lunes, 28 de marzo de 2011

Consecuencias de un volumen de enraizado pequeño

A continuación te mostramos la importancia de mantener el volumen apropiado de sustrato para tu cultivo.Importancia del volumen

El volumen del sustrato (L/m2) y su configuración (anchura y altura) van a afectar significativamente a la capacidad de los productores de orientar el cultivo hacia una producción más alta y hacia una calidad de frutos superior.Si el volumen del sustrato es demasiado pequeño, el productor no tendrá suficiente agua ni reserva de nutrientes en el sustrato para suministrar a las plantas entre sesiones de riego. En consecuencia, el productor no tendrá más remedio que regar con mucha frecuencia.Si el volumen de sustrato es demasiado pequeño...... sin importar el tipo de sustrato, el momento de inicio de riego deberá programarse muy temprano por la mañana y el momento de detención sería demasiado tarde por la tarde. Inicio temprano y detención tardía conducirían a lo siguiente:• Problemas en frutos, tales como microagrietamiento, rajeteo y pudrición apical• Control de CE y pH deficientes• Problemas de enfermedades tales como Botrytis.Consecuencias de un volumen de enraizado pequeño

Un pequeño volumen de enraizado en su cultivo constituye un ahorro ficticio ya que es como navegar en el océano en una barca pequeña. Usted sentirá el efecto de cada ola y el riesgo de naufragar es muy alto.El volumen y la configuración del sustrato correctos proporciona un colchón y la seguridad contra fluctuaciones en la demanda de transpiración diaria del cultivo. Si el volumen de sustrato es demasiado pequeño, el cultivo no podrá satisfacer sus necesidades de agua para la transpiración hacia la mitad del día, cuando temperatura y DPV son altos.Esto provocará estrés en el cultivo, resultando en un menor tamaño de fruto y en una reducción en la velocidad de desarrollo de la planta y de las flores.Instrucciones de aplicación

El volumen total de sustrato debe ubicarse en el rango adecuado (entre 9 y 13 L/m2) para satisfacer la fluctuación de la demanda de la planta a lo largo del día permitiendo a la vez la orientación del cultivo hacia un desarrollo vegetativo o generativo.Sin importar el tipo de sustrato que el productor haya seleccionado, el volumen (L/m2) y la configuración de sustrato utilizados (ancho x alto) tendrá un efecto importante en el manejo del sustrato y en consecuencia tendrá un amplio efecto en el crecimiento de la planta, desarrollo, ritmo, tamaño y calidad de fruto.Este artículo está disponible en su totalidad en la edición de junio 2010 de la revista Productores de Hortalizas, páginas 32-35.

Pepino persa

Los pepinos holandeses (Cucumis sativus), también llamados europeos o ingleses, son alargados, con piel fina y sin semillas; mientras que los Beit Alpha o persas, son similares en aspecto y requerimientos de producción. Ambos son ginoicos (sólo producen flores femeninas) y partenocárpicos, por lo que no requieren polinización. Los frutos del pepino persa carecen de semillas, son lisos y de piel fina, pero son más cortos que los europeos, y menos vulnerables a los daños poscosecha. Además, los rendimientos pueden ser hasta tres veces más altos.Los pepinos persas pueden producirse bajo invernadero, siempre que las paredes laterales de éste sean suficientemente altas para permitir buen movimiento de aire en torno a las plantas.


• Ambiente. Dependiendo de la región donde se ubique, el invernadero podría requerir de refrigeración, calefacción o ambos. Mientras que los pepinos europeos prefieren un rango de temperaturas de 18 a 32°C, los persas son más tolerantes a temperaturas extremas, pues su rango óptimo de cultivo se ubica entre 10 y 38°C.


• Sustrato. Ambos cultivos pueden ser producidos en perlita, sustrato orgánico (corteza de pino o fibra de coco) o en mezclas de ambos, en bolsas de polietileno, en macetas o en bloques o tablas de cultivo.


