jueves, 3 de febrero de 2011

La implantación de fotovoltaicas en invernaderos pende de un hilo

Así lo expresó recientemente Mario Gomez, consejero del esTCI (Técnicos Consultores de Ingeniería), en un editorial de elalmeria.es. Según las últimas noticias, el Ministerio de Industria podría echarse atrás en su esperado impulso a la implantación de placas fotovoltaicas en estructuras de invernaderos.

Si bien el debate entorno a la energía distribuida sigue abierto en el ámbito de la agricultura, son muchos los que defienden la conveniencia de apostar por ella sin reservas y sin más demora. La instalación de placas fotovoltaicas en invernaderos y la mejora de las redes de distribución eléctrica aportarían estabilidad y rentabilidad al sector. Desde el esTCI aseguran que con una regulación apropiada, que evitara los posibles casos de especulación y controlara de forma eficiente el sistema de primas a la producción eléctrica, se podría dar un gran impulso a la implantación de energías renovables en el campo. Algo que puede llegar a ser esencial para mantener, o mejorar si cabe, la competitividad del campo español.

Sin duda este es uno de los temas candentes en el ámbito agrícola y habrá que seguir con interés las decisiones que se tomen desde la Administración.

LA COGENERACIÓN APLICADA A LA HORTICULTURA COMO FACTOR DE COMPETITIVIDAD

Se define la cogeneración como la producción y aprovechamiento conjunto de energía eléctrica y energía calorífica. Este proceso es eficiente ya que contribuye al ahorro energético y disminuye los niveles de contaminación, y su eficiencia se fundamenta en el aprovechamiento del calor residual en la producción de electricidad. Además de que su generalización podría convertirse en una herramienta efectiva en la lucha contra el cambio climático, su implantación en explotaciones agrícolas es una ventaja competitiva que los productores españoles no deberían pasar por alto. Así lo asegura la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (FEPEX).

La cogeneración aplicada a las explotaciones agrícolas consiste en la producción conjunta de energía eléctrica y de energía calorífica, siendo ambas aprovechables en el proceso productivo llevado a cabo dentro de un invernadero preparado para tal fin. Además, en este tipo de explotaciones se aprovecha el CO2 generado en el proceso de combustión para fertilizar las plantas, con efectos muy positivos en la precocidad, los rendimientos y la calidad, y evitándose así su emisión a la atmósfera.

José María Pozancos, Director General de FEPEX asegura que la cogeneración supondrá “toda una revolución tecnológica, si bien queda mucho por hacer todavía”. Desde esta federación se asegura que el sector español no podrá mantener la competitividad de sus explotaciones sin incorporar calefacción y fertilización con CO2 a unos costes competitivos, porque la competitividad basada en costes más bajos de mano de obra y en explotaciones con bajos rendimientos no seguirá funcionando por mucho tiempo. España ya no puede competir con explotaciones con rendimientos similares a los de Marruecos, que además tienen un coste de mano de obra de 50 céntimos la hora, o con explotaciones con costes de mano de obra similares e incluso más bajos (6 euros/hora en Alemania) con unos rendimientos 5 ó 6 veces superiores a los nuestros. Sin embargo, José María Pozancos confía en que la inclusión de la cogeneración en el proyecto de ley de Economía Sostenible “supondrá el pistoletazo de salida para la implantación de un nuevo modelo de explotación basado en la cogeneración en España”.

Si bien los beneficios de esta técnica aplicada a los invernaderos parecen más que probados, el gran problema ante el que se encuentran sus defensores es el elevado coste de su implantación. Actualmente se estima que su instalación, incluyendo invernadero estanco y recuperación de CO2, supone un coste de 1.328.000 € por hectárea. FEPEX argumenta que la elevada inversión inicial se rentabiliza con la reducción de la demanda energética, permitiendo además obtener una energía limpia mientras se incrementan los rendimientos y la productividad en las explotaciones. Sin contar con los beneficios que su inclusión en el proyecto de ley de Economía Sostenible pueda generar en forma de incentivos a la inversión por parte de las Administraciones Públicas.

El panorama actual de la agricultura española no parece todavía el más propicio para que los productores se arriesguen a implantar esta nueva técnica, pero en función de cómo evolucione esta tecnología y de los pasos que dé la administración para facilitar su generalización, puede ser una ventaja competitiva a tener en cuenta en el corto o medio plazo.

