros se agregan 12,5 mL de sol. A y 5 mL de sol. B.
El agua se debe analizar para evitar sorpresas, ya que un agua muy dura, más de 2 a 2,5 mS/cm, puede afectar nuestra solución nutritiva. La solución para riego se suministra a las plantas en aproximadamente 3,5L/m2, durante seis días. El sétimo día se riega con agua pura en la misma cantidad.
RECOMENDACIONES
El cultivo hidropónico requiere de todas las especificaciones de un cultivo geopónico. El manejo apropiado del agua se puede realizar manualmente, en el caso de pequeños cultivos caseros, o bien con sistemas modernos de irrigación. Se puede hacer en invernadero, bajo caseta con media sombra, etc. El riesgo de plagas y enfermedades es el mismo existente en un cultivo geopónico y las medidas de control para este último también se aplican.
RECOMENDACIONES
El cultivo hidropónico requiere de todas las especificaciones de un cultivo geopónico. El manejo apropiado del agua se puede realizar manualmente, en el caso de pequeños cultivos caseros, o bien con sistemas modernos de irrigación. Se puede hacer en invernadero, bajo caseta con media sombra, etc. El riesgo de plagas y enfermedades es el mismo existente en un cultivo geopónico y las medidas de control para este último también se aplican.
La desventaja principal que se encuentra en el sistema hidropónico es la alta cantidad de sales que requiere. Esto implica un elevado impacto en los ambientes donde estas sales son producidas. Por ejemplo, la manufacturación de sales de nitrógeno requiere una gran cantidad de energía y posee gran cantidad de desechos. La energía es normalmente extraída del petróleo, del cual se sintetizan también muchas otras sustancias, lo que redunda en el calentamiento global. Además, los nitratos son causantes de enfermedades, entre las que se cuenta la del Niño Azul. El metabolismo de estas sales en nuestro cuerpo, tras ingerir las verduras hidropónicas también puede causar problemas en nuestro organismo. Las sales son también responsables del sabor peculiar del cultivo convencional, no orgánico. Considerando estos problemas, podemos exponer una segunda opción.
LA OPCION ORGANICA
LA OPCION ORGANICA
La agricultura orgánica es un sistema de manejo productivo que promueve y mejora la biodiversidad, los ciclos biológicos y la actividad biológica del suelo. Se basa en el uso mínimo de aportes de fuera de la finca y en prácticas de manejo que restauran, mantienen y aumentan la armonía ecológica. Es mucho más que simplemente evitar agrotóxicos y fertilizantes. Un sistema orgánico hace más productivo el suelo mediante el suministro adecuado de mejoradores de suelo y nutrientes para los microorganismos. Esto implica escaso uso de energía externa al ecosistema, a la vez que se mantienen altos rendimientos. También en este sistema se aplica el hecho de que se requiere gran cantidad de energía, especialmente en el caso de los compuestos nitrogenados, pero la misma proviene del sol, que a través de las plantas verdes se transforma en azúcares.
La agricultura orgánica no implica volver a los métodos antiguos. En la misma se aplica tecnología de punta, con la ventaja de que el sistema será productivo por siempre. No olvidemos que al obligar a los productores a utilizar insumos químicos, se los obliga a depender de economías extranjeras y se los somete a una espiral de pobreza, enfermedad y destrucción de su sistema productivo, del que nuestros actuales gobiernos no han podido sacarlos hasta ahora.
¿HIDROPONIA ORGANICA?
Una opción interesante es la que actualmente se utiliza en las huertas de los hospitales de Cuba: la “Organoponia”.
La misma reemplaza las sales por sustancias obtenidas por medios orgánicos, o bien por sustancias que son permitidas por los organismos reguladores de las leyes orgánicas.
La opción más sencilla es la de reemplazar el sustrato inerte por humus de lombriz o compost o humus de lombriz en mezcla con carbonilla o cascarilla de arroz.
La ventaja principal es la reducción de gastos en químicos, el aporte de los nutrientes del compost, el cierre de ciclos, al utilizarse desechos de en este caso- la producción animal, y la crema del pastel: los microorganismos benéficos, naturales en un suelo de alta fertilidad.
El riego se realiza con agua potable común. El manejo de las plagas y enfermedades se realiza por medios naturales.