• Irrigación. La irrigación se basa en conseguir un determinado ritmo de lixiviado o drenaje del 10 al 20% del agua agregada, dependiendo de la luminosidad y la etapa de crecimiento del cultivo. El agua se suministra a través de tubería de plástico a lo largo de las hileras con goteros ubicados a la altura de cada planta. Aunque la tubería negra es la más común, en regiones donde el calentamiento del agua podría causar daño a las raíces, se utiliza tubería blanca con interior negro para reducir la temperatura del agua y la proliferación de algas.


• Nutrición. Las plantas deben fertilizarse en cada sesión de riego con una solución nutriente completa (ver tabla en pág. 11).El pH de la solución nutriente debe mantenerse entre 5.5 y 6.5. Como la Conductividad Eléctrica (CE) puede variar con la calidad del agua y la naturaleza del fertilizante, CE no debe emplearse como método para determinar el grado de fertilización de la solución nutriente. Sin embargo, CE puede utilizarse como comprobación rápida del total de sales solubles en dicha solución. Como norma, CE debe mantenerse entre 1.5 y 2.5 dS/m.Puede colocarse un emisor en un cubo de plástico para recolectar una muestra en la cual comprobar CE y pH de la solución.


• Tutorado y poda. Las plantas se entutoran individualmente en rafia colgada de un soporte horizontal. Se utilizan sujetadores de plástico para amarrar las guías a los cables de rafia en la base de la planta y a lo largo de la guía según se precise por el peso de la carga de frutos.Los pepinos europeos suelen podarse a un tallo simple, sin ramas laterales o chupones. Los frutos se retiran hasta el sexto u octavo nudo, a partir del cual se permite el establecimiento de un fruto por nudo en nudos alternos hasta alcanzar el soporte horizontal. En la parte superior del cableado, se guían dos ramas auxiliares sobre los cables. Sin embargo, en el caso de pepino persa, se establecen múltiples frutos en cada nudo y en ramas laterales, así que tanto frutos como laterales se dejan crecer en la planta a partir del octavo nudo. Para evitar un crecimiento vegetativo excesivo, pueden podarse las ramas laterales a la altura del segundo nudo del lateral.


• Protección del cultivo. Debe aplicarse control de plagas y enfermedades cuando sea necesario y siguiendo puntualmente las prácticas recomendadas. El uso de pantallas o mallas reducirá el daño por insectos y el riesgo de transmisión de virus. Existen métodos de control biológico disponibles y efectivos contra varias plagas y enfermedades que atacan a estos cultivos. Se recomienda retirar los rastrojos resultantes de la poda, así como frutos dañados, para reducir la propagación de enfermedades. Retirar frutos de baja calidad antes de que éstos maduren contribuye a mantener un cuajado continuo. Para mantener las condiciones sanitarias es conveniente situar un pediluvio con desinfectante en las vías de entrada, y retirar todas las malezas en los alrededores del invernadero.Tiempo de cosecha


Los pepinos persas deben cosecharse con un diámetro de frutos no superior a 4 cm. Los pepinos europeos se cosechan a un diámetro de 3.0 a 4.5 cm dependiendo del grado y del mercado. El largo mínimo de los pepinos europeos a la cosecha es de 28 cm, mientras que los frutos del pepino persa tendrán aproximadamente la mitad de esa longitud en una etapa de cosecha equivalente. Al contrario que los europeos, los frutos persas no requieren envoltura de plástico para protección poscosecha.     ?Recopilación del artículo “Beit Alpha Cucumber: A New Greenhouse Crop for Florida,” por Nicole L. Shaw and Daniel J. Cantliffe, publicado por la Universidad de Florida/IFAS en mayo 2009 [http://edis.ifas.ufl.edu/CV277].