Invernaderos de futuro

El cambio climático se convierte en férreo enemigo de la cosecha tradicional. Las excesivas lluvias y la subida general de las temperaturas dañan los cultivos, arrojando notables pérdidas en el sector agrícola. Este hecho conlleva una fuerte demanda de invernaderos. Y es aquí donde España cobra protagonismo. Es el país con mayor superficie de invernaderos del área Mediterránea, con 44.000 hectáreas, seguida de Italia (32.000 hectáreas), Turquía (23.000 hectáreas), Marruecos (11.000 hectáreas) y Francia (9.000 hectáreas). A su vez, la Cuenca Mediterránea acoge la segunda mayor concentración mundial de cultivos cubiertos de plástico, con el 30% de la producción, sólo por detrás del sureste asiático, con un 65%, según el estudio realizado este año, 'Caracterización y modelización de las componentes directa y difusa da la radiación solar en invernadero', presentado en la Universidad de Almería.

Pero además de tener gran cantidad de superficie, España está en la avanzadilla de la tecnología destinada a mejorar este tipo de protección para cultivos. La Estación Experimental de la Fundación Cajamar, Las Palmerillas, situada en Almería, forma clara representación de lo que sucede en el país. Engloba 14 hectáreas de superficie y 32 invernaderos en los que ensaya, investiga y mejora estructuras para hacer más rentable las cosechas intensivas. Aquí se trabaja en modernos sistemas de ventilación, de riego, de refrigeración y calefacción, entre otras muchas cosas. Agricultores, organismos y compañías españolas y extranjeras aprenden de estos ensayos.

"Tratamos de lograr las condiciones necesarias para mejorar el cultivo", sostiene Juan Carlos López, coordinador de tecnología de invernaderos y subdirector del centro. Y más ahora con la crisis. "Empresas del sector y agricultores demandan sistemas de cultivo de mayor calidad que a su vez ahorren energía y recursos en el cuidado de las plantas", recalca.

Este año, el Centro Experimental Las Palmerillas ha logrado recoger 40 kilos de tomate por metro cuadrado de sus invernaderos, frente a diez o doce kilos por metro cuadrado que se ganan en el exterior. López concreta las causas de esta mayor rentabilidad. "Las nuevas estructuras de invernadero permiten aumentar la radiación, al tiempo que mejoran la ventilación, reducen el goteo de condensación sobre los cultivos e incorporan nueva tecnología". Con el uso de invernaderos también se logra ahorrar la mitad de agua para regar el tomate. "No se derrocha ni una gota, ya que es un espacio muy protegido y el agua no se evapora", advierte Juan Carlos López.

La estación de la Fundación Cajamar alberga tres campos de estudio: el dedicado a la tecnología, a la fruticultura y a la biotecnología. En el área tecnológica, los 30 profesionales que trabajan en el centro investigan diariamente en la parte física del invernadero, es decir, en las estructuras, materiales de cubierta, climatización o control biológico, que mide la temperatura ambiente.

Con las nuevas tecnologías ensayadas en esta estación experimental se logra, además, eliminar la condensación de agua que se genera por las elevadas temperaturas que alcanza un invernadero cubierto de plásticos. Esta condensación se convierte en un problema ya que produce un goteo sobre el cultivo que favorece la aparición de enfermedades y hongos en las plantas. ?La manera más habitual y económica de reducir esta condensación es disponer de una ventilación adecuada (abriendo y cerrando ventanas de forma controlada)? señala. Cuando esta llega a ser insuficiente, se pueden incorporar sistemas de ventilación forzada (con aparatos de aire), aunque su uso es escaso. A fin de evitar el goteo sobre la planta, los responsables del centro español recomiendan instalar las cubiertas con una buena inclinación para que el agua, procedente de la condensación, resbale fuera del cultivo. Con ello, se logra, además, recoger el agua y utilizarla de nuevo.

Conseguir una buena temperatura en el invernadero y solucionar el exceso de humedad no es tarea fácil. Métodos habituales como el aire acondicionado no resultan rentables en estas grandes superficies. "Utilizamos los intercambiadores de calor que permiten equilibrar la temperatura del invernadero", añade López. Un intercambiador de calor es un equipo que facilita el intercambio de calor entre dos medios que se encuentran a temperaturas diferentes evitando que se mezclen entre sí. De esta forma, enfría un espacio cuando está más caliente de lo deseado, transfiriendo este calor a otro medio frío, que necesita ser calentado. Así se puede conseguir que en los periodos más fríos, la temperatura del invernadero sea más cálida y en los muy calurosos, el clima sea más suave.