La misma reemplaza las sales por sustancias obtenidas por medios orgánicos, o bien por sustancias que son permitidas por los organismos reguladores de las leyes orgánicas.
La opción más sencilla es la de reemplazar el sustrato inerte por humus de lombriz o compost o humus de lombriz en mezcla con carbonilla o cascarilla de arroz.
La ventaja principal es la reducción de gastos en químicos, el aporte de los nutrientes del compost, el cierre de ciclos, al utilizarse desechos de en este caso- la producción animal, y la crema del pastel: los microorganismos benéficos, naturales en un suelo de alta fertilidad.
El riego se realiza con agua potable común. El manejo de las plagas y enfermedades se realiza por medios naturales.
SOLUCION ORGANICA
Se puede elaborar una solución nutritiva orgánica a partir de gallinaza, la cual es muy parecida en concentraciones a una solución hidropónica convencional. Para obtenerla, se sumerge una bolsa de plastillera con 15 Kg de gallinaza en un barril con 200 L de agua. Si se realiza este proceso en un tanque abierto, se producirá un olor nauseabundo, fruto de la descomposición de las sustancias nitrogenadas. La instalación de un sistema anaeróbico puede ser la solución, especialmente si se piensa hacer producción a gran escala.
Tras un mes, se obtiene una solución nutritiva. Comparación con la concentración de una solución hidropónica convencional.
Con los agregados correspondientes de cal dolomítica al sustrato, además del mismo humus de lombriz, se puede balancear adecuadamente el sistema, de modo que el cultivo no sufra carencias nutritivas y que a la vez nos entregue frutos sanos y deliciosos, en un ecosistema rico y sostenible.
domingo, 31 de octubre de 2010
SUSTRATOS O MEDIOS DE CULTIVO PARA HIDROPONIA
Características de un buen sustrato
Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada (según se explicará más adelante). El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o micro organismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.
Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada (según se explicará más adelante). El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o micro organismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.
Lo más recomendable para un buen sustrato es:
- que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a 0,5 y no superior a 7 milímetros
- que retengan una buena cantidad de humedad (ver la capacidad de retención de distintos materiales en el suelo en el Anexo II), pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia
- que no retengan mucha humedad en su superficie
- que no se descompongan o se degraden con facilidad
- que tengan preferentemente coloración oscura
- que no contengan elementos nutritivos
- que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los seres humanos o de las plantas
- que no contengan residuos industriales o humanos
- que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar
- que sean de bajo costo.
- que sean livianos (ver la densidad de diferentes sustratos en elAnexo III).
Los materiales ya probados en varios países de América Latina y el Caribe y que cumplen con la mayoría de estos requisitos se clasifican como sigue:
- que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a 0,5 y no superior a 7 milímetros
- que retengan una buena cantidad de humedad (ver la capacidad de retención de distintos materiales en el suelo en el Anexo II), pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia
- que no retengan mucha humedad en su superficie
- que no se descompongan o se degraden con facilidad
- que tengan preferentemente coloración oscura
- que no contengan elementos nutritivos
- que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los seres humanos o de las plantas
- que no contengan residuos industriales o humanos
- que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar
- que sean de bajo costo.
- que sean livianos (ver la densidad de diferentes sustratos en elAnexo III).
Los materiales ya probados en varios países de América Latina y el Caribe y que cumplen con la mayoría de estos requisitos se clasifican como sigue:
Sustratos de origen orgánico
- Cascarilla de arroz
- Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas. Cuando se utilizan residuos (aserrín) de maderas, es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, se lava con abundante agua al aserrín o viruta y se lo deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20 por ciento del total de la mezcla. Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien, humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más caliente) (ver video). Las características, propiedades físico químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el Anexo IV.
Sustratos de origen inorgánico
- Escoria de carbón mineral quemado
- Escorias o tobas volcánicas
- Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto contenido salino
- Grava fina
- Maicillo.
Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar arneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm. El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.
- Cascarilla de arroz
- Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas. Cuando se utilizan residuos (aserrín) de maderas, es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, se lava con abundante agua al aserrín o viruta y se lo deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20 por ciento del total de la mezcla. Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien, humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más caliente) (ver video). Las características, propiedades físico químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el Anexo IV.