Salud en su invernadero

Es importante reconocer qué problemas asociados con plagas, tales como trips y Mosca blanca, al igual que problemas relacionados con enfermedades, como la pudrición de la raíz, surgen debido a un deficiente saneamiento del invernadero. A continuación les presentamos algunos pasos a seguir para asegurar un ambiente controlado correctamente desinfectado.Asegure un ambiente inocuo

La mayoría de las superficies de invernadero favorecen el crecimiento de algas, los cuales luego albergan mosquitos y moscas. Es importante recordar que los invernaderos deben ser limpiados tan pronto termine cada temporada.Cuando el productor se encarga de limpiar su área de producción después de cada temporada, está ayudando a eliminar microorganismos y plagas que de otra manera sobrevivirían en el invernadero, afectando a un nuevo ciclo de producción.Barra el piso

Los pisos deben ser barridos para retirar cualquier rastro de hojas y tierra acumulada. Asegúrese de limpiar los drenajes de las zanjas.Después de sacar las malezas de las grietas y las zanjas, es buena idea rociar agua con perdigones suavizantes o sal de acera regular para controlar la reemergencia de malezas. La desinfección del suelo es un método efectivo en la prevención de enfermedades como Pythium y Rhizoctonia.Reduzca incidentes de algas

El manejo de algas es un problema que necesita ser constantemente vigilado dentro del ambiente del invernadero. En adición a albergar insectos y patógenos microbiales, el crecimiento de algas también produce condiciones húmedas y resbalosas. La mejor manera de reducir incidentes con algas es evitar el lixiviado excesivo de fertilizantes y sobreirrigación.
Limpie las bancadas

La mayoría de las bancadas están hechas de alambre, las cuales son fáciles de limpiar y desinfectar. Las bancadas deben ser limpiadas exhaustivamente antes de comenzar la producción.Productos a base de dióxido de clorito y dióxido de hidrógeno pueden ser utilizados para esterilizar las bancadas en invernadero, siempre y cuando se utilicen apropiadamente.Asegúrese de que la superficie de los bancos esté igualmente empapada con desinfectantes y permita suficiente tiempo para que éstos sean aireados. Aunque no es posible utilizar desinfectantes constantemente, es aconsejable utilizarlos entre los ciclos de producción. Esto evita la fitotoxicidad a las plantas por uso de desinfectantes.Mantenga los contenedores libres de enfermedades

Es preferible utilizar nuevos contenedores para cada cultivo, sin embargo, a fin de ahorrar dinero, algunos productores reutilizan sus contenedores, envases y charolas múltiples veces. Cuando un contenedor viejo es reutilizado, es crítico asegurarse que está libre de patógenos.Si el cultivo previo sufrió de alguna enfermedad, es probable que la enfermedad se propague a nuevos trasplantes u otras hortalizas de invernaderos a través de partículas de tierra. Organismos como Pythium y Rhizoctonia pueden sobrevivir en partículas de tierra y plantas infectadas.Una solución de 10% de blanqueador de cloro puede ser utilizada, pero su periodo de actividad es corto, comparado con otros desinfectantes. Para obtener mejores resultados sumerja los contenedores por un mínimo de 30 minutos y finalmente enjuague con agua. El enjuague ayuda a evitar la fitotoxicidad de las plantas. Algunos de los desinfectantes mencionados pueden también ser efectivamente utilizados para estilizar contenedores.Plantas saludables y vigorosas son vitales para una producción exitosa. Un invernadero limpio crea un ambiente propicio para el crecimiento óptimo de la planta, e incita la producción de plantas fuertes y saludables, que a su vez, representarán ganancias para sus productores.           Nair y Ngouaijio conducen trabajos investigativos para el Departamento de Horticultura de la Universidad Estatal de Michigan, EE.UU.

Estructuras adecuadas de produccion

 A continuación te mostramos una breve descripción de las estructuras más adecuadas para las distintas regiones productivas, presentadas en el Manual de Producción de Tomate en Invernadero, editado por el eminente Dr. Javier Z. Castellanos.Regiones complementadas

Cada región tiene sus propias demandas de infraestructura. Así por ejemplo, el estado de Sinaloa se distingue por su crecimiento en casas sombras, debido a que las condiciones climáticas permiten producir en el invierno, sin estructuras formales de protección, bajo condiciones de suelo y con bajos costos de producción.
Es el mismo caso de Baja California, que aprovecha la ventana comercial del verano y evita competir con Sinaloa. Estos estados se complementan muy bien para acceder al mercado de la costa oeste de Estados Unidos.Diversidad de infraestructuras