La utilización de los plásticos antiplagas, que bloquean parte de la luz ultravioleta, y por tanto el desplazamiento de los insectos, es otra de las máximas de este centro experimental. "Estudiamos los diferentes factores de las estructuras, como los cerramientos, y los equipos de climatización, que intervienen en la erradicación de las plagas", advierte López.

En Las Palmerillas se estudian también soluciones para evitar otro problema muy frecuente en las cosechas: el agrietado del tomate. Consiste en la formación de grietas provocadas por la humedad. Estas grietas pueden convertirse en vías a través de las cuales los hongos o las bacterias pueden instalarse y pudrir el tomate. Para erradicarlo, la estación propone que el agricultor modifique las condiciones medioambientales tales como la temperatura y humedad relativa del aire, la salinidad del suelo o el sustrato que se le proporciona a los frutos.

En el campo de estudio destinado a la fruticultura, Las Palmerillas investiga con especies tropicales como el caqui, la chirimoya o el mango para adaptarlos a climas mediterráneos. "Les proporcionamos las condiciones que necesitan, como mayor humedad y temperaturas suaves", añade López. El grupo de científicos del centro trabaja también sobre las diferentes variedades de uva de mesa más resistentes al transporte; investiga sobre la uva sin semilla, demandada en el sector hostelero, y estudia la posibilidad de realizar dos cosechas de fruto al año en lugar de una como se hace habitualmente, "a fin de lograr mayor rentabilidad de los terrenos", matiza.

EL RETO, LAS MICROALGAS

En 2003, la estación de la Fundación Cajamar descubrió junto al departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Almería una nueva microalga, registrada como Scenedesmus almeriensis, de alto valor para la prevención de enfermedades cardiovasculares y degenerativas. La característica más importante de este organismo fotosintético es su elevado contenido en luteína que es componente de alto interés comercial que se emplea además como colorante alimentario y en cosmética. Desde entonces, el centro no ha parado de investigar en sus variedades y derivados, incluso para producir biocombustible y bioetanol.

El centro cultiva las algas en circuitos que albergan varias cadenas de reactores que giran. Para el crecimiento de esta planta especial se requiere una menor cantidad de agua que otras plantas, pero sí radiación solar, nutrientes y C02. Para producir biodiésel, las algas se colocan en circuitos abiertos y masivos, mientras que para usos farmacológicos se trabajan en circuitos cerrados, más selectos, explica López.

Los científicos de la estación elaboran, además, sistemas tecnológicos que sirvan de mejora en las explotaciones de la Cuenca Mediterránea. Por ejemplo, trabajan en la introducción de energías renovables para invernaderos, como la eólica o de cogeneración, que permitan menor consumo e impacto medioambiental.

La fundación Cajamar, del banco cooperativo Cajamar, fundó la estación experimental en 1975, con el ánimo de mejorar el cultivo de la provincia de Almería, que concentra el 60% del total de invernaderos en España, con cerca de 27.000 hectáreas.

El éxito que obtuvo el centro en esta región comenzó a extenderse y amplió su campo de investigación hacia otras zonas agrícolas españolas y del extranjero. Colabora con empresas y organismos de Holanda, Italia e Inglaterra. Ha realizado estudios de cultivo de la chumbera y del tabaco arbóreo para la producción de bioetanol, ensaya con maquinaria dirigida al cultivo automatizado e investiga el crecimiento controlado de las plantas. Y así un largo etcétera de sistemas tecnológicos que transfiere a agricultores y corporaciones que se lo pidan. ?Anualmente tenemos 3.500 visitas de personas interesadas en lo que hacemos en la estación?, señala López.

INVERNADEROS A LA MEDIDA

"En un invernadero se produce un 40% más que en el exterior y se gana un 90% en calidad", comenta Manuel Guerrero, técnico superior de montajes y director comercial de Asthor Agrícola. Esta empresa española diseña y desarrolla invernaderos con cubierta de plástico y placas de policarbonato.

El fabricante fabrica todo tipo de invernaderos, en función de las condiciones donde van a estar ubicados (temperatura, humedad, viento). "Tenemos peticiones de todas las partes del mundo", asegura Guerrero. El diseño de Asthor variará en función del tipo de hortalizas que se desee plantar y la clase de superficie en la que se va a cultivar. Este fabricante, con sede en Gijón (en Asturias, región al norte de España), llega a exportar el 90% de la producción a 50 países de Europa, Asia, América y África.