Sustratos de origen inorgánico
- Escoria de carbón mineral quemado
- Escorias o tobas volcánicas
- Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto contenido salino
- Grava fina
- Maicillo.
Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar arneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm. El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.
Algunas escorias de carbón o de volcanes tienen niveles de acidez muy altos y algunas arenas (como las arenas de mar) los tienen muy bajos (son alcalinas). Estos materiales deben ser lavados muy cuidadosamente, hasta que no les queden sustancias que los hagan muy ácidos o muy básicos.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6,5- 7,0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficacia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6,5- 7,0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficacia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.
Mezclas
Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos
en varios países de América Latina y el Caribe son:
- 50% de cáscara de arroz con 50% de escoria de carbón
- 80% de cáscara de arroz con 20% de aserrín
- 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río
- 60% de cáscara de arroz con 40% de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares, por lo que preferimos no generalizar la recomendación.
Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos
en varios países de América Latina y el Caribe son:
- 50% de cáscara de arroz con 50% de escoria de carbón
- 80% de cáscara de arroz con 20% de aserrín
- 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río
- 60% de cáscara de arroz con 40% de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares, por lo que preferimos no generalizar la recomendación.
SUSTRATOS O MEDIOS DE CULTIVO PARA HIDROPONIA
Características de un buen sustrato
Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada (según se explicará más adelante). El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o micro organismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.
Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada (según se explicará más adelante). El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o micro organismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.
Lo más recomendable para un buen sustrato es:
- que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a 0,5 y no superior a 7 milímetros
- que retengan una buena cantidad de humedad (ver la capacidad de retención de distintos materiales en el suelo en el Anexo II), pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia
- que no retengan mucha humedad en su superficie
- que no se descompongan o se degraden con facilidad
- que tengan preferentemente coloración oscura
- que no contengan elementos nutritivos
- que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los seres humanos o de las plantas
- que no contengan residuos industriales o humanos
- que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar
- que sean de bajo costo.
- que sean livianos (ver la densidad de diferentes sustratos en elAnexo III).
Los materiales ya probados en varios países de América Latina y el Caribe y que cumplen con la mayoría de estos requisitos se clasifican como sigue:
- que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a 0,5 y no superior a 7 milímetros
- que retengan una buena cantidad de humedad (ver la capacidad de retención de distintos materiales en el suelo en el Anexo II), pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia
- que no retengan mucha humedad en su superficie
- que no se descompongan o se degraden con facilidad
- que tengan preferentemente coloración oscura
- que no contengan elementos nutritivos
- que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los seres humanos o de las plantas
- que no contengan residuos industriales o humanos
- que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar
- que sean de bajo costo.
- que sean livianos (ver la densidad de diferentes sustratos en elAnexo III).
Los materiales ya probados en varios países de América Latina y el Caribe y que cumplen con la mayoría de estos requisitos se clasifican como sigue:
Sustratos de origen orgánico
- Cascarilla de arroz
- Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas. Cuando se utilizan residuos (aserrín) de maderas, es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, se lava con abundante agua al aserrín o viruta y se lo deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20 por ciento del total de la mezcla. Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien, humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más caliente) (ver video). Las características, propiedades físico químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el Anexo IV.
Sustratos de origen inorgánico
- Escoria de carbón mineral quemado
- Escorias o tobas volcánicas
- Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto contenido salino
- Grava fina
- Maicillo.
Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar arneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm. El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.
- Cascarilla de arroz
- Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas. Cuando se utilizan residuos (aserrín) de maderas, es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, se lava con abundante agua al aserrín o viruta y se lo deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20 por ciento del total de la mezcla. Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien, humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más caliente) (ver video). Las características, propiedades físico químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el Anexo IV.
Sustratos de origen inorgánico
- Escoria de carbón mineral quemado
- Escorias o tobas volcánicas
- Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto contenido salino
- Grava fina
- Maicillo.
Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar arneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm. El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.
Algunas escorias de carbón o de volcanes tienen niveles de acidez muy altos y algunas arenas (como las arenas de mar) los tienen muy bajos (son alcalinas). Estos materiales deben ser lavados muy cuidadosamente, hasta que no les queden sustancias que los hagan muy ácidos o muy básicos.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6,5- 7,0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficacia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6,5- 7,0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficacia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.