Es importante destacar que el uso de infraestructura más moderna está ampliando las ventanas de producción de ambas regiones. Esta infraestructura incluye los denominados invernaderos híbridos, que consisten en invernaderos cubiertos con mallas y techos de plásticos retráctiles que pueden destaparse provisionalmente mediante mecanismos manuales o automáticos, dejando la malla como protección para evitar el ingreso de insectos.
Estos techos de plástico se repliegan para cubrir el invernadero, cuando hay riesgo de lluvia o en noches frías.
Por otro lado, en la región central del país está creciendo el uso de invernadero multitúnel, ya sea automatizado o manual. Este sistema de producción opera bajo condiciones de suelo o sustrato. Los dos ciclos que se manejan en México son el de invierno y el de verano. El ciclo de verano tiene la ventaja de permitir ahorrar en combustible, y que cuando los precios de venta de la fruta son bajos, no alcanzan para cubrir los gastos de calefacción.Épocas de producción

En las siembras de verano de la zona central del país, la plantación se realiza en el mes de febrero, con lo cual se reducen los costos de calefacción, al tiempo que se sale al mercado en mayo y junio cuando se ha cerrado la ventana de Sinaloa y los precios del mercado nacional son atractivos.Por otro lado, las plantaciones que se realizan en el mes de junio y julio en muchas regiones de México son para salir al mercado en el mes de octubre a diciembre, época en que los precios llegan a ser atractivos para la exportación de tomate mexicano. Sinaloa, debido a sus condiciones climáticas, no puede aprovechar esa pequeña ventana de mercado de octubre a diciembre.En el centro y norte de México existen regiones de clima desértico con baja precipitación en el verano, donde han venido creciendo las mallas o casas sombra que tienen la ventaja de:Reducir la temperatura

Aumentar la humedad relativa y por las condiciones desérticas, la lluvia apenas representa un mínimo riesgo para el cultivo.Es importante destacar que en las regiones lluviosas donde se han establecido mallas sombra, en la mayoría de los casos han sido un fracaso, debido a que se promueven las enfermedades. No así en zonas desérticas, como ha ocurrido en Baja California Norte y Sur, San Luis Potosí y la Comarca Lagunera, donde con inversiones bajas ha sido posible incrementar la superficie de horticultura protegida.Obtén más información

Este artículo fue extraído del Manual de Producción de Tomate en Invernadero, libro que se enfoca en la producción protegida de tomate de tecnología baja e intermedia. El Manual contiene cerca de 500 páginas a todo color, 111 cuadros y 81 figuras para orientar al técnico en los aspectos cotidianos de la producción del tomate de invernadero.
El Dr. Javier Castellanos, editor del Manual de Producción de Tomate en invernadero, impartirá la conferencia "Nitrógeno, el factor más limitante de la agricultura orgánica" durante el Congreso Internacional del Tomate que se celebrará en León, Gto. del 21 al 23 de julio, 2010.  ¿Cómo puedo obtener este manual?

Sistema recirculante: Tecnica NGS

Urrestarazu Gavilán dio ejemplos de aplicación de esta tecnología, ventajas y desventajas de la utilización del sistema, su funcionamiento como precursor a la técnica NGS (New Growing System, una técnica desarrollada en España, a pesar de su nombre en inglés).

Datos de interés de los sistemas recirculantes y NGS:


En Israel, producciones de rosas han reutilizado agua de rosas sensibles, para rosas de mayor tolerancia.La reutilización de agua se hace más fácil en climas fríos o temperaturas frescas/bajas.La temperatura y clima afectan el CE del drenaje.La disolución de fertirrigación en los sistemas de reciclaje promueve la salinización en el drenaje.Debido a la invariabilidad y falta de consistencia de la calidad de agua en sistemas de reciclaje de solución nutriente, el ahorro de agua varía entre 10 a 50% dependiendo del cultivo y la época del año.


domingo, 27 de marzo de 2011

Impulso generativo

Patrones comerciales tales como Mulitfort (DRS), Maxifort (DRS), Big Power (RZ), Emperador (RZ), Efialto (EZ) o Eldorado (EZ) son desarrollados por las compañías semilleras con el propósito específico de injertar, y cada uno de ellos posee sus propios puntos fuertes y débiles. Las variedades de portainjertos comunes ofrecen niveles diferentes de vigor y resistencia optimizada a enfermedades tales como Pyrenochaeta lycopersici (Raíz corchosa o acorchada), especies comunes de nemátodos, Verticillium sp. y Fusarium oxysporum razas 1, 2 y 3.