En países fríos, será necesario fabricar invernaderos más resistentes, con calefacción alimentada por gasoil y sistemas centrales con tubería de agua caliente. Se requerirán estructuras metálicas recubiertas con doble capa de plástico, con cámara de aire, y pantallas térmicas de aluminio en el interior. "Con ello, conseguimos ahorros de hasta el 40%", argumenta el directivo. Para las zonas cálidas, el sistema de calefacción se sustituye por un programa de enfriamiento. "Cada invernadero es un traje a medida para el usuario, que suele tratarse de una empresa dedicada a la producción intensiva de flores y hortalizas", concreta Guerrero.

También el precio de los invernaderos Asthor es variable. Se fija en función de su nivel tecnológico. "Podemos establecer un baremo entre 18 y 60 euros por metro cuadrado, dependiendo del tipo de invernadero y de su tamaño", apunta Guerrero. Para exportaciones a destinos lejanos, la compañía suele fabricar un invernadero con una superficie mínima de 3.500 metros cuadrados para que el traslado le sea rentable.

Los invernaderos de esta firma han ido evolucionado tecnológicamente gracias a su departamento de I+D. "Son más altos que antes, y perseguimos que también sean más anchos para aprovechar el terreno, ya que el precio del suelo es muy elevado", concluye.

Además de los invernaderos, Asthor impulsa proyectos completos nacionales e internacionales especializados en sistemas de riego automático, estructuras de calefacción o enfriamiento, pantallas de aluminio y mesas de cultivo.

Otro ejemplo de empresa capaz de competir mundialmente en el negocio de los invernaderos es ULMA Agrícola. Desde 1979, fabrica sus propios materiales para la construcción de estructuras del cultivo protegido en procesos totalmente robotizados. Perteneciente al Grupo Mondragón, situado en Guipúzcoa (norte de España), no sólo desarrolla invernaderos sino que también asesora a los agricultores y empresas para ayudarles a rentabilizar sus cultivos. También trabaja las pantallas térmicas y los sistemas de refrigeración, de riego y calefacción destinados a mejorar las condiciones de un invernadero.

Con el nuevo escenario mundial, el panorama hortícola ha cambiado. "Es cierto que con el cambio climático, los propietarios de invernaderos hemos disfrutado de una mayor demanda de agricultores que se buscan soluciones alternativas a cosechas malogradas", opina Alberto Galdos. Ahora bien, el gerente del grupo ULMA cree que con la crisis actual, la demanda de cultivos protegidos se ha visto afectada. "El número de fabricantes de invernaderos es muy alto y hay mucha competencia, mientras que las subvenciones públicas y los créditos bancarios son cada vez más escasos".

Ante este hecho, los fabricantes toman nuevos rumbos en su investigación y se adentran en el estudio de energías renovables, de aplicaciones de invernaderos dirigidos a otros sectores como piscifactorías, producción de algas, y generación de energías propias. "En otros países, se utiliza la energía solar en invernaderos, donde se compensa la luz mediante controladores de medición de energía", explica Galdos.

EL RIEGO COMO PARTE ESENCIAL

Una pieza clave en el cultivo bajo abrigo es el agua. La compañía española Azud se debate con los líderes mundiales en la fabricación de sistemas de riego, filtración y tratamiento de agua. "Cada gota de agua cuenta y pretendemos fomentar su uso racional y evolucionar para que se dé un aprovechamiento cada vez más útil y eficiente de este recurso, escaso y esencial", señala desde el departamento de marketing, Mª Paz Quiñonero. Por este motivo, la firma colabora con entidades comprometidas con el I+D y la formación en universidades y centros de investigación.

Con una trayectoria de casi 30 años, Azud se ha convertido en una multinacional presente en 70 países. ?Disponemos de fábricas en España, China, India, Brasil, Chile e Irán, desde donde se distribuyen los productos?, destaca Quiñonero. El grupo cuenta con oficinas comerciales en México y Portugal y forma parte de un grupo constituido por más de 20 empresas con actividades relacionadas con tecnología agrícola, tratamiento de agua y medioambiente: filtración industrial, agrícola y urbana; sistemas de irrigación; fabricación e instalación de invernaderos; automatización; control de clima; tratamientos de desalación, depuración y potabilización de agua y desarrollo de centros para investigación y formación.

Algunas de sus apuestas más importantes han sido los sistemas Azud Helix System, Azud Helix Automatic y DS Techonolgy. Se trata de tres procedimientos de riego que incluyen la máxima capacidad de filtración con el mínimo mantenimiento. "Con estos productos hemos contribuido al fomento del ahorro de agua y energía en el sector agrícola e industrial", añaden en el departamento de marketing.