Mezclas
Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos
en varios países de América Latina y el Caribe son:
- 50% de cáscara de arroz con 50% de escoria de carbón
- 80% de cáscara de arroz con 20% de aserrín
- 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río
- 60% de cáscara de arroz con 40% de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares, por lo que preferimos no generalizar la recomendación.
Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos
en varios países de América Latina y el Caribe son:
- 50% de cáscara de arroz con 50% de escoria de carbón
- 80% de cáscara de arroz con 20% de aserrín
- 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río
- 60% de cáscara de arroz con 40% de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares, por lo que preferimos no generalizar la recomendación.
jueves, 14 de octubre de 2010
SUSTRATOS O MEDIOS DE CULTIVO EN HIDROPONIA
En la publicación clase anterior se explicó que para hacer una huerta hidropónica popular existe gran cantidad de recipientes apropiados de diferentes tamaños, materiales y precios. En esta clase nos dedicaremos a ver los tipos de sustratos o medios de cultivo que se deben usar y cuáles son sus principales características y formas de utilización. En todos los países y lugares hay disponibilidad de materiales que algunas industrias desechan o que la naturaleza provee de manera abundante y económica.
Características de un buen sustrato
Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada (según se explicará más adelante). El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o micro organismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.
Lo más recomendable para un buen sustrato es:
- que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a
0,5 y no superior a 7 milímetros
- que retengan una buena cantidad de humedad (ver la capacidad de
retención de distintos materiales en el suelo en el Anexo II), pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia
- que no retengan mucha humedad en su superficie
- que no se descompongan o se degraden con facilidad
- que tengan preferentemente coloración oscura
- que no contengan elementos nutritivos
- que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los
seres humanos o de las plantas
- que no contengan residuos industriales o humanos
- que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar
- que sean de bajo costo.
- que sean livianos (ver la densidad de diferentes sustratos en el
Anexo III).
Los materiales ya probados en varios países de América Latina y el Caribe y que cumplen con la mayoría de estos requisitos se clasifican como sigue:
Sustratos de origen orgánico
- Cascarilla de arroz
- Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas.
Cuando se utilizan residuos (aserrín) de maderas, es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, se lava con abundante agua al aserrín o viruta y se lo deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20 por ciento del total de la mezcla. Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien, humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más caliente) (ver video). Las características, propiedades físico químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el Anexo IV.
Sustratos de origen inorgánico
- Escoria de carbón mineral quemado
- Escorias o tobas volcánicas
- Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto
contenido salino
- Grava fina
- Maicillo.
Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar arneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm.
El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.
Algunas escorias de carbón o de volcanes tienen niveles de acidez muy altos y algunas arenas (como las arenas de mar) los tienen muy bajos (son alcalinas). Estos materiales deben ser lavados muy cuidadosamente, hasta que no les queden sustancias que los hagan muy ácidos o muy básicos.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6,5- 7,0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficacia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.
Mezclas
Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos en varios países de América Latina y el Caribe son:
- 50% de cáscara de arroz con 50% de escoria de carbón
- 80% de cáscara de arroz con 20% de aserrín
- 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río
- 60% de cáscara de arroz con 40% de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares, por lo que preferimos no generalizar la recomendación.
SUSTRATOS O MEDIOS DE CULTIVO EN HIDROPONIA
En la publicación clase anterior se explicó que para hacer una huerta hidropónica popular existe gran cantidad de recipientes apropiados de diferentes tamaños, materiales y precios. En esta clase nos dedicaremos a ver los tipos de sustratos o medios de cultivo que se deben usar y cuáles son sus principales características y formas de utilización. En todos los países y lugares hay disponibilidad de materiales que algunas industrias desechan o que la naturaleza provee de manera abundante y económica.
Características de un buen sustrato
Los sustratos deben tener gran resistencia al desgaste o a la meteorización y es preferible que no tengan sustancias minerales solubles para no alterar el balance químico de la solución nutritiva que será aplicada (según se explicará más adelante). El material no debería ser portador de ninguna forma viva de macro o micro organismo, para disminuir el riesgo de propagar enfermedades o causar daño a las plantas, a las personas o a los animales que las van a consumir.