Al practicar el injerto en el patrón o portainjertos la variedad adquiere vigor adicional, por lo que el productor debe pensar constantemente en orientar a las plantas en dirección generativa desde el principio. Si las plantas no son orientadas adecuadamente, desarrollan tallos y hojas grandes, pero frutos pequeños; en otras palabras, va a ser difícil impulsar a la planta vegetativa más tarde en la fase de crecimiento.

Portainjertos en tomate: ¿Es este sistema adecuado para usted?

Elimina la cabeza

Cortar la punta superior o cabeza a una planta injertada permite el desarrollo de dos tallos individuales en un sólo patrón o portainjertos, lo cual debe hacerse de 2 a 3 días después de que las plantas injertadas hayan sido retiradas del túnel de incubación (cámara de curado), trasplantados en bloques de fibra de coco o lana de roca de 10 x 10 cm y aclimatados a su nuevo ambiente.

Deben prepararse los bloques antes del trasplante, empapándolos completamente en una solución nutriente con valor de pH de 5.2 – 5.4 y valor de CE de 2.0 – 2.5 mS. El objetivo es obtener un pH en los bloques entre 5.5 y 6.0. Los bloques de 10 x 10 cm desempeñan una función muy importante en lo que respecta a la orientación y manejo de la planta y también cuando se trasladan las plantas de la zona de propagación a la de producción.

Debido a la potencia y el vigor del portainjerto, es importante retirar la cabeza o el meristemo apical de la variedad, de manera que los dos tallos resultantes formados en los nudos de los cotiledones se desarrollen por igual y equitativamente. Esto dará como resultado dos tallos del mismo tamaño, vigor y velocidad de floración. Así se desarrollará una planta mucho más uniforme y con el mismo desarrollo de brotes que si hubiéramos dejado crecer sólo el tallo principal y permitido el desarrollo de un brote lateral.

Si se permite el desarrollo de un único brote del portainjertos, la dominancia apical del tallo principal prevendría el desarrollo adecuado del brote lateral, así como el mantenimiento de la misma velocidad que el tallo principal. Como resultado, el brote lateral sería más pequeño y tendría al menos una semana y media de retraso en comparación con el tallo principal en lo que se refiere al desarrollo fisiológico y físico.

El momento adecuado de cortar la cabeza de la variedad depende del nivel de luminosidad, y por lo tanto de la época del año, en el invernadero donde las plantas van a desarrollarse. En la temporada de invierno con baja luminosidad (menos de 1,000 J/día), se recomienda cortar la cabeza de la planta a la altura de la segunda hoja. Durante la temporada de verano, cuando los niveles de luminosidad son superiores (más de 2,000 J/día), puede cortarse la cabeza justo por encima de los cotiledones.

Orientación en tomate: cinco fases de crecimiento y desarrollo del cultivo a través de la vida de la planta

Estrategia de temperatura

La estrategia de temperatura aplicada por el propagador tendrá un impacto significativo en el ritmo de desarrollo de la planta, en su equilibrio generativo/vegetativo y en la posición del primer racimo. Tan pronto como la planta emerge de la celda de la charola, se determina la ubicación, tamaño y forma del primer racimo.

Normalmente, si todo ocurre según lo previsto, habrá nueve hojas bajo el racimo. Sin embargo, si la temperatura en el momento de emergencia es demasiado baja mientras que el nivel de luz es adecuado, el primer racimo se formará más abajo en la planta, lo cual ocurre con frecuencia en plantas propagadas en México durante enero y febrero sin luz artificial. Por el contrario, si la temperatura es demasiado alta después de la emergencia, se formarán más hojas bajo el primer racimo.