Otros de los elementos a tener en cuenta cuando se habla de invernaderos es la calidad del plástico que cubre las cosechas. La compañía Solplast, ubicada en la localidad murciana de Lorca (Este de España), ha llegado a ser mundialmente conocida por su fabricación de láminas de polietileno para aplicaciones agrícolas. Su tecnología se basa precisamente en la transformación del polietileno, mediante la máquina de coextrusión, que permite obtener el plástico en tres capas, lo que supone mayor protección y rendimiento. "Nuestra tecnología nos permite ofrecer plásticos con diferentes características en función de las necesidades de los invernaderos", dice José Manuel Petrement, International Sales Manager de la compañía española.

Solplast diseña polietilenos destinados a soportar altas y bajas temperaturas, fabrica plásticos que evitan la excesiva condensación y humedad, y crea materiales antivirus, "especialmente focalizados a eliminar la mosca blanca, que daña las hojas", añade Petrement. Además, este fabricante español investiga en plásticos 'antiblackening' pensados para acabar con el ennegrecimiento de los pétalos de las rosas rojas.

Solplast, fundada hace doce años, fabrica además de cubiertas de invernadero, túneles, acolchados, embalses de plástico y ensilajes (destinados a la fermentación de forrajes para la alimentación del ganado).

miércoles, 2 de febrero de 2011

Abono orgánico vs. abono inorgánico (I)

Abono orgánico vs. abono inorgánico. Leemos mucho, nos dicen mucho y nos prometen cada uno sus ventajas y desventajas…; lo cierto es que a la hora de la elección y de buscar respuestas no todo resulta tan claro.
La propuesta del presente post es tratar de respondernos la pregunta ¿qué es mejor, abono orgánico o inorgánico? Comienzo por decir que hay aspectos positivos y negativos para ambos y sólo podré aportar información, pero la decisión final (para tu cultivo, tu terreno y tu zona geográfica) debes tomarla tú.
Si bien la definición de orgánico es muy variable, suele convenirse en calificar de tal, aquel producto que contiene carbono; así, los fertilizantes orgánicos se obtienen a partir de los restos de seres vivos una vez que culminan su ciclo de vida, por lo que contienen carbono. Los fertilizantes inorgánicos son fabricados por el hombre a partir de sales minerales y no contienen carbono.
Una nota pertinente, es señalar que los abonos orgánicos (como la emulsión de pescado, harina de alfalfa, harina de sangre, harina de huesos) proporcionan beneficios a largo plazo para el suelo, alimentando incluso a los microorganismos beneficiosos del suelo y a las lombrices de tierra. La materia orgánica también mejora la estructura y la viabilidad de suelos a través del tiempo.

martes, 1 de febrero de 2011

Curso de Invernaderos: Pagalo con Paypal

Saludos
  Ya está disponible el Curso de Invernaderos, el cual consiste en un conjunto de materiales de muy alta calidad, relacionada con el diseño, construcción y manejo de los invernaderos y los cultivos protegidos.
  Este curso lo hemos venido ofreciendo desde hace un tiempo considerable. La novedad, es que ahora pueden adquirirlo en todos los paises, con el método de pago más utilizado y seguro de la Red: PAYPAL. También puedes cancelarlo con tarjetas de debito y de crédito.
  Visita nuestra pagina "Curso de Invernaderos", en la cual le explicaremos los detalles del mismo.
  Cualquier duda, por favor contactanos, que con gusto te responderemos.
  Es un verdadero placer servirles

  