Lo más recomendable para un buen sustrato es:
- que las partículas que lo componen tengan un tamaño no inferior a
0,5 y no superior a 7 milímetros
- que retengan una buena cantidad de humedad (ver la capacidad de
retención de distintos materiales en el suelo en el Anexo II), pero que además faciliten la salida de los excesos de agua que pudieran caer con el riego o con la lluvia
- que no retengan mucha humedad en su superficie
- que no se descompongan o se degraden con facilidad
- que tengan preferentemente coloración oscura
- que no contengan elementos nutritivos
- que no contengan micro organismos perjudiciales a la salud de los
seres humanos o de las plantas
- que no contengan residuos industriales o humanos
- que sean abundantes y fáciles de conseguir, transportar y manejar
- que sean de bajo costo.
- que sean livianos (ver la densidad de diferentes sustratos en el
Anexo III).
Los materiales ya probados en varios países de América Latina y el Caribe y que cumplen con la mayoría de estos requisitos se clasifican como sigue:
Sustratos de origen orgánico
- Cascarilla de arroz
- Aserrín o viruta desmenuzada de maderas amarillas.
Cuando se utilizan residuos (aserrín) de maderas, es preferible que no sean de pino ni de maderas de color rojo, porque éstos contienen sustancias que pueden afectar a las raíces de las plantas. Si sólo es posible conseguir material de estas maderas, se lava con abundante agua al aserrín o viruta y se lo deja fermentar durante algún tiempo antes de utilizarlo. No debe ser usado en cantidad superior al 20 por ciento del total de la mezcla. Si se utiliza cascarilla de arroz, es necesario lavarla, dejarla fermentar bien, humedecerla antes de sembrar o trasplantar durante 10 a 20 días, según el clima de la región (menos días para los climas más caliente) (ver video). Las características, propiedades físico químicas y ventajas de la cascarilla de arroz están descritas en el Anexo IV.
Sustratos de origen inorgánico
- Escoria de carbón mineral quemado
- Escorias o tobas volcánicas
- Arenas de ríos o corrientes de agua limpias que no tengan alto
contenido salino
- Grava fina
- Maicillo.
Cuando se usan escorias de carbón, tobas volcánicas o arenas de ríos, estos materiales deben lavarse cuatro o cinco veces en recipientes grandes, para eliminar todas aquellas partículas pequeñas que flotan. El sustrato ya está en condiciones de ser usado cuando el agua del lavado sale clara. Si las cantidades de sustrato que se necesitan son muy grandes, entonces se deben utilizar arneros o mallas durante el lavado, para retener las partículas de tamaño superior a medio milímetro. También deben excluirse las que tengan tamaño superior a 7 mm.
El exceso de partículas con tamaños inferiores al mínimo indicado dificultan el drenaje de los excedentes de agua y, por lo tanto, limitan la aireación de las raíces. Los tamaños superiores impiden la germinación de las semillas pequeñas, como la de apio y lechuga, y además restan consistencia al sustrato. Lo anterior limita la retención de humedad y la correcta formación de bulbos, raíces y tubérculos.
Algunas escorias de carbón o de volcanes tienen niveles de acidez muy altos y algunas arenas (como las arenas de mar) los tienen muy bajos (son alcalinas). Estos materiales deben ser lavados muy cuidadosamente, hasta que no les queden sustancias que los hagan muy ácidos o muy básicos.
Si no es posible acondicionar con el lavado estos materiales a niveles de acidez ligeramente ácidos o próximos a la neutralidad (pH 6,5- 7,0) es preferible excluirlos y utilizar otros. Ello es preferible antes que afectar la eficacia de las soluciones nutritivas que se aplicarán y, por lo tanto, el desarrollo de los cultivos en una HHP.
Mezclas
Todos los materiales mencionados se pueden utilizar solos. Sin embargo, algunas mezclas de ellos han sido probadas con éxito, en diferentes proporciones, para el cultivo de más de 30 especies de plantas.
Las mezclas más recomendadas de acuerdo con los ensayos hechos en varios países de América Latina y el Caribe son:
- 50% de cáscara de arroz con 50% de escoria de carbón
- 80% de cáscara de arroz con 20% de aserrín
- 60% de cáscara de arroz con 40% de arena de río
- 60% de cáscara de arroz con 40% de escoria volcánica.