El objetivo es producir el primer racimo tan bajo como sea posible en la planta, ya que esto propiciará el inicio de producción más temprano. Sin embargo, si se reduce la temperatura en un intento de producir el primer racimo más temprano, el ritmo total de desarrollo también se reduce (p.ej. si las plantas pierden velocidad). Cuando se utilizan bajas temperaturas para iniciar un cuajado de fruto más temprano, la planta probablemente producirá 4 ó 5 hojas entre el primer y el segundo racimo en vez de las 3 hojas acostumbradas. Temperaturas nocturnas bajas (<15°C) durante la primera semana de desarrollo de la plántula después del trasplante en el bloque, a menudo resultarán en racimos largos y/o bifurcados. Dichos racimos suelen producir frutos pequeños y deformes.

A medida que las jóvenes plantas injertadas se desarrollan en los bloques de fibra de coco o lana de roca de 10 x 10 cm, la CE se debe incrementar por medio de una combinación de manejo de agua e incrementos programados de la CE en la solución nutriente.

Con objeto de controlar el crecimiento de la plántula mientras se promueve su desarrollo fisiológico generativo al mismo tiempo, la CE en el bloque debe elevarse a 4.0 ó 4.5 mS. Si prevalecen niveles de luminosidad bajos, es aceptable e incluso recomendable mantener valores de CE más altos.

Durante el desarrollo temprano de las plantas, hasta que éstas son trasplantadas en el sustrato en el invernadero de producción, el propagador tratará de imponer acciones generativas en las plantas injertadas.

Las plantas presentarán un desarrollo vegetativo fuerte a menos que se impongan acciones generativas temprano en la vida de estas plantas. Durante las primeras etapas de desarrollo es importante que se apliquen las condiciones de cultivo adecuadas, de manera que se desarrollen en una dirección generativa fuerte. Al controlar temperatura, humedad, intensidad de luz (empleando una malla de sombreo), CE del sustrato y contenido de agua, el propagador puede influir y orientar significativamente el crecimiento de las plantas para asegurar la producción temprana de frutos de alta calidad.

Tomates injertados: una alternativa al Bromuro de metilo para combatir patógenos del suelo

Manejo de agua

Sea cual sea la época del año, el objetivo siempre será formar y establecer fortaleza en las plantas jóvenes, de manera que se forme un racimo floral a tiempo. La estrategia de manejo de agua para las nuevas plantas comienza en el momento en que la planta emerge de la celda de propagación, sin importar si la planta va a ser trasplantada o injertada. Al controlar temperatura, humedad, intensidad de luz, CE del sustrato y contenido de agua, es posible influir y orientar significativamente el crecimiento de las plantas para asegurar la producción temprana de frutos de alta calidad.

El productor quiere proporcionar a las plantas injertadas una influencia generativa durante la propagación. Sin embargo, esto no debe hacerse permitiendo que el bloque de 10 x 10 cm se reseque entre sesiones de riego. Pequeñas sesiones de riego aplicadas con frecuencia y concentradas al mediodía, prevendrán que el bloque se reseque (p.ej. si el contenido de agua se reduce demasiado). Es mejor aplicar numerosas sesiones de riego de bajo volumen que escasas sesiones de gran volumen. La ventaja agregada de esta técnica es que los bloques de fibra de coco o lana de roca se rehidratarán mas fácilmente si el contenido de agua en los mismos no baja de 35-40%.

El contenido de agua en los bloques debe mantenerse a 75-80% para que se desarrollen las raíces jóvenes sin sufrir ningún tipo de estrés hídrico. A medida que las plantas se desarrollan, particularmente en el caso de plantas injertadas, debe imponerse una diferencia diaria en contenido de agua, de manera que durante el día dicho contenido sea de 75-80% y durante la noche se permita una reducción al 65-70%. Una diferencia de 10-15% en contenido de agua entre el día y la noche proporcionará a las plantas la acción generativa fuerte que éstas necesitan para producir flores fuertes tan temprano como sea posible.

Trasplante al sustrato

Es particularmente importante impedir que las plantas jóvenes injertadas se enraícen en el sustrato demasiado pronto, ya que esto mantendría a las plantas en una condición vegetativa.