10 vertientes para tener éxito económico en la agricultura de AL

“No somos ricos por las cosas que poseemos sino por lo que podemos realizar sin poseerlas.” (Immanuel Kant - filósofo alemán)
“Lo ideal no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino que en hacer cosas ordinarias extraordinariamente bien hechas.” (San Vicente de Paul)
Empiezo este mensaje con la siguiente afirmación: En América Latina es muy poco o casi nada lo que los pequeños agricultores pueden esperar de sus gobiernos --debilitados, endeudados, ineficientes y en muchos casos corrompidos. Y esto no es una suposición sino que una clara constatación de la ineficacia de las políticas públicas en pro del desarrollo rural. Así lo han demostrado, durante más de cinco décadas, los reiterados fracasos de sus muchísimos programas asistencialistas que no han sido capaces de reducir y mucho menos de erradicar la pobreza rural.
En virtud de dicha ineficacia les sugiero, concreta y objetivamente, que no sigan perdiendo más tiempo con soluciones de parche que los mantienen eternamente dependientes del humillante paternalismo gubernamental. Con tal fin les sugiero que cambien de actitud y empiecen a construir un desarrollo más endógeno, más autodependiente y más autogestionario que los emancipe de esos engaños y demagogias populistas. Será mucho más constructivo que dediquen su valioso tiempo a asesorarse con un buen extensionista que les enseñe a ser más eficientes, a visitar los productores rurales económicamente más exitosos de su comunidad, a perfeccionarse estudiando textos sobre producción, administración rural y comercialización agrícola, a corregir las ineficiencias aún existentes en sus fincas, a aumentar y mejorar la calidad de la producción, a reducir los costos por kilogramo producido, a incorporar valor a las cosechas, a comprar insumos y vender lo que producen con menor intermediación. Y, como consecuencia de la correcta adopción de estas medidas "eficientizadoras", sencillamente no necesitar de las ineficaces "ayudas" gubernamentales.
A quienes deseen analizar la posibilidad y conveniencia de adoptar este nuevo camino, de la esperanza, del rescate de la dignidad y de la autoestima, les sugiero leer críticamente algo tan sencillo como lo siguiente:

1) Para llegar a lo deseable es necesario partir de lo posible. Quienes conocen, en forma vivencial, las extraordinarias potencialidades productivas de nuestra agricultura, saben que para tener éxito económico en el negocio agrícola, no siempre ni necesariamente se requiere de altas decisiones políticas, créditos abundantes, grandes extensiones de tierra, inversiones en maquinaria de alto costo, ni de tecnologías sofisticadas. 
Muchísimo más importante y eficaz que lo anterior es evitar, corregir y/o eliminar las ineficiencias que, sin darse cuenta, la gran mayoría de los agricultores aún está cometiendo en la forma como produce, como administra sus fincas y como comercializa sus cosechas. 
Evitar, corregir o eliminar dichos errores cuesta muy poco pero tiene una sorprendente eficacia en el incremento de los ingresos de las familias rurales. En la era de los mercados globalizados ustedes tendrán que competir con los agricultores más eficientes del mundo y por esta razón necesitan volverse cada vez más eficientes. Sin embargo no podrán hacerlo de un solo golpe. Por esta razón les sugiero que...

2) Empiecen la "eficientización" productiva con tecnologías de costo mínimo. Con el fin de que todos los agricultores, especialmente los más pobres, puedan volverse más eficientes, la introducción de tecnologías más productivas debe ser realizada en forma gradual, empezando con las más sencillas y de menor costo. Después que éstas hayan sido correctamente adoptadas, ustedes aumentarán los rendimientos por hectárea y por animal. Con esta gradualidad "sacarán" de sus propias fincas -y no de la ventanilla del banco- el dinero necesario para adquirir los insumos de mayor costo que son utilizables en las etapas más avanzadas de tecnificación.

3) No siembren más hectáreas que aquellas que pueden cultivar con tecnologías que permitan obtener altos rendimientos. Como regla general es más conveniente cultivar, de manera correcta, una hectárea de maíz y cosechar en ella 8 toneladas que cultivar incorrectamente dos hectáreas y cosechar 4 toneladas en cada una de ellas. No críen más animales que aquellos que puedan desparasitar y alimentar adecuadamente, durante todo el año, con el fin de que ellos produzcan más leche y más crías. 
Es mejor tener una vaca genéticamente mejorada, desparasitada, sana y bien alimentada que produzca 20 litros de leche al día que tener 5 vacas hambrientas, con mastitis y llenas de parásitos que producen 4 litros cada una.