En el sistema HHP con sustrato sólido, la raíz de la planta crece y absorbe agua y nutrientes que son aplicados diariamente a la mezcla de materiales sólidos.
En el método de sustrato líquido o raíz flotante, el agua se usa con el mismo fin, permitiendo el desarrollo de las raíces, y la absorción de agua y de las sustancias nutritivas adicionales. Este sistema sólo se recomienda para el cultivo de lechugas de diferentes variedades, apio y albahaca. Se han probado otros cultivos, pero los resultados no han sido satisfactorios en todos los lugares, por lo que preferimos no generalizar la recomendación.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Como Elegir los Sustratos de Cultivo con Exito
Los cultivos sin suelo se han expandido en los últimos años. Elegir el sustrato óptimo requiere de una consideración especial, porque es mucho más que un pilar para la planta: puede ser crucial para el éxito de los cultivos. Las propiedades físicas y químicas de los sustratos de cultivo difieren de las del suelo y los cultivos sin suelo requieren de una gestión más atenta.
Hay muchas ventajas en la utilización de sustratos de cultivo:
- Se puede lograr altos rendimientos en un área limitada
- Mejor control sobre el riego y la fertilización
- Una desinfección más facil.
- El reciclaje del agua de drenaje es posible.
- El medio de cultivo puede ser usado como una alternativa para un suelo inadecuado.
Sin embargo, también hay desventajas:
- La capacidad de explotación de los nutrientes es baja.
- La capacidad del buffer es baja y por lo tanto los cambios son rápidos.
Este informe se centrará únicamente en las propiedades físicas. Las propiedades químicas se discutirá en un informe separado.
¿Cuáles son las Propiedades Físicas de un Buen Sustrato?
AUn equilibrio entre el contenido del aire y el agua disponible es uno de los requisitos más importantes de un buen medio.
Las raíces de las plantas necesitan aire para el suministro de oxígeno y el intercambio de gases, y por lo tanto, la aireación es fundamental para el desarrollo óptimo de las plantas. La falta de aireación adecuada en el sustrato resulta en un crecimiento pobre de las plantas , la susceptibilidad a las enfermedades y deficiencias nutricionales.
Sustratos de cultivo ideales proveen a las plantas con adecuado abastecimiento de agua y al mismo tiempo contienen suficiente aire para permitir el intercambio de gases en el sistema radical.
Buenos sustratos de cultivo también se caracterizan por la alta conductividad hidráulica, es decir, la capacidad de transmitir el agua.
Otra propiedad importante es el peso del sustrato: debe ser ligero para el transporte fácil y menos costoso y de manejo. Pero también debe tener el peso suficiente para proveer apoyo físico a la planta.
Sustratos de cultivo y compatibilidad del sistema de producción
Puede ser sorprendente, pero a fin de elegir el mejor sustrato, lo primero que se deberia hacer es considerar las especificaciones del sistema de producción.
Estos incluyen: el diseño del sistema de riego (por ejemplo, la densidad de goteros y su descarga), el tamaño de los contenedors y su medida.
Estos factores y el sustrato de cultivo deben ser compatibles con el fin de obtener una distribución uniforme del agua y un riego eficaz.
La porosidad y la capacidad de retención del agua
Cada sustrato de cultivo tiene una distribución característica de tamaño de partículas . Los espacios (poros) entre las partículas sólidas se pueden llenar con aire o agua y se conocen como "la porosidad total".
Los poros más pequeños pueden retener el agua con más fuerza que los grandes. Un poro que es demasiado grande no retiene el agua contra la gravedad, y se vacía.
Cuanto mayor sea el poro colocado en el recipiente, tiene que ser lo mas pequeno con el fin de retener el agua contra la gravedad. En la parte superior del contenedor, los poros que son demasiado grandes para contener el agua contra la gravedad están vacíos.
Por lo tanto, la parte superior del recipiente siempre será más seco que la parte inferior. En la parte inferior del recipiente, todos los poros, incluidos el principal, se llenan de agua, haciendo la capa inferior saturada.
Vamos a visualizar...