El objetivo es permitir que las plantas se enraícen en el sustrato cuando se haya abierto el 25-50% de las flores en el primer racimo, lo cual es indicativo de que la planta es generativa y está lista para producir flores de buena calidad. Si el productor realiza el trasplante demasiado pronto, las plantas injertadas permanecerán en hábito vegetativo fuerte, la floración del primer racimo se retrasará y las flores serán débiles.

Pueden introducirse las plantas en el invernadero de producción. Luego, en el caso de cultivo en bloques de fibra de coco o lana de roca de 10 x 10 cm, las plantas se ubican al lado del agujero de plantación, para tablas de fibra de coco compactadas, o sobre el sustrato en un plato de papel limpio, para bolsas de cultivo abiertas en la parte superior.

Prevenir que las plantas injertadas se enraícen en el sustrato hasta el momento adecuado es una estrategia muy importante a la hora de orientar a las plantas hacia una condición generativa fuerte.

Marlow es consultor técnico desde 1992 y cuenta con dilatada experiencia en México, EUA, Canadá y otras regiones. Director de DHM Consulting, su carrera se ha centrado en sustratos, riego, manejo de fertilizantes, control ambiental y manejo del cultivo. Para más información sobre este artículo escriban a pdh.edit@meistermedia.com

Calidad de frutos en invernadero

Con frecuencia se culpa a la “presión de las raíces” de muchos problemas en la calidad de frutos del tomate. Sin embargo, lo que en realidad constituye una combinación peligrosa es la presión radicular, actuando a la par que la producción de asimilados y la absorción de nutrientes. Estos tres factores trabajan con la planta resultando en la conducción de agua hacia los vasos leñosos conductores de agua (xilema). Cuando estos procesos están desequilibrados, surgen problemas con la calidad del fruto, tales como microagrietamiento, agrietamiento, rajeteo o reventón y pudrición apical.

Microagrietamiento, reventón y pudrición apical

Microagrietamiento o desarrollo de grietas pequeñas y finas en los hombros del tomate cuando está casi maduro, así como agrietamiento y reventón son el resultado del ritmo de crecimiento de fruto incontrolado, o hinchazón, al final del día, próximo al anochecer. En el caso de presentarse estos problemas, el fruto, al estar próximo a la maduración, comienza a hincharse más rápido (el agua es presionada hacia el interior del fruto) que lo que permite la elasticidad de la piel. La piel del fruto maduro ha perdido su capacidad de estirarse en respuesta a los cambios en el tamaño interno del fruto.

La pudrición apical se produce durante los primeros 12 a 14 días después de la polinización de la flor. En este caso, el fruto joven se desarrolla más rápido que los vasos internos conductores de agua y portadores de calcio. Cuando esto ocurre, las células del extremo apical no reciben calcio suficiente y como resultado estas células no se aglutinan entre sí lo suficiente y comienzan a romperse. Esto conduce al característico ennegrecimiento en el extremo del fruto.

En todos estos problemas de calidad, el fruto crece o se hincha sin control. Se ha perdido el equilibrio en cuanto a los procesos que tienen lugar en el interior del fruto. ¿Cuáles son los factores externos que contribuyen o causan estos problemas de calidad? Factores externos — el ambiente — es algo en que el productor puede influenciar y controlar.

Factores de riesgo

La absorción de agua por las raíces está influenciada por tres factores:

1. Transpiración. La transpiración a través de las plantas es el resultado de la entrada de agua por las raíces y la salida a través de las hojas influida por el Déficit de Presión de Vapor (DPV) entre el aire y el interior de las hojas. La transpiración del agua a través de los estomas de las hojas hacia la atmósfera ocasiona una presión negativa en las raíces. El agua es impulsada hacia arriba por las raíces a través del xilema de la planta. Cuanto más alto sea el DPV, más fuerte jala la atmósfera el agua de las hojas. Este arrastre de la atmósfera puede ser favorecido por la velocidad del aire sobre la superficie foliar (p.ej. como resultado de utilizar ventiladores de tiro o escape de gases). La velocidad del aire a través del follaje de la planta y por tanto sobre las hojas, debería ser inferior a 0.5-1.5 m/s. La ventilación natural es un método mucho menos agresivo de enfriamiento. La transpiración a través de las hojas, influida por el DPV es el factor principal en el movimiento de agua en el interior de la planta y del fruto. Por tanto, el término “presión foliar” podría ser más apropiado. Pero, ¿cuánta presión existe en los vasos conductores de agua? Para ponerlo en perspectiva, la presión en los vasos conductores de agua de una planta durante un proceso de alta evaporación es de unos 200 kPa, similar a la presión de las llantas de su automóvil.