4) Huyan de los monocultivos y diversifiquen la producción agrícola y ganadera para volverse menos vulnerables a los riesgos de clima, mercado, plagas y enfermedades; ídem para generar alimentos diversificados e ingresos durante todo el año y con ello volverse menos dependientes del crédito. Quienes obtienen apenas una o dos cosechas (y uno o dos ingresos) al año, por supuesto que serán muy dependientes del crédito rural.
Entonces, en vez de endeudarse innecesariamente y pagar intereses a los bancos hagan una eficiente diversificación productiva para que la finca genere ingresos más abundantes y más frecuentes durante el año. Los productores de vacunos, cabras y ovejas deberán, en primerísimo lugar, mejorar la productividad y la calidad de las pasturas para volverse menos dependientes del uso de raciones balanceadas que suelen ser muy caras. Los productores de ganado lechero, cerdos y aves deberán producir en sus propias fincas los ingredientes (maíz o sorgo, soya/soja, alfalfa, granos de girasol, yuca/mandioca, camote, etc.) y transformarlos en raciones balanceadas de muy bajo costo. Si ustedes ya producen estos ingredientes jamás los vendan al primer intermediario que aparezca en la finca; transfórmenlos en raciones y "véndanlas" a sus propias vacas lecheras, cerdos y pollos.
5) Depongan, de una vez por todas, el individualismo que está destruyéndolos económicamente y se junten con sus vecinos confiables para adquirir los insumos y para comercializar las cosechas en conjunto y con menor intermediación. A propósito observen como ustedes mismos, sin quererlo, actúan en contra de sus propios intereses económicos:
-Ustedes pagan precios innecesariamente altos por los insumos porque los adquieren en forma individual, en pequeñas cantidades, del último eslabón de una larga cadena de intermediación y con alto valor agregado (las raciones balanceadas que ustedes compran del último intermediario, probablemente fueron fabricadas con los ingredientes que salieron de vuestras propias fincas o comunidades).
- Pero ustedes mismos cuando venden sus cosechas hacen exactamente lo contrario y, por esta razón, reciben precios innecesariamente bajos porque venden al primer eslabón de la cadena de intermediación, las comercializan al por mayor y sin ningún valor agregado. El individualismo los volvió extremadamente frágiles y los condujo a la siguiente paradoja: cuando compran los insumos ustedes preguntan ¿cuánto cuesta? ¿Pero cuando se convierten en vendedores de sus cosechas siguen preguntando ¿cuánto me pagan? Es decir, por causa del individualismo, ustedes nunca son formadores de precios. Son ustedes quienes generan las riquezas, quienes trabajan más y arriesgan más, pero cometen el error de no apropiarse de dichas riquezas.
6) Asimismo júntense con sus vecinos para poseer en forma grupal la maquinaria de alto costo, que económicamente no se justifica poseerla en forma individual. Muchísimos agricultores se han endeudado innecesariamente para poseer maquinaria individual que la utilizan durante 10 días al año y que descansa los otros 355 días. Entonces y a modo de ejemplo, es mejor que un grupo de 10 pequeños productores tenga un buen tractor, una buena sembradora, una buena cosechadora y una buena pulverizadora. Desafortunadamente esto no ocurre porque cada agricultor quiere tener su propia maquinaria. En muchísimos casos el dinero que ustedes gastaron para adquirir la maquinaria individual es el dinero que, más adelante, les hará falta para comprar insumos necesarios para aumentar la productividad en la agricultura (semillas mejoradas, fertilizantes, inoculantes, pesticidas); ídem para mejorar los índices zootécnicos en la ganadería (mejoramiento de las pasturas ojalá con fertilizantes y riego, conservación de forrajes para los períodos de escasez, vacunas, semen, antiparasitarios, sales minerales).
En resumen, la gradual y correcta adopción de estas seis medidas es una estrategia factible y eficaz para empezar a aumentar los rendimientos por hectárea y animal; y, como consecuencia de lo anterior, para reducir drásticamente los costos por kilogramo producido. Quienes logren esta reducción en los costos se verán menos afectados aún cuando los precios de venta de sus cosechas y animales sean muy bajos. Para el caso de los agricultores muy pequeños y pobres, esta gradualidad tecnológica (de menos a más, de lo sencillo a lo complejo, de lo barato a lo caro), es la única alternativa que les queda para volverse más eficientes y con ello aumentar, paso a paso, la producción y mejorar los ingresos familiares.
Estas prácticas, "eficientizadoras" de la producción propiamente tal y "reductoras" de sus costos son cada vez más imprescindibles para sobrevivir económicamente en la agricultura. Sin embargo, ellas son aún insuficientes. Para lograr un incremento significativo en sus ingresos, adicionalmente, será necesario que ustedes obtengan mejores precios en la comercialización de sus excedentes, y esto a su vez requiere que adopten las próximas cuatro medidas.
7) Realicen, también en forma gradual, la reconversión productiva reemplazando los cultivos/rubros que consumen los pobres por otros que son consumidos por los ricos. Es muy difícil que un agricultor con 5 o 10 hectáreas de tierra sembrando (para vender) yuca, papas, camote, calabaza o granos básicos pueda sobrevivir económicamente en la agricultura. Estos rubros de baja densidad económica consumidos principalmente por los pobres deberán ser reemplazados, en forma prudente y gradual, por otros productos que son consumidos por los ricos, porque éstos rinden mucho más ingresos por hectárea, como por ejemplo: alcachofas, espárragos, brócolis, tomates cereza, champiñones, melones y sandías, mangos, aguacates/paltas, guanábanas, frutillas/fresas, pitahayas, granadillas, piñas, hortalizas/huevos/pollos orgánicos, huevos de codornices, lechones para épocas de fiestas, miel de abejas, flores, plantas ornamentales, plantones de frutales, etc.
8) No vendan las cosechas sin mejorar su presentación y apariencia. Ustedes mismos podrán incorporar valor a sus productos primarios, empezando por aquellas medidas que, debido a su sencillez y bajo costo, pueden ser ejecutadas por sus propios familiares; como por ejemplo, limpiar, clasificar, fraccionar y envasar en bolsitas plásticas granos de frejoles, arvejas o lentejas; lavar raíces y tubérculos, clasificarlos por tamaño y apariencia y fraccionarlos en pequeñas cantidades o poner lechugas o brócolis en bandejitas individuales de polietileno y cubrirlas con películas transparentes. Es decir, incorporar ustedes mismos algo de valor a sus cosechas en vez de seguir delegando y "regalando" la etapa más rentable del agronegocio a las agroindustrias o a las grandes cadenas de supermercados como el WalMart y el Carrefour.
9) También en forma gradual, salten algunos eslabones de intermediación. Si actualmente venden al primer eslabón, en la próxima vez formen un grupo y comercialicen con el segundo eslabón... y así sucesivamente vayan acercándose a los consumidores finales.
10) Sin embargo, ojo: antes de incorporar valor a las cosechas y mejorar su comercialización no se olviden de producirlas con menores costos y con mejor calidad. La incorporación de valor agregado y una mejor comercialización no podrán hacer milagros. Las nueve medidas “eficientizadoras” recién sugeridas, producirán los efectos esperados si ustedes mejoran la calidad de sus materias primas y si reducen sus costos por kilogramo producido. Será muy difícil, por no decir imposible, que una leche de mala calidad (sucia, con bajo porcentaje de proteínas y grasas, contaminada con exceso de bacterias y con residuos de antibióticos) y producida con alto costo por litro, pueda ser transformada en queso, mantequilla/manteca o yogurt de excelente calidad y llegar a los mercados con precios competitivos.

*A quienes, después de leer este mensaje, sigan pensando que no pueden mejorar sus ingresos familiares, les sugiero que lean los textos gratuitos que están disponibles en las páginas web http://www.polanlacki.com.br  y  http://www.polanlacki.com.br/agroesp

En esta última web está alojado "El libro de los pobres rurales". Si ustedes no tienen acceso a Internet pidan a un extensionista, vecino, amigo o pariente que les imprima algunos de estos textos. Luego de leerlos quedarán sorprendidos con los mejoramientos productivos y económicos que ustedes mismos pueden lograr, con la única condición que apliquen de manera correcta las medidas "eficientizadoras" descritas en dichos textos. 
Críticas a este mensaje serán bienvenidas a través de los emails: Polan.Lacki@onda.com.br y Polan.Lacki@uol.com.br

Invernaderos, materiales de construcción


Según avanza la tecnología, cada vez más se producen progresos con respecto a los invernaderos. Así , de esta forma, hemos pasado de los invernaderos comunes del tipo parral, con poca altura y materiales básicos de poca calidad a la gran variedad de construcción de invernaderos que hay en estos días.
El invernadero es una estructura cuyo fin es buscar el clima ideal con respecto al clima que lo rodea. Para ello, en él se almacenan una gran cantidad de aire en su interior con la mayor hermeticidad que sea posible para así lograr  u óptimo control climático. Con el fin de obtener esa hermeticidad, debemos emplear materiales de construcción, que sean lo más resistente posible.
 La ventilación dentro de un invernadero es el factor que mas influye el desarrollo del cultivo en su interior. Debemo realizarlo por medio de ventanas que poseen un sistema de apertura mediante ejes de tubos fabricados con acero que actúan como barras de mando y cierres que accionan y a su vez soportan la ventana.
 En la construcción de un invernadero múltiple, la ventilación es alterna. Son aperturas con el sistema anterior, es decir, ventana cenital dentro de un túnel y en el siguiente no. Las puertas es otro de losaccesoriosmás importantes que necesitamos para llevar a cabo el montaje de un invernadero.
Actualmente se están instalando puertas dobles que facilitan mucho la entrada de vehículos. Las puertas exteriores van montadas sobre carriles, porque son más pesadas y totalmente herméticas.