Los poros en un sustrato de cultivo puede ser visto como una serie de capilares. En nuestro modelo, el ancho de la columna representa el tamaño de los poros y los capilares fueron "niveladas", por lo que son rectos y pueden ser fácilmente comparadas entre sí.
A partir de este modelo es fácil de entender por qué la parte inferior del sustrato esta siempre saturada, mientras que la parte superior del medio contiene menos agua y más aire.
Las fuerzas que hacen provocan la subida del agua a los capilares contra la gravedad no se discutirán aquí. Sólo mencionaremos que se les llama "cohesión" y "adhesión". Cohesión es la afinidad entre el agua y la superficie de las partículas. La adhesión es la afinidad entre el agua y ella misma.
Curvas de retención del agua
Los laboratorios pueden medir con precisión el porcentaje de agua por volumen (v / v en %) a una altura determinada del sustrato, después de la saturación y el drenaje. La altura se mide en centímetros y los datos pueden ser presentados gráficamente como "Curva de Retención de Agua". Algunos laboratorios se refieren a la altura como "tensión en cm".
Veamos un ejemplo de curvas de retención de agua para dos diferentes sustratos:

Los dos sustratos tienen comportamientos completamente diferentes. Medio B drena más fácilmente y tiene menos agua que en cualquier medio A a determinada altura (la tensión). Por ejemplo, a 20 cm el medio A posee el 60% agua, mientras que el medio B tiene sólo el 23%. Esto se debe a que el medio A contiene un mayor porcentaje de poros pequeños.
Por lo tanto, bajo las mismas condiciones un productor que decide cultivar en medio B, tiene que dar riegos más frecuentes. Por otra parte, si el productor decide cultivar en medio A, su principal preocupación sería probablemente la falta de aireación.
Más información que podemos aprender de las curvas de retención de agua es la cantidad de agua disponible para las raíces de las plantas.
Sabemos que muy pequeños poros pueden retener el agua muy bien, pero también pueden contener el agua con tanta fuerza, que la planta no puede absorber. En los sustratos de cultivo, el agua a tensiones de 50-100cm general, se considera fuera del alcance de la planta, ya que se conserva en muy pequeños poros.
Además, alto contenido de agua de reserva puede preparar el camino para las enfermedades de hongos y otros presentes en condiciones de alta humedad.
Tamaño y forma de los contenedores
Hemos mencionado anteriormente que el tamaño y la forma de los contenedores, en la que se coloca el medio, determina la cantidad de agua que puede retener el sustrato.
Echemos un vistazo a estos recipientes:

A B C D
A B C D
Todos los recipientes son del mismo volumen, y se llenan en el mismo medio. El área azul representa el agua. Puesto que es el mismo sustrato, el agua llega a la misma altura en cada uno de los recipientes.
Por otra parte, el mismo contenido de agua en % se mide en cada altura (según la curva de retención de agua de este sustrato). Pero debido a las diferentes formas, la cantidad real de agua es diferente en cada recipiente.
Esto da lugar a diferentes proporciones de agua / aire en cada recipiente y en la gestión de riego.
La frecuencia de riego y la cantidad de agua aplicada en cada riego se determina por el contenido de agua disponible en el sustrato y por la forma y tamano del recipiente.
Por ejemplo, un ciclo de riego al día no es suficiente, si el consumo de agua diario de la planta es superior a la cantidad de agua disponible en el sustrato.
Conductividad Hidráulica
Como el nombre sugiere, la conductividad hidráulica es la velocidad a la que se transmite el agua en un sustrato.
La conductividad hidráulica de los sustratos no es una medida rutinaria en el laboratorio. Sin embargo, es extremadamente importante comprender su significado.
La conductividad hidráulica es en realidad el factor limitante de la absorción de agua por las plantas en un sustrato, en lugar de la cantidad del agua en el.
Cuando la tasa de transpiración excede la conductividad hidráulica del sustrato,, la planta no puede usar eficientemente el agua contenida en el sustrato y se puede marchitar. En los materiales utilizados como sustratos, la conductividad hidráulica disminuye exponencialmente a medida que el sustrato se seca. Esto se debe a que la continuidad de agua se interrumpe después de que los poros grandes se vacían.
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