2. Producción de asimilados. La producción de asimilados (creación de azúcares por la planta durante la fotosíntesis), particularmente en días soleados, también contribuye a la toma de agua. Al final de un día soleado hay más asimilados disponibles en la planta, lo cual conduce a mayor absorción de agua. Los productores no tienen mucho control sobre la producción de asimilados, pero debemos comprender su función en el proceso, aunque no podamos prevenir que ocurra.


PREVENGA PROBLEMAS DE CALIDAD DE FRUTOS

• No reduzca la CE de la alimentación durante las horas más soleadas del día. En vez de ello, incremente la frecuencia de los ciclos de riego y mantenga la misma CE en el sustrato. Esta medida conlleva el beneficio adicional de aportar más oxígeno al sustrato a través de un incremento en el volumen de drenaje alcanzado.
• Aplique volúmenes de riego menores (15-20% menos por gotero que por la mañana, durante las horas más cálidas y soleadas del día. Esto producirá el efecto de guiar a la planta en una dirección vegetativa. Sesiones frecuentes y cortas de riego producen influencia vegetativa en el cultivo.
• Aumente el número de tallos/m2 en el invernadero, de manera que las plantas puedan enfriarse a sí mismas, e incremente el nivel de humedad en el invernadero. Al haber más plantas, existe mayor potencial de enfriamiento, más sombra sobre el sustrato y ritmos de evaporación menores. La densidad de tallos óptima para una variedad de tomate bola en invernadero sin aporte adicional de CO2, es de aproximadamente 2.8 a 2.9 tallos/m2.

3. Absorción de nutrientes. La absorción de nutrientes durante el día, y sobre todo hacia el final del mismo, es un proceso pasivo en el cual la planta absorbe agua para mantener su equilibrio hídrico, y al hacer esto, absorbe nutrientes. A través de una combinación de altas temperaturas y una baja CE en la zona de la raíz, la absorción activa de agua por la planta se conseguirá más rápido y por ello las reducciones de CE basadas en intensidad luminosa pueden conducir en ocasiones a problemas con la calidad del fruto. En consecuencia, luz, temperatura en la zona de la raíz y CE trabajan conjuntamente para producir un incremento en la absorción de nutrientes, lo cual conduce a un incremento en la absorción de agua hacia el interior de la planta, y lo que es más importante, hacia el interior fruto.

Errores de manejo

En ocasiones el productor reduce la CE en la solución nutriente durante las horas más soleadas y cálidas del día. Esto coincide con la hora del día en la que se aporta mayor cantidad de agua, lo cual podría a su vez reducir la CE.

Como resultado, la CE total en el sustrato podría resultar significativamente reducida, y en consecuencia, al final del día, cuando la mayor cantidad de asimilados está disponible para la planta y la temperatura del sustrato es más alta, el valor de CE está en su nivel más bajo. Por ello, la absorción de la planta ocurre muy rápidamente. Y en consecuencia el fruto se hincha y agrieta, o desarrolla pudrición apical. La fuerza impulsora tras la absorción de agua por la planta y el fruto, es una combinación de evaporación por las hojas, producción de asimilados y absorción de nutrientes. Cuando estos factores trabajan a la par, se produce la llamada “presión de las raíces.” La contribución de las raíces mismas a la presión total en los vasos conductores de agua es probablemente muy pequeña.

Marlow es consultor técnico desde 1992 con dilatada experiencia en México, EUA, Canadá y otras regiones. Director de DHM Consulting, su carrera se ha centrado en sustratos, riego, manejo de fertilizantes, control ambiental y manejo del cultivo. Si desean más información sobre este artículo, escriban a pdh.edit@meistermedia.